24.11.22 Chongqing China .. los gritos son por "libertad". Se está construyendo un nuevo campo de cuarentena en la ciudad china de Guangzhou y está diseñado para detener a 87,000 personas.
 


Mr Bean Reaction GIF
 


Mensaje de nuestra fuente del departamento de Cecotec que se encuentra allí en China ahora mismo nos manda estos vídeos y este mensaje:

“Hoy para visitar una fábrica he tenido que poner el móvil en modo avión, porque esa zona está en cuarentena, y si mi teléfono entra en esa zona inmediatamente avisa de que no puedo salir de ahí.
En hotel estoy
Si das positivo cuarentena 10 días en casa o te mandan a un hotel de cuarentena. Y jodes a toda la zona, porque les pone el código en amarillo
Así no se puede vivir”

Ya sabéis que lo que ocurre en China termina llegando a España y resto de Occidente. Y la tiranía también.
 




Cuando alguien da positivo a test de COVID en China, entonces confinan a todo el edificio, incluso varios edificios en donde vive el infectado y MATAN a todas las mascotas. Y en ocasiones de manera bestial.
 

Caza de brujas en China: la Policía revisa el móvil de cada pasajero del metro en busca de disidentes​



Todo el mundo tiene puestos sus ojos en China y en la pequeña revolución que vive estos días. Las ansias de libertad y la valentía de los gritos en la calle contra Xi Jinping y el Partido Comunista de China nos llegan a Occidente cuando logran sortear la dura censura del régimen comunista en internet. Pero cada día llegan más ejemplos de esas protestas a las redes, pese a que las autoridades y la Policía han emprendido una feroz caza de brujas. Por ejemplo, en las imágenes que acompañan estas líneas, se puede apreciar cómo la Policía revisa en el metro de Shanghái los móviles de los viajeros uno por uno para comprobar si han participado de las protestas callejeras contra los confinamientos y pidiendo libertad. Buscan quién ha podido participar y grabar las protestas para detenerles. Y posiblemente para enviarles a los barracones de reeducación que China está construyendo a marchas forzadas.

En las imágenes se aprecia a los agentes revisando uno por uno los móviles de los viajeros y comprobando si tienen imágenes que el régimen comunista puede considerar peligrosas. Por lo que respecta a las protestas históricas el máximo organismo de seguridad de China ha pedido este el martes «medidas enérgicas» tras varios días de protestas en las principales ciudades del país para protestar contra los estrictos confinamientos sanitarios y en demanda de mayores libertades.

Las fuerzas de seguridad están desplegadas en toda China frente a manifestaciones que no se habían visto en décadas, provocadas por los estrictos confinamientos frente al covid y la frustración de la población con el sistema político.

En un comunicado, la Comisión Central de Asuntos Políticos y Legales del Partido Comunista, el máximo organismo de seguridad de China, dijo que es «necesario tomar medidas enérgicas contra las actividades de infiltración y sabotaje de las fuerzas hostiles de acuerdo con la ley», según un informe de una reunión publicado por la agencia estatal de noticias Xinhua.

Por otra parte, las autoridades ha decidido este martes acelerar la vacunación de las personas mayores contra el covid-19 y la Comisión Nacional de Salud china se comprometió a «acelerar el aumento de la tasa de vacunación de las personas mayores de 80 años, y a seguir aumentando la tasa de vacunación de las personas de 60 a 79 años».

 

Un hombre se suicida colgándose de un árbol en Barcelona, a solo dos manzanas de la Sagrada Familia​

No hace falta ir a China. En las últimas semanas hemos podido ver unos vídeos procedentes de China en los que se nos muestra, con extrema dureza, una serie de imágenes en las que podemos ver a gente de aquel país suicidándose, principalmente lanzándose desde sus propios pisos.

Todos hemos podido ver esos durísimos vídeos aterrados como si fuera algo que solo pasara allí. Pero no, en el año 2020, último año del que se conocen datos oficiales, en España se suicidaron 3.941 personas, según recogen esos siempre falseados datos, e imaginen lo que puede estar pasando ahora después de casi tres años de absoluta locura dictatorial por parte del gobierno y con un declive económico, sanitario y social terrible.

Lo que sí sabemos es que el año pasado, 556 personas se suicidaron en Cataluña, un 26% más que en 2019 (441 casos). Y lo sabemos porque algunos medios de comunicación han ofrecido esos datos, después de una terrible noticia que se ha producido en Barcelona: un hombre de 37 años ha sido hallado este jueves colgado de un árbol en la plaza de Pablo Neruda, entre la calle de Aragón y de Marina, en el centro de Barcelona, a solo dos manzanas de la Sagrada Familia.

La policía ha abierto una investigación aunque, a primera vista, todos los indicios apuntan a que este hombre se ha suicidado.

Si se dan cuenta, a pesar de que se nos cuente que, por parte de los distintos gobiernos, hay teléfonos de atención para la gente con tendencias suicidas a la clase política le da absolutamente igual todo esto porque, entre otras cosas, nos ocultan los datos de los suicidios en España.

Y lo hacen, no por aquello del efecto contagio, que no es más que una burda excusa para no hacerlo. No lo cuentan porque los suicidios son un claro indicador en el que se refleja el resultado de la gestión de cualquier gobierno, tanto a nivel social como económico, e incluso ahora a nivel sanitario.

Además de por enfermedades mentales o por situaciones personales, el suicidio es la prueba inequívoca de que algo no funciona por la desastrosa gestión de cualquier gobierno y eso lleva a las víctimas a tomar esas decisiones que toman. Al no informar no lo hacen por el bien de nadie, lo hacen exclusivamente por el suyo.

Curioso que no haya datos oficiales desde 2020, ¿verdad?

 


Miles de agentes COVID (funcionarios de salud en Hangzhou) irrumpen con violencia de puerta en puerta para detener a los residentes de sus casas y encerrarlos en los campos de cuarentena masivos del Gobierno Chino.

La figura “agente covid” ya tiene respaldo legal por Real Decreto en España, en caso de que el Gobierno lo necesite en una posible próxima “nueva crisis sanitaria”.