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El actor Emilio Estévez abandona una serie de Disney por la obligatoriedad de la inoculación​

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Hace tan solo un par de días nos hacíamos eco de la noticia del fallecimiento de uno de los miembros del equipo de grabación de la nueva entrega de la saga de Indiana Jones. Se trataba de Nic Cupac, veterano profesional de 54 años de edad que ejercía como operador de cámara y que fallecía en una habitación de hotel en Fez (Marruecos).

Recordábamos entonces cómo Disney, productora de la película, había decidido obligar a vacunarse a todos sus empleados en Estados Unidos y, por supuesto, a todo aquel que participara en los rodajes de cualquiera de sus producciones.

Ahora nos encontramos con una nueva noticia relacionada con esa decisión de la compañía ya que el actor Emilio Estévez ha decidido abandonar la grabación de la serie “The Mighty Ducks”, presumiblemente, porque no está dispuesto a inocularse, tal y como publican algunos medios estadounidenses.

Aunque Estévez no ha aclarado este punto, ya que no ha dicho si está inoculado o no, todos los rumores apuntan en esa dirección, tal y como informa ‘Breitbart‘. Hace pocos días, el actor y rapero Ice Cube abandonó la película de Sony ‘Oh Hell’ y renunció a un contrato de casi 9 millones de dólares por la misma circunstancia.

La verdad es que nos alegra muchísimo ver que todavía hay gente valiente por el mundo dando ejemplo de coraje y principios. Sobre todo cuando es gente famosa porque dan un ejemplo que muchos deberían seguir. Si hubiera una mayoría que se plantara ante estas injusticias, la farsa y la dictadura se detendría de inmediato. Hay que seguir plantando cara.

 

Un presentador de televisión estadounidense se enfrenta a la obligatoriedad de inocularse anunciada por su empresa: “No me obligarán…”​

Más valientes que plantan cara. ¿Se dan cuenta que cada vez son más los valientes que plantan cara a las dictaduras que se nos pretenden imponer y que lo hacen, además, públicamente? Pero no españoles, claro, de fuera. Aquí en España parece que todo el mundo va al “momio” y que aquello de la valentía y los principios es algo que brilla, directamente, por su ausencia entre los personajes famosos y sobre todo por aquello del “qué dirán”.

La cadena de televisión estadounidense Newsmax anunció a todos sus empleados el pasado jueves que impondrán la obligatoriedad de inoculación para todos ellos. Piensen fríamente lo indignante, injusto e injustificado que es que una empresa se meta en decisiones privadas e íntimas de sus empleados, simplemente, por el hecho de que trabajen allí.

Poco después de ese anuncio, uno de los presentadores de esa cadena que había sido también asesor de Donald Trump, Steve Cortés, fue rotundo en su cuenta de Twitter respondiendo directamente a su empresa: “No cumpliré con el intento de ninguna organización de hacer cumplir el mandato del apartheid médico caprichoso y poco científico de Biden. No me obligarán a ponerme la inyección ni revelaré mi estado de vacunación. No se debe presionar a nadie para que elija entre la privacidad médica y su trabajo”.




Esto es valentía y principios, todo lo demás son tonterías. Ante decisiones injustas que pueden provocar a las personas problemas en su salud, no hay que agachar nunca la cabeza. Hay que plantar cara. Dense cuenta de los problemas que están teniendo compañías aéreas y hospitales con este asunto. En Estados Unidos se están quedando sin personal. Eso es lo que hay que hacer: todos a una.

 

En Perú inoculan a un poblado indígena que vive aislado del mundo y que ni siquiera sabía de la existencia del virus, ahora ya lo van a sufrir​

Sigamos contando locuras que están sucediendo por todo el mundo con la excusa y colaboración del inestimable virus que solo existe en las cabezas de algunos. Imagines, un poblado indígena completamente aislado del mundo, que no tiene contacto alguno con el resto de seres humanos, ¿qué clase de contagios puede sufrir? Pues que vaya gente del exterior a inocularlos.

Y eso es lo que está sucediendo en el Amazonas peruano. Los sanitarios tienen que realizar un difícil viaje con la insana intención de inocular a una tribu indígena que se encuentra completamente aislada, que no tiene contacto con el resto del mundo y que ni siquiera sabían que existiera una pandemia.

Ahora ya lo saben, se van a enterar y no solo eso, lo van a sufrir debido a las inoculaciones a las que se les está sometiendo. ¿Les parece normal todo esto? ¿Cómo es posible que los gobiernos se gasten un dineral en acudir a vacunar a una población que no puede haber sufrido contagios porque están completamente aislados? ¿No habíamos quedado en que los encierros y los confinamientos evitaban los contagios? Pues no se puede estar más aislado que esta pobre gente que ahora va a sufrir terribles consecuencias.

Ahora nos gustaría dirigir una pregunta a esos sanitarios peruanos que posan orgullosos delante de las cámaras después de haber cumplido con su “gran hazaña”: ¿Qué van a hacer cuando esa gente empiece a sufrir las consecuencias de las inoculaciones? ¿Se van a trasladar también con todo tipo de equipos médicos para tratarles?

No sabemos si se estarán dando cuenta, pero estamos asistiendo a crímenes miserables que se están cometiendo con luz y taquígrafos. Delante de nuestras narices y sin disimulo alguno. Esto es terrorífico, veremos rápidamente las consecuencias. Eso si nos enteramos y va otro equipo de televisión, otra vez, en un par de semanas a seguir relatando “hazañas” asquerosas y criminales.




 

Dejar el inodoro sin tapar tras tirar de la cadena supone un riesgo para la transmisión de virus​

Lavarse las manos y desinfectarse a fondo ya es una práctica natural en nuestras rutinas debido al covid-19, pero un nuevo estudio ha puesto de manifiesto los peligros que entrañan las tapas abiertas de los inodoros, los cubos de basura sin tapa y los desagües defectuosos en la propagación de infecciones en los aseos públicos, según publican en la revista Science of the Total Environment.

Tal y como informa Europa Press, una revisión global de los riesgos de transmisión bacteriana y vírica en los baños públicos ha descubierto que los bioaerosoles pueden transmitirse potencialmente por todo un edificio de varias plantas debido a una fontanería defectuosa y que dejar las tapas de los inodoros abiertas después de tirar de la cadena puede dispersar las gotas contaminadas más allá de un metro.

Los cubos de basura descubiertos en los baños públicos también son un riesgo, especialmente si están situados debajo o cerca de secadores de manos eléctricos
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Investigadores de la Universidad Nacional Australiana y la Universidad de Australia del Sur evaluaron 38 estudios diferentes de 13 países que investigaban el riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas en los baños públicos.

Además de considerar los riesgos de transmisión del COVID-19 en los baños, la revisión también analizó otros riesgos de enfermedades infecciosas en los aseos públicos de restaurantes, lugares de trabajo, locales comerciales y universidades. Los resultados mostraron una evidencia generalizada de superficies contaminadas como causa de transmisión fecal-oral, pero ningún caso documentado de transmisión de enfermedades infecciosas por vía aérea.

Tras la reapertura de las fronteras, los investigadores pidieron más estudios para evaluar los riesgos de transmisión del SRAS-CoV-2 en los lavabos públicos. La coautora del trabajo, la profesora Erica Donner, científica medioambiental de la UniSA, afirma que los datos anecdóticos sugieren que los usuarios han evitado los aseos públicos en los últimos 18 meses debido a los riesgos percibidos de transmisión del COVID-19.

«Algunas personas se han preocupado por utilizar los baños públicos durante la pandemia, pero si se minimiza el tiempo en el baño, se lavan y secan las manos adecuadamente y no utilizan el teléfono móvil, ni comen o beben, los riesgos deberían ser bajos, especialmente si el baño está bien mantenido --afirma la profesora Donner--. Aunque hay pocas pruebas de la transmisión del COVID-19 a través de los lavabos públicos, están repletos de bacterias, especialmente los que se utilizan con frecuencia y no se limpian adecuadamente».

En los aseos públicos se identificó una amplia gama de bacterias intestinales, de la piel y del suelo, así como virus respiratorios, lo que supone un riesgo de transmisión. Las cisternas de los inodoros con tapa abierta, el lavado o secado de manos ineficaz, la limpieza deficiente de las superficies, los desagües obstruidos y los cubos de basura sin tapa contribuyen a aumentar la carga bacteriana y vírica en los aseos.

Seis estudios investigaron la dispersión bacteriana en los aseos públicos, mostrando que los secadores de chorro de aire pueden esparcir potencialmente gotas hasta tres metros, y que la descarga del inodoro esparce partículas hasta 1,5 metros y permanece en el aire durante más de 30 minutos.

Un estudio de 2021 estimó que el número de partículas procedentes de una descarga de inodoro equivalía a las gotas de una persona que hablara en voz alta durante algo más de seis minutos y medio.

«Aunque existe un riesgo potencial de propagación de aerosoles por la descarga del inodoro y el secado de las manos, no encontramos pruebas de transmisión aérea de patógenos intestinales o respiratorios en los baños públicos en la literatura que revisamos», afirma la profesora Donner.

«Sin embargo, no cabe duda de que lavarse bien las manos y secárselas eficazmente es fundamental para detener la propagación de enfermedades -subraya-. A medida que se abren las fronteras y aumentan los casos, las personas pueden protegerse contra la infección por COVID-19 si siguen practicando una buena higiene. Esto incluye lavarse las manos y desinfectarse, así como desinfectar las manillas de las puertas, las tapas de los inodoros y otras superficies que se tocan con frecuencia».

Según recuerda, «estos hábitos no solo reducirán el riesgo de infección por COVID-19, sino que también limitarán el riesgo de infecciones bacterianas».


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Propuesta israelí de vacuna oral contra COVID recibe 4.3 mdd de organismo patrocinado por Bill Gates​

Enlace Judío – Una coalición de lucha contra el COVID-19 financiada por Bill Gates ha otorgado 4.3 millones de dólares para el desarrollo de una vacuna israelí a prueba de variantes en forma de tableta, de acuerdo con The Times of Israel.

La Fundación Bill y Melinda Gates es fundadora de la Coalición para las Innovaciones en la Preparación ante Epidemias (CEPI), con sede en Oslo, y en octubre pasado le comprometió 20 millones de dólares.

CEPI ahora tiene un programa de 200 millones para avanzar en el desarrollo de vacunas y acaba de anunciar sus primeros premios de financiación. MigVax, una vacuna para aves de corral que se está adaptando para humanos en Galilea, es uno de los 2 receptores.

“Fuimos seleccionados como uno de los 2 proyectos y esto es extremadamente emocionante y un gran impulso a nuestras esperanzas de ofrecer una tableta que sea una vacuna COVID-19”, dijo David Zigdon, director ejecutivo de MigVax.

Añadió que es probable que la donación de 4.3 millones de CEPI sea solo el comienzo de su inversión. “Este es el financiamiento inicial, pero cuando logremos los hitos relevantes, es probable que brinde más apoyo, hasta la fase de ensayos clínicos”, dijo.

MigVax tiene como objetivo no solo producir una vacuna en tabletas, sino también hacerla particularmente resistente frente a nuevas variantes y adaptable a futuros virus.

Espera lograr estos objetivos utilizando su vacuna de subunidad, que contiene fragmentos purificados del virus que fueron seleccionados por su capacidad para estimular las células inmunes.

Desde que comenzó la pandemia, los científicos de Galilea han estado trabajando frenéticamente para tomar una vacuna preexistente contra un virus que causa una enfermedad bronquial que afecta a las aves de corral y adaptarla para su uso contra el coronavirus.

El trabajo comenzó en el Instituto de Investigación Migal Galilee, financiado por el Estado, y ahora se concentra en la empresa afiliada MigVax.

En junio, MigVax anunció que había formulado la vacuna en gotas y las había probado con éxito en ratas. Las gotas están listas para comenzar con los ensayos clínicos.

Las gotas requieren menos infraestructura de salud que las inyecciones, pero las tabletas tienen ventajas aún mayores, ya que son más fáciles de transportar, distribuir y administrar, dijo Zigdon.

“Mucha gente dice que ya tenemos vacunas, entonces, ¿por qué necesitamos vacunas orales? Pero cada avance con las vacunas orales facilita que las vacunas lleguen a donde más se necesitan”, dijo.

Serán clave para mantener las vacunas actualizadas con refuerzos, predijo.

“Nos complace que CEPI comparta nuestra convicción de que una tableta de vacuna oral de subunidad podría ayudar al mundo a regresar a una ‘nueva normalidad’ en la realidad del ‘día después de la pandemia’”, dijo Zigdon.

“De hecho, 20 meses después de la crisis de COVID-19, está más claro que nunca que la lucha para mantener la enfermedad bajo control será casi tan desafiante como tenerla bajo control para empezar.

“Aprovecharemos al máximo esta subvención para llevarla al mercado más rápido y explorar el uso potencial de nuestra plataforma de vacunas contra otros coronavirus”.

El otro beneficiario de CEPI es la Organización de Vacunas y Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Saskatchewan, que está desarrollando una vacuna.

“Las asociaciones de CEPI con MigVax y la Organización de Vacunas y Enfermedades Infecciosas de la Universidad de Saskatchewan están iniciando nuestro ambicioso programa para desarrollar vacunas COVID-19 a prueba de variantes y, en última instancia, vacunas que protegen ampliamente contra otros coronavirus como el SARS y el MERS“, dijo el Dr. Richard Hatchett, director ejecutivo de CEPI.

“En los países con suficiente acceso a ellas, las vacunas ahora están rompiendo el vínculo entre la infección por COVID-19 y la enfermedad grave o la muerte, y permiten que la vida vuelva a algo cercano a la normalidad. Pero la amenaza de nuevas variantes emergentes que pueden evadir la protección de nuestras vacunas actuales y hacer que la respuesta global vuelva al punto de partida sigue pesando sobre todos nosotros”, agregó.

“Es por eso que el desarrollo de vacunas accesibles a nivel mundial que protejan ampliamente contra las variantes de COVID-19 es imperativo para la seguridad de la salud mundial: a través de estas nuevas asociaciones, estamos dando los primeros pasos para lograr ese objetivo”.

 

Los Reyes Magos usan pasaporte Covid en los pesebres de Italia​

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Los Reyes Magos usan pasaporte Covid en los pesebres de Italia. Este año la pandemia les ha hecho que no solo lleven oro, incienso y mirra para Jesús, sino que también portan algo bastante acorde con los tiempos, su tarjeta sanitaria COVID-19.

Los Reyes Magos, con pasaporte Covid​

De esta forma lo han querido recrear los artesanos de un barrio de Nápoles, en Italia. Allí han expuesto un Portal de Belén curiosamente actual. Los trabajadores de la calle San Gregorio Armeno, en el centro histórico de Nápoles, son conocidos a nivel mundial por emplear el arte con el fin de adaptar sus belenes a los tiempos que viven. «El año pasado fue el de las mascarillas, por lo que las figuras de María, José y los Reyes Magos las llevaban.

Este año parecía lo correcto seguir en esta dirección», dijo a Reuters el artesano Marco Ferrigno.

Los Reyes Magos, en tiempos de Covid​

El ‘green pass’ demuestra que alguien ha recibido al menos una dosis de la vacuna, ha dado negativo o se ha recuperado recientemente del virus. Este es un requisito en Italia para viajar en transporte interurbano y también para acceder a ciertos emplazamientos culturales y de ocio.


Esta medida ha desencadenado recientemente múltiples protestas por varias ciudades italianas. El gobierno impuso la obligatoriedad del certificado en el lugar de trabajo a partir del 15 de octubre. «Como los Reyes Magos tienen que hacer un largo viaje hasta el belén, les he dado a todos su propia tarjeta verde para que tengan los documentos adecuados para viajar», añadía Ferrigno.

El pesebre de los Reyes Magos con pasaporte Covid​

Estos artesanos llevan desde el siglo XIX tallando belenes a lo largo de la calle central San Gregorio Armeno, en el barrio español napolitano. De hecho, es considerada una forma de arte desde su periodo barroco y muchas familias italianas tienen una escena expuesta en sus casas en Navidad, heredada de la tradición cristiana. Sin embargo, este año la reacción de los turistas a la entrega de pases a los Reyes Magos con código QR para poder seguir la estrella de Oriente sin problemas fue mayoritariamente positiva. Los lugareños y los turistas han considerado este detalle como una concienciación general para que acudan a vacunarse y así evitar la propagación del coronavirus.


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El “tontodólogo” Carballo se viene definitivamente arriba, más pesado que una vaca en brazos​

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Uno de los personajes más insoportables que nos ha dejado la pandemia es el pesadísimo César Carballo. Se ve que al tipo esto de la fama y el dinero fácil que dan las televisiones le está gustando más de la cuenta y se ha venido arriba. Este tontodólogo, este sabelotodo experto de nada, ahora pretende darnos consejos sobre todo lo que haya alrededor de nuestras vidas, consejos falsos, pero es que la tele le gusta más que a un tonto un lápiz.

Y ya la última noticia sobre “su persona” de la que hemos sido informados todos a través de las televisiones por parte de este mamarracho nos ha dejado con la boca abierta. Atentos al titular de Onda Cero: “César Carballo ha anunciado que visitará la isla para estudiar los gases del volcán y su impacto en las personas más expuestas a ellos”.




Como verán hace de todo, menos aquello por lo que le pagan. ¿Pero no habíamos quedado que era urgenciólogo en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid? Tendrán que estar sus compañeros encantados con él porque excepto ponerse ese trapo que lleva en la cabeza siempre que sale en la tele y el fonendoscopio encima de los hombros como para hacer que hace, dudamos que de palo al agua en el sitio en el que lo tiene que dar. Lo dicho, más pesado que una vaca en brazos.




 

El desternillante doblaje de Braveheart: “El negacionista parece que quiere decir algo importante”​

El humor podría ser otra forma de despertar a algunas personas más para que no cayeran en la gran farsa que estamos viviendo en estos tiempos. Así lo ha entendido el extraordinario canal de YouTube de Alfredo Díaz haciendo unos doblajes buenísimos que se convierten, muchos de ellos, en una clara denuncia de todo lo que está sucediendo.

En esta ocasión ha sido con la película Braveheart y el momento en el que William Wallace (Mel Gibson) iba a ser ejecutado. En este doblaje la ejecución es por no haberse querido inocular, por ser negacionista. Mientras el verdugo insiste en que si se inocula “podrá viajar” aunque con la cara tapada, todo el público asistente a la ejecución le grita “vacúnate, es por tu bien”, “pínchate”…

El momento final es más gracioso todavía con un Wallace gritando “plandemia” y llamando “borrega” a una de las mujeres que le gritaban durante la ejecución. Por cierto, lo de la megafonía del “tapicero” del final del vídeo es sencillamente tronchante. Nuestra más sincera enhorabuena por este fantástico vídeo.





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Austria decreta un confinamiento estricto para los no vacunados por el estallido de contagios​

En un mes, Austria ha registrado un aumento de un 388% en los casos de covid. En las últimas 24 horas, ha informado de cerca de 10.000 contagios, una cifra récord desde que comenzó la pandemia. Por ello, el Gobierno decretó este domingo un confinamiento estricto para los no vacunados- cerca del 40% de la población- que solo podrán abandonar su domicilio para desarrollar actividades esenciales, como comprar comida.

A partir de hoy, quedará prohibido a quien no esté vacunado el acceso a cafés, restaurantes y eventos de ocio, tanto culturales como deportivos, así como a ciertos servicios, como las peluquerías o centros de masaje. Esta medida, pionera en Europa Occidental, tendrá un período de transición de cuatro semanas, durante el cual será suficiente la primera dosis combinada con una prueba de PCR para poder acceder a espacios de ocio y servicios. De este modo, el país retrocederá un año y medio en el tiempo, y es probable que se vuelva a ver la policía realizando controles sobre el terreno de las personas, y preguntando si tienen permiso para estar afuera.

Para algunos expertos, lo que ha sucedido en Austria es una combinación de factores que ha dado lugar a la «tormenta perfecta». Menor porcentaje de vacunación que en el resto de Europa Occidental, un escaso uso de la mascarilla y controles muy laxos en el acceso al ocio, los servicios en interiores y las actividades sociales y culturales. «La austriaca es una sociedad que no está tan acostumbrada al engaño. Cualquiera se puede hacer test gratis, así que ni siquiera hace falta engañar. El problema es aceptar test rápidos poco sensibles con una movilidad normal», señala el profesor de Economía de la Universidad de Navarra Francesc Pujol, en su perfil de Twitter.

Y es que hasta ahora, aunque no se estuviera vacunado se podía utilizar estos servicios y entrar a espacios de ocio con una prueba negativa reciente de covid. En un lugar donde los test son gratuitos y de fácil acceso, y donde se hace una validación «visual y por encima» al codigo QR que permite el acceso, los contagios se han disparado en muy poco tiempo.

Un aspecto clave es también el elevado número de personas mayores de 70 años que renunció a vacunarse y que ahora colapsa los hospitales. Aunque las cifras de fallecidos no están siendo muy elevadas, han llegado a 178 diarios la semana pasada, y se espera que aumenten.

La presión hospitalaria se encuentra en máximos desde mayo y, aunque la cifra actual es de 353 pacientes, está aumentando a un ritmo de 10 al día. El gobierno impuso el mes pasado un límite a la ocupación de las unidades de cuidados intensivos que, y eso, más la escalada de contagios es lo que ha precipitado las medidas de bloqueo para no vacunados. Una vez que el número llegue a 600- o un tercio de la capacidad total- se endurecerán aún más las restricciones.

Navidad y año nuevo​

El canciller Alexander Schallenberg ha anunciado a la población que las restricciones se mantendrán, con toda probabilidad, durante Navidad y Año Nuevo, y puede que más allá de esas fechas.

La regla «2G», que requiere prueba de vacunación completa o recuperación, también estará vigente para visitas a hoteles y cines o eventos para más de 25 personas. Esta denominación proviene de las palabras alemanas para inmunizado y recuperado (geimpft y genesen). En los lugares de trabajo se ha aplicado la regla «3G» desde el 1 de noviembre, que incluye la tercera «G», la de los que presenten una PCR negativa (getestet).

 

"Las mascarillas deberían quedarse como el casco o el cinturón"​

«Las mascarillas deberían quedarse. Igual que se quedó el casco de la moto o el cinturón, son instrumentos que te pueden salvar la vida», dice el investigador Ángel Serrano, científico principal del laboratorio de Biomateriales y Bioingenierías del Centro de Investigación Traslacional San Alberto Magno de la Universidad Católica de València. Es, desde hace unas semanas, uno de los científicos más influyentes del mundo, según el top 2 % de la Universidad de Stanford.

Tras casi dos años de trabajo para mejorar las medidas de prevención de contagio del SARS-CoV2 y otro tipos de virus ha recibido el reconocimiento con «alegría» e «ilusión» de saber que están desarrollando algo «útil» para la sociedad y la salud de las personas. «Es todo un incentivo a todo el trabajo que hemos hecho para desarrollar utensilios para protegernos de forma preventiva frente al virus», explica a Levante-EMV. Serrano y su equipo han hecho realidad unas mascarillas de materiales que, además de actuar como barrera protectora contra el virus, inactivan la infección de covid-19 cuando impacta contra ellos. Este proyecto lo realizan junto a su equipo y en colaboración con la Universidad de Kioto.

¿Cómo es ese proceso de interacción y trabajo conjunto? «Tenemos un virus similar a la covid con el que se puede trabajar tranquilamente, pues solo infecta a bacterias y no a personas, por lo que hacemos experimentos con él y cuando damos con un material que tiene la capacidad de destruirlo, enviamos las muestras a Japón, y allí ellos prueban con el virus que queremos inactivar, en este caso el SARS-CoV2», explica Serrano. «Estos materiales, no solo hacen de barrera sino que si los microorganismos tocan la superficie se inactivan y no pueden infectarte», clarifica. «No solo servirán para la covid, sino que pueden ser útiles también para otros virus como el de la gripe», añade el reconocido investigador. Con la relajación de las medidas, también se ha limitado el uso de la mascarilla a espacios cerrados y a cuando no se pueda respetar una mínima distancia de seguridad.

Para Ángel Serrano, «ha quedado demostrado que si la mascarilla es efectiva te puede salvar la vida, la tuya y la de los demás». Por eso, reitera, estos cubrebocas «deberían quedarse» y las personas deberían concienciarse de que es un «elemento protector». Pero no es ese el único proyecto que desarrolla este equipo de investigadores de la UCV. «También indagamos en bacterias resistentes a los antibióticos y desarrollamos materiales capaces de destruirlas».

Resistentes a fármacos

Apunta Serrano que la Organización Mundial de la Salud advierte de que para 2050, puede ser que fallezca «más gente de bacterias resistentes que incluso de cáncer, por lo que hay que estudiar la manera de destruirlas». Estas bacterias se han hecho inmunes a los antibióticos y otros medicamentos por «el uso excesivo que se hace de ellos, de manera que nuestro organismo los incorpora». Por eso, reitera el investigador, es «tan importante saber cómo combatirlas, porque si no se tratan o son resistentes a un tratamiento, se cronifican en tu organismo y pueden acabar con tu vida», detalla Ángel Serrano.

Indagan sobre microorganismos malos como las bacterias y virus. Pero también sobre los buenos. «Las levaduras y bacterias probióticas son positivas para la salud». Por eso, Serrano y su equipo también han desarrollado una cerveza saludable y sin alcohol. «Levaduras probióticas para una mejor fermentación y retirada del alcohol para hacerla más sana».

Un laboratorio desde donde hacen recetas para mejorar la salud de las personas, detalla Serrano, que asegura que tiene en marcha proyectos futuros diversos y enriquecedores.

 

El mundo al revés: Los verdugos van de víctimas y pretenden convertir a las verdaderas víctimas en verdugos​

Ahondando más en el surrealismo en el que llevamos viviendo hace ya casi dos años, nos encontramos ahora con una publicación de ‘20 Minutos‘ que es directamente como para decir: Paren este mundo que nos bajamos. El titular dice: “El 60% de científicos es acosado por hablar sobre covid: “Los antivacunas me dijeron que me cortarían en pedazos”.

Es decir, el mundo al revés. Verdugos que van de víctimas y que acusan de verdugos a las verdaderas víctimas. Ese artículo se basa en una supuesta realizada por la revista ‘Nature‘ realizó una encuesta a más de 300 científicos que han concedido entrevistas sobre este asunto a diversos medios de comunicación o han expresado sus opiniones oficialistas en las redes sociales.

O sea que, en un mundo en el que quien pretende informarse saliéndose del relato oficial es calificado de “negacionista”, de “antivacunas”, que incluso se dice de ellos que deberían ser apartados de la sociedad, aislados y arrinconados por decidir no inocularse, son ahora los malísimos que persiguen a todos esos sujetos “cargados de bondad” que se inventan datos falsos, no presuntamente, se los inventan y que participan de una u otra forma en un relato oficial que carece de base científica se mire por donde se mire.

Un ejemplo, aparece en este artículo la opinión de Salvador Macip, investigador en la Universidad de Leicester, que ha sido uno de los personajes que más ha defendido la vacunación de los niños y dice el sujeto: “Fui uno de los primeros en hablar de vacunar a niños y eso atrajo la atención de una serie de antivacunas que organizaron una campaña de acoso y derribo en redes sociales”.

Dense cuenta el “científico”. En primer lugar, basándose en dios sabe qué clase de ciencia -debe ser la económica-, nos dice que hay que vacunar a los niños cuando los niños no padecen ningún tipo de enfermedad con ese supuesto virus. Es decir, pone la diana en los niños, y nos cuenta después que los “antivacunas organizaron una campaña de acoso”.

En primer lugar no son “antivacunas”, son personas preocupadas por los niños o incluso por sus propios hijos ante una aberración como la que estaba proponiendo. Y en segundo lugar habla de campañas de acoso alguien que, estén seguros de ello, se lo habrá llevado “crudo” por haber dicho lo que ha dicho.

Lo que sí son auténticas campañas de acoso y de amenazas son este tipo de artículos falsarios que pretenden etiquetar a quien no está de acuerdo con el relato oficial y pretenden hacer creer de ellos que son “personas violentas”. Debe ser que los Macip y compañía están tan acostumbrados a hablar sin aportar datos, que se piensan que todo el monte es orégano, que se puede acusar sin aportar pruebas y lo peor, que se puede generalizar.

 

Bélgica impedirá que sanitarios no vacunados ejerzan a partir del 1 de abril​

El Gobierno belga ha iniciado los trámites para retirar la licencia para ejercer a todos los profesionales del sector sanitario que no se hayan vacunado contra la covid-19 antes del próximo 1 de abril.

El proyecto de ley ha sido presentado por el ministro federal de Sanidad, Frank Vandenbroucke, y ha sido respaldado por el comité de consulta sobre el covid-19, según informa la prensa local.

 

Reino Unido anuncia la obligatoriedad de la vacuna contra el coronavirus para el personal público de salud​

El ministro de Salud británico, Sajid Javid, ha anunciado este martes que el personal público de salud que se desempeña en primera línea deberá vacunarse contra el coronavirus como requisito fundamental para continuar en sus puestos de trabajo.

"Tienen una responsabilidad única", ha recalcado el ministro Javid, quien ha defendido la medida como una manera de "evitar daños previsibles". Solo aquel personal que no trabaje de cara al público estará exento de esta nueva norma, que está previsto que entre en vigor a partir del primero de abril del próximo año.

La medida del Gobierno británico se aplicará al Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés) de Inglaterra, así como en otra serie de espacios de atención social regulados por la Comisión de Calidad de la Atención (CQC), como en centros de mayores, donde sus trabajadores deberán haber recibido la dos dosis de la vacuna contra el coronavirus antes de este jueves.

"Debemos evitar daños previsibles, proteger a los pacientes del NHS, a los trabajadores y, por supuesto, al propio sistema nacional de salud", ha enfatizado el ministro Javid durante una sesión en el Parlamento británico, en la que ha informado de que el 90 por ciento del personal sanitario ya estaría vacunado.

En la lado opuesto están los más de 103.000 empleados del servicio nacional de salud de Inglaterra que continúan sin vacunar, además de otros 105.000 trabajadores de atención a domiciliaria. "Es difícil saber cuántos de ellos aceptarán vacunarse", ha reconocido Javid, en declaraciones recogidas por la cadena Sky News.

No obstante, Javid ha querido matizar que nadie del personal del NHS que todavía no se haya vacunado "debe ser un chivo expiatorio" o bien "señalado o avergonzado", puesto que "eso sería totalmente inaceptable".

"Se trata de ayudarles a tomar una decisión positiva para proteger a lo más vulnerables, para proteger a sus colegas y, por supuesto, para protegerse ellos", ha subrayado el ministro, quien confía en que la medida haga caer la cifra de no vacunados como ya hizo cuando fue impuesta para trabajar en los centros de mayores.

"Si miramos lo que ha sucedido con la asistencia social, los hogares de mayores, desde que se anunció esta medida, hubo una caída significativa y creo de verdad que es lo que podemos esperar", ha dicho Javid, quien ha cifrado ese descenso entre los no inmunizados en estos centros de 88.000 a 32.000 a principios del mes pasado.