China construye un campo de cuarentena de covid-19 para 4.000 personas​

China se apresura a construir un campo de cuarentena enorme que pueda albergar a más de 4.000 personas, después de un brote de covid-19 este mes, que ha dejado a decenas de millones de personas bajo estricto confinamiento.

El campo de cuarentena está ubicado en las afueras de Shijiazhuang, la capital provincial de la provincia de Hebei, que rodea la capital del país, Beijing.

China ha contenido en gran medida la propagación del virus, y gran parte del país ha vuelto a la normalidad. Sin embargo, un aumento repentino en los casos ha alarmado a los funcionarios y ha generado preocupación antes del Año Nuevo Lunar, el festival anual más importante, durante el cual se espera que cientos de millones de personas viajen para visitar a sus familiares.

Los funcionarios en Shijiazhuang, donde se centra el brote, ejecutan pruebas masivas y cierres estrictos, trasladando pueblos enteros a instalaciones de cuarentena centralizadas, en un intento por frenar la propagación del virus.

El nuevo campamento de cuarentena albergará contactos cercanos de pacientes confirmados de covid-19, mientras las autoridades continúan con un extenso programa de rastreo y programa de pruebas.

Originalmente, estaba previsto para albergar a 3.000 personas, pero desde entonces se ha ampliado a una capacidad de 4.160. Más de 4.000 trabajadores de construcción realizaron «seis días y seis noches de trabajo» para completar la primera fase, informó el martes el vicealcalde de Shijiazhuang, Meng Xianghong.

Las autoridades comenzaron la construcción el 13 de enero y la primera sección del campamento ahora está completa y lista para su uso, mientras la construcción continúa en su segunda fase, según la emisora estatal CCTV.

Se espera que cada habitación prefabricada mida 18 metros cuadrados y contará con baño y ducha, escritorios, sillas, camas, Wi-Fi y un televisor, según CCTV.

La ambiciosa tarea recuerda los esfuerzos anteriores, en las etapas iniciales de la pandemia, durante los cuales las autoridades construyeron varias instalaciones médicas desde cero, incluido un hospital con 1.000 camas en solo 10 días.

El martes, China informó de 103 nuevos casos confirmados y 58 infecciones asintomáticas, que se cuentan por separado, repartidas en cuatro provincias. La provincia de Hebei tiene ahora un total de 818 casos activos de transmisión local y más de 200 infecciones asintomáticas, según la comisión provincial de salud.

El miércoles pasado, un paciente murió en Hebei, la primera muerte relacionada con covid-19 del país en 242 días.

El número total de casos confirmados de coronavirus en China continental ahora es de 88.557, mientras que el número oficial de muertes es de 4.635.

En un esfuerzo por contener el brote, las autoridades cerraron Shijiazhuang el 8 de enero, y los 11 millones de residentes no pudieron salir de la ciudad.

Desde entonces, más de 20.000 ciudadanos de 12 aldeas en Shijiangzhuang han sido reubicados en otros sitios de cuarentena como medida preventiva, informó la semana pasada el medio de comunicación estatal chino CGTN.

Hasta la fecha, más de 17 millones de personas han sido examinadas en Hebei, y las autoridades llevan a cabo una segunda ronda de pruebas masivas en Shijiazhuang y las ciudades de Xingtai y Langfang.

Las autoridades de Hebei ahora instan a los residentes a quedarse en casa, y se envía a funcionarios a áreas urbanas y rurales para hacer cumplir las medidas y garantizar que las personas no viajen a través de la provincia hacia Beijing.

En respuesta a la amenaza percibida, las autoridades de Beijing han intensificado las pruebas y rastreos después de que se confirmaron los casos en el distrito Daxing más alejado de la capital, y anunciaron el miércoles que cerrarían dos estaciones de metro cercanas hasta nuevo aviso.

En la provincia nororiental de Jilin, 102 casos se han relacionado con el llamado «superpropagador«, un vendedor que viajó desde su provincia natal de Heilongjiang.

 

Los andaluces vacunados e inmunizados contra el Covid contarán con un código QR para acreditarlo​

La Junta de Andalucía va a presentar «en los próximos días» una «aplicación específica», cuyo desarrollo se puso en marcha el pasado mes de diciembre, que permitirá a las personas «inmunizadas» con la vacuna contra la Covid-19 -al haber recibido ya las dos dosis necesarias para ello- acreditar esa circunstancia a través de un código QR. Esta acción tendrá carácter voluntario.

Así lo ha anunciado este martes el consejero de la Presidencia, Administración Pública e Interior y portavoz del Gobierno andaluz, Elías Bendodo, en la rueda de prensa posterior a la reunión semanal del Consejo de Gobierno.

El consejero ha indicado que ese código QR será «el certificado de vacunación que tendremos en Andalucía», de modo que, «cuando una persona se ponga la segunda dosis» de la vacuna, «tendrá un documento que acredite que está vacunado, por si tiene que mostrarlo o enseñarlo para un viaje o para cualquier actividad que se le requiera». Así, el organismo, empresa o institución que necesite leer este código QR recibirá el certificado oficial de la Junta de que esa persona está vacunada con las dos dosis y por lo tanto inmunizada contra el Covid-19.

Vacunas administradas en Andalucía​

Por otro lado, Bendodo ha detallado que, a fecha de este martes, en Andalucía ya se han administrado un total de 163.048 de las 216.320 dosis de vacunas recibidas, es decir, el 75,3% de ese montante global, según ha puesto de relieve antes de avanzar que ese porcentaje se elevará «al 80% entre hoy (este martes) y mañana» miércoles.

Además, ha confirmado que la Junta sigue manteniendo una «reserva estratégica» del 20% de las vacunas recibidas -en concreto, un total de 41.904 dosis-, ante la posibilidad de que se produzca «cualquier tipo de contingencia» que impida algún lunes la recepción semanal prevista de vacunas, según ha recordado Bendodo, que ha remarcado que con esa reserva se «garantiza la puesta de la segunda dosis».

 

El Supremo permite que la Junta de Castilla y León deje sin ir a misa a miles de personas en la región​

La Sala que componen los magistrados Rafael Toledano, José Luis Requero, Mª del Pilar Teso, Luis María Díez Picazo y Pablo Lucas Murillo, ha desestimado la solicitud de medidas cautelarísimas presentada por la Asociación de Abogados Cristianos al no considerarla urgente.

El Alto Tribunal decide tramitar la solicitud como medidas cautelares. Es la segunda vez que el Supremo desestima la solicitud. En la primera ocasión alegó que la organización de juristas no había presentado recurso contencioso, algo que se había hecho junto con la solicitud de medidas cautelarísimas.

La presidente de Abogados Cristianos, Polonia Castellanos, denuncia que “en Castilla y León se está limitando la libertad religiosa y eso al Supremo no le parece una circunstancia urgente a proteger”. Asegura que “tramitándose por esta vía, la respuesta del Supremo puede llegar cuando ya no estén en vigor dichas restricciones, y con el daño ya ocasionado”. Recuerda que “la Junta de Castilla y León está permitiendo que 200 personas se reúnan en un teatro pequeño, mientras en la Catedral de Burgos o de León, que son de las catedrales más grandes de España, sólo permiten concentrar a 25”.

 

Unas 150.000 empresas creen que tendrán que bajar la persiana antes del verano​

En medio de la tercera ola, sin un horizonte claro sobre el fin de las restricciones y la administración generalizada de la vacuna, las perspectivas a corto y medio plazo en el tejido productivo siguen marcadas por los nubarrones. En este contexto de incertidumbre, unas 150.000 empresas creen que están abocadas a bajar la persiana antes del verano.

Así lo refleja el apartado especial sobre covid del indicador de confianza empresarial, donde el 4,4% de los negocios –el INE tiene registradas 3,4 millones de empresas activas– anticipan su probable cierre a lo largo del primer semestre de este año.

La encuesta refleja que las previsiones más negras proceden de los sectores golpeados en mayor medida por las decisiones para combatir el coronavirus. Las expectativas de cierre aumentan sobre todo en transporte y hostelería (7%) y en el comercio (5,4%).

Uno de cada cuatro empresarios despidió o no renovó a trabajadores desde la desescalada​

Sobre la situación del mercado laboral, casi una de cada diez empresas espera reducir su plantilla en la primera parte del 2021. Mientras, otro 5,3% prevé aumentar el número de empleados y una proporción un poco superior –el 5,8%– asegura que tiene planeado recuperar a los trabajadores que aún están afectados por un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE). El informe del INE también se detiene a sondear la visión de las empresas sobre la recuperación. Como reflejo de la heterogeneidad que caracteriza el impacto de esta crisis, cuatro de cada diez empresas confían en recuperar la actividad previa a la crisis este año. La inmensa mayoría de ellos fijan ese momento a partir de julio. En cambio, otro 26% cree que no volverán a tener un volumen de negocio similar a la etapa pre covid hasta dentro de, al menos, dos años. O nunca (12,6% del total).

En el caso del empleo, el análisis es aún más pesimista: un tercio defiende que, para tener un nivel de plantilla comparable al 2019, tendrán que esperar como mínimo hasta al 2023. Otro 34% cree que lo conseguirá a lo largo del año. Entre los que descartan volver al nivel de empleo previos a la crisis, destaca la industria (21%) y los negocios con menos de 10 trabajadores (una cuarta parte del total).

Al repasar qué ocurrió en la segunda mitad del 2020, desde el inicio de la desescalada a la sucesión de restricciones para afrontar la segunda y la tercera oleada de la covid, no llega a la mitad el número de las empresas que aseguran que su actividad fue similar o superior a la que tenían antes de la crisis sanitaria.

Además, una de cada cuatro compañías reconoce que, entre julio y diciembre del 2020, despidió o no renovó contratos a parte de sus trabajadores. Son nueve puntos más que las que lo hicieron durante el confinamiento. Otro tercio reorganizó la jornada laboral.

El informe también aborda la aplicación de los ERTE. Prácticamente la cuarta parte de los negocios que han reactivado ya toda la plantilla afectada y solo el 7% mantiene a más de la mitad de los trabajadores con el empleo suspendido. El ritmo de reactivación fue sobre todo más elevado en la construcción. Durante el confinamiento, casi el 40% de los negocios encuestados –el INE cuenta con una muestra de 8.000 empresas en toda España– tuvo que recurrir a un ERTE.

 

Se acabaron las visitas: la Generalitat prohibe las reuniones sociales en toda la Comunitat Valenciana​

Ya se mencionó de pasada en alguna conversación entre los dirigentes de la Generalitat y ahora va a ser una realidad. Una nueva medida de última hora se suma a las anunciadas el pasado martes y, sin duda, se trata de la más restrictiva de todas: quedan prohibidas las reuniones sociales entre personas no convivientes.

La vicepresidenta Mónica Oltra ha anunciado este mediodía en la rueda de prensa posterior al pleno del Consell, que durante los próximos días será publicado un decreto para respaldar esta medida. Por tanto, dejará de ser posible reunirse con familiares y amigos que no convivan juntos.

Se trata de una nueva restricción que busca frenar el incesante aumento de contagios y fallecidos en la Comunitat Valenciana. Con el sistema de salud al borde del colapso, la Generalitat pide un esfuerzo a los ciudadanos para conseguir remitir la curva del coronavirus.

Ahora bien, le medida podría ser rechazada por Moncloa ya que choca con el actual estado de alarma que dejaba limitar las reuniones hasta a 6 participantes, por lo que requeriría de su aprobación. No obstante, antes de este anuncio ya se hizo público esta semana que trabajaban para dar con la forma legal que les permitiera hacerlo, la cual habrían hallado. Además, la misma medida está siendo aplicada por el gobierno balear.

Se desconoce cuándo entrará en vigor y hasta cuándo durará. Solo ha trascendido que existirán excepciones para atender a personas dependientes o que necesiten atención, así como para las personas que vivan solas y las parejas que no vivan juntas.

 

Instalan pantallas en las estaciones de Colón y Àngel Guimerà para difundir medidas de interés sobre la Covid-19​

La Generalitat ha instalado en las estaciones de Colón y Àngel Guimerà de Metrovalencia sendas pantallas de gran formato, en las que se difunden medidas y recomendaciones de interés para las personas usuarias del servicio de transporte público, relacionadas con la Covid-19.

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De esta forma, se emiten vídeos con las indicaciones en vigor para desplazarse a lo largo de la red de Metrovalencia, campañas institucionales y consejos de Sanidad, con el objetivo de que viajar en el metro sea una práctica lo más segura posible para los pasajeros que opten por este medio de transporte público.

Las pantallas -de 2,8 metros de largo y 1,5 metros de alto la de Àngel Guimerà y de 2,4 metros de largo y 1,3 metros de largo la de Colón- son de tecnología led de gran luminosidad. Las estaciones han sido elegidas porque son dos de las tres con mayor cantidad de movimientos y las dos primeras en el número de transbordos, por lo que la difusión de los mensajes llegarán a una elevada audiencia de viajeros y viajeras.

Control de aforo

Estos dispositivos se suman a las 24 pantallas que ofrecen información en tiempo real sobre el aforo de los trenes en circulación en las principales estaciones de la red de Metrovalencia, a través de pantallas situadas en los vestíbulos de acceso, y en las que se han realizado algunos cambios en el diseño de la imagen que proyecta la información.

De esta manera, el usuario o usuaria puede observar en las pantallas la línea, el destino y el tiempo que resta para que pase la unidad por la estación, así como su grado de ocupación con la normativa vigente durante la pandemia. Una barra de color verde, amarillo o rojo indica el volumen de pasajeros que se desplazan en cada tren, por lo que el cliente puede optar por entrar o no entrar en las instalaciones.

En todo caso, el dispositivo posibilita establecer, en caso de necesidad, una limitación de acceso por parte de FGV a aquellos trenes de la red de Metrovalencia que puedan superar el número de viajeros previamente fijado al paso de cada estación.

Las 24 pantallas se han instalado en las estaciones de Colón, Xàtiva, Àngel Guimerà, Machado, Benimaclet, Facultats, Alameda, Avinguda del Cid, Torrent Avinguda, Patraix, Jesús, Plaça Espanya, Nou d’Octubre, Mislata, Amistat-Casa de la Salud, Ayora y Beniferri.

Ocupación de los trenes

Los datos que se analizan parten de una estimación previa sobre el aforo de todos y cada uno de los trenes de Metrovalencia en las condiciones actuales, ya que la limitación viene determinada por la capacidad de ocupación de los convoyes y no de los andenes de las estaciones, en los que se recomienda distribuirse a lo largo de los mismos siguiendo las indicaciones señalizadas en el suelo, así como guardar distancia con otras personas.

FGV realiza desde hace meses conteos regulares de viajeros y viajeras mediante técnicas big data, con vistas a establecer la adecuación de aforos, con una fiabilidad superior al 80%. A esta medición se suma la contabilización mediante las cámaras del interior de las unidades, con las que se obtiene una fiabilidad del 97%.

 

"Hay sanitarios vagos que usan el COVID para no trabajar", la historia de una anciana enferma de 91 años​

La fuerza con la que ha entrado la tercera ola del coronavirus ha provocado la suspensión de algunas operaciones así como todo tipo de pruebas en distintos puntos de España. Si bien es cierto que, en la actualidad, Asturias no vive esta situación (ya la pasó en la segunda ola); hay ciudadanos que se han quejado del caos que se vive en los centros de salud a la hora de prestar atención. Es el caso de David Arango, un asturiano que ha aprovechado para contar en sus redes sociales la historia de la abuela de su pareja. "Cumplirá 92 años el próximo febrero, si su salud y la ineptitud del personal sanitario que le ha tocado en suerte se lo permiten. Les expongo los hechos para que puedan ustedes juzgar por sí solos mi afirmación y la veracidad del titular que encabeza estas líneas", reza el inicio del texto.

La vergüenza de nuestra sanidad​

La abuela de mi pareja cumplirá 92 años el próximo febrero, si su salud y la ineptitud del personal sanitario que le ha tocado en suerte se lo permiten. Les expongo los hechos para que puedan ustedes juzgar por sí solos mi afirmación y la veracidad del titular que encabeza estas líneas.

La mujer víctima de este agravio fue operada de un cáncer muy avanzado y su estado de su salud es deficiente. Se encuentra postrada y necesita de la atención continuada de su hija, que lleva sin salir de casa desde el pasado mes de septiembre (cuatro meses), por lo que empieza a tener síntomas del llamado síndrome de la cuidadora. La anciana apenas come, desde hace tiempo tiene las piernas muy hinchadas y solo quiere dormir, además de que ha tenido un ganglio del cuello muy hinchado, hasta tal punto que le impedía la deglución.

En dos meses de llamadas continuadas a su centro de salud de atención primaria (Natahoyo, en Gijón), su médico se niega a visitarla, dice que no lo ve pertinente, que si necesita que la vea un médico hemos de llevarla nosotros al centro (recordemos que esta mujer tiene 91 años, su salud está muy deteriorada y sacarla de casa podría suponer un empeoramiento de su estado actual). Ante esta situación, me pongo en contacto con varios profesionales sanitarios que conozco, para cerciorarme de que no existe ningún protocolo derivado de la pandemia que impida las visitas domiciliarias. Algunas de las personas consultadas se escandalizan con lo que les cuento, me dicen que insista, que exija la atención en el domicilio, me animan a que ponga una queja formal y, si se enrocan, que me ponga en contacto con el gerente de atención primaria del área de Gijón.

El pasado lunes, el que suscribe (soy la pareja de la nieta de la enferma) decide llamar él al centro de salud del Natahoyo. Tras cinco llamadas en las que se me deriva a un "call center" en el que se corta la llamada, porque solo atienden en horario de 8 a 15, decido llamar al 112, donde le explico la situación a una mujer, la cual me dice que me llamará el médico de la zona. Pensaba que estaba todo solucionado, pero tras una hora sin recibir noticias llamo a la casa donde reside la anciana y me dicen que ha ido el SAMU hasta allí y que les han dicho que ellos solo atienden llamadas de asistencia vital, que ha de visitarla su médico de cabecera. El operario del SAMU, con buen criterio, no le hace un chequeo, ya que no es su cometido. Hasta aquí el balance es: anciana sin atender y recursos del SAMU malgastados por la mala praxis de un médico de atención primaria que lleva más de dos meses negándose a hacer su trabajo.

Al día siguiente por la mañana, en horario ya de 8 a 15, llamo al centro de salud y, por suerte, el médico de la enferma está de baja, por lo que me atiende su sustituta. Mi tono y mi discurso son muy educados, explico con profusión la situación, pero me muestro imperativo y exijo la visita domiciliaria. La médica está a la defensiva, niega la situación diciendo que si no se la ha ido a visitar es porque no era necesario, pero en ningún momento muestra ninguna reticencia a realizar la visita, por lo que ese día atienden a la anciana en su casa con total profesionalidad. En este punto, creemos que hemos vencido la falta de profesionalidad del médico titular y la farragosa burocracia, pero no, esto continúa.

Para solicitar ayuda en los cuidados de la enferma y con las indicaciones del centro médico, ahora nos disponemos a ponernos en contacto con la trabajadora social correspondiente, a través de un teléfono que nos facilitan. Tras cinco llamadas espaciadas durante una hora y media, mi pareja, la nieta de la anciana, se dirige al centro de Servicios Sociales del Natahoyo en persona, por si hubiera algún error en el teléfono o estuviera pasando algo que nos impedía hablar con ellos. A la llegada al centro le prohíben la entrada por cuestiones del protocolo covid y le vuelven a indicar que la cita han de dársela por teléfono. En los siguientes 30 minutos realiza la friolera de 35 llamadas, que nadie descuelga al otro lado. Ya nerviosa y enfadada, se encamina de nuevo al edificio en persona. El personal de seguridad le impide el acceso más allá del recibidor y le dicen que la trabajadora social tiene muchas visitas y atiende el teléfono cuando puede, entre visita y visita (durante 20 minutos allí no entra ni sale nadie). Le indican que si tiene algún problema con la atención se dirija al Ayuntamiento para tramitar una queja formal. Ella les informa de que no piensa moverse de allí hasta ser atendida. A continuación la instan a salir del recibidor, a esperar en la calle. Ella se niega, se pone nerviosa y rompe a llorar de la impotencia. La amenazan con llamar a la Policía. Ella les anima a hacerlo, ya que la situación le parece tan injusta que piensa que ellos serán un punto de apoyo en sus exigencias. El personal de seguridad se retira al interior del edificio y, tras cinco minutos, la trabajadora social sale, la invita a entrar y comprueba que dentro no hay absolutamente nadie, por lo que esas visitas que impedían atender las llamadas no existían. Al final logra una cita para el día siguiente.

Nuestra intención con este escrito es denunciar lo ocurrido y dejar patente que existen vagos, sin escrúpulos, carentes de toda humanidad, que se parapetan tras una pandemia para no trabajar. Y las víctimas, como siempre, son los más desfavorecidos: ancianos, enfermos y personas que se pierden ante tanta burocracia y protocolos. Nosotros somos perseverantes y hemos insistido para que nos atendieran, con el consiguiente coste de tiempo y la tensión acumulada en unas personas que ven cómo un ser querido no es asistido debidamente en una situación de vulnerabilidad manifiesta. Y si hemos de sacar una moraleja de todo esto, es que tenemos que, a pesar del covid, a pesar de todo, a pesar de todos, exigir nuestros derechos y los derechos de las personas a nuestro cargo.

 

Erster Chef schmeißt Impf-Verweigerer raus​

Er ist der erste Chef in Deutschland, der Mitarbeiter rauswarf, weil sie keine Corona-Impfung wollten. Sieben mussten gehen! Seither feiern ihn Impf-Befürworter – aber Impf-Gegner schicken ihm sogar Morddrohungen.

Der Fall: Rene Willmer (45) führt mit seiner Frau Conny (45) in Dessau-Roßlau einen Pflegedienst. Sobald die Impfung für seine Angestellten möglich war, forderte er von allen, sie auch in Anspruch zu nehmen.

Drei Mitarbeiter wollten sich auf keinen Fall impfen lassen, vier weitere sich nicht festlegen.


Der Chef führte Gespräche mit ihnen, verteilte Info-Material und hielt einen Vortrag, um die Impf-Skeptiker zu überzeugen. Am Ende setzte er eine Frist von zwei Tagen: Als sie sich dann noch immer nicht zur Corona-Impfung durchringen konnten, kündigte er ihnen.

Willmer zu BILD am Sonntag: „Die Mitarbeiter verhielten sich respektlos. Bei meinem Vortrag hörten sie nicht zu, riefen dazwischen, schüttelten mit dem Kopf. Eine von ihnen lehnte die Corona-Impfung sogar mit den Worten ab: ,Ich lasse mir von Bill Gates keinen Chip in den Arm stecken.‘“

Doch eine der gekündigten Mitarbeiterinnen erzählt eine ganz andere Geschichte. Paula S. (Name geändert): „Der Chef beschimpfte uns als Aluhut-Träger. Er tat unsere Bedenken als Kindergarten ab und drohte ganz klar: ‚Lasst euch impfen oder ihr fliegt raus!‘“

Und weiter: „Ich bin keine Impfgegnerin. Ich wollte nur ein paar Tage mehr Bedenkzeit. Es ist eine Frechheit, wenn mir jemand in so einer persönlichen Sache eine Frist setzt.“

Sie zeigte ihren Ex-Chef wegen Nötigung an, will ihn am Arbeitsgericht verklagen. Die meisten der sieben gefeuerten Mitarbeiter haben bereits eine neue Stelle – Altenpfleger sind in der Pandemie gefragt.

Willmer sucht jetzt neue Pfleger, will seine Belegschaft bald durchgeimpft haben, sagt: „Ich tue alles, um unsere Patienten zu schützen. Das ist meine moralische Pflicht!“

 

La Generalitat Valenciana limita a dos personas no convivientes el contacto en el espacio público​

La Comunidad Valenciana amplía las restricciones e inicia una nueva fase que supondrá un semiconfinamiento severo. El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, ha anunciado esta tarde nuevas medidas ante el aumento de los contagios por coronavirus de los últimos días. Fuentes del Consell han informado que, a partir del lunes, tras su publicación en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana, se limitarán a dos personas de dos núcleos de convivencia distintos los encuentros en el espacio público.

De esta manera, fuera del ámbito privado, tanto en espacios cerrados como al aire libre, los encuentros familiares o sociales quedan limitados a un máximo de dos personas, salvo que se trate de convivientes. Así, quienes vivan juntos sí que podrá salir a la calle aunque sean más de dos.

Paralelamente, como ya se advirtió en los últimos días, los encuentros familiares o sociales dentro de las casas quedan limitados al mismo núcleo de convivencia. Dicho de otra manera, nadie podrá entrar en una casa que no sea la suya.

En ambos casos, aclararon desde la Generalitat, se aplican las siguientes excepciones: reuniones laborales o institucionales, actividades en el ámbito educativo y los cuidados a personas vulnerables (mayores, menores).

No son las únicas medidas que se van a tomar. El Consell ha avanzado el confinamiento perimetral municipal de las ciudades de más de 50.000 habitantes durante los fines de semana y festivos. El confinamiento perimetral municipal se aplicará desde las 15:00 horas del viernes a las 6:00 del lunes siguiente.

Asimismo, el presidente de la Generalitat ha anunciado que el cierre perimetral de toda la Comunidad Valenciana se prorroga hasta el próximo 15 de febrero. De esta manera, no se puede entrar y salir del territorio valenciano salvo las excepciones ya conocidas.

Todas estas medidas, explicaron las mismas fuentes, quedarán reflejadas en un decreto del presidente de la Generalitat.

En esta ocasión el anuncio de las medidas se ha hecho a través de un comunicado y no mediante una comparecencia pública de Ximo Puig, formato empleado hasta ahora.

Además, estas medidas se dan apenas tres días después de decretarse duras restricciones como el cierre total de la hostelería y del comercio a partir de las 18.00 horas. El Consell reclamó también adelantar el toque de queda pero el Gobierno no avaló la medida.

 

Aparece viva una señora a la que se dio por muerta en una residencia, pero cuyos familiares no pudieron ver el cadáver al estar el ataúd sellado por las medidas del COVID​

Las historias que nos estamos encontrando a cuenta del coronavirus y las medidas sanitarias que se están tomando son absolutamente surrealistas. Imaginen esta historia: Rogelia, 85 años casada con Ramón de 79. No tienen hijos y ambos viven en una residencia de ancianos en A Mariña Galicia.

A Rogelia le detectan el coronavirus y, debido al empeoramiento de su estado, es trasladada a otra residencia de Orense. El pasado día 13 de enero, desde esa residencia notifican a la familia que Rogelia ha fallecido y estos ordenaron trasladar el cadáver a Illade, en el municipio de Xove, donde el día 14 se celebró el funeral y posterior entierro.

Debido a las medidas sanitarias ordenadas por el virus, el féretro llegó sellado por lo que no pudo ser abierto y sus familiares no pudieron ver a la fallecida. La sorpresa de todos se producía el pasado sábado cuando una ambulancia trasladó a Rogelia a la residencia en la que vivía, vive, en perfectas condiciones y ya completamente recuperada del virus.

Y ya se imaginarán la pregunta del millón: ¿Quién era la pobre mujer a la que estos familiares habían enterrado en Illade? Porque suponemos, ya que se había cometido el error inicial de pensar que era Rogelia imaginamos que, al menos, será una mujer. ¿Qué pasa con la familia de esa pobre mujer ahora? Imaginen, esa familia no sabe que su familiar ha fallecido, o si lo saben, es probable que hayan enterrado a otra persona en su lugar.

Imagínense la gran metedura de pata de los irresponsables que han cometido un error tan grande porque es de lo nunca visto. ¿Se imaginan que ahora tienen que empezar a exhumar cuerpos para comprobar a quien se ha enterrado en cada lugar? Esto es absolutamente dramático y surrealista.

 

Dos de cada tres empresas no volverá al nivel de empleo pre-Covid hasta 2022 o más tarde o incluso nunca​

Sólo un tercio de las empresas (34,9%) considera que recuperará a lo largo de este año el nivel de empleo que tenía antes de la crisis sanitaria, pero dos de cada tres piensa que no lo hará hasta 2022 o más tarde o que incluso no lo recuperará.

Así lo refleja una reciente encuesta de opinión del Instituto Nacional de Estadística (INE) entre unos 8.000 negocios de diferentes sectores económicos en la que se analiza el impacto del Covid en el segundo semestre del año pasado, es decir, con la llegada de la 'nueva normalidad', y se avanzan sus perspectivas para la primera mitad de este año.

En concreto, según los datos de esta encuesta, el 9,5% de las empresas prevé recuperar el nivel de empleo previo a la crisis sanitaria en el primer semestre de este año, en tanto que el 25,4% estima que lo conseguirá en la segunda mitad del ejercicio.

Por su parte, el 31% afirma que no cumplirá este objetivo hasta 2022, el 15,3% piensa que lo hará después de ese año y el 18,8% no cree que pueda llegar a recuperarlo.

El porcentaje de establecimientos empresariales que cree que el empleo se recuperará en 2021 baja hasta el 30,8% en el sector del comercio. Las empresas más pesimistas son las de menor tamaño, donde sólo un 30,3% piensa que volverá a los niveles de empleo anteriores a la crisis a lo largo de 2021.

De cara al primer semestre de este año, el 5,6% de las empresas prevé aumentar su plantilla, mientras que un 5,8% pretende recuperar los trabajadores que tienen en expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) y un 9,3% estima que recortará sus efectivos.

UN TERCIO DE LAS EMPRESAS DE HOSTELERÍA HA DESPEDIDO TRABAJADORES​

Según Estadística, casi el 13% de los negocios de transporte y hostelería aún no ha podido rescatar del ERTE a ningún trabajador y prácticamente un tercio (33,8%) ha tenido que despedir o no renovar contratos con la llegada de la 'nueva normalidad' en la segunda mitad de 2020.

Durante el estado de alarma, un 38,9% de los establecimientos empresariales solicitó un ERTE para todos o parte de sus trabajadores, porcentaje que en el caso de transporte y hostelería alcanzó el 52%.

A lo largo del segundo semestre de 2020, las empresas fueron rescatando trabajadores del ERTE, aunque a diferente ritmo según su sector de actividad.

En términos generales, casi el 60% rescató al 100% de sus trabajadores (77,9% en el caso de la construcción y 38,9% en transporte y hostelería). En este último sector, el 12,7% de los establecimientos aún no han podido rescatar del ERTE a ninguno de sus empleados.

Con la irrupción de la 'nueva normalidad' en la segunda mitad del año pasado, el 32,1% de los establecimientos tuvo que reorganizar la jornada laboral (un 37,8% en el caso de transporte y hostelería y un 37,7% en las empresas industriales), en tanto que uno de cada cuatro establecimientos se vio obligado a despedir o a no renovar contratos, porcentaje superior en 9,2 puntos al registrado durante el estado de alarma.

En transporte y hostelería el porcentaje de negocios que despidió o no renovó contratos alcanzó el 33,8% en la segunda mitad de 2020. Por tamaño de establecimientos, los de menos de 10 asalariados han sido los que menos han despedido o no renovado contratos (13,3%).

Según el INE, un 2,6% de los establecimientos debieron incrementar la jornada laboral de sus trabajadores en la segunda parte de 2020, un punto más que durante el estado de alarma.

EL 47% HA REDUCIDO SU ACTIVIDAD POR EL COVID​

Tras el confinamiento, el 46,5% de los establecimientos encuestados por el INE declara un nivel de actividad superior o similar al que tenían antes de la crisis sanitaria, frente a un 47,1% que han presentado menor actividad. El 6,4% restante han permanecido cerrados en el segundo semestre, frente al 33,9% durante el estado de alarma.

El teletrabajo y el incremento del nivel de digitalización fueron las fórmulas más utilizadas por las empresas para mantener el nivel de actividad anterior a la crisis.

Antes del estado de alarma, el porcentaje de establecimientos que utilizaba el teletrabajo era del 16%, con una media de un 31,3% de la plantilla utilizándolo, mientras que durante el estado de alarma estos porcentajes se elevaron hasta el 51,4% y el 46,7%, respectivamente. Tras el confinamiento, las cifras bajaron: el teletrabajo se mantuvo en el 43,4% de las empresas para el 37,6% de sus trabajadores.

Los datos del INE reflejan además que el 26,3% de los establecimientos necesitaron financiación en el segundo semestre de 2020, especialmente los de 10 a 49 asalariados (33,9%), frente al 20,7% de los de 1.000 asalariados o más. La principal fuente de financiación fueron las Líneas de liquidez ICO (69,9%). En un 72,5% de los casos, las empresas consiguieron dicha financiación.

El entorno macroeconómico (41,3%), la reducción de la demanda interna (40,8%), las medidas de protección sanitarias obligatorias (29,2%) y la fiscalidad (27,9%) son los factores que, para las empresas, han tenido un mayor impacto en la actividad de sus negocios en el segundo semestre de 2020.

EL 4,4% DE LAS EMPRESAS CREE QUE ECHARÁ EL CIERRE EN EL PRIMER SEMESTRE​

El 40,7% de las empresas encuestadas por el INE considera que recuperará el nivel de actividad que tenía antes de la crisis sanitaria a lo largo de 2021: un 8,7% considera que lo hará en el primer semestre y un 32% en la segunda mitad del año. En el caso de transporte y hostelería el porcentaje que cree que se recuperará en 2021 baja hasta el 32,5%.

Por tamaño de los establecimientos, los más pesimistas son los más pequeños, donde solo un 34,6% piensa que volverá a los niveles anteriores a la crisis a lo largo de 2021. Por su parte, un 4,4% de empresas declara que probablemente tenga que cerrar en el primer semestre de 2021, porcentaje que se eleva hasta el 5,4% en el comercio y hasta el 6,9% en transporte y hostelería.

Los establecimientos de mayor tamaño están, en general, más abiertos a tomar nuevas medidas en el primer semestre de 2021, mientras que las probabilidades de cierre se reducen conforme aumenta el tamaño.

 

Policía, ¿qué narices pasa con vosotros? Otro vídeo que demuestra el servilismo de muchos agentes de Policía con este gobierno dictatorial​

Son muchos, demasiados los vídeos que están pasando por nuestras manos que están demostrando un servilismo cobarde y una chulería inaguantable de muchos agentes de Policía y Guardia Civil con ciudadanos que, sencillamente, protestan por el trato dictatorial y cobarde que están, que estamos, recibiendo de este gobierno.

Siempre hemos apoyado a la Policía Nacional y a la Guardia Civil, siempre, pero lo que estamos viendo últimamente por parte de muchos agentes de esos dos cuerpos no nos gusta nada. Ya no nos gustó su comportamiento en Galapagar multando a personas por cantar, por pasear delante de la casa de los marqueses o por, simplemente, protestar indignados contra lo que está sucediendo.

Muchos de ellos lo justifican diciendo que están cumpliendo órdenes, pero eso tampoco nos vale. Tampoco valió que en los juicios de Nuremberg muchos de los subordinados nazis justificaran sus atrocidades con esa excusa y nos vale menos aún, si tenemos en cuenta que muchas de las órdenes que están diciendo cumplir convierte a los propios agentes en prevaricadores demostrando no conocer las leyes que rigen en cada momento.

Después de ver escenas como mostraremos a continuación, ¿esperarán ustedes tener la misma solidaridad de los ciudadanos que siempre han tenido cuando han necesitado apoyos para reclamar por sus derechos como el de la igualdad salarial con las policías autonómicas? Pues van por muy mal camino porque cada vídeo con el que nos encontramos últimamente nos provoca una decepción mayor que el anterior.

De momento, y viendo lo que estamos viendo, ya sabemos que la gente que siempre les ha apoyado no puede contar con su apoyo ahora. Qué tristeza, qué decepción más grande.




 

FAUCI on MASKS: Two Coverings ‘Would Be More Effective’ in Preventing Spread of Coronavirus​

Dr. Anthony Fauci revised his previous comments regarding mask-wearing to prevent the spread of CoVID-19 this week; saying “two coverings would be more effective.”

“Because, I mean, this is a physical covering to prevent droplets and virus to get in,” Fauci told NBC’s Savannah Guthrie on Monday. “So, if you have a physical covering with one layer, you put another layer on — it just makes common sense that it likely would be more effective, and that’s the reason why you see people either double-masking or doing a version of an N95.”

“Just 100 days to mask, not forever, 100 days. And I think we’ll see a significant reduction,” Biden said in December.