El reto de este trimestre: vacunar a los 20 millones de personas mayores de 50 años​

Este trimestre deberíamos llegar a los 20 millones de vacunados en España con al menos una dosis si se cumplen las previsiones del Gobierno y de la Unión Europea. Estos 20 millones son todos los españoles mayores de 50 años. Hasta este lunes, han sido vacunados 5.700.000, es decir, el 14% de la población a vacunar. Así que en abril, mayo y junio hay que inmunizar a otros 15 millones. Para eso, según las previsiones de la Unión Europea, España recibirá 20 millones de dosis de Pfizer, 7 millones de AstraZeneca, cinco millones y medio de Janssen, que es monodosis y 3,5 de Moderna. En total, 35 millones de inyecciones.

Para cumplir el objetivo, las vacunas tienen que llegar y las comunidades autónomas tienen que tener capacidad para administrar al menos un millón doscientas cincuenta mil a la semana. Para el verano quedaría la vacunación de los de menos de 50 años. La inmunidad de rebaño se alcanzaría con 28 millones de personas protegidas, que es el 70% de la población mayor de 16 años.

La vacunación de todos los mayores de 80 años no se completará hasta finales del mes de abril. Sin ninguna dosis están todavía 650.000 que deberán recibirla en los próximos días con las vacunas que llegan este lunes de Pfizer: 1.200.000. A lo largo del mes se irá terminando con la segunda dosis al 1.600.000 que están pendientes de la pauta completa.

Pfizer va a enviar este mes casi cinco millones de dosis. Suficientes para este colectivo y para empezar a vacunar a otro grupo importante: los que tienen entre 70 y 79 años, que son cuatro millones de personas. Solo el 4% ha recibido al menos una dosis. Este mes de abril, en grandes recintos e instalaciones, se continuará vacunando con AstraZeneca entre 60 y 65 años así como a los trabajadores esenciales y con las de 300.000 de Janssen previstas a los que tengan más de 66.

 

El SEPE sigue sin funcionar bien, ni paga, ni responde a las quejas de la gente​

No hacemos más que preguntarnos sobre qué es lo que tiene que pasar en España a estas alturas de la película para que la gente despierta y pegue un puñetazo encima de la mesa, porque ya es mucho por lo que se está pasando. ¿Se dan cuenta que ni medios de comunicación, ni televisiones, mucho menos el gobierno, hablan de lo que está pasando en el SEPE?

Y para saber de verdad lo que está pasando hay que recurrir a las redes sociales. Si ustedes se van al buscador de Twitter y ponen la palabra SEPE, es probable que se vayan enterando de lo que no se les está contando porque hay mucha gente que no ha cobrado este mes, gente que incluso no ha podido sellar la cartilla del paro y gente a la que, simplemente, el SEPE ni siquiera atiende en sus reclamaciones. Y es que, por lo que parece, la web sigue sin funcionar, o por lo menos sin funcionar correctamente.

Mientras tato, televisiones y medios de comunicación a lo único que se dedican es a hacer extensos y falsos publirreportajes de las vacunas. Nos muestra a gente encantada porque se ha vacunado con la clara intención de que, quien no vaya a hacerlo, se sienta mal.

 

Detienen a un anciano de 92 años en Reino Unido por no llevar mascarilla​

Estamos viviendo una distopía en todo el mundo que es absolutamente aberrante y más propia de una película de terror, que de una realidad. Ni en nuestras peores pesadillas hubiéramos podido llegar a pensar nunca que podríamos llegar a extremos como estos. Se echa a familias de un avión por no llevar mascarilla, se persigue a personas en supermercados que no pueden llevarla por motivos médicos o la Policía destroza la puerta de una casa porque están reunidas más de seis personas. Las más oscuras películas de ciencia ficción se están haciendo realidad.

Y lo peor es que todo esto es algo que está sucediendo en todo el mundo. Todos los gobiernos se han puesto de acuerdo para actuar de una forma miserable y dictatorial, unos más que otros, pero lo que es evidente es que todos ellos siguen la misma línea sin importarles las consecuencias y con la colaboración de la Policía.

En el Reino Unido también está sucediendo. Y desde aquel país nos están llegando imágenes absolutamente lamentables, como la del vídeo que mostraremos a continuación. La Policía detiene a un anciano de 92 años por no llevar mascarilla. La gente que presencia esa detención casi no se lo puede ni creer: “¿Están bromeando? Tiene 92 años”. Pero a ellos, a la Policía vendida y cómplice, todo eso le da igual.

Y de estas cosas nos vamos enterando, imaginen todo lo que permanecerá oculto…




 

España prepara los ‘vacunódromos’ para la inmunización masiva​

Esta semana han llegado a España más vacunas que en todo el mes de enero: dos millones de dosis, casi una quinta parte de las que el país ha recibido desde el inicio de la campaña. Y el ritmo, si se cumplen las previsiones, no parará de crecer en las próximas semanas. Para administrarlas según arriban, la mayoría de comunidades autónomas que no habían puesto en marcha recintos de vacunación masiva están ultimando su apertura. Se trata de desplegar todos los medios para cumplir el objetivo de inmunizar al 70% de la población en verano y volver cuanto antes a una vida normal. La capacidad asistencial no debería ser un obstáculo para acelerar el ritmo de un proceso que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha tachado de “inaceptablemente lento” en Europa.

Madrid anunció este sábado que pondrá en marcha el pabellón Wizink Center para vacunar la próxima semana a población general de entre 60 y 65 años. En la comunidad ya funciona el hospital Isabel Zendal y el estadio Wanda Metropolitano, donde estos días hay personas que han tenido que esperar colas de horas para recibir su dosis de AstraZeneca. En el País Vasco han comenzado a operar dos vacunódromos este mismo fin de semana, que se suman a otros tantos que arrancaron a principios de semana y a la plaza de toros de San Sebastián, donde se administran dosis desde principios de marzo a profesores y policías; Galicia tiene preparados 14 centros, como recintos feriales, repartidos por la comunidad para la llegada masiva; en Canarias pondrán en marcha dos, uno en cada capital, en la segunda quincena del mes; Cataluña está esperando a que lleguen 200.000 dosis semanales para abrir seis grandes infraestructuras; Aragón cuenta con cuatro, que también usará en cuanto la llegada sea “masiva”; la Comunidad Valenciana esperará a disponer de 57.000 diarias para multiplicar su capacidad con infraestructuras como la Ciudad de las Artes; en La Rioja instalarán desde la semana que entra infraestructuras de vacunación móvil para acelerar el proceso; Baleares instauró lo que denomina puntos covid-exprés el 24 de marzo. Otras autonomías, como Andalucía o Murcia, que empezaron casi desde el principio con pabellones deportivos, aseguran que irán habilitando más y más grandes en función de la llegada. Lo mismo explican portavoces de las consejerías de Sanidad de Castilla-La Mancha, Navarra y Asturias.

Estos vacunódromos son un complemento a los centros de salud y una alternativa para no congestionarlos en una inmunización masiva. Según las previsiones de la Unión Europea, España recibirá al menos 30 millones de dosis en el segundo trimestre que ahora empieza. Sumadas a las que ya se han administrado y a las que hay sin poner, serían suficientes para completar la inmunización de casi 24 millones de personas a finales de junio, teniendo en cuenta que las 5,5 millones de Janssen incluidas en esa cifra son de una dosis y que los menores de 65 con un diagnóstico positivo en los seis meses previos reciben un solo pinchazo. 24 millones supone el 61,3% de la población adulta. Con estas cuentas, se podría alcanzar el objetivo del 70% con la pauta completa al principio del verano. El primer hito de esta hoja de ruta, sin embargo, no se logró: inmunizar al 80% de los mayores de 80 años en marzo. De hecho, ningún país de Europa lo consiguió. España, que se sitúa en la parte alta de la tabla en cuanto a porcentaje de población inmunizada y de dosis inoculadas en proporción a las recibidas, llevaba este sábado el 44% de los ancianos con la pauta completa.

Para lograr la meta del 70% de la población adulta han de ocurrir dos cosas: la primera, que se cumplan las previsiones de llegada de vacunas, algo que no sucedió en el primer trimestre. La segunda, que haya capacidad asistencial suficiente para administrarlas. La opinión de varios expertos consultados es que este no debería ser un problema en España. Aunque la llegada de esas 30 millones de dosis no serán uniformes en todo el trimestre, la media es de 330.000 al día. Esta misma semana se han inoculado más de 300.000 en una sola jornada, muchas de ellas ya en recintos no sanitarios. Y esto antes de la apertura de las infraestructuras ya preparadas.

La lucha contra el virus es ahora también una lucha contra el reloj. Cada inyección puede convertirse en una vida salvada cuando la cuarta ola va tomando forma. La incidencia acumulada comenzó a subir el 17 de marzo. Este sábado estaba en 151 casos por 100.000 habitantes en 14 días, un leve descenso probablemente provocado por la infranotificación de los festivos. Con la movilidad de la Semana Santa es previsible que siga subiendo de forma más pronunciada, con una situación hospitalaria que está lejos de ser buena. El porcentaje de pacientes de covid en las UCI era según el último informe del 19,1%, lo que supone un riesgo “alto”, según el semáforo de Sanidad. Pero esta nueva onda pandémica cuenta con una diferencia con respecto a las anteriores: por primera vez habrá un porcentaje significativo de la población vulnerable inmunizada. Esto, según ha manifestado en más de una ocasión Fernando Simón, portavoz de Sanidad en la pandemia, puede significar una ola menos letal.

En sendas entrevistas a EL PAÍS, tanto la ministra de Sanidad, Carolina Darias, como el presidente de la Asociación Española de Vacunología, Amós García Rojas, eran tajantes al afirmar que la capacidad asistencial no va a lastrar el proceso. “El sistema está totalmente preparado. No tengo ninguna duda. El músculo del sistema son los profesionales, pero para que funcione necesitamos las vacunas”, aseguraba García Rojas. Lo mismo piensa José Martínez Olmos, que fue director de Sanidad: “Si ahora vamos con retraso es porque la Unión Europea y los gobiernos pecaron de cierta ingenuidad y pensaron que sería fácil disponer de los millones de dosis necesarias. Pero una cosa es la investigación y otra la producción. Ahora se empiezan a producir más y las previsiones que plantean no parecen tan descabelladas. De no tener ninguna sorpresa, somos capaces de aplicarlas, ya se está viendo”.

“Vamos justos de tiempo”​

Alberto Infante, profesor de Salud Internacional de la Escuela Nacional de Sanidad, duda de si habrá personal suficiente para este reto, ya que la llegada no será uniforme, por lo que en mayo, y sobre todo junio, habrá que poner más inyecciones que en abril. “Vamos justos de tiempo porque, además en julio empiezan las vacaciones y hay menos sanitarios disponibles, así que este segundo trimestre es clave”, sintetiza.

La mayoría de comunidades, según explica la Federación de Asociaciones de Enfermería Comunitaria y de Atención Primaria (FAECAP), están usando sobre todo enfermeras de hospitales y de atención primaria para los centros de vacunación que se están poniendo en marcha. Algunas suman al personal estructural el que contrataron durante la primera ola y, en ocasiones, se están ampliando turnos con remuneración extra para esta labor. Todavía queda margen de maniobra. El sindicato Satse insiste en que hay unas 2.000 enfermeras en paro, a lo que se podría sumar el refuerzo de las mutuas, la enfermería militar y personal jubilado, algo a lo que por el momento se está recurriendo esporádicamente, según FAECAP.

Más allá del personal extra y de las infraestructuras habilitadas para la campaña, varios expertos consultados inciden en que los centros de salud tienen que seguir siendo el eje de la vacunación, aunque la apertura de vacunódromos pueda ser útil. “Creo que la pertinencia del uso de grandes recintos radica, principalmente, en tres aspectos: logísticos, capacidad de la población de transportarse con facilidad y baja reticencia a la vacunación”, enumera Javier Padilla, médico de primaria y autor de varios libros sobre el sistema sanitario. “Creo que pueden ser útiles en contextos de poblaciones móviles y que pueden llegar bien a cualquier lado y en un contexto de baja o nula reticencia. Genial para vacunar a personas jóvenes, pero con gran capacidad para dejar fuera a quienes tengan alguna dificultad”, añade. A Padilla le genera dudas la población en riesgo de exclusión, más difícil de localizar y para los que la atención primaria deberá tener un papel “central”.

 
OgqvsEu.jpg
 

El extraño caso del pueblo gallego con la incidencia de coronavirus disparada... y sin contagios​

Beade, con una población inferior a los 400 habitantes, es el único de los 313 ayuntamientos gallegos con el nivel máximo de restricciones, que prohíbe las reuniones entre no convivientes, exige el cierre perimetral, y permite únicamente la apertura de la hostelería para servicio y recogida a domicilio, entre otras restricciones.

En la actualidad, la incidencia acumulada en esta localidad se sitúa en cerca de 1.800 casos por cada cien mil habitantes en los últimos catorce días, una cifra disparatada (la media de Galicia es de 68,03 casos) que ha provocado que esta localidad orensana sea la única que se encuentra cerrada coincidiendo con las celebraciones de Semana Santa.

Sin embargo, pese a situarse con la mayor incidencia a 14 días, no ha tenido ningún caso en los últimos siete días.

En el resto de Galicia, únicamente 12 ayuntamientos permanecen en el nivel alto de medidas: Abegondo, Baiona, Cortegada, O Irixo, Ortigueira, Padrenda, Pazo de Borbén, A Pobra do Brollón, Rábade, Sanxenxo y O Saviñao. Todo ello, en plena celebración de la Semana Santa y con la mayor parte de localidades abiertas.

Así las cosas, este pequeño ayuntamiento orensano confía en que la próxima semana la Xunta ponga fin a este "sinsentido", y es que esta localidad ostenta el curioso honor de tener la mejor y la peor situación epidemiológica de Galicia, en palabras del alcalde de esta localidad, Senén Pousa.

El regidor, conocido por sus polémicas relacionadas por su cercanía al franquismo, ha manifestado su pesar por la decisión adoptada por el comité clínico que sitúa a Beade en el nivel más alto de restricciones.

Esta medida conlleva que los habitantes de esta localidad no puedan desplazarse a otros municipios y que tampoco esté permitida la entrada de visitantes de fuera además del cierre de toda la hostelería (solo pueden servir a domicilio) y la prohibición de reunirse personas no convivientes, un confinamiento en toda regla.

"Solo tenemos un caso de un señor de 91 años en una residencia (la Xunta no reconoce casos en residencias desde hace dos días) el resto están todos en casa cumpliendo la cuarentena preceptiva, todos ellos son de la misma familia”, lamenta el veterano regidor, quien cree que el hecho de que cualquier familia se contagie, por mala, suerte, no debería conllevar en ningún caso un cierre estricto.

De hecho, asegura que habló estos días con el resto de la familia y, todos ellos, se encuentran bien en su domicilio.

Numerosos alcaldes del rural han pedido en numerosas ocasiones que se tengan en cuenta las particularidades de estas pequeñas localidades con apenas población a la hora de adoptar cierres.

Para ello, este regidor recuerda que recientemente las autoridades sanitarias realizaron un cribado en Beade, al que acudieron 179 personas, y no hubo ni un solo caso positivo. "Todos dieron negativo", ha enfatizado Pousa.

Con esta situación, los vecinos de este pequeño ayuntamiento enclavado en la comarca del Ribeiro muestran su lamento por estas restricciones que acaban con las pocas esperanzas de poder aliviar un poco la maltrecha economía mientras piden una flexibilización en las medidas.

"Ya está bien este cachondeo", ha zanjado este regidor, quien pide que dejen a Beade “tranquilo”. Por el momento, Beade confía en que la Xunta esta próxima semana cambie el nivel de alerta y alivie las duras restricciones en este pequeño ayuntamiento gallego, que, con pocas tiendas, aspira a ser una suerte de oasis en esta pandemia.

 

Galicia anuncia que dará un certificado de vacunación COVID este mismo mes​

Galicia tendrá certificado sanitario COVID-19 este mismo mes de abril. Así lo ha anunciado este lunes el presidente de la Xunta, Núñez Feijóo. Sería la primera comunidad que pondrá en circulación esta cartilla que la Comisión Europea ha presentado recientemente y que prevé poner en marcha en junio en todos los países miembros.

Sin embargo, los gallegos se adelantarán al resto y el Servicio Galego de Salud comenzará a expedir un documento ya este mismo mes con información relativa a las vacunas, la enfermedad y los test realizados.

Según han explicado las autoridades sanitarias gallegas, contará con un código QR para la autentificación de los datos, estará disponible en primer lugar para los ya inmunizados y se podrá acceder a él a través de la plataforma E-saúde y las aplicaciones Pass Covid y Sergas Móbil. También se podrá imprimir en formato papel desde la historia clínica o las áreas administrativas.

De momento, el certificado de la Xunta será meramente informativo, según avanzó hace unos días el conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, por lo que por ahora no sería vinculante para decidir quién puede moverse y quién no. En concreto, especificará si se ha pasado o no la enfermedad, si se tiene puesta alguna vacuna -de ser así, qué fármaco, cuántas dosis y de qué lote- y los resultados negativos de las pruebas a las que uno se haya sometido.

No obstante, la ministra de Turismo, Reyes Maroto, ha recordado que en este momento "no procede desarrollar" este certificado a nivel autonómico, sino que tiene que ser a nivel nacional, al mismo tiempo que ha dicho que "ya estamos acostumbrados a que el señor Feijóo anuncie cosas que luego no pone en marcha".

 

Varios ciudadanos impiden que agentes de los Mozos de Escuadra detengan a una mujer por no llevar mascarilla con gritos de “Libertad” y “¿Qué os pasa?”​

Algunas de las imágenes más desagradables que nos está dejando esto del coronavirus las están protagonizando miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado al realizar actuaciones desproporcionadas, que muestran evidentes abusos de autoridad contra varios ciudadanos por delitos “tan graves” como no llevar mascarilla.

Son ya cientos los vídeos que circulan con actuaciones de este tipo, vídeos en los que, en algunas ocasiones, nos hemos encontrado con actitudes chulescas de los agentes que los protagonizan. No nos cansaremos de repetir que nosotros siempre hemos estado del lado de los cuerpos policiales pero no a cualquier precio y mucho menos cuando vemos actuaciones e intervenciones como las que estamos viendo.

Con esta actitud lo único que están demostrando es que no son más que el brazo represor de un gobierno dictatorial como el que sufrimos y que no tienen ningún problema en comportarse de esta forma. Además, parecen desconocer que la gente se va informando de sus derechos cada vez más y pueden acabar siendo ellos mismos los más perjudicados si se les sienta delante de un juez.

En el vídeo que les mostramos a continuación se puede ver como unos agentes de los Mozos de Escuadra tratan de llevarse a una mujer por no llevar mascarilla. Las personas que asisten a esa intervención policial se indignan y acaban impidiendo esa detención con gritos de “Libertad” y preguntando a los agentes qué les pasa. Eso es lo que nosotros nos preguntamos, ¿qué les pasa?




 

¿Serán los tatuajes inteligentes los próximos móviles? Bill Gates apuesta por su desarrollo con chips​

El mundo ha cambiado sobremanera en el último año. Las consecuencias del coronavirus han hecho que se ponga más interés en cómo será la vida del futuro, y ahí siempre juega un papel clave Bill Gates. El magnate viene desvelando que ve un importante avance en que los tatuajes inteligentes sean usados como móviles.

Gracias a un chip implantado en la piel y con el desarrollo tecnológico que pueda llegar en la tinta, un tatuaje podría servir para hacer una llamada o presentar las entradas de un cine. Como si de una película futurista se tratase, así es la última idea de Bill Gates que apuesta por esta innovación que, eso sí, aún tiene mucho camino por delante.

Para ello será clave la investigación de instituciones como la Bill & Melinda Gates Fundation, que en los últimos meses ha ganado peso gracias a su interés en luchar contra el coronavirus. Un tema que le ha reportado muchas críticas y teorías, "descabelladas" según el propio multimillonario, que situaban en las vacunas una implantación de chips para el control humano.

Gates rechaza que estos chips puedan servir para el control de los humanos​

Algo que vuelve a estar sobre la mesa con estos tatuajes inteligentes, pero que el que fuese fundador de Microsoft ya ha negado. Gates considera que estos chips, junto a la tinta inteligente, serán beneficiosos para la sociedad y en ningún caso vulnerarán la privacidad.

Unos tatuajes que en principio tendrían la gran parte de acciones que hoy en día puede reproducir un smartphone. Así, se podría facilitar una ubicación en caso de emergencia, realizar una llamada o enviar un mensaje. Además, también incluirían información médica para tener una mejor actuación ante una operación o una enfermedad.

Con mucho camino aún por recorrer, el hecho de que uno de los magnates que más involucrado está en el avance de la sociedad lo haya mencionado, ya supone un gran paso. Los tatuajes inteligentes que podrían cambiar el mundo del futuro y situar a la sociedad en un punto que, a día de hoy, solo está al alcance de las películas de ciencia ficción.

 

Los sanitarios que no se vacunen en Italia podrán ser suspendidos​

Italia se ha convertido en el primer país en Europa en obligar a sus profesionales de la sanidad a vacunarse contra el coronavirus. Todos los médicos, enfermeros, auxiliares y sanitarios de cualquier tipo del sector público o privado que estén en contacto con los pacientes —incluidos los farmacéuticos— deberán ponerse la vacuna, por ley. De lo contrario, podrán ser sancionados con cambios de funciones —para que no atiendan al público— o ser suspendidos de empleo y sueldo.

El Gobierno considera que la vacunación es esencial para el ejercicio de la profesión sanitaria y ha elaborado un decreto, preparado entre los ministerios de Sanidad, Justicia y Trabajo, para instaurar la obligatoriedad de la vacuna. El objetivo es “proteger la salud pública y mantener unas condiciones de seguridad adecuadas en la prestación de cuidados y asistencia”.

El debate sobre la obligatoriedad o no de la vacuna para determinados profesionales siempre ha estado sobre la mesa e incluso se plantea para los profesores. Sin embargo, la presión sobre el Ejecutivo para elaborar una norma de estas características se redobló hace unas semanas, cuando se conoció que varios pacientes se habían contagiado de covid-19 en dos hospitales de la región de Liguria por sanitarios que no se habían vacunado.

Desde este martes y durante los próximos diez días, las autoridades sanitarias regionales preguntarán a los sanitarios que no estén vacunados cuál es el motivo, ya que hay quien no puede inmunizarse por razones de salud y otros no requieren la inyección porque han pasado recientemente la infección. Al resto los invitarán a ponerse la vacuna y los que la rechacen voluntariamente entrarán en la rueda de sanciones. Primero se les relegará a otras funciones —incluso de menor rango—, para que no trabajen en contacto con los pacientes. Si esto no es posible, se les suspenderá de empleo y sueldo, hasta el 31 de diciembre de este año.

La medida cuenta con el apoyo de los sindicatos y de las asociaciones del sector y con el consenso de gran parte de la opinión pública. “Consideramos oportuno que los médicos tengan que vacunarse. Un número importante de sanitarios que decida no hacerlo en un hospital puede poner en crisis el servicio, crea un problema de asistencia”, señala a este diario Filippo Anelli, presidente de la Federación Nacional de los Colegios de Médicos.

Anelli añade: “La norma es un poco farragosa, no será fácil aplicarla, ya que prevé que el empleador suspenda al trabajador hasta diciembre, preferíamos una más drástica: si trabajas, te vacunas y si no lo haces, te vas a casa. Este planteamiento hubiera simplificado la aplicación”. También subraya que la consigna que debería priorizar todo médico es estar protegido para proteger a los demás. “Más que una obligación es un deber deontológico para los médicos. Quien no cree en la vacuna no puede ser médico, es como un ingeniero que no cree en las matemáticas”, explica.

El presidente de los médicos resalta que las asociaciones están presionando al Gobierno para que se vacune a todos los profesionales que trabajan por cuenta propia y a los jubilados, que en un momento dado pueden volver a prestar sus servicios cuando se les requiera.

Italia comenzó la vacunación con el personal sanitario y en la actualidad, de las más de 11 millones de dosis suministradas, casi cuatro millones han sido para los profesionales de la salud. Aunque no hay datos uniformes y completos sobre el total de sanitarios vacunados, según algunas asociaciones como la Fundación Científica Gimbe o la Agencia Nacional para los Servicios sanitarios Regionales (AGENAS), los profesionales de la sanidad vacunados están en torno al 95% y sobre el 60% en el caso del personal que trabaja en residencias de ancianos.

Rechazo marginal​

El ministro de Sanidad, Roberto Speranza, ha insistido en que el número de sanitarios que voluntariamente no se han adherido a la campaña de vacunación es marginal. Anelli calcula que de los casi 500.000 médicos inscritos a la federación, “apenas un centenar” ha rehusado la vacuna. Las autoridades esperan recabar datos completos estos días para tener una panorámica más clara de la situación.

En Italia existe un movimiento antivacunas bastante arraigado y en torno al 18% de los ciudadanos no piensa vacunarse contra el covid-19, según una encuesta realizada a finales de febrero por la AGENAS y la Universidad Santa Ana de Pisa, mientras que otro 17% está indeciso. Otro sondeo reciente de Demos y Euromedia Research muestra que en torno al 58% de la población está a favor de que las vacunas sean obligatorias.

El Gobierno también ha introducido una medida que asegura la protección legal del personal que administra las vacunas contra la covid-19. Muchos se habían vuelto reacios a vacunar a la gente después de que varias personas fueran investigadas por la fiscalía por homicidio involuntario tras la muerte de dos personas en Sicilia poco después de que se les administrara la fórmula de AstraZeneca el mes pasado.

 

Sanidad rectifica y propone que se pueda estar sin mascarilla en playas, piscinas o en el campo​

Después de que cundiera la voz de alarma entre muchas de las comunidades autónomas, Sanidad da un paso atrás con su polémico proyecto de imponer el uso de mascarilla en todo momento aunque se pudiera guardar la distancia de seguridad. La norma fue publicada la semana pasada en el BOE sin el acuerdo de las autonomías, y por ello, este mismo miércoles se debatirá un nuevo borrador en el seno del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) que se celebra hoy.

Este nuevo borrador contempla que en los lugares tales como playas, piscinas, ríos, lagos o pantanos y entornos «asimilados» se pueda prescindir del uso de mascarillas siempre que se pueda guardar la distancia de seguridad de 1,5 metros con otros grupos de personas no convivientes.

Se mantiene, eso sí, la obligación de portar mascarilla cuando las personas se encuentren en movimiento. Así, esta seguirá siendo obligatoria, por ejemplo, durante los paseos por la playa, independientemente de que esté vacía. Solo se podrá prescindir para la práctica deportiva en estos espacios.

Por otra parte, "los periodos de descanso antes o después del baño o de la práctica de deporte en medio acuático" o en ese entorno también estarán exentos la utilización de mascarillas. Lo mismo ocurrirá, según propone Sanidad mientras que se coma o beba, siempre que sea en lugares en los que esté permitido.

La Comunidad de Madrid, Murcia, Comunidad Valenciana, Baleares, Cataluña, Canarias o Andalucía habían expresado su intención de matizar la polémica normal del uso de mascarilla en la playa o en el campo, que tendrá que ser modificada en otro BOE aunque hoy se alcance un acuerdo en el Consejo Interterritorial.

 

El Consejo de Estado de Francia decide que los vacunados NO pueden viajar «por ser portadores del virus»: ¡Os han tomado el pelo!​

Malas noticias para las personas vacunadas (en realidad es un medicamento, pero bueno) que creían que iban a tener privilegios por chutarse el mencionado medicamento. Resulta que también se verán obligadas a respetar las restricciones decretadas por el gobierno francés.

Todo ello a pesar de que hace un año, cuando el supuesto virus chino comenzó a causar estragos en el mundo, nuestros líderes nos dijeron que solo la llegada de una vacuna nos permitiría retomar nuestra vida antes. En diciembre, cuando las primeras dosis fueron recibidas por muchos estados, los mismos gobiernos siguieron tomándonos el pelo como un padre a sus hijos, llegando a anunciar el fin cercano de las medidas restrictivas y el inicio de una nueva vida como normal. Va a ser que no.

Resulta que este 2 de abril una ordenanza del Consejo de Estado, leída íntegramente por Lecourrier-du-soir.com y de la que nos hacemos eco en euskalnews.com, fue muy clara. Las personas vacunadas están obligadas a respetar las restricciones decretadas por el gobierno porque, incluso vacunadas, es probable que transmitan el virus a sus familiares. Un argumento que contradice completamente el sostenido hasta ahora por nuestros líderes.

Aquí está la ordenanza del Consejo de Estado en su versión original:​

Un jubilado de 83 años le pidió al juez del Consejo de Estado que suspendiera las restricciones de viaje tomadas por el Gobierno para que dejen de aplicarse a las personas vacunadas. El juez sumario rechaza su solicitud considerando que las personas vacunadas pueden ser portadoras del virus y contribuir a su propagación.

El 19 de marzo, el Primer Ministro decidió limitar los viajes en los 19 departamentos donde la situación sanitaria es más crítica. El demandante, que vive en uno de los departamentos en cuestión y que ha sido vacunado, denuncia una violación de su libertad de ir y venir.

Pide al juez interino que suspenda estas limitaciones para cualquier persona que se haya beneficiado de la vacunación contra el virus chino. Considera que las medidas que restringen la circulación, los toques de queda y el confinamiento ya no son necesarias y adecuadas para las personas vacunadas. Nosotros consideramos que no lo son para nadie, ni para los vacunados ni para el resto de mortales.

El juez observa que la propagación del virus ha empeorado significativamente en todo el país, ejerciendo una gran presión sobre los hospitales y provocando la generalización de las restricciones en todo el país.

Asimismo, el juez considera que como los vacunados pueden seguir contagiando, tienen que respetar todas las restricciones impuestas y por ende, rechaza la demanda. Entonces, ¿para qué vacunarse?


😂