Un niño de dos años cae a un pozo de gran profundidad en Totalán

Un operativo de rescate trata de localizar a un menor de dos años que ha caído esta tarde al interior de un pozo de más de cien metros de profundidad en Totalán, según han confirmado a este diario fuentes del instituto armado y del Consorcio Provincial de Bomberos. Según los primeros datos, los hechos han ocurrido sobre las 14.00 horas en una zona cercana al Dolmen del Cerro de la Corona, donde los padres del menor daban un paseo por el campo junto a otro matrimonio. En un momento dado, el niño se separó unos metros del grupo y su padre vio cómo caía por un agujero.

Tras dar la voz de alarma, al lugar acudieron efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos, quienes al parecer pudieron oir al pequeño durante algunos minutos y comprobaron que se trataba de un pozo artesiano, una angosta prospección para buscar agua con más de cien metros de fondo y menos de 40 centímetros de diámetro. Ante la gravedad de la situación, al operativo se sumó el Equipo de Rescate e Intervención en Montaña (Ereim) de la Guardia Civil, el Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres (GIPED) del Colegio de Psicólogos de Andalucía para atender a los familiares del pequeño, sanitarios y técnicos del centro coordinador de emergencias del 112 de Málaga. En total hay más de medio centenar de efectivos.

Hasta ese punto también ha llegado un hombre que ha asegurado a este diario ser uno de los responsables de la empresa que ha realizado la prospección. Ha explicado que el pozo tiene menos de 30 centímetros de diámetro, 110 metros de profundidad y que se realizó hace aproximadamente un mes.




El diputado provincial responsable del Consorcio Provincial de Bomberos, Francisco Delgado Bonilla, ha asegurado a los medios que todo apunta a que la captación de agua no contaba con protección.

Bonilla ha destacado la "complejidad técnica" de la operación y que los efectivos han descendido una cámara que ya ha alcanzado los 70 metros. Fuentes que trabajan en el operativo han explicado que inicialmente se usó la cámara de un dispositivo móvil junto a cuerdas y linternas con la esperanza de que localizar al pequeño.

Posteriormente, los agentes han optado por bajar una cámara especial propiedad de una empresa de desatoros con la que esperan obtener mejores resultados sobre el estado del menor.

Un niño de dos años cae a un pozo de gran profundidad en Totalán
 
Se confía en la existencia de una bolsa de aire bajo el derrumbe que se está intentando eliminar en este momento y que permita la superviviencia del menor, informa Nacho Sánchez.
 
Aunque la Guardia Civil sigue sin conocer con seguridad el paradero del pequeño, su portavoz, Bernardo Moltó, explicó que no se ha iniciado ninguna investigación desde otro punto de vista. “No hacemos otra cosa que no sea buscar soluciones al rescate”, aseguró, mientras que explicó que el operativo se encuentra “sobrepasado” ante la cantidad de empresas que han ofrecido su ayuda y medios técnicos, principalmente desde Andalucía pero también desde otros puntos del país como Cataluña. Los padres, sin embargo, están convencidos de que el niño se cayó al pozo.

 
El rescate del niño del pozo de Totalán en Málaga

El alcalde de Totalán, el municipio malagueño en el que se encuentran todos los focos después de que Julen cayera el domingo a un pozo de 107 metros de altura, ha pedido que se activen otro tipo de recursos y se permita la colaboración de empresas especialistas en estos tipos de rescate.

Miguel Ángel Escaño se ha mostrado muy crítico con las labores de rescate del pequeño de 2 años y ha insistido en que "hay esperanza de vida, y cada minuto que pasa se está perdiendo". Para el alcalde lo que se está haciendo "no es lo adecuado, no se ha hecho un diagnóstico de la zona".

En este sentido, Escaño ha insistido en que hay empresas europeas privadas con equipos especiales como

georradares que no existen en Andalucía a día de hoy. Por ello, ha pedido la colaboración del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, para que la Unidad Militar de Emergencia pueda trasladar estos recursos.

"Se tienen que coordinar las tareas protocolarias, dejarse de improvisaciones y de pensar si se perfora en vertical o en horizontal", ha sentenciado.

Se opta por perforar un túnel paralelo

Según ha informado la subdelegada del Gobierno de Málaga, María Gámez, tras pasar toda la noche intentando extraer la tierra que tapona el pozo sin éxito, a primera hora de esta mañana se ha comenzado a perforar un túnel paralelo que llegué a los 80 metros de profundidad del pozo donde se encuentra Julen.

"Desde esta mañana a las 07.00 horas ya se está trabajando para hacer un orificio lateral y horizontal que llegue a los 80 metros del pozo donde creemos que está Julen. Es el método más seguro", ha afirmado.

Mientras, el alcalde del municipio malagueño ha señalado que la zona en la que Julen cayó al pozo "era una zona abrupta pero factible para pasar" y ha afirmado que el sistema de perforación para la búsqueda de agua por el que cayó Yulen "es el sistema habitual, pero no estoy seguro de si seguían en este caso el protocolo preceptivo".

Mientras tanto, los equipos de rescate continúan por segundo día los trabajos al pie del pozo donde cayó el niño sin que se haya podido determinar en qué estado se encuentra el pequeño, que lleva ya más de 40 horas atrapado.

Los efectivos han seguido trabajando sin descanso durante toda la noche, en la que se han empleado en extraer por succión la tierra del interior del agujero, una prospección de más de un centenar de metros de profundidad y unos 25 centímetros de ancho, en el punto en el que la cámara con la que se pretende visualizar al menor se topó con un tapón de material que impide su avance, a unos 73 metros.

Para el rescate, la Guardia Civil anunció este lunes que, además de la succión, se trabajará en el entubado de la perforación actual para protegerla de posibles desprendimientos o una excavación a cielo abierto al otro lado de la montaña.

En el rescate participan efectivos del 112, Consorcio Provincial de Bomberos, Protección Civil, el Equipo de Rescate e Intervención de Montaña (EREIM) de Álora y Granada, Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS) de la Guardia Civil, bomberos de Málaga capital y varias empresas privadas.

Directo | El rescate del niño del pozo de Totalán en Málaga
 
Luis Avial, experto en georradar: «Estoy convencido de que Julen no está en el pozo»

Luis Avial, experto en georradar y colaborador habitual de la Policía y la Guardia Civil en casos como la búsqueda de Marta del Castillo, es muy escéptico con el caso del menor que cayó en un pozo el pasado domingo en Málaga. De hecho, Avial cree que el niño no está en el pozo. En una conversación telefónica mantenida con larazon.es explicó que "estoy convencido de que el niño no está en el pozo. He hablado con la Guardia Civil y ellos también tienen muchas dudas". Avial, que nunca había visto un caso como este, indicó que "no tiene sentido que un niño con abrigo y botas pueda caer por un agujero tan pequeño. Aunque lo hubiera hecho, debería haberse quedado atascado cerca de la superficie porque no se trata de un agujero perfecto, tiene raíces y piedras. Aunque fuera a plomo, es impensable que esté a 70 metros de profundidad".

Otra de las circunstancias que genera muchas dudas a Avial es el tapón de arena. "He trabajado en muchos casos de asesinatos y colaborado en búsquedas utilizando sónar y cámaras umbilicales y hemos encontrado escombros, pero nunca un tapón de arena. Es muy difícil que al caer haya arrastrado tanta arena como para hacer un tapón. Todo me parece muy extraño, aunque me puedo equivocar".

Otra de las circunstancias extrañas para Avial es la existencia de un pozo sin tapar: "Es muy extraño que alguien utilice maquinaria para hacer un pozo como ese y no lo tape con una piedra". De hecho, el empresario que realizó la perforación, Antonio Sánchez Gámez, explicó a "El español" que dejó una piedra a medio metro de profundidad para tapar el agujero y que cuando ha vuelto a visitar la zona, ha comprobado cómo alguien, probablemente con una excavadora, había excavado y retirado la piedra que él mismo colocó.

El pasado domingo, la familia de Julen fue a la finca de unos familiares a pasar el día. Mientras paseaban por el campo, el pequeño, de dos años, jugaba con un amigo cuando, según la declaración del padre y de su tío, cayó en un pozo de 110 metros de profundidad y 25 centímetros de diámetro. El agujero había sido realizado para buscar agua en la zona.

Eran las 14:00 horas y comenzó la angustiosa contrarreloj para rescatar al niño. Más de un centenar de personas llevan trabajando tres días sin descanso para buscar alternativas y tratar de salvar la vida del menor. Primero se introdujo una cámara, que detectó una bolsa de chucherías que llevaba el niño y un vaso de plástico. Pero a los 80 metros se localizó un tapón de arena. De momento, se ha comenzado a aspirar y se ha logrado avanzar unos 30 centímetros, pero el tapón sigue ahí. De forma paralela, se van a practicar tres formas de excavación, en cuanto llegue la maquinaria necesaria. Por un lado, un pozo paralelo, de 1,5 metros de diámetro, desde el que acceder al lugar en el que se encuentra Julen. Esto requiere ir metiendo tubo en el pozo en el que cayó el menor para evitar que caiga más tierra. Por otro, al estar en un pequeño montículo, se comenzará a excavar a unos 100 metros para hacer un túnel horizontal. La tercera, es hacer una excavación a cielo abierto.

Sobre estas posibilidades, Avial opinó que "lo más lógico es intentar acceder al pozo desde abajo. Si el niño está debajo del tapón de arena, deberían llegar a él entre hoy y mañana. Hacer un pozo paralelo llevaría 3, 4, 5 días y meter un tubo en el pozo de Julen provocaría la caída de más arena. Técnicamente es una tormenta perfecta lo que esta ocurriendo en Málaga".

En opinión del experto, no hay manera posible de determinar si Julen sigue con vida, pero tiene pocas esperanzas debido al gran golpe que debió sufrir al caer, la humedad y las bajas temperaturas. "Si constatan que no está vivo, la solución sería echar agua para que el tapón se convierta en barro y con unas máquinas preparadas para absorber lodo quitar la arena y poder acceder al cuerpo".

No es la primera vez que la familia de Julen sufre un duro golpe como este. En 2017, perdió a su hijo mayor, de tres años de un infarto mientras paseaba por la playa.

Luis Avial, experto en georradar: «Estoy convencido de que Julen no está en el pozo»
 
La Guardia Civil ha anunciado que se está preparando el desplazamiento a Totalán de un equipo de rescate minero desde el Principado de Asturias para ayudar en el rescate de Julen. Llegarán a lo largo del día de hoy a Málaga en un avión del Ministerio de Defensa. Su objetivo es excavar manualmente el último tramo de la galería que se construye para interceptar de manera horizontal el pozo donde se encuentra el pequeño
 
Apenas puede hablar de lo que ocurrió el pasado domingo. «Ya se ha contado todo». Asegura que él no vio al niño caer, pero que sí lo escuchó llorar. «Se separó unos metros de nosotros y cayó por el agujero. Yo fui corriendo y le dije 'Tranquilo, tranquilo, que el hermano nos va a ayudar(en referencia al hermano mayor que falleció en 2017). Aparté como pude todas las piedras que había para que no cayeran dentro del agujero. Yo escuchaba a mi hijo llorar, pero no podía hacer nada».
 
Esto cada vez es más raro. Cada vez una versión. Además parece ser que son gitanos. Huele a chamusquina :o o:
 
Hola, en el caso del niño, ya se trabaja desde hace horas con la certeza de que no está en el pozo, de hecho han pasado perros por el tubo y no han señalado ni el rastro del niño.

El túnel paralelo se está haciendo para demostrar que el niño no está ahí, no para localizarlo.

Esta fuente, que afirma que trabaja en Protección Civil, nos comenta que se han llevado incluso muestras de la tierra del fondo del tubo y de las paredes para analizarla y comprobar si es la misma.
 
Un túnel lateral de 80 metros. El operativo se centra ahora en los preparativos del terreno del túnel horizontal, que aprovecha el desnivel de la ladera para intentar llegar al punto donde se cree que está Julen. Tendrá 80 metros de longitud y el tramo principal será realizado con maquinaria especializada, hasta que el nuevo equipo procedente de Asturias actúe de manera manual. Siempre con el objetivo de llegar al lugar donde se cree que está Julen y “siempre que el terreno lo permita”. a nueva galería aún no se ha comenzado a excavar por dos motivos. El primero es la seguridad. Así, se trabaja delicadamente para evitar un colapso de la cavidad por la que se precipitó el menor. El segundo, la difícil orografía, que se está analizando por la empresa que llevará los trabajos y un gabinete técnico compuesto por geólogos, ingenieros y topógrafos. Se está estudiando todo de manera muy concienzuda para realizar el túnel horizontal con seguridad del pequeño -intentando evitar cualquier derrumbe en la cavidad donde se piensa que está- y, también, de los propios equipos de rescate.
 
"Yo sellé el pozo. Alguien quitó la piedra después y Julen cayó": la denuncia del pocero que lo excavó

Antonio Sánchez Gámez dice que tiene la conciencia tranquila, pero que no puede evitar estar nervioso. "¿Cómo lo voy a estar con un niño que no aparece? Me han recomendado buscar un abogado", reconoce el hombre.

Antonio es el empresario que realizó la perforación del pozo en el que el pasado domingo cayó Julen, un niño malagueño de dos años. Explica a EL ESPAÑOL que, tras hacer la cata, selló “con una piedra” la cavidad abierta, de unos 23 centímetros de diámetro y entre 100 y 110 metros de profundidad. Recuerda que hizo la obra hace “poco” más de un mes.

Siempre sello mis trabajos por seguridad. Si alguien no hubiese quitado la piedra después, el niño no hubiera caído dentro”, dice. El empresario, propietario de Perforaciones Triben, con sede en Benamocarra (Málaga), ha dado esta misma versión de los hechos hasta en dos ocasiones ante la Guardia Civil, según dice. El hombre elude cualquier tipo de responsabilidad en los hechos. Sostiene que hizo bien su trabajo.

En una conversación telefónica con este periódico, el pocero aseguraba ayer que, cuando el domingo se presentó en los terrenos donde se encuentra el pozo tras conocer que un niño se había caído dentro, él se percató de que “alguien” había realizado “una zanja de unos cinco o seis metros de diámetro en torno” al agujero.

“Debieron usar una retroexcavadora para mover esa tierra. A mano es imposible. Rebajaron el terreno un par de palmos, cerca de medio metro, justo a la profundidad a la que más o menos metí la piedra. Alguien la sacó de allí. Yo no tengo la culpa de lo que ha sucedido”, explica Antonio Sánchez. ¿Por qué piensa que alguien levantó el sellado?, se le cuestiona. “Esa respuesta la tienen que dar los dueños de las tierras -sostiene-. No yo”.

"Un hombre serio"

El propietario de Perforaciones Triben es administrador único de la empresa desde 2004, aunque la compañía comenzó a operar una década antes, en 1994.

En Benamocarra, donde está la sede de la sociedad, varios habitantes del pueblo explican que Antonio Sánchez “es un hombre serio”, que ha abierto pozos en parcelas de campo “a muchos vecinos” y que “siempre las sella” antes de entubarlas. “No me puedo creer que ese hombre dejase abierto ese pozo”, dice el dueño de un taller de coches.

El pasado domingo, sobre las dos de la tarde, Julen, un niño de dos años que reside con sus padres, José y Victoria, en el barrio malagueño de El Palo, cayó al interior de un pozo ubicado en una finca rústica de Totalán, a 22 kilómetros de Málaga.

Sus progenitores estaban pasando el día en unos terrenos propiedad de otro matrimonio, familiares directos suyos. En un momento dado, uno de los adultos vio al pequeño precipitarse por el orificio. Según contaron después, durante los primeros minutos posteriores a la caída se escuchaba la voz del niño.

Desde entonces, alrededor de 100 efectivos de Guardia Civil y bomberos del Consorcio provincial de Málaga participan sin descanso en el dispositivo para rescatar al bebé. En 2017, sus padres perdieron a su otro hijo, el mayor, que tenía tres años. El menor sufrió un infarto mientras estaba en la playa.

21 días antes, el pequeño se había desvanecido en mitad de la calle. Los médicos no encontraron respuesta a aquel episodio. Tres semanas después, murió. Ahora se trata de encontrar con vida a Julen, el otro bebé de José y Vicky. "Son una familia muy humilde. Muy pobres. A la desgracia del otro hijo se puede sumar ahora esta", dice María, una vecina del barrio de El Palo.

Tres opciones para encontrar al niño

Por el momento, los equipos de rescate han hecho descender cámaras mediante cuerdas hasta una profundidad de unos 73 metros, según informó la Guardia Civil.

En ese punto del pozo se toparon con un tapón de tierra húmeda compuesta por barro y piedras que se había desprendido a causa de la perforación. Antes hallaron una bolsa y un vaso de plástico que podrían ser del niño.

A mediodía de este lunes ya se le había realizado una perforación de unos 30 centímetros a dicho tapón. La Benemérita reconoció que no sabía qué profundidad tiene. “Tampoco sabemos qué hay al fondo del pozo”, admitieron desde a Guardia Civil.

Los equipos de rescate barajan tres opciones para tratar de encontrar a Julen. Cada segundo que pasa se hace más complicado hallarlo con vida. La primera de ellas es extraer con la ayuda de un camión y de maquinaria "más potente" la tierra húmeda que se acumula en el orificio.

Así, se eliminaría el tapón y se podría seguir mirando a una profundidad mayor de esos 73 metros actuales. Sobre las 13 horas de la tarde de ayer comenzaron dichos trabajos. Ante la atenta mirada de los periodistas, un camión subía la cuesta por la que se accede a la zona donde se encuentra el pozo.

La segunda opción pasaría por abrir otra cavidad de 1,5 metros de diámetro paralela al pozo en el que cayó el niño, aunque antes habría que entubar el primero para evitar derrumbes.

La tercera pasa por excavar un acceso al orificio desde un lateral del monte. Sería necesario abrir una galería oblicua a la cavidad actual. Este nuevo acceso permitiría entrar por debajo del tapón que bloquea la cámara donde se encuentra Julen. Bernardo Moltó, portavoz de la Benemérita en Málaga, explicó que las tres opciones tienen la misma prioridad y que se va a trabajar en todas ellas.

"Me parece muy complicado que este ahí"

Francisco Barranquero, dueño de Perfoban, una empresa malagueña de perforaciones, lleva "toda la vida" abriendo la tierra en busca de agua. Tiene 63 años. Ayer explicaba a EL ESPANOL que empezó a trabajar cuando "aún era un chavalito". El hombre se acercó a media mañana a la zona de Totalán en la que se busca a Julen. "Me parece muy complicado que el chiquillo esté ahí.Casi imposible. Eso, o la búsqueda no se está haciendo bien", dijo.

"El agujero no tiene una dirección vertical como si la perforación cayera a plomo. En cien metros puede haber una desviación de hasta dos y tres metros hacia los laterales. El terreno serpentea algo, seguro. Además, la apertura sólo tiene un palmo de anchura. En ese espacio yo he llegado a recuperar martillos que se me habían caído. ¿Es posible que un bebé no se quede atascado y que haya llegado al fondo? Ya te digo yo que eso es muy difícil", argumenta Francisco.

Pese a todo, aunque la Guardia Civil todavía no conoce exactamente el paradero del menor, el portavoz del Instituto Armado explicó que no se ha iniciado ninguna investigación desde otro punto de vista. “Nos hemos centrado en encontrarlo y rescatarlo”, zanjó.

"Yo sellé el pozo. Alguien quitó la piedra después y Julen cayó": la denuncia del pocero que lo excavó
 
El pozo de Málaga en el que se busca al niño Julen carecía de permisos

El sondeo de alrededor de 100 metros de profundidad en Totalán (Málaga) en el que se busca al pequeño Julen desde el domingo carecía de permisos. Así lo señalan fuentes de la Junta de Andalucía consultadas por EL PAÍS, que resaltan que ni en el área de Minas ni en el de Aguas de la Administración autonómica hay constancia de este sondeo, que se acometió en busca de aguas subterráneas.

Para excavar un pozo de este tipo primero se suele hacer una exploración en busca de la bolsa de agua subterránea, explican fuentes del sector. Y para acometerlo hace falta que se cumplimente una comunicación ante la Administración, en el caso de Málaga, ante el departamento de Minas de la Junta, que depende de la Consejería de Empleo, Empresa y Comercio. En ese momento, explican fuentes de la Junta, se debe presentar también un proyecto técnico elaborado por un ingeniero de minas o un ingeniero técnico de minas sobre el sondeo. Pero en el área de Minas del Gobierno andaluz no tienen constancia de la solicitud de ningún sondeo en la zona en la que se ubica el pozo del pequeño Julen, señalan fuentes de la Junta.

Tampoco tienen constancia de ese sondeo en el área de Aguas, dependiente de la Consejería de Medio Ambiente. Los permisos ante este departamento se tienen que solicitar cuando el primer sondeo es positivo (en el caso de la finca de Totalán parece que no se había encontrado agua). Y los técnicos tampoco encuentran rastro documental alguno del pozo donde se busca a Julen.

Fernando Ferragut, responsable de la Subdirección de Gestión de Dominio Público Hidráulico y Calidad de las Aguas, insiste en que la Consejería de Medio Ambiente no tiene constancia de la autorización para un sondeo en esa zona.

Sin sellar ni señalizar

Ferragut apunta a que en cualquier prospección se exige que el sondeo sea sellado "con una arqueta" o con cualquier sistema que permita que quede totalmente sellado. Varias empresas que se dedican a realizar este tipo de sondeos en la provincia de Málaga explican que la práctica habitual, cuando una prospección no localiza agua, es que se selle con piedras, aunque hay clientes que piden que no se haga.

En el caso de Totalán, el pocero que acometió el sondeo hace aproximadamente un mes asegura que lo selló con una gran roca, según declaró a Elespañol.com. Según su versión, alguien retiró posteriormente esa roca.

Desde la empresa Pozos y Proyectos Mineros, que opera en Andalucía, explican que para sellar un sondeo de este tipo se debe seguir el Reglamento General de Normas Básicas de Seguridad Minera. Y en concreto la instrucción 04.2.01 relativa a la seguridad en las explotaciones subterráneas. En esa norma se señala que "toda excavación peligrosa abandonada" deberá quedar "eficazmente señalizada o separada de las propiedades vecinas, de manera que nadie, inadvertidamente, pueda entrar en ellas". Y se añade que en "las bocas de salida se establecerán los medios y aparatos adecuados que eviten caídas de personas o de materiales".

"Lo normal sería cerrarlo con hormigón o con una placa de acero cerrada con un candado", Pedro Hernández-Vaquero, secretario general del Colegio de Ingenieros de Minas del Sur. El problema es la proliferación de captaciones y sondeos ilegales. "La superficie de la Cuenca Mediterránea [que depende de la Junta de Andalucía] es de más de 18.000 kilómetros cuadrados y, por tanto, es casi imposible controlar todos y cada uno de los pozos que se realizan", asegura Fernando Ferragut. "Hay miles de pozos y, probablemente, ilegales también habrá", añade.

El pozo de Málaga en el que se busca al niño Julen carecía de permisos
 
Un experto que se ha desplazado a la finca de Totalán analiza la posibilidad de emplear un georradar para ayudar en las tareas de rescate, según ha informado el alcalde del municipio, Miguel Ángel Escaño. El técnico ha comprobado la idoneidad del uso de este sistema, que actuaría como una especie de "radiografía" del cerro donde se busca al niño para localizarlo. Este georradar es propiedad de una empresa sueca y, en caso de que se considere que puede funcionar, sería trasladado desde Madrid en helicóptero. (Efe)
 
Dos técnicos de la sueca SPT (Stockholm Precision Tools), una de las empresas que ayudó a rescatar a los 33 mineros chilenos atrapados durante dos meses en un mina en 2010, trabajan ya sobre el terreno en las tareas de rescate de Julen, según ha confirmado el delegado del Gobierno en Andalucía, Alfonso Gómez de Celis. Los técnicos están realizando tareas de geolocalización, ya que el túnel no es totalmente vertical y tiene algunas curvaturas, informa Nacho Sánchez.
 
Habla un familiar del pequeño Julen: "El padre tiene las manos destrozadas de intentar coger a su hijo"

"Tiene las manos destrozadas. Estaba a un metro de su hijo. Se tiró al suelo y tocó a su hijo, pero no lo pudo enganchar". Es el duro relato del primo del padre de Julen, el niño de dos años que cayó en un pozo de Málaga.

Israel Santiago cuenta cómo el padre de Julen tiene las manos destrozadas de intentar sacar al menor del pozo. "El padre está muerto en vida", añade.

La familia del pequeño muestra su indignación ante las cámaras de laSexta. "No se ha hecho nada hasta ahora, más de 50 horas", apunta el primo del padre del menor.

Habla un familiar del pequeño Julen: "El padre tiene las manos destrozadas de intentar coger a su hijo"

Otra versión distinta :rotopalm: Esto ya no hay quien se lo crea.