Esta madrugada soñé contigo pero fue diferente. Esta vez te pude encontrarte en el sueño, estabas como un flan de los nervios pero nos abrazamos y justo me desperté de la emoción.
Venga bebé, deja que yo sea tu novio eterno como nos prometimos y ven a vivir conmigo. Porfi porfi porfi. Llevo años esperándote. Jo, soy el hombre más enrubiado que existe. Vuelve
Buenas noches bebé. No mola dormir sin ti. Aunque contigo a veces tampoco molaba cuando te ponías a escuchar el programa de radio ese y no parabas de reírte. Y yo me enfadada. Pero lo hecho de menos. Ojalá vuelvas pronto, aunque a este paso veo más cerca la muerte que volverte a ver.
Esto del amor eterno no es tan guay como me esperaba. Pensé que sería otra cosa.