Alemania construirá una prisión para los disidentes del COVID-19​

Alemania confirma que está construyendo un campamento para internar ahí a disidentes del COVID en el caso de que un tribunal lo decida. La instalación tendrá su sede en Dresde, adelantó RT Internacional desde twitter.

Alemania se está volviendo autoritaria cuando se trata de vigilar su cuarentena. Consideran necesario amenazar a los infractores con una temporada en la cárcel COVID. La instalación tendrá su sede en Dresde, según confirmaron las autoridades policiales locales a RT.

Un portavoz dijo que el acceso al ‘hotel de la pandemia’ que se muestra aquí no será tan fácil: primero debe recibir una advertencia y una multa. Dependerá de un tribunal decidir si califica para una suspensión.

«No suponemos que habrá muchos, pero en el caso de que un tribunal decida esa manera, habrá una instalación para dar cabida a ellos“, dijo el portavoz.

Desde Bild informan que la ubicación se trata de un centro de acogida que fue construido en el 2017 para refugiados en Stauffenbergallee.

En la primavera de 2020, la Ministra de Salud Petra Kopping quiso colocar a los disidentes del COVID en hospitales psiquiátricos. Estos planes fueron rechazados, al igual que los planes de albergarlos en hoteles u hospitales.

Afirman que la instalación estará cercada y custodiada por la policía.

Según el Ministerio del Interior, el artículo 30 de la Ley de protección contra infecciones prevé la internación obligatoria de los objetores en un hospital cerrado u otro alojamiento adecuado. La colocación obligatoria se lleva a cabo de conformidad con la Ley de procedimiento familiar (artículo 415). El departamento de salud responsable es el solicitante en el tribunal.

 

La Comunidad de Madrid da la orden de no volver a contratar a ningún profesional que rechace ir al Isabel Zendal​

La Comunidad de Madrid ha dado orden a todos los hospitales de la región para que no contraten a ningún profesional de los que tienen en la plantilla de refuerzo por la covid que hubiese renunciado a ser derivado al centro de emergencias Isabel Zendal. Lo dictó el 30 de diciembre e insistió en ello el 5 de enero. Y esta misma semana ha enviado un nuevo correo electrónico para comprobar que la decisión se está cumpliendo. “En relación a las instrucciones enviadas los pasados días 30/12/2020 y 5/01/2021, que se adjuntan, sobre las renuncias a las contrataciones covid y las incidencias de las adscripciones directas al Hospital Enfermera Isabel Zendal (HEIZ), se requiere la siguiente información: confirmación de no haber contratado a ningún profesional, con nombramientos covid, tras haber renunciado a dicho nombramiento y en caso contrario identificar y enviar informe justificativo del incumplimiento de las instrucciones enviadas —categoría, nombre y apellidos, fecha de la renuncia al nombramiento covid, fecha nuevo nombramiento, motivo nuevo nombramiento—”, se lee en el mail.

Continúa: “En ese sentido se reitera que ningún profesional podrá ser contratado nuevamente por otro motivo si previamente ha renunciado a su nombramiento covid, salvo que el motivo de la renuncia sea una mejora de empleo. Así mismo se recuerda que los profesionales que renuncien por su adscripción al Hospital de Emergencia Enfermera Isabel Zendal, no podrán continuar prestando servicio en el centro de origen. Igualmente se recuerda que todas las incidencias antes detalladas deberán incorporarse, por cada centro, en la bolsa de empleo correspondiente”. Y se despide: “Un saludo”. Firma: “Secretaría de la Dirección General de Recursos Humanos y Relaciones Laborales”.

El Zendal, inaugurado el 1 de diciembre y que recibió a los primeros pacientes 10 días después, primero estuvo destinado a enfermos “estables”, con “autonomía” para el “aseo y el baño” y que, en principio, no necesitaran de una unidad de cuidados intensivos. Esas fueron las órdenes de la Comunidad a los servicios de urgencias, que son los que derivan, si el paciente lo acepta —porque ingresar en el Zendal es voluntario, el paciente tiene que aceptar ese traslado—. Cuatro días después, el Gobierno de Madrid cambió el protocolo y amplió la posibilidad de hospitalización a enfermos “candidatos a ingresar en la UCI si presentan mala evolución”.

Bajo todas esas órdenes cambiantes siempre ha subyacido el mismo problema: el personal. Los recursos humanos de ese nuevo centro no son propios, sino los del resto de hospitales de la red pública de Madrid. Y no todos. Solo los que tienen contrato covid, es decir, todos aquellos que la Comunidad ha incluido en su plantilla bajo ese epígrafe para reforzar la estructura del sistema durante la pandemia. La inmensa mayoría de ellos no son nuevo personal, sino especialistas que ya tenían otros contratos en sus centros (como sustituciones por enfermedad o por permisos de maternidad) y que han sido incluidos en ese nuevo paquete de nóminas que el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso llama “contratos covid”.

Esa derivación de personal supone restar recursos a otros hospitales y sobrecargar, aún más, los servicios inmersos ya en una tercera ola que, solo en la Comunidad de Madrid y desde que arrancó 2021, registra 50.646 nuevos contagios, 404 fallecidos, 4.294 pacientes que han necesitado un ingreso y 464 que lo han requerido en una unidad de cuidados intensivos. La incidencia acumulada roza ya los 700 casos por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días y la tasa de positividad de sus pruebas diagnósticas se ha duplicado en estos últimos 15 días, del 10,54% al 20,5%. La Sociedad de Medicina Intensiva de Madrid (Somiama), alertó ya este jueves de la situación, “muy preocupante”, en la que se encuentran. Tienen las unidades superando el 90% de ocupación.

Con la actual situación, llevar profesionales al Zendal va a tensar aún más a los centros, algo que ya en octubre, cuando se supo de dónde saldría la plantilla del nuevo hospital, supuso una protesta por parte de especialistas y sindicatos. Miles de profesionales del Sistema Madrileño de Salud firmaron entonces una carta contra “los traslados forzosos”. Y tanto la Asociación de Médicos y Titulados Superiores (Amyts) como UGT y el sindicato de Enfermería Satse coincidían entonces en que era “imposible” atender 1.000 camas más con el mismo personal. “Entendemos que, si se derivan pacientes covid, en su lugar entrarán otros, necesitando la misma plantilla y, por tanto, su obligada sustitución. Es necesario dotar al hospital de personal propio y que, en caso de desplazar personal de los actuales hospitales, se sustituyan todos y cada uno de ellos. Nuevo hospital, nuevas camas”, dijo en otoño Julián Ezquerra, de Amyts.

Sin embargo, la decisión de la Consejería de Sanidad —que no ha respondido a las preguntas sobre el contenido de los mails en los que se daba la orden de no contratar a los sanitarios que rechacen ir al Zendal—, no cambió. Médicos y enfermeras entonces, y ahora, saben que la situación en la que se encuentran —precaria, uno de cada dos médicos en Madrid no tiene un contrato estable— no facilita la posibilidad de elegir. Aún así, hay profesionales que ya han renunciado a ese contrato una vez que les avisaron de que serían derivados al Zendal. Muchos otros se han marchado. Como Alonso S., un pediatra que solo da la inicial de su apellido por miedo a represalias, que se muda en unos días a otra comunidad donde le han ofrecido un contrato “estable y bien remunerado”.

“Dada la situación con los contratos covid, la temporalidad y la amenaza constante de mandarnos al hospital Isabel Zendal, yo decidí no renovar el contrato el 31 de diciembre y comenzar mi trabajo en otro sitio”. Su jefe le pidió que se quedara 15 días más, en enero, para no “dejarlos tirados”. Él aceptó y cuando fue a firmar esa renovación por dos semanas y a la vez la renuncia “para así cumplir los 15 días de preaviso” una persona de Recursos Humanos, le dijo, “literalmente”: “Hijo, antes de que firmes la renuncia tienes que saber esto. El 30 de diciembre nos llegó una circular de la Consejería prohibiendo contratar a todos aquellos sanitarios que hayan renunciado a un contrato covid salvo que sea por otro contrato covid. Lo están haciendo para que no podáis negaros a ir al Zendal”.

Para Alonso, este procedimiento de la Comunidad los “condena” a la temporalidad que supone uno de esos contratos de refuerzo: “Que nos echen el 30 de junio y por encima de eso, están coaccionándonos para que no podamos dejar el trabajo con la amenaza real de que no nos van a contratar en ningún otro lugar de la Comunidad de Madrid”. Dice que su especialidad, de la que siempre faltan manos, puede estar más o menos a salvo en cualquier otro sitio, pero que “afecta sobremanera a auxiliares, celadores, enfermeras y otros médicos y médicas, que están condenados a mantener sus contratos covid si no quieren no volver a encontrar trabajo en la Comunidad de Madrid”.

Víctor Jiménez, vicepresidente de la Asociación Madrileña de Enfermería, cree que esto es una forma de “coacción escandalosa” que no solo castiga a los profesionales sino a la sanidad pública: “Porque una presidenta o un gobierno quieren que un proyecto hospitalario suyo luzca en todo su esplendor el resto de la sanidad pública se ve perjudicada. Es un deterioro de un sistema mayor del que ya tiene que no nos podemos permitir, menos en mitad de una pandemia”.

 
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Ola de suicidios en Francia: lanzan un programa de ayuda psicológica a empresarios y comerciantes​

La pandemia ha provocado una ola de suicidios e intentos en Francia. El nuevo fenómeno incluye a empresarios ante la pérdida de sus empresas, la imposibilidad de seguir manteniendo a sus empleados y la falta de futuro. El tribunal de comercio de Bobigny, en el departamento de Seine St Denis, al lado de París, va a proponer desde este miércoles una ayuda psicológica a los patrones, en colaboración con el MEDEF, que reúne a los capitanes de la industria en Francia.

APESA ha sido bautizada esta ayuda psicológica a los empresarios en sufrimiento agudo y destinada a aquellos hombres de negocios que están al borde del suicidio. Estará en acción al final de enero y propondrá cinco consultas, en gabinetes psicológicos, a los jefes de empresas al borde del abismo.

Desde la epidemia se habían incrementado los dispositivos de ayuda ya existentes para los empresarios. Entre ellos estaban los procedimientos de conciliación del tribunal de comercio y centros de información sobre la prevención de dificultades de empresas. Pero hasta ahora no había un abordaje psicológico en esta crisis.

"De héroe a cero"​

Bastian Brunis, el patrón del MEDEF, lo apoya ampliamente. Él fue elegido presidente del Medef 93-94 y puso su mandato bajo el signo de “ayuda a las empresas en dificultades”. Ahora aceptó rápidamente este dispositivo que está destinado a aquellos empresarios al borde del suicidio a causa de la angustia económica y las dificultades que genera la pandemia. Su empresa de comunicación Solicom fue salvada. Pero en este período angustiante en Francia y con serias dificultades económicas, el ve y conoce por su propia experiencia la desesperación de los pequeños patrones, de los comerciantes con sus economías ya fragilizadas.

Fue él quien expuso primero su experiencia personal: ”Yo tuve el sentimiento de pasar de héroe a cero”, contó. “Anunciar a mis asalariados, mis clientes, mis socios, mi familia, la realidad de una situación que no podía manejar más pero sentirme culpable, avergonzado de no haberlo anticipado. Yo, que tenía éxito en todo, esta vez la enmerdé”, contó.

Un desafío será que los empresarios hablan de sus penas, de sus angustias, de su sentimiento de culpa. “Los jefes de empresas hablan raramente de sus dificultades. Eso viene acompañado por un sentimiento muy fuerte de culpabilidad o de negación. Siempre tienen la impresión de ser responsables de lo que les pasa. Es un circulo vicioso, que se cumple a rajatabla: quiebra, divorcio, depresión y muerte. APESA es el último paso antes de la muerte” describió.

Un tribunal listo para ayudar​

En el tribunal comercial de Bobigny están completamente comprometidos con el proyecto. El doctor Patrick Roulette, presidente de la Comisión empresas del tribunal, quiere borrar los prejuicios de las empresas frente al proyecto.”Todos no son ricos ni las empresas están en dificultades a causa de la malversación de sus dirigentes. Nosotros no podemos permanecer insensibles a su angustia”, explicó.

El presidente del tribunal de comercio, Francis Griveau quiere que el dispositivo y la asociación, “esa mano tendida”, “no sea vista como un sepulturero de empresas pero como una ayuda. Venir al tribunal de comercio no debe ser visto como una infamia” afirmó.

El anticipa grandes dificultades para las empresas en marzo y abril, cuando “ellas o los comercios que están bajo perfusión del estado durante la crisis del Covid, deben desembolsar las cotizaciones sociales de la URSAFF”.

Según el MEDEF, muchos patrones de empresas ya han caído. No recibieron la ayuda del estado, ni el desempleo parcial o los descuentos de los alquileres. El MEDEF cree que el 65 por ciento de las empresas no ha consumido el préstamo garantía del estado (PGE).

Los números que llegan al tribunal alarman a los magistrados. En el 2020 se presentaron tres veces más procedimientos de prevención, una medida previa a la administración judicial. La URSAFF no intima más a las empresas que no pueden pagar sus cargas “para darles un poco de oxígeno”. El MEDEF cree que entre 300 a 400 empresas van a terminar en el tribunal de comercio.

Centinelas de ayuda​

Ante esta perspectiva, el tribunal, el MEDEF, los abogados del tribunal y los expertos contables serán los “centinelas” encargados de detectar a empresarios desesperados.

“Esos centinelas serán reclutados este mes. Todos tienen un lazo de confianza con las empresas y su rol será irlos a buscar para poner fin a su soledad y ponerlos en contactos con un psicólogo”, explicó el Bastien Brunis del MEDEF.

Seine St Denis, un territorio de inmigrantes y trabajadores de salario mínimo, que trabajan en empresas medianas, pequeñas y grandes desplazadas en el departamento. Ellos sufren junto a sus patrones. Son ya desempleados sin futuro. Las estructuras más pequeñas son las más frágiles y el departamento de Seine St Denis se transformará en “un terreno de experimentación” porque allí existe la solidaridad de los migrantes y la resiliencia de los que los emplean. Una fórmula para sacarlos de la depresión: volver a hacer renacer juntos la empresa y devolver los préstamos que los asfixian hoy.

 

A punto de convertirse en un estado policial: Las autoridades británicas barajan la posibilidad de obligar a los ciudadanos a enviarles ‘selfies’ para demostrar que están confinados​

Cuando hace unos meses nos vimos confinados durante tres meses, muchos de nosotros no nos planteamos la posibilidad de que el futuro nos deparara peores circunstancias que las que vivimos en aquellos días ya que ese confinamiento se convirtió en una especie de pesadilla para muchos. Pero por las noticias que nos van llegando, parece ser que nos equivocamos.

Están llegando cientos de vídeos de Gran Bretaña en los que se nos muestra que aquel país se está convirtiendo en una especie de estado policial con detenciones de personas acusadas incluso por sentarse en un banco a tomar un café sin mascarilla. Pero lo que hoy publica el digital ‘Infowars‘ ya nos ha dejado completamente alucinados y preocupados ya que este tipo de medidas se suelen extender a otros países y el gobierno de España es especialista en copiar todo lo malo que ve en su alrededor.

Según informa la web dirigida por Alex Jones, en el Reino Unido las autoridades están barajando la posibilidad de exigir a los ciudadanos que les envíen ‘selfies’ para comprobar que se encuentran realmente confinados. Añade que, según un informe, “se contacta a cada persona una vez al día y se le pide que envíe una fotografía de sí misma al lugar donde está confinada”. “Estos son fichados mediante datos GPS y software de reconocimiento facial. Aquellos que no cumplan dentro de los 20 minutos reciben una visita de la policía “.

Parece que el confinamiento ordenado en el Reino Unido recientemente se está llevan de una forma mucho más estricta e incluso, en ocasiones, dictatorial. Estaremos atentos a las novedades que se vayan produciendo con todo esto porque, estén seguros de algo, si esto se hiciera en el Reino Unido se acabaría extendiendo la idea como la pólvora. Ojalá no suceda.

 

"La gente no morirá por coronavirus, morirá de hambre por culpa del Gobierno"​

Soy ciudadana de Barcelona, tengo 40 años y como muchos españoles llevo prácticamente desde marzo en erte debido a la terrible crisis sanitaria que estamos viviendo. El Gobierno aprobó una serie de medidas para los ciudadanos que se encuentran en una situación más vulnerable o de exclusión social para que no se les cortara los suministros de agua, luz y gas, además de quedar totalmente suspendidos los desahucios mientras durara el Estado de Alarma.

Además de estas medidas extraordinarias, el Gobierno aprobó una medida económica urgente para todas aquellas personas en situación de vulnerabilidad: el famoso ingreso mínimo vital, más conocido hasta ahora como IMV. Mientras al Gobierno se le acumulaban los problemas, la población, más esperanzada, empezó a solicitar el IMV esperando también el cobro con retraso del erte.

Se trata de una solicitud complicadísima, nada fácil de rellenar, en la que necesitas cumplir unos requisitos. Cada vez te piden más y más documentos mientras tu solicitud queda totalmente en el olvido. Nunca llegas a cobrarla, siempre sigues en estado pendiente de estudio. Y así llevo 10 meses. Llamas a la Seguridad Social, a los dos o tres teléfonos que aparecen en la web del SEPE, y te dicen que los números de teléfono no existen... ¡Basta ya!

Una promesa totalmente falsa para mucha gente en situación de erte que lleva meses sin cobrar la nómina, personas que han perdido sus trabajos y que tienen familia. Por favor, no jueguen con la vida de las personas.

Hay gente que lo ha perdido todo, dejen de mentir, de engañar, de jugar con la ilusión y la esperanza de las personas, pero sobre todo de jugar con sus vidas. Hay gente que, con ese dinero, lleva el pan a su casa. Hagan algo al respecto, la gente no morirá por coronavirus, morirá de hambre por culpa del Gobierno.

 

"Es posible que un virus asesine a 3.500 millones de personas en los próximos 10 años"​

Juan Fueyo, profesor de Neurooncología del M.D Anderson Cancer Center de Houston y referente mundial en investigación biomédica, fue entrevistado el martes por la tarde en el programa La Ventana de la Cadena Ser para presentar su último libro: 'Viral'.

Durante su intervención en el citado medio, el experto vaticinó el futuro que nos espera y aseguró que "es muy posible que nuestra generación sufra un apocalipsis y que un virus asesine a 3.500 millones de personas en los próximos diez años".

Según Fueyo, "la situación va a peor, en cincuenta años las pandemias se han multiplicado por cuatro y en la última década han experimentado una explosión. Y la situación va a peor por fenómenos como la deforestación, la desaparición de las junglas que modifica el hábitat de la vida salvaje y expone a mucha gente a virus que no conocíamos. El riesgo está aumentando muy rápido a menos que hagamos algo".

El próximo virus​

"Recordemos la capacidad de infección de la viruela, por ejemplo, que se cebaba en niños a diferencia de la COVID-19. O el virus de la polio y sus consecuencias de invalidez en forma de parálisis muscular. Imaginemos un virus que combinara esos dos factores, ése puede ser el siguiente virus responsable de una pandemia", añadió en La Ventana.

Asimismo, criticó la poca prevención ante un fenómeno como una pandemia: "Resulta evidente que esta pandemia nos ha pillado por sorpresa, cada año se realizan estrategias en países como Estados Unidos en relación con las armas nucleares, me pregunto cuándo se plantearán los países maniobras o simulacros preventivos sobre qué hacer en caso de aparición de una pandemia".

Papel negativo de los políticos

Por último, censuró el papel de los políticos en esta crisis sanitaria: "En su agenda la mayoría de los políticos sólo tienen dos cosas: cambiar el pasado y planear venganzas, y cuando llega algo como la COVID-19, que no encaja con ninguna de las dos, simplemente no saben qué hacer. Se ha politizado el uso de la mascarilla, se ha minimizado el impacto y el número de casos, la gran mayoría de los políticos ha jugado un papel muy negativo en esta pandemia, frente a la ciencia que ha desempeñado y desempeña un papel muy positivo, el único que podrá salvarnos".