CCOO y UGT piden el pasaporte covid en grandes empresas
Pasaporte covid para asistir a reuniones, congresos y eventos,
comedor de no vacunados... representantes de
CCOO y UGT en grandes empresas vienen pidiendo o avalando que se demanden certificados de vacunación que no tienen amparo legal en el marco laboral español, según trasladan fuentes conocedoras, que apuntan que en ocasiones
CGT se opone a estas prácticas, que se realizan en consonancia con los protocolos covid de compañías como
Santander y
Seat.
Estos
protocolos los han implantado algunas grandes empresas
desde la vuelta del verano. El trabajador que no comunique su certificado de vacunación a los servicios médicos de la empresa deberá hacerse una PCR semanal o diaria, según los casos, si quiere acceder al centro de trabajo, proceso que suele monitorizarse a través de una aplicación. Otras empresas obligan a realizar PCR periódicas en todo caso.
El
protocolo covid de Santander, que se presentó en octubre, ha sido
avalado por los sindicatos mayoritarios, a pesar de que el banco ha recibido una veintena de demandas de trabajadores por este motivo. Juan José Paredes, secretario general de la
CGT en Banco Santander, señala que la entidad presentó el protocolo
de forma unilateral y que CGT pidió que se dejase en suspenso mientras no se reuniera el comité de salud laboral y los representantes de los trabajadores, pero
no les hicieron caso, traslada. Quien no informe de que está vacunado, está obligado a hacer pruebas de antígenos, apunta Paredes.
Afiliados a CGT, con una representación del 12% en Santander, preguntaron por el protocolo y la vulneración de derechos fundamentales, cuenta su secretario general. CGT ha
sopesado presentar demanda por conflicto colectivo, lo que de momento ha desestimado por la dificultad jurídica que cree que entraña el término colectivo en un conflicto que afecta a un grupo de trabajadores.
Las demandas contra Santander alegan
vulneración de derechos fundamentales por discriminación, atentado a la
intimidad y violación de la
integridad física por el protocolo que exigen estas empresas. Esgrimen que se incumple la
normativa española
sanitaria, laboral y de protección de datos, en la que la vacunación es voluntaria y no se puede pedir a un empleado que dé datos sanitarios ni discriminarle.
Las han presentado una
veintena de trabajadores de Santander de distintos puntos de España, entre ellos,
Madrid, Sevilla y Málaga, con vistas de los
juicios fijadas para
enero y febrero. Se trata de procedimientos más ágiles que los que se siguen en general en las demandas laborales al reclamarse vulneración de derechos fundamentales. Se han solicitado
medidas cautelares para paralizar el protocolo que no han sido concedidas. Aunque ha habido trabajadores que han podido seguir accediendo al centro de trabajo sin hacerse PCR, no está claro que vaya a seguir así.
La luz verde de los sindicatos mayoritarios al protocolo covid de Santander se acompaña en el caso de CCOO de la petición de
certificado de vacunación para
reuniones y encuentros, según trasladan fuentes conocedoras.
Otras empresas con demandas de trabajadores en perspectiva son
Mediaset y Endesa. En el caso de Mediaset, se acaban de presentar dos, traslada Alexis Aneas, abogado y portavoz de Liberum.
También han planteado amparo sindical tripulantes de cabina de
Iberia por la política de PCR de la empresa, según ha podido saber
Vozpópuli.
Estos conflictos con sus propios trabajadores llegan cuando
empresas y organismos públicos exigen ya el Pasaporte Covid a clientes y proveedores. En algunos casos, analizan
bonus o incentivos para los trabajadores vacunados e incluso estudian el
despido del que no facilita el Pasaporte porque no puede prestar servicios a clientes que lo exigen.
Santander, como el Instituto de Empresa (IE),
reclama Certificado Covid para entrar en sus instalaciones.
Las prácticas de CCOO y UGT en algunas grandes empresas no parecen responder al
sentir general de las centrales, que han realizado declaraciones alertando de que la
vacunación no es obligatoria en España y que es ilegal preguntar por datos sanitarios.
Fuentes de
CCOO consideran que "el artículo 22 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, pese a recoger la vigilancia de la salud como voluntaria en un principio, establece una serie de excepciones cuando la salud del trabajador sea un peligro para sí mismo o para terceros. Por lo tanto, está fundamentada desde la perspectiva laboral la obligatoriedad de la vigilancia de la salud en algunos supuestos, lo que no implica que se imponga la vacunación, puesto que la inoculación de una vacuna no forma parte de una vigilancia de la salud ni de un reconocimiento médico, sino que es un
tratamiento que la empresa en ningún caso puede obligar a hacer".
Desde CCOO insisten en que "no se podrá despedir ni penalizar a un trabajador por no vacunarse. Esta acción se consideraría una
vulneración de los derechos fundamentales, por lo que un
despido por ese motivo sería declarado
nulo". Pero matizan que, a su juicio, "cuestión diferente es la
posibilidad que tiene el empresario de
cambiar de ubicación, destino o puesto a las personas que no se vacunen en razón de las circunstancias específicas del trabajo".
Comedor separado
Trabajadores de
Seat trasladaron que la empresa había creado un comedor de no vacunados. A continuación, Seat emitió un comunicado que aseguraba que había llegado a un acuerdo con los sindicatos para
"establecer áreas dentro de los comedores de la empresa" que hagan esta distinción.
La empresa automovilística aseguró entonces que se trata de
recomendaciones. El máximo líder sindical de
UGT en Seat, Matías Carnero, aseguraba que se pretendía "garantizar la salud de quienes no están vacunados y los que sí están vacunados"
. Asimismo, Carnero detalló que
de los 11.000 trabajadores de la planta de Martorell,
cinco comieron por separado la semana anterior. Desde Seat trasladaron que
el 96% de sus trabajadores están vacunados y recibieron sus dosis
en la fábrica.
Ana Ercoreca, presidenta del sindicato de
Inspectores de Trabajo y Seguridad Social, advierte de que la existencia de un
comedor de no vacunados es
ilegal con la legislación vigente, por discriminatorio y porque atenta contra la intimidad de los datos de salud.
Pasaporte covid para asistir a reuniones, congresos y eventos, comedor de no vacunados... representantes de CCOO y UGT en grandes empresas vienen pidiendo o avalando que se demanden certificados de
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