Nunca he entendido –ni entenderé– porqué dicen los peninsulares eso de que los canarios pronunciamos la ‘ch’ como si fuera una ‘y’, es decir, que cuando creemos decir “muchacho”, ellos, al parecer, nos escuchan decir algo que se parece a “muyayo”. Entiendo que el seseo que empleamos al hablar les puede resultar extraño; incluso que les llame la atención la forma en la que aspiramos las ‘s’ intervocálicas y que crean que “nos las comemos”.
Pero lo de la ‘ch’ no acabo de entenderlo. Cuando escucho pronunciar ese grupo de consonantes a un peninsular y a un canario, personalmente, no suelo encontrar demasiada diferencia.