Según mi dilatada experiencia, la mayoría de las mujeres son emocionalmente inestables y tremendamente contradictorias. Veletas que buscan atributos en un hombre, que después desprecian o criminalizan en función de modas o caprichos. Dada su enorme naturaleza materialista, y el empoderamiento que en este sentido les brinda el sistema satánico, podemos dar por perdidas a casi todas. Se enamoran de un hombre por sus atributos, pero permanecen con él en función de su potencial proveedor a nivel materialista. Es decir, podrán amar a un hombre digno, justo, consciente y con valores humanos, pero sólo permanecerán con él si atisban un stock tangible interesante o potencial de stock tangible a corto o medio plazo. En última instancia se enamoran de sus hijos y el marido o pareja queda relegado a una segundo o tercer plano. Buscad la matriz loca-maciza. La censura está al caer...