Los epidemiólogos ponen fecha al fin del uso de la mascarilla en interiores en España
El
uso obligatorio de la mascarilla en interiores permanecerá en España al menos hasta el comienzo del verano. Así lo han pronosticado los epidemiólogos consultados por ABC, que establecen dos condiciones principales para que resulte factible la supresión de la actual normativa: el nivel de transmisión del
coronavirus y la gravedad de los contagios.
En palabras del director del
Instituto Balmis de Vacunas,
Francisco Jiménez, la incidencia del Covid-19 debe reducirse hasta
los 50 casos por cada 100.000 habitantes a catorce días para plantear la eliminación de la norma. A día de hoy, España registra una incidencia acumulada de 2.299 casos, según los datos del Ministerio de Sanidad actualizados este viernes.
La parte positiva es que esas cifras pueden alcanzarse «antes del verano», siempre y cuando no aparezca una
nueva variante del coronavirus que «se escape a la inmunidad».
Este mismo planteamiento lo comparte el investigador de la Fundación de la
Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunidad Valenciana (Fisabio),
Salvador Peiró, quien añade que si la tendencia de los casos graves sigue reduciéndose, España puede comenzar a gestionar la pandemia con menos restricciones.
«Cabe esperar una temporada tranquila salvo una variante catastrófica», señala el epidemiólogo en relación con el «nivel de inmunidad altísimo
» que se ha alcanzado a raíz de la sexta ola del Covid.
«Las mascarillas deben mantenerse en asintomáticos»
Respecto a la eliminación del uso obligatorio de la mascarilla, deben existir excepciones, según defiende Peiró.
«Es una costumbre que ha venido para quedarse» en las personas sintomáticas y en recintos comohospitales o centros de salud, según especifica el investigador.
El experto sí ve con buenos ojos mantener la medida en esos casos, aunque la transmisión del
coronavirus sea leve, ya que «hay cosas que hemos aprendido de la pandemia para el resto de problemas respiratorios
».
El caso de Dinamarca, ¿un ejemplo a seguir?
Los epidemiólogos españoles se muestran cautos a la hora de retirar el empleo obligatorio de la mascarilla, mientras
algunos países europeos introducen una mayor libertad en cuanto a restricciones. En este sentido, Dinamarca ha eliminado esta semana todos los límites de aforos, horarios y usos de la mascarilla.
Aunque a Francisco Jiménez, desde el Instituto Balmis de Vacunas, no le resulta «descabellado
» el caso danés, entiende que es muy pronto para que España siga sus pasos: «Las distancias sociales no son las mismas
».
En la misma línea, Salvador Peiró defiende continuar con la medida, pese a que
el país nórdico tiene una incidencia que dobla a la cifra española. Desde su punto de vista, la obligatoriedad de la mascarilla en interiores «no es disruptiva ni afecta a la economía
».
«Me parece precipitado
», sentencia el investigador de Fisabio.
La mascarilla en exteriores, un «impacto nulo» en la sexta ola
Este debate surge tras el anuncio del Gobierno relativo
al fin del uso obligatorio de mascarillas en exteriores en España a partir del próximo martes.
La medida,
discutida por toda la comunidad científica, ha tenido un «impacto nulo
» en la sexta ola de la pandemia del coronavirus. «Son decisiones que crean inseguridades en la población
», critica Francisco Jiménez.
Sobre este asunto, Peiró defiende que las autoridades no juegan solo con la evidencia científica y sí con
aspectos psicológicos. Argumenta que hay una parte de la población a la que le «intranquiliza
» ver a personas en la calle sin el cubrebocas puesto, de ahí las medidas del Gobierno.
Por contra, reconoce que decisiones así
llegan a hacer «incomprensibles» el resto de medidas. «Generas dudas y acabas consiguiendo que cada uno se quede con el comportamiento que más le apetezca
», recalca el investigador de Fisabio.
Los expertos establecen el umbral de los 50 casos de coronavirus por cada 100.000 habitantes para plantearse la posibilidad de prescindir de los cubrebocas
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