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Y venga otra vez 🤣
 
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El gobierno chino está poniendo espantapájaros de policía médica para evitar que la gente se escabulla del brutal e inhumano encierro.

Esto demuestra que ni siquiera China tiene, literalmente, los recursos humanos necesarios para mantener esto en pie. La mayor jaula está en la mente de los ciudadanos. A nivel mundial.
 

Sanidad autorizará la cuarta dosis de la vacuna contra la covid para los mayores de 80​

Los expertos de la Ponencia de Vacunas tienen claro que hay que administrar la cuarta dosis de la vacuna de la covid a los mayores de 80 años y los que viven en residencias de mayores. En total, unos 3 millones de personas. Será la segunda dosis de refuerzo, que ya se administra en pacientes inmunodeprimidos. Hay prisa, reconocen, porque los últimos datos sobre la incidencia en este grupo etario no es buena. Y en este colectivo el resultado de una infección puede suponer el ingreso en el hospital, según indican a este periódico fuentes de la ponencia.

En ello llevan trabajando varias semanas, ultimando una estrategia que se prevé que la Comisión de Salud Pública apruebe esta misma semana o, a lo más tardar, la que viene. Los responsables de salud pública tanto del ministerio que dirige Carolina Darias como los de las comunidades autónomas ya lo trataron en la reunión de la semana pasada y había un consenso unánime en administrarla lo antes posible.

Según los datos facilitados por el Ministerio de Sanidad el pasado viernes, la incidencia acumulada a 14 días en los mayores de 80 años asciende a 731,31 casos por 100.000 habitantes, 70 puntos más que el pasado martes. Un incremento que también se comprueba en los datos relativos a los ciudadanos de entre 70 y 80 años, que han subido 50 puntos en tres días, de 531 a 583. Algo menos, 40 puntos, se ha incrementado la incidencia entre los de 60 y 70 años. Otro dato preocupante es que la positividad de las pruebas diagnósticas supera el 25%, una cifra que no ha dejado de subir desde hace tres semanas de manera clara.

Estos incrementos se han traducido en un ligero aumento de los ingresos hospitalarios, alcanzando casi el 5% de la ocupación de las camas por pacientes covid. Las ucis, sin embargo, continúan entorno al 3,7% de ocupación.

La situación no es igual en todas las comunidades. Asturias, Canarias, Extremadura y Castilla y León registran incidencias a 14 días en los mayores de 80 más altas que la media. De hecho, Asturias pidió esta misma semana, con la entrada en vigor del fin de la prohibición de llevar mascarillas en los espacios interiores, que la población las siguiera llevando, en especial los mayores de 60, los inmunodeprimidos y las embarazadas. Asturias es la comunidad con mayor proporción de población mayor y en las últimas semanas ha experimentado un aumento considerables de casos entre los más vulnerables.

El 6 de abril la Agencia Europea del Medicamento (EMA) y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) abrieron la puerta a administrar la dosis extra a los mayores de 80 años después de estudiar los datos sobre el mayor riesgo de enfermedad grave en este grupo de edad y la protección proporcionada por el nuevo pinchazo. Italia y Francia ya la han aprobado.

 

Margarita del Val lanza un aviso tras el fin de las mascarillas en interiores​

La viróloga del CSIC advierte que “tendremos que ser cautos” para que el número de infectados por COVID no suba y las mascarillas no vuelvan a ser obligatorias.

Hace una semana que el uso de mascarillas en interiores dejó de ser obligatorio con algunas excepciones: centros sociosanitarios, centros de salud y transporte (tanto público como discrecional). Las medidas para contener a la COVID-19 se han ido relajando desde el comienzo del año, pero los expertos siguen llamando a la prudencia.

Con ello concuerda Margarita del Val, viróloga del CSIC. En una entrevista con El Diario de Navarra la experta señala que a partir de ahora “tendremos que ser cautos” o las mascarillas “volverán a ser obligatorias”. Por ello, cree que “hay que explicar a la gente por qué se toman las decisiones” e indica que aunque no haya mucha gente infectada no podemos dar por finalizado el virus, que “sigue ahí”.

“Eliminar las cuarentenas y quitar las mascarillas tan rápido puede hacer pensar a los personas más vulnerables que la pandemia ha terminado, pero no es así. Podrían enfermar gravemente e incluso fallecer. Por eso, hay que proteger a los que no les prende bien la vacuna (porque son mayores o siguen un tratamiento que les baja la defensa inmunitaria, como los trasplantados). Recomiendo evitar las situaciones de alto riesgo o, si no, utilizar en esos momentos la mascarilla”. señala la experta.

Desde el pasado 28 de marzo España trata la COVID-19 con más normalidad, es decir, tan solo registra los nuevos contagios que hayan derivado COVID grave y los que se hayan dado entre las personas y ámbitos vulnerables: mayores de 60 años, las embarazadas, los inmunodeprimidos y los casos entre los sanitarios y sociosanitarios.

Analizar la calidad del aire en aglomeraciones​

Para evitar una nueva ola y proteger a los más débiles ante la COVID, del Val aconseja instalar medidores de CO2 que indiquen “cómo de respirado está el aire por otras personas” en lugares en los que se forme aglomeración. “ Cuando respiramos, exhalamos CO2 y aerosoles y, con ellos, el coronavirus y otros agentes infecciosos. Si se puede ventilar adecuadamente con los aparatos de aire acondicionado o abriendo puertas y ventanas, muy bien. Si no, habría que instalar filtros para esas situaciones de riesgo”, señala la viróloga.

Al ser preguntada por Austria e Irlanda, países que quitaron la mascarilla y sufrieron un aumento en los casos, del Val cree que “deberían haberse puesto límites”, ya que “el virus actual no es suave” y desde otoño “se ha llevado por delante a 15.000 personas”. Además, la viróloga advierte de otras enfermedades infecciosas que pueden transmitirse por el aire:

“Además de la COVID, hay muchas infecciones que se transmiten por el aire, por los aerosoles, como la tuberculosis, las neumonías, el virus sincitial respiratorio... Igual que ahora disponemos de un agua limpia (no la tenemos que filtrar) y sabemos que la comida de los restaurantes es higiénica, debemos lograr un aire limpio. De eso se tiene que ocupar el estado. Será un modo de evitar pandemias futuras que se transmitan por insectos o por el aire: parándolas cuando aún son epidemias.