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El imán que captaba menores acogidos en San Sebastián​

Mohamed C., de 44 años, llegó a España desde Marruecos hace aproximadamente una década, según los investigadores de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional, que le detuvieron el pasado miércoles “por captación, adoctrinamiento y colaboración con organización terrorista”. Vivió primero en Murcia, donde estuvo trabajando en el campo, y llegó al País Vasco “tras un periplo laboral por la zona de Levante”, aseguran las mismas fuentes. Se casó y tuvo dos hijos, pero “nunca quiso obtener la nacionalidad española ni que la tuvieran sus hijos, nacidos aquí”, detallan los agentes, para quienes hasta hace dos años era un hombre musulmán con antecedentes por violencia de género. Sin embargo, los flecos de las operaciones contra el terrorismo islamista Haram y Junud, desarrolladas por la policía también en Gipuzcoa, tenían a Mohamed como nexo común.

El seguimiento de algunos de esos jóvenes tutelados, llegados como “menores no acompañados” (menas) hasta centros y pisos de acogida del País Vasco, y que mostraban signos de radicalización, condujo a los agentes hasta un garaje de la localidad de Pasajes (Gipuzcoa) donde Mohamed reunía a “un máximo de cinco o seis chavales” y les imbuía el ideario yihadista.

“Llegó a tener unos 10.000 seguidores en los distintos perfiles que trabajaba en las redes sociales”, aseguran los investigadores, que definen al detenido como “una persona muy popular en su entorno y en las mezquitas irregulares de la zona”. El juez decretó su ingreso en prisión el pasado viernes, aunque dejó en libertad a otros dos detenidos, uno de ellos su colaborador más estrecho, un joven también en régimen de acogida que ha quedado en libertad con medidas cautelares.

Entre la numerosa propaganda publicada en las redes por el detenido había “diverso material grafico de menores combatientes y estética militar, dirigida a los integrantes más jóvenes, a quienes presentaban como modelos de conducta a seguir”, aseguran fuentes policiales. Además, “llevaban a cabo una preparación, física y mental, con la intención de realizar la yihad, practicaban de forma habitual deportes de contacto y poseían manuales de uso y manejo de armas blancas y de fuego”, señalan las mismas fuentes.

Vínculos con terroristas franceses​

Mohamed era un hombre sin trabajo conocido, “vivía de las donaciones que obtenía de sus fieles fundamentalmente para la causa palestina”, señalan los investigadores. Los investigadores han constatado que llegó a “recaudar más de 100.000 euros”. Viajaba con asiduidad a Francia. La Policía cree que lo hacía para recaudar más fondos, pero no ocultan su relación con uno de los hombres afincados en España y relacionados con los detenidos en Francia en 2016, “cuando presuntamente trataban de comprar armas para llevar a cabo un atentado el 1 de diciembre" de ese mismo año en Francia.

La investigación, desarrollada por agentes de la Comisaría General de Información y de la Brigada Provincial de Información de San Sebastián, ha contado con la colaboración de la Agencia EUROPOL y se ha desarrollado bajo la coordinación de la Fiscalía de la Audiencia Nacional y del Juzgado Central de Instrucción número 2.

 

El islamismo contra Europa​

Esta semana ha habido otro atentado yihadista en Francia: el jueves pasado un joven tunecino que había entrado en el país vecino ilegalmente mató a dos mujeres -una de ellas degollada- y a un hombre en la basílica de Notre Dame de Niza. Algunos testigos declararon que se le oyó gritar “Alá es grande”. Al terrorista se lo llevaron detenido con una herida de bala.

El asesino se llama Brahim Aouissaoui y es natural de un pueblo próximo a Kairouan, Túnez, donde nació en 1999. En ese país norteafricano no hay guerra ni conflicto alguno. Aouissaoui no es, pues, un refugiado ni huye de ninguna guerra. Llegó a Francia después de pasar por Lampedusa, en Italia, siguiendo una de las rutas habituales de la inmigración irregular y de los traficantes de seres humanos. Su familia -padre, madre, ocho hermanas y tres hermanos- recibió una llamada suya pocas horas antes del crimen. Les dijo que en Francia había trabajo y más creyentes que en Italia.

Han proliferado las crónicas y los reportajes sobre las condiciones en que Aouissaoui hizo su viaje desde la ciudad en que vivía, Sfax, hasta Niza. Son generosas en detalles como las condiciones de pobreza en que vivía y el peligro que afrontan quienes cruzan el Mediterráneo en las embarcaciones que algunos periodistas han dado en llamar “botes de la muerte”. Sin embargo, las condiciones sociales de pobreza coadyuvan al proceso de radicalización, pero no son determinantes. Si la pobreza generase terrorismo, los países más pobres del mundo -Burundi, Malawi, Haití- serían fábricas de terrorista. Y no es así.

En Europa operan, como mínimo, dos tipos de organizaciones dedicadas a la radicalización religiosa: las islamistas y las yihadistas. Se diferencian en el nivel operativo -la comisión de atentados terroristas- pero no en el ideológico. Forman parte de un mismo proceso que en Francia se ha denominado el “separatismo islamista”: la construcción de un orden social paralelo al del Estado con sus propias normas religiosas y sus propios métodos para imponerlas dentro y fuera del grupo. Aprovechando el sistema de derechos y garantías que las democracias europeas les brindan, estas organizaciones tratan de socavarlas desde el interior. A menudo, cuentan con financiación de Estados extranjeros o de organizaciones pretendidamente de caridad o de derechos humanos.

Europa sufre un problema identitario y, frente a él, el islamismo y su prolongación yihadista ofrecen una alternativa: una identidad religiosa que no acepta los compromisos de las democracias europeas, sino que aspira a vencerlas en su propio territorio. Esta lucha se libra, desde luego, en un plano policial, pero también tiene una dimensión cultural. La transformación del espacio público de muchas ciudades europeas mediante la construcción de alminares ya hizo saltar las alarmas de los ciudadanos suizos que, en 2009, sometieron a referéndum si habían de prohibirse por ser un “símbolo aparente de una reivindicación político-religiosa del poder, que cuestiona los derechos fundamentales”. En 22 de los 26 cantones suizos se aprobó prohibirlos.

El islamismo no aspira a adaptarse a las sociedades europeas, sino a islamizarlas. Su objetivo no es la integración, sino el dominio cultural progresivo mediante la explotación de una masa critica que exija, al amparo de los derechos que las legislaciones europeas les reconocen, medidas que harán irreconocibles nuestras sociedades.

Europa ha llegado tarde a esta guerra cultural. Las políticas identitarias y el multiculturalismo sin límites han conducido a nuestro continente a una confusión tal que, después del atentado de Niza, se cerraron las iglesias en lugar de cerrarse los lugares de reunión de los islamistas. Al parecer, los cristianos cuyas vidas segó Aouissaoui ni siquiera merecen campañas en las redes sociales. Los mismos que se apresuran a advertir contra la estigmatización del “otro”, callan cuando ese otro es cristiano o judío. No habrán visto campañas con el lema “Catholic lives matter”.

Este atentado se ha producido pocos días después de que el profesor Samuel Paty fuese asesinado por un joven checheno. Lo habían señalado en las redes por mostrar en una clase sobre libertad de expresión unas caricaturas del Profeta. La reacción del gobierno francés, que ha desarrollado una estrategia para enfrentarse al separatismo islamista, ha provocado boicots a productos franceses en países islámicos y manifestaciones frente a embajadas de Francia. El líder de la organización terrorista chií Hizbulá ha declarado que “las autoridades francesas, en lugar de solucionar el problema […] se obstinaron en que se tratara de libertad de expresión” y quisieron “continuar con caricaturas satíricas”. El presidente de la República de Turquía ha aconsejado a Emmanuel Macron una “terapia mental” después de que se cerrase una mezquita y se disolviese una asociación islamista en Francia.

Por otro lado, no se trata ahora de abrir un debate sobre la laicidad en Europa. No son “las religiones” (así, en general) las que amenazan la libertad y el modo de vida de las sociedades occidentales, sino el islamismo y su prolongación yihadista. Estas ideologías no reivindican un modo legítimo de vivir la fe, sino que pretenden la islamización del espacio público y, a través de ella, la transformación de las sociedades europeas. No fueron las víctimas cristianas de Aouissaoui quienes cuestionaron la laicidad, sino su asesino.

Frente al islamismo y el yihadismo, los europeos no debemos dar ni un paso atrás. Debemos preservar el espacio público y las costumbres de la islamización que estos grupos pretenden. No debemos ceder ante quienes no quieren vivir en paz junto a los demás, sino cambiar nuestra forma de vida por la suya.

Europa ya trató en el pasado de apaciguar a sus enemigos. Lo intentó en 1938 en Múnich traicionando a Checoslovaquia. En 1939, hizo lo propio con los polacos. En 1956, la desgracia se abatió sobre los húngaros, por quienes casi nadie movió un dedo. En 1968, de nuevo fue abandonada Checoslovaquia. La trágica experiencia del nazismo y del comunismo debería haber preparado a nuestro continente para hacer frente al separatismo islamista y el yihadismo, pero los complejos y la demolición de la cultura derivados de Mayo del 68 y del marxismo cultural debilitaron los fundamentos de nuestra civilización.

Hay que recuperarlos y fortalecerlos.

 

Desplome del 90% del turismo extranjero en Andalucía mientras se dispara la inmigración ilegal​

Cambio radical del perfil extranjero que llega a Andalucía. El coronavirus sólo ha cerrado el paso al turismo extranjero, toda vez que la entrada de inmigrantes ilegales está disparada en la comunidad, hasta el punto de que, en lo que llevamos de año, Andalucía suma ya más de 8.000 llegadas. En este tiempo, al conjunto de España han llegado 24.259 personas (8.230 en las últimas cinco semanas), según datos de Acnur.

Sin embargo, las llegadas de turistas internacionales siguieron hundidas en el mes de septiembre, en el que llegaron a Andalucía 179.214 viajeros, el 87% menos que en ese mes un año antes, y en los nueve primeros meses del año el desplome ha sido del 74,6% con un total de 2,5 millones de turistas extranjeros en esta región.

El comportamiento del turismo internacional es similar en España, donde en septiembre apenas vinieron 1,14 millones de viajeros, el 87,1% menos que en ese mes de un año antes, que hicieron un gasto de 967,5 millones de euros, el 89,9 % menos.

Los datos de las encuestas de entradas de turistas internacionales y del gasto que hicieron en España, que este martes ha publicado el Instituto Nacional de Estadística (INE), reflejan también que entre enero y septiembre vinieron 16,83 millones de turistas, un 74,9% menos que los 67,1 millones de ese periodo del año anterior.

El gasto acumulado en los nueve primeros meses del año se situó en 17.715 millones de euros, el 75,9% menos que los 73.516 millones que se dejaron en enero-septiembre de 2019.

Las caídas de septiembre intensifican el ritmo de descenso que se venía observando en julio y agosto, cuando las llegadas de turistas extranjeros bajaron un 75% en cada caso y el gasto, un 79%, derivado del aumento de las restricciones de viaje en los distintos países en el arranque de la segunda ola de la covid-19.

Francia ha desbancado a Reino Unido y Alemania como principal origen de los viajeros, por la facilidad para llegar en coche. Vinieron 389.773 galos, un 34,2% del total, aunque con un descenso del 60,4% respecto a septiembre del año pasado.

Reino Unido y Alemania
son los siguientes países emisores, aunque en ambos casos con caídas del 92 %: los primeros apenas sumaron 161.899 (frente a 2,1 millones un año antes) y Alemania aportó 90.495 (1,26 millones hace un año).

En el acumulado de los nueve primeros meses, Francia continúa en cabeza, con cerca de 3,3 millones de turistas (9,1 millones en 2019, el 64,2% de caída); seguida de Reino Unido, con 2,8 millones frente a 14,8 millones en ese periodo del año pasado y una bajada del 80,8%, y Alemania (con cerca de 2,2 millones de turistas, casi 7 millones menos que hace un año, el 75,8% menos).

Casi una cuarta parte de los turistas que vinieron en septiembre fueron a Cataluña: 276.064 personas, el 86,3% menos, y de ellos más de un 44% eran franceses. La Comunidad Valenciana recibió 185.256, el 81,7% menos, también franceses en más de un 42%, y Andalucía acogió a 179.214 turistas (-87%).

En el resto de comunidades el número de turistas descendió un 90,3% en Canarias, un 92,8% en Madrid y un 94,1% en Baleares. En los nueve primeros meses Cataluña sigue copando la primera posición, con casi 3,5 millones de turistas y un descenso del 77,7% respecto a los 15,6 millones de un año antes; Canarias recibió cerca de 3,3 millones, un tercio de los de enero-septiembre de 2019; y Andalucía registró casi 2,5 millones, la cuarta parte.

La principal vía de acceso de los turistas son los aeropuertos, aunque con una caída del 92,3%, mientras que las entradas por carretera cayeron el 52,9% y por los puertos se desplomaron un 96,8%. Los turistas que se alojaron en hoteles bajaron un 90,1% y los que los que se quedaron en casas propias cayeron el 66,3%.

Los datos de gasto por turista reflejan una caída del 22%, hasta los 849 euros
y el gasto medio diario cayó un 30,7%, hasta los 106 euros. Los principales países emisores por gasto fueron Francia, Reino Unido y Alemania, con descensos del 66,2%, del 92,6% y del 93%, respectivamente.

Las comunidades autónomas receptoras del gasto fueron Cataluña (con el 19,3% del total), Andalucía (17%) y Comunidad Valenciana (16,8%), todos ellos con reducciones superiores al 80 %.

El número total de pernoctaciones de los turistas internacionales en todo tipo de alojamientos (hoteles, apartamentos, vivienda propia, vivienda de familiares o amigos, vivienda alquilada…) superó en septiembre los 9,1 millones, con una bajada del 85,5%.

 



Más de un centenar de personas se concentraron este 31 de octubre de 2020 en la plaza del Mercadillo de Arguineguín (Mogán, Gran Canaria) para manifestarse "en contra de la inmigración ilegal".

Denuncian que el Estado les ha dado de lado y tildan de "problema" la situación en la que los migrantes se encuentran hacinados en el muelle del municipio de Mogán.

La oleada de inmigración que ha llegado a la isla ya alcanza las 11.800 personas con principal sede en el campamento de primera acogida del muelle de Arguineguín.

La alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, se reconoce «desbordada» por la la emergencia humanitaria y sanitaria. Tanto es así que la Confederación General de Trabajadores (CGT) ha formalizado una denuncia ante Inspección de Trabajo de Las Palmas por la sobrecarga de horas y trabajo de los profesionales de Salvamento Marítimo en Canarias debido a los continuos rescates en la creciente llegada de pateras.

En conversación con 'Estado de Alarma', el investigador Rubén Pulido, uno de los mayores expertos en inmigración ilegal de España, denuncia que "están llegando más de 2000 inmigrantes ilegales a la semana y 300 al día"
 

Los Mossos advierten del riesgo "al alza" de posibles atentados islamistas​

Una circular interna de los Mossos d'Esquadra advierte de la necesidad de "valorar al alza" el riesgo de posibles ataques terroristas tras los atentados ocurridos recientemente en Francia y en Austria. En concreto, se indica la forma de actuar por parte de un individuo o pequeños grupos de terroristas en las últimas acciones, ya sea con armas blancas, atropellos con vehículos, armas de fuego o explosivos, y señala las medidas de seguridad adoptadas en estos países europeos.

Además, los Mossos remarcan que desde "actores" vinculados a la extrema derecha se podrían intentar difundir mensajes que criminalicen a toda la comunidad musulmana y se subraya el riesgo que los discursos radicales se "retroalimenten".Por eso la situación se complica ante la tensión social por las restricciones impuestas por la crisis sanitarias. Ante esta situación, la circular, adelantada por 'Nacio Digital', insta a difundir la información entre todos los agentes sobre extremar las medidas de seguridad y la precaución e insiste en la necesidad de mantener la alerta y seguir con la "autoprotección".

También se insiste en vigilar las zonas concurridas y la acción de 'lobos solitarios' que estén armados con un cuchillo o lleven un cinturón de explosivos, como pasó en los recientes atentados. Cataluña está en nivel 4 de alerta antiterrorista con zonas estratégicas vigiladas permanentemente por la policía.

 

La avalancha de inmigrantes en Canarias desborda a la Policía e impide investigar qué hay detrás​

La llegada de más de 11.800 inmigrantes a Canarias en lo que va de año, la mayoría concentrados entre septiembre y octubre, está desbordando la capacidad operativa de la Policía de las islas. La situación más acuciante es probablemente la que se vive en el sur de Gran Canaria, donde el Puerto de Arguineguín ha llegado a acoger a más de 1.700 sin papeles en un mismo día.

En declaraciones a Libertad Digital, la Alternativa Sindical de la Policía (ASP) asegura que se está utilizando a todo el personal disponible en Gran Canaria para atajar la llegada masiva de sin papeles, incluso a aquellos agentes que no son de Extranjería. Sin embargo, y a pesar de que en estos momentos hay tres comisarías trabajando juntas (Las Palmas, Telde y Maspalomas), no dan abasto, porque "hay una descoordinación tremenda" y falta personal. "Están metiendo a compañeros de prácticas, que realmente lo único que hacen es ir a formarse y no están para hacer ese trabajo, faltan compañeros porque se han marchado, no se han cubierto las plazas de Extranjería de Maspalomas… Vamos, que es un caos tremendo lo cojas por donde lo cojas", resume Daniel González, secretario de Acción Sindical de ASP en Las Palmas.

Esta situación se traduce en un problema personal para los agentes, pero también en un problema de seguridad para toda la población. Para empezar, porque la falta de policías hace imposible investigar con qué intenciones llega cada inmigrante y si simplemente vienen en busca de una vida mejor o si su objetivo es la delincuencia o incluso el terrorismo. "Esa es la gran preocupación que tenemos, porque no hay un control exhaustivo para saber quién es esa persona realmente". No en vano, en estos momentos ni siquiera se requisan las pertenencias de los sin papeles, entre las que se han llegado a encontrar móviles con tecnología punta, de los "que se utilizan en guerra" y que impiden su geolocalización. "¿Quién controla todo eso con cuatro policías? – se pregunta Daniel González- Y encima que tengan que estar doblando para cubrir simplemente la llegada de las pateras. Ya no hablemos de investigar nada".
De la misma manera, los agentes tampoco pueden indagar quién está detrás de la llegada de estos inmigrantes. Aunque sospechan que muchos de ellos salen de su país en barcos nodriza organizados por mafias, no tienen medios materiales ni personales para hacer frente a una investigación de estas características.

Amenazas para doblar turnos​

Las carencias van desde lo anecdótico (apenas cuentan con un escáner para tres comisarias), hasta lo más preocupante: "Les están amenazando con que les suspenden vacaciones si no doblan turnos y están teniendo problemas familiares también por eso". Si aguantan, es por el compañero que tienen al lado, pero la situación empieza a ser insostenible. El problema ya no son únicamente las horas extra, sino el estrés con el que trabajan y las condiciones en las que, por ejemplo, cogen el coche para ir de un lado a otro: "A veces salen de madrugada, con la vista cansada y viendo hasta estrellitas. Duermen pocas horas y al día siguiente igual".

PCR sólo para inmigrantes​

Por otro lado, el sindicato denuncia que, a pesar del riesgo con el que conviven cada día, nadie se hace cargo de hacerles una PCR periódicamente: "Quien la quiera, se la tiene que pagar, mientras que a los inmigrantes se las hacen gratuitamente". Y eso, a pesar de que, tal y como Cruz Roja ha confirmado a Libertad Digital, son muchos los sin papeles que, tras pasar los controles policiales, dan positivo y tienen que ser aislados. A todos ellos se les traslada a un albergue en Arinaga. Sin embargo, hasta que llegan los resultados, permanecen en unas carpas en las que, según la policía, es imposible controlar que se junten unos con otros. "Simplemente tienen una vallita por detrás y obviamente es imposible controlar los movimientos que hacen ellos por las noches y como tienen al primo, al hermano, al amigo o al vecino… Pues se mueven de una carpa para otra", advierte Daniel González. Y lo mismo sucede cuando son trasladados a los hoteles: "De los hoteles salen. Y si a alguno les tratan de tener como recluidos, se fugan".

 

Contre le terrorisme, macron annonce un doublement des forces de sécurité déployées aux frontières​

Le président de la République a annoncé le doublement du nombre de personnels mobilisés pour assurer le contrôle des frontières.

En déplacement à la frontière franco-espagnole au col du Perthus, dans les Pyrénées-Orientales, Emmanuel Macron a annoncé, "compte tenu de l'évolution de la menace", un doublement des forces de sécurité déployées aux frontières: 4800 policiers, gendarmes et militaires seront désormais mobilisés pour assurer cette mission et "lutter contre l'immigration clandestine".

"Nous avons décidé compte tenu de l'évolution de la menace (...) d'intensifier très fortement notre contrôle aux frontières au sein de l'espace Schengen", a expliqué le président de la République. "Des actions terroristes peuvent être ménées par des personnes qui utilisent les flux d'immigration."

Les attentats ont montré des lacunes en Europe​

Cette annonce intervient après que plusieurs des récents attentats en Europe ont mis en lumière des lacunes dans la coopération européenne, notamment dans le domaine du renseignement.

L'attentat de Nice a été commis par un jeune Tunisien récemment débarqué clandestinement à Lampedusa (Italie) et celui de Vienne par un sympathisant de Daesh, que les services de renseignements de Slovaquie avaient signalé à Vienne, sans que leur alerte ait été suivie d'effets.

Ces récentes attaques "imposent à l'Europe d'intensifier" son combat, a commenté Emmanuel Macron. Le président de la République a appelé l'Europe à "refonder son espace Schengen en profondeur". Les accords du même nom permettent de voyager sans contrôle aux frontières dans 26 pays européens.

Accompagné du ministre de l'Intérieur Gérald Darmanin et du secrétaire d'État chargé des Affaires européennes Clément Beaune, Emmanuel Macron s'est rendu sur un point de contrôle frontalier de véhicules entrant sur le territoire français.

L'Espagne est l'une des principales portes d'entrée des immigrés clandestins en France, qui arrivent par la côte en provenance d'Afrique du nord.

 

Bolsillos llenos de dinero y móviles de guerra: ¿Quiénes son los inmigrantes que llegan a Canarias?​

La creciente llegada de inmigrantes en los últimos meses ha hecho saltar todas las alarmas. Las fuerzas de seguridad temen una reedición de la llamada crisis de los cayucos de 2006, cuando más de 36.000 sin papeles llegaron a Canarias. En lo que va de año, las islas han recibido unos 11.800 inmigrantes, pero especialmente concentrados en septiembre y octubre, lo que hace que Extranjería se tema lo peor.

El diagnóstico es un murmullo constante entre los agentes que trabajan en el sur de Gran Canaria, la zona más afectada. Sin embargo, todos tienen miedo a hablar públicamente por las represalias, así que nos remiten a sus portavoces sindicales, los únicos a los que, por su condición, no pueden abrir un expediente.

"La situación se asemeja bastante a la de 2006 e incluso la puede rebasar si seguimos así", advierte Bristol Iván, secretario provincial de la Alternativa Sindical de la Policía (ASP) en Las Palmas de Gran Canaria. Es más, según cuenta este agente a Libertad Digital, la avalancha de los últimos meses "no es extrapolable a nada que haya pasado antes", tanto por el goteo incesante de pateras, como por la acumulación de inmigrantes que ni siquiera son repatriados, como por el perfil de los propios sin papeles que llegan a las islas: "Esto es de otra dimensión".

Hace 14 años, el perfil del inmigrante era el de hombres, mujeres e incluso niños que venían a España tratando de escapar de la miseria en la que vivían en sus países de origen. Personas desnutridas que llegaban con llagas en la boca, quemados del sol y con úlceras y heridas de estar tanto tiempo sentados a la deriva. Ahora, sin embargo, los agentes de Extranjería que trabajan en el sur de Gran Canaria advierten de que ese perfil ha cambiado. "Entre las 1.700 personas que llegaron a juntarse en el puerto de Arguineguín hace dos semanas, solamente había dos o tres mujeres y dos o tres niños. Eso es la excepción que confirma la regla. La realidad es que la inmensa mayoría son hombres y todos sanos", asegura Daniel González, secretario de Acción Sindical de ASP en Las Palmas. Estas condiciones hacen que los agentes se planteen serias dudas tanto sobre la forma en la que realmente llegan a las islas, como sobre sus verdaderos fines.

Su compañero Bristol Iván no puede ser más claro al respecto: "Estamos estupefactos, porque antes venían mujeres y niños que huían de la miseria y el hambre, buscando una vida mejor, pero ahora vemos tantas pateras y el único género que entra es el masculino… Y son personas que tú les ves que no pasan hambre, porque vienen con ropa, con móviles, con dinero… Da mucho que pensar de si realmente su intención o la idea que tienen es de venir a trabajar o a otra cosa". Tras estas declaraciones se esconde el temor de la delincuencia común, pero también que alguno de estos inmigrantes pueda pertenecer a algún grupo yihadista.

"Nosotros ahora no les hacemos el recuento de las pertenencias, porque es imposible, pero los ves y traen barbaridades de dinero, que ya quisiéramos cualquiera de nosotros tenerlo en el bolsillo", denuncia Daniel González. Y el dinero no es lo único que les preocupa: "Alguno ha venido no ya con un móvil, sino con unos teléfonos que son los que se utilizan para que no puedan geolocalizarlos y demás, que se utilizan en guerra. ¿Quién controla todo esto con cuatro policías?". Y es que la avalancha de inmigrantes es tal, que los agentes apenas pueden dedicarse a labores de investigación.

¿Pateras o barcos nodriza?​

Tampoco se está controlando cómo consiguen llegar a las islas ni las mafias que hay detrás. Los agentes están convencidos de que la mayor parte de ellos, sobre todo los que llegan desde Mauritania, no hacen todo el viaje en patera, sino que son trasladados en unas embarcaciones, llamadas barcos nodriza, que llevan remolcadas las pateras y no las sueltan hasta que llegan a aguas internacionales. De hecho, desde el sindicato ASP aseguran que gracias a la web www.vesselfinder.com, en la que se pueden ver en tiempo real los movimientos de los barcos, han llegado a detectar a dos embarcaciones, siempre las mismas, que suben y bajan a poca velocidad desde el muelle de Nouadhibou, la segunda ciudad más grande de Mauritania. Llegan a aguas jurisdiccionales de Canarias y dan la vuelta. Precisamente por eso, sospechan que es allí donde sueltan las pateras. "Cualquier marinero sabe que con esos motores no pueden llegar ni locos", advierte Daniel González. "Esos trayectos necesitan bastante combustible", explica su compañero Bristol Iván. De ahí las sospechas sobre los llamados barcos nodriza. "No hay otra forma de hacer ese trayecto. A no ser que lo hagas a vela… Pero con un motor, ese trayecto es inviable", concluye. Además, estos policías alertan de la connivencia de Salvamento Marítimo con las pateras: "Llegan a patadas, e incluso las van a buscar. El otro día fueron a buscar una a 480 kilómetros. O sea, que poco menos que fueron a un muelle de África a buscarlos".

Sin noticias de repatriaciones​

A todo ello, se suma que la pandemia del coronavirus ha frenado la devolución de inmigrantes a sus países de origen. Desde la Delegación del Gobierno en Canarias aseguran que los convenios con Mauritania y Senegal ya se han retomado, y que se está a la espera de que suceda lo mismo con Marruecos. Sin embargo, se niegan a dar datos concretos. "Nosotros nunca hablamos de los vuelos de repatriación", responden a LD fuentes de la Delegación. Aun así, el sindicato ASP apunta que "al menos en los dos últimos meses" no tienen conocimiento de que se haya producido ninguno. Es más, los inmigrantes son conscientes de esta situación y eso hace que muchos de ellos vengan incluso con pasaporte, "algo inaudito", pero que tiene su lógica: saben que con el cierre de fronteras no les van a devolver a sus países de origen y el hecho de llegar documentados les permite viajar después a la península y a cualquier otro punto de Europa.

Un 80%, alojados en hoteles​

Según los agentes, esto, unido a la publicidad que se está haciendo de su alojamiento en hoteles, está causando un fuerte efecto llamada. "Si los que vienen envían imágenes de que están en un hotel, de que les ponen la comida, de que está todo pagado, pues lógicamente vendrán más", advierte Bristol Iván.

Ante la avalancha de pateras, hace ya un mes que el Gobierno decidió recurrir a complejos turísticos que se encontraban cerrados por culpa de la crisis del coronavirus para alojar a los inmigrantes que llegaban a las islas y que se agolpaban en el muelle de Arguineguín. Así, el Ministerio reconoce que, en estos momentos, casi un 80% de los inmigrantes que aloja en Canarias se encuentran en hoteles Los inmigrantes lo saben, y muchos ya llegan directamente reclamando que les lleven a estos complejos turísticos. "Llegan a la carpa y dicen ‘¡vamos al hotel, al hotel’. Y entre los policías cunde un poco el pánico, porque son bastantes horas de trabajo y encima que vengan más porque la idea que tienen en mente es que aquí van a llegar y se les va a llevar a un hotel… Se está dando un mensaje equivocado", denuncia Bristol Iván.