El Gobierno recorta un 33% las entregas para los bancos de alimentos en plena crisis
El
Ministerio de Agricultura ha recortado el número de entregas de comida para los bancos de alimentos que ayudan a
personas necesitadas de tres al año a dos. Los almacenes de estas entidades sociales están temblando en uno de los momentos en los que más acucia la crisis económica que agrava una inflación por las nubes en lo referente a
la energía, la vivienda o la propia cesta de la compra. OKDIARIO habla con Conrado Giménez, presidente de la Fundación Madrina, una de las organizaciones solidarias que se nutren del Fondo Español de Garantía Agraria (FEDE) que se nutre de fondos europeos y gestiona el departamento del ministro
Luis Planas (PSOE).
«Hay una
total desconexión entre el Ministerio y la realidad social. Crecen las
colas del hambre, pero el Ministerio elimina una de las tres entregas de alimentos anuales para familias vulnerables y
aumenta las trabas administrativas para solicitar ayudas. Los bancos de alimentos están completamente desabastecidos. Rogamos que aumenten las ayudas del FEGA y eliminen la burrocracia (sic.) que hace imposible ayudar a familias», expone Giménez.
La Fundación Madrina denuncia que desde hace dos meses se ha notado
un repunte de las familias que no tienen otra alternativa que pedir comida en las colas del hambre. En este contexto, en lugar de reforzar el FEGA
se ha recortado un tercio el número de entregas. «Debía haberse hecho un reparto de palés de alimentos en marzo, pero no se ha hecho. Estamos esperando a ver si se hace
en mayo. Además, hay que rellenar tantos papeles que muchas organizaciones sociales han renunciado a recoger alimentos del Ministerio. No pasa nada porque lo asumimos nosotros mientras podamos. Ya no sabemos si ese dinero se ha ido
a pagar nóminas de políticos o viajes en Falcon», comenta apesadumbrado Giménez desde el cuartel de operaciones donde alimenta a cientos de familias en Madrid y otras ciudades del país.
«A pagar el Falcon»
«Se están dejando de pagar los ERTE, las empresas quiebran, mandan al paro a sus empleados y estos
sobreviven gracias a estas ayudas. Además, la subida de los precios de la energía, los alquileres y la cesta de alimentos, hace que sea imposible mantener una familia con
un único sueldo. Miles de familias verbalizan así su nueva situación en la centralita telefónica de la Fundación Madrina que echa humo las 24 horas al día», desarrolla.
El líder de esta fundación lamenta que el Ministerio repartirá
un «33% menos de alimentos este año en comparación con 2021». Desvela que ha pedido «audiencia con el Ministerio» para aclarar la situación, pero, por ahora, no han obtenido respuesta.
Por otra parte, afean que la Administración pública
vuelve a «entorpecer la distribución de alimentos que la sociedad civil organizada entrega a familias vulnerables». Asimismo, critican que «las inspecciones que realiza Cruz Roja a las entidades sociales que distribuyen los alimentos, es cada vez más dura,
exigiendo decenas de datos personales de las familias y los niños cada vez que van a solicitar los alimentos con demoras que puede llevar varias horas». Madrina asegura que exigen
documentos de derivaciones a Servicios Sociales en papel. En pleno siglo XXI «se debería telematizar» esto para ganar tiempo muy valioso: «Lo contrario conlleva filas interminables de familias a la espera de recibir alimentos de hasta 3 horas, junto a sus niños bajo la lluvia, la nieve o el frío».
Una de las colas del hambre de la Fundación Madrina.
Además, esta ONG detecta que muchas veces los servicios sociales
casi nunca quieren dar derivaciones a organizaciones privadas, pese a que son exigidas por el Ministerio. Todo ello a pesar de que sólo estas ONG privadas reparten alimentos.
«La administración llega siempre tarde y mal», resume Giménez. Entidades como Madrina se ven obligadas a dedicar del orden de ocho voluntarios o administrativos diariamente para cumplir con estas «
normas absurdas y exageradas que sólo están hechas con fines estadísticos, para hacer una bonita memoria anual a costa de nuestro trabajo».
En síntesis, esta ONG solicita
que se aumente a cuatro las entregas de alimentos, que el Ministerio elimine trabas administrativas y burocráticas, que carecen de valor ni sentido para retirar alimentos, que los servicios sociales faciliten las derivaciones pertinentes a las ONG privadas y que se facilite el trabajo de las ONG y la sociedad civil para ayudar, igualmente, a
los refugiados de la guerra de Ucrania.
Por último, Giménez concluye que
«al final es la sociedad civil la que funciona cuando las cosas se ponen mal como ahora». Por eso indica que se necesitan «
donaciones económicas para el Banco del Bebe y para el Banco del Patuco de la Fundación Madrina» y se pueden canalizar a través de
su web, Bizum, bancos y físicamente en la calle Limonero y en la plaza San Amaro, en la capital.
OKDIARIO habla con Conrado Giménez, presidente de la Fundación Madrina, que denuncia la reducción de las entregas a los bancos de alimentos.
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