photo-2025-07-11-16-40-02-819-fts.webp


😂
 
photo-2025-07-12-15-08-50-94-fts.webp


El alcalde de la localidad vallisoletana de Medina del Campo, el 'popular' Guzmán Gómez, ha pedido ayuda al Gobierno de España ante la presencia de numerosos inmigrantes, la mayoría de origen magrebí, pero también algunos del este de Europa, que han tomado las calles del pueblo, donde duermen, cocinan o tienden la ropa, generando una sensación de inseguridad en la localidad, de unos 20.000 habitantes. La respuesta del Ejecutivo de Pedro Sánchez, a través de la Subdelegación del Gobierno en Valladolid, ha sido, en resumen, que se es su problema.
 


DESPEDIDOS POR UN ALGORITMO: LA PURGA SILENCIOSA DE AMAZON

Amazon está reduciendo de forma deliberada su fuerza laboral humana con el respaldo de sistemas de IA que ya no solo cumplen funciones logísticas, sino que toman decisiones de gestión y evaluación sobre quién debe quedarse y quién debe irse en una lógica de eficiencia extrema que no contempla la dignidad humana ni el impacto social de dejar sin sustento a miles de familias en todo el mundo.
 
photo-2025-07-13-21-18-27-42-fts.webp


Marlaska y el sinverguenzas del rey viendo con preocupación desde el palco de Winbledon (Final tenis en Londres), lo que está pasando en TorrePacheco y otras poblaciones de españolas.
 

El Gobierno alemán lanzará «condones trampa» usados en África para lesionar el pene con el objetivo de reducir las agresiones sexuales​

descarga-1-1.png


Alemania ha propuesto una solución similar a la adoptada en el pasado en países africanos para hacer frente al incremento de violaciones: un dispositivo vaginal con púas internas diseñado para herir al agresor durante el ataque sexual. Esta controvertida medida, inspirada en el prototipo sudafricano conocido como Rape-aXe, ha sido relanzada como posible herramienta de defensa femenina ante el imparable aumento de las agresiones sexuales en el país.

La propuesta, lejos de ser un avance, refleja un profundo fracaso institucional. Reconoce que las mujeres deben protegerse por sí solas porque el Estado ha dejado de garantizar su seguridad. No es una política de prevención, sino un síntoma de una sociedad que se resquebraja. El mensaje implícito es claro: no podemos frenar la violencia, pero podemos intentar que duela al violador.

En los últimos cinco años, Alemania ha registrado un incremento del 49,5% en los casos de violación denunciados, superando las 12.000 denuncias anuales. Sin embargo, en lugar de revisar las políticas migratorias o reforzar la aplicación de la ley, la respuesta académica y política es promover «ayudas técnicas» como este artefacto. El estudio ha sido anunciado por la socióloga Julia Wege, de la Universidad de Ciencias Aplicadas Ravensburg-Weingarten, junto al doctor Urs Schneider del Instituto Fraunhofer, ambos implicados en investigar dispositivos contra la violencia sexual.

Lo que se presenta como innovación tecnológica es, en realidad, una rendición moral y política. Implica aceptar que las calles seguirán siendo peligrosas, que los tribunales no actúan con contundencia y que los responsables de esta inseguridad no serán abordados directamente. Europa ha pasado de disuadir el crimen a simplemente intentar hacerlo más incómodo para el criminal.

La raíz del problema permanece cuidadosamente ignorada. En un contexto donde se evita señalar tendencias culturales o procedencias, la realidad es que una parte significativa de los agresores sexuales en Europa Occidental no son originarios de estos países. Son jóvenes varones procedentes de entornos que no comparten las normas sociales europeas, ni el respeto hacia la mujer ni los principios de legalidad que sustentan las democracias liberales.

Este patrón se repite en Alemania, Francia, Suecia o Bélgica, y es consecuencia directa de décadas de políticas migratorias imprudentes. Se ha priorizado la acogida masiva sin integración real, se han desmantelado controles fronterizos y se ha criminalizado cualquier crítica al modelo multicultural. El resultado: inseguridad creciente, mujeres atemorizadas y barrios convertidos en zonas sin ley.

En vez de replantear este modelo fallido, la respuesta institucional se reduce a gadgets, campañas de concienciación vacías y eslóganes. La discusión sobre causas estructurales se evita por miedo a ser tachado de xenófobo. El cuerpo femenino, mientras tanto, es convertido en campo minado porque nadie se atreve a cerrar las puertas ni a aplicar la ley con firmeza.

Alemania, epicentro de esta nueva “solución tecnológica”, no es un caso aislado, sino el espejo de una Europa en crisis. Una Europa que ha dejado de proteger a sus mujeres, mientras busca formas ingeniosas de convivir con lo inaceptable. En lugar de combatir la barbarie, prefiere diseñar artefactos para sobrevivirla.

 

Manifestación en Lérida tras la agresión sexual cometida por un joven magrebí en una piscina municipal​

Los vecinos de Lérida han convocado una manifestación para este jueves 17 de julio a las 12:00 horas en la plaza de la Paería, con el objetivo de protestar contra las agresiones sexuales, especialmente aquellas que ocurren en espacios públicos. La movilización, impulsada por la plataforma Barrios Seguros, se desarrollará bajo el lema: «Tolerancia cero con las agresiones sexuales. Exigimos espacios públicos seguros para todos. Basta de violencia en las piscinas municipales».

La convocatoria surge a raíz de una reciente agresión sexual que ha causado gran conmoción en la ciudad. El pasado 29 de junio, una joven de 20 años denunció haber sido agredida sexualmente por un hombre de 24 años en las piscinas municipales del barrio de Balàfia. El presunto agresor, de nacionalidad marroquí, fue detenido por la policía local tras enfrentarse a los agentes durante el arresto.



Este caso ha reavivado la preocupación por el aumento de los delitos sexuales en Cataluña, la comunidad autónoma con mayor número de agresiones sexuales en España. Según los datos del primer trimestre de 2025, se registraron 421 agresiones sexuales con penetración, lo que representa un incremento del 26,8% respecto al mismo periodo del año anterior.