Un niño de dos años cae a un pozo de gran profundidad en Totalán

Un operativo de rescate trata de localizar a un menor de dos años que ha caído esta tarde al interior de un pozo de más de cien metros de profundidad en Totalán, según han confirmado a este diario fuentes del instituto armado y del Consorcio Provincial de Bomberos. Según los primeros datos, los hechos han ocurrido sobre las 14.00 horas en una zona cercana al Dolmen del Cerro de la Corona, donde los padres del menor daban un paseo por el campo junto a otro matrimonio. En un momento dado, el niño se separó unos metros del grupo y su padre vio cómo caía por un agujero.

Tras dar la voz de alarma, al lugar acudieron efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos, quienes al parecer pudieron oir al pequeño durante algunos minutos y comprobaron que se trataba de un pozo artesiano, una angosta prospección para buscar agua con más de cien metros de fondo y menos de 40 centímetros de diámetro. Ante la gravedad de la situación, al operativo se sumó el Equipo de Rescate e Intervención en Montaña (Ereim) de la Guardia Civil, el Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Desastres (GIPED) del Colegio de Psicólogos de Andalucía para atender a los familiares del pequeño, sanitarios y técnicos del centro coordinador de emergencias del 112 de Málaga. En total hay más de medio centenar de efectivos.

Hasta ese punto también ha llegado un hombre que ha asegurado a este diario ser uno de los responsables de la empresa que ha realizado la prospección. Ha explicado que el pozo tiene menos de 30 centímetros de diámetro, 110 metros de profundidad y que se realizó hace aproximadamente un mes.




El diputado provincial responsable del Consorcio Provincial de Bomberos, Francisco Delgado Bonilla, ha asegurado a los medios que todo apunta a que la captación de agua no contaba con protección.

Bonilla ha destacado la "complejidad técnica" de la operación y que los efectivos han descendido una cámara que ya ha alcanzado los 70 metros. Fuentes que trabajan en el operativo han explicado que inicialmente se usó la cámara de un dispositivo móvil junto a cuerdas y linternas con la esperanza de que localizar al pequeño.

Posteriormente, los agentes han optado por bajar una cámara especial propiedad de una empresa de desatoros con la que esperan obtener mejores resultados sobre el estado del menor.

Un niño de dos años cae a un pozo de gran profundidad en Totalán
 
Por mi experiencia en caer en pozos me temo que ese niño no lo cuenta. Porque en el hipotético caso de que haya caído al agua y haya un saliente en el que sujetarse, este iba a estar demasiado resbaladizo para que pudiera sostenerse demasiado tiempo. Además tiene dos años. Una tragedia.
 
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Un robot con cámara de una empresa de desatoros consigue descender unos 78 metros en varias ocasiones, pero no puede bajar más al haber un tapón de tierra húmeda, al parecer desprendida durante la caída

Efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos y de la Guardia Civil siguen tratando de rescatar al niño de dos años y medio que ha caído a un pozo de unos 110 metros de profundidad en el término municipal de Totalán. Se sigue sin tener rastro del menor, tras haber realizado cuatro inmersiones con una cámara en el agujero, de apenas unos 25 centímetros de diámetro y 115 de profundidad. Se ha llegado a los 78 metros sin que se haya podido localizar al pequeño por lo que las tareas de búsqueda y rescate se prolongarán durante toda la noche.

Los hechos han sucedido sobre las dos de la tarde. La familia estaba en la zona con otra pareja para preparar una paella. Al parecer, los padres vieron cómo el pequeño caía por un agujero de una prospección realizada para buscar agua en el campo, incluso en un primer momento asegruan que lo escucharon llorar. El agujero, cuyo diámetro es muy estrecho, se realizó a finales de año, pero no se había taponado aún.

La zona donde habían acudido a pasar el domingo está cerca del Dolmen del Cerro de la Corona. Un matrimonio que visitaba el yacimiento, a apenas 200 metros del lugar del suceso, acudieron alertados por los gritos de los padres y llamaron a los servicios de emergencia. Los progenitores del menor es una pareja joven de Málaga capital y, al parecer, estaban con otra familia en una explanada que, según los testigos, parecía a punto de urbanizar, a juzgar con los palés de ladrillos que había. «Cuando hemos llegado les hemos preguntado si estaban seguros de que el niño había caído ahí y estaban convencidos». Tras intentar llamar al menor por si respondía se retiraron del agujero para evitar que pudieran caer piedras en el interior.

Rápidamente, se ha activado un dispositivo de rescate en el que participan Bomberos del Consorcio, patrullas de Guardia Civil además del Equipo de Rescate Intervención en Montaña (EREIM), el Grupo de Especialidades Subacuáticas (GEAS); Cuerpo Nacional de Policía y la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias (EPES).

En los primeros momentos del rescate y debido a la estrechez del agujero, los bomberos decidieron meter un móvil atado a una cuerda y lo bajaron unos 50 metros sin encontrar nada. Posteriormente, ha sido un robot de una empresa de desatoros el que ha podido bajar hasta los 78 metro, sin avanzar más ya que hay un tapón de tierra húmedo que impide que siga descendiendo. Aunque no se descarta ninguna hipótesis, la tarea de rescate del pequeño se centra en el agujero ya que se baraja que el niño, al caer, pudiera haber provocado un desprendimiento de tierra, bajo el que pudiera encontrarse.

La búsqueda del niño de dos años de Totalán seguirá toda la noche tras varias inmersiones sin éxito en un pozo
 
Los equipos de rescate han hallado el paquete de chucherías que Yulén llevaba en el momento de su desaparición. Se trata del primer rastro del niño de dos años que cayó este domingo a un pozo en Totalán (Málaga).

El robot que los técnicos utilizan para inspeccionar el pozó se topó ayer con un fondo de arena «húmeda» y no conseguía pasar de los 78 metros, por lo que se presume que se habría producido un movimiento de tierra en el interior de la gruta.

En una de las incursiones del robot también se cruzó en la gruta con una bolsa de chucherías. Al parecer pudo quedarse enganchada en una pared del pozo, cuando el niño se precipitó dentro.

Los equipos de rescate siguen intentando acceder al fondo del pozo donde cayó Yulen sin conseguir resultados, tras más de 17 horas de trabajo, han informado fuentes del Centro de Coordinación de Emergencias 112 Andalucía.

Los efectivos han continuado trabajando durante toda la nochesin que de momento se haya conseguido acceder al fondo del pozo, de 110 metros de profundidad y 25 centímetros de ancho, ya que se podría haber producido un desprendimiento de tierra a 78 metros de la superficie.

Los trabajos se centran en acceder con una cámara para visualizar dónde se encuentra el pequeño, que hasta ayer por la noche no había sido ubicado, también se trata de averiguar si hay agua en el fondo del agujero.




Los hechos

Los hechos sucedieron ayer sobre las 14.00 horas, cuando el 112 recibió el aviso de la caída de un menor por un agujero en la zona del Dolmen del Cerro de la Corona. Según la Subdelegación, se trata de un orificio de prospección para buscar agua de pequeño diámetro.

Estaban por el campo y el niño desapareció por el suelo. Cayó por un agujero de un sondeo de agua. Según Emergencias 112, fue un particular, unos senderitas que oyeron los gritos, los que dieron el aviso de lo que había ocurrido. Dijeron que un menor de dos años había caído a un pozo. Según fuentes del rescate, fue la propia familia del menor la que avisó de lo que había ocurrido.

La estrechez del agujero imposibilita que un miembro del operativo pueda acceder

Los padres del niño estaban disfrutando de un almuerzo en la finca propiedad de unos familiares mientras que Yulen jugaba en la zona con otro niño.

La parcela estaba a punto de ser urbanizada y el hueco por el que había caído el menor corresponde a una prospección realizada recientemente para buscar agua y que estaba tapado con piedras.

Así, se activó un operativo para rescatar al pequeño formado por miembros del Consorcio de Bomberos de Málaga (CPB), efectivos de la Guardia Civil, incluido el Equipo de Rescate e Intervención de Montaña; el Grupo de Especialidades Subacuáticas; de la Policía Nacional y Local, y de la Empresa Pública de Emergencias Sanitarias.

El diputado provincial responsable del CPB, Francisco Delgado Bonilla, señaló la «complejidad técnica» que llevan las tareas de rescate, pues se trata de un orificio que tiene unos 25 centímetros de diámetro y «no está entubado». Así, señaló que se están movilizando «todos los recursos necesarios», como por ejemplo bajar una cámara, «que hasta ahora ha logrado llegar hasta unos 80 metros».

El túnel no está entubado, por lo que los posibles desprendimientos de tierra de las paredes sobre el niño dificultan las tareas de rescate; y la estrechez del agujero imposibilita que un miembro del operativo pueda acceder con facilidad hasta donde está el chico y sacarlo de dentro del pozo.

Hallan una bolsa de chucherías en el pozo de Málaga donde cayó el niño de dos años
 
La maldición de la familia del niño del pozo

Vicky y José viven en El Palo, un popular barrio situado en el este de Málaga. José y Vicky, muy conocidos en El Palo, sufren desde ayer por la tarde una angustia máxima. Yulen, su pequeño de dos años, se cayó en un agujero de una profundidad de unos 110 metros y de apenas 25 centímetros de diámetro. La maldición ha vuelto sobre esta familia de El Palo. El hermano mayor del pequeño (Oliver) murió en 2017 de un ataque al corazón, según ha confirmado su abuela a El Confidencial. Oliver tenía en ese momento tres años. Ahora sus padres luchan para rescatar con vida al chico, que sigue atrapado después de que esta madrugada se haya producido un derrumbe en el interior del agujero. 100 personas participan en el dispositivo de búsqueda para tratar de rescatarle.

Tanto José como Vicky relataron a la Guardia Civil que el niño cayó en el orificio, también que escucharon llantos del pequeño, pero luego ya no. Los trabajos se centran en acceder con una cámara para visualizar dónde se encuentra el pequeño, que hasta ayer por la noche no había sido ubicado, aunque había alcanzado unos 75 metros de profundidad; también se trata de averiguar si hay agua en el fondo del agujero. Solo se ha encontrado una bolsa de chucherías, que se cree es del menor.

El día empezó perfecto. Tocaba almorzar una paella. Estaban rodeados de amigos en una finca situada justo en el límite entre Totalán y Málaga. Para acceder al terreno, hay que ascender por una carretera en la que hay que tener puesta la primera marcha de velocidad.

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, quiso desplazarse hasta el lugar de los hechos para ofrecer apoyo a los padres del niño. También estuvieron la subdelegada del Gobierno, María Gámez, y el delegado del Gobierno de la Junta en Málaga, Francisco Fernández España. En el plano político, todos los líderes nacionales expresaron su solidaridad con la familia.

Los padres del pequeño viven en una zona de viviendas protegidas. Solían aprovechar la escasa distancia en tiempo de El Palo a Totalán (unos 20 minutos en coche) para irse a la finca. Allí, sus hijos corrían en libertad y se sentían a gusto, respirando el aire puro. Nadie podría presagiar que el domingo se iba a convertir en una pesadilla tras la caída del pequeño.

Noche muy larga

Las autoridades movilizaron a un centenar de efectivos de la Guardia Civil, Protección Civil y Bomberos. También hubo un despliegue de empresas privadas que se ofrecieron para ayudar, como compañías que enviaron robots para conocer la profundidad del pozo. Apareció un problema cuando un robot, según informó la Guardia Civiil, se encontró con "arena húmeda". El dispositivo no logró superar los 78 metros de profundidad.

La noche fue larga, demasiado larga, en Totalán. La temperatura bajó de los cinco grados y la humedad calaba en todo el cuerpo. Familiares del niño llegaron a la zona, tras sortear la carretera, estrecha y repleta de curvas. Un equipo de psicólogos también estaba preparado. El dispositivo de rescate para encontrar a Yulen no ha desfallecido ni un solo momento.

La maldición de la familia del niño del pozo
 
Una zona de tierra dura en el interior del pozo. Los equipos de rescate han logrado sacar algo de tierra del pozo de más de cien metros de profundidad en el que cayó ayer un niño de dos años en una finca de la localidad malagueña de Totalán, aunque se han topado con una "zona dura" que complica las tareas. La subdelegada del Gobierno en Málaga, María Gámez, ha dicho a los periodistas que el dispositivo de rescate trabaja desde ayer "sin descanso" y que el trabajo es "técnicamente muy complicado", por lo que se analizan "todas las alternativas posibles para acceder, localizar y rescatar" al pequeño. (EFE)

El pozo donde cayó el niño de dos años fue hecho hace unas semanas para buscar agua, aunque no se encontró. Tiene una cavidad totalmente vertical y no está entubada, aunque sus paredes son lisas. Por eso las labores de extracción de tierra se están realizando con mucho cuidado.“Se trata no solo de llegar al lugar donde esté el pequeño, también de conservar el hueco por el que realizar el rescate”, ha explicado la subdelegada del Gobierno, María Gámez. Informa Nacho Sánchez.
 



La Guardia Civil baraja tres alternativas para rescatar al pequeño, de dos años, que cayó en el mediodía de este domingo en un pozo en la localidad de Totalán (Málaga), de entre 20 y 25 centímetros de ancho y algo más de 100 de profundidad. La primera opción es realizar un pozo paralelo, aunque para ello deben primero entubar el existente para impedir su derrumbe. La segunda supone la excavación a cielo abierto de la ladera hasta llegar al lugar donde se cree que está el menor. Y la tercera es utilizar una maquinaria potente que permita extraer la tierra que se ha encontrado en la cavidad a 73 metros de profundidad. Por Nacho Sánchez

Una de las alternativas que barajan los equipos de rescate para localizar a Yulen es realizar un pozo paralelo, de cien metros de profundidad y un metro y medio de ancho, según ha explicado uno de los expertos que intervendrá en las labores. Para ello, primero, deben entubar el agujero existente para impedir su derrumbe. El suelo es principalmente de pizarra, aunque con muchas vetas de diferentes materiales y, a partir de 50 metros, es habitual que haya derrumbes por la humedad, ha explicado el experto. Informa Nacho Sánchez
 



Las tres vías para intentar rescatar a Yulen se implementarán “de la manera más inmediata posible” en cuanto lleguen al lugar los medios y maquinarias necesarias para cada una de ellas. También se espera la presencia de personal técnico, como topógrafos, para conocer bien las características del terreno y poder acometer las soluciones con mayor seguridad. Informa Nacho Sánchez. Lee la crónica completa, aquí: Hallada una bolsa de chucherías en el pozo de Málaga donde cayó un niño
 
La pareja formada por José y Victoria, padres del niño que cayó este domingo en un pozo en Totalán, vivieron recientemente otra tragedia. En primavera de 2017, perdieron a otro hijo, Óliver, de tres años, que falleció cuando paseaba por la playa de El Palo, el barrio en el que residen. Según cuentan sus vecinos, la familia ha sufrido mucho desde entonces. En la zona conocida como las cuatro esquinas, muy cerca de donde vive la familia, todos los vecinos han lamentado la desaparición de Yulen y tienen aún esperanza en que pueda ser rescatado con vida. Informa Nacho Sánchez
 
Francisco, pocero experto en la zona de Totalán: “Es casi imposible que Yulen esté ahí”

Francisco Barranquero, dueño de Perfoban, una empresa malagueña de perforaciones, lleva "toda la vida" abriendo la tierra en busca de agua. Tiene 63 años. Dice que empezó a trabajar cuando "aún era un chavalito". El hombre se ha acercado a media mañana de este lunes a la zona de Totalán (Málaga) en la que se busca desde ayer a un niño de dos años. El menor, Yulen, cayó a un pozo de 103 metros de profundidad. "Me parece muy complicado que el chiquillo esté ahí. Casi imposible. Eso, o la búsqueda no se está haciendo bien", ha dicho.

"El agujero no tiene una dirección vertical como si la perforación cayera a plomo. En cien metros puede haber una desviación de hasta dos y tres metros hacia los laterales. Además, la apertura sólo tiene un palmo de anchura. En ese espacio yo he llegado a recuperar martillos. ¿Es posible que un bebé no se quede atascado y que haya llegado al fondo? Ya te digo yo que eso es muy difícil", argumenta a EL ESPAÑOL justo después de aparcar su camioneta cerca del puesto avanzado que la Guardia Civil ha desplegado a las afueras de Totalán. Pese a todo, la Benemérita acota la búsqueda del menor a dicha apertura tras escuchar a los padres del niño, quienes lo habrían visto caer.

Francisco explica que para realizar ese tipo de perforaciones se usa una técnica llamada martillo en fondo. "Mediante rotopercusión neumática, un potente martillo va abriendo la tierra. Si se encuentra con un obstáculo en su camino, como por ejemplo una roca, tiende a buscar la zona de tierra más blanda. Por eso me parece tan extraño que en los primeros casi 80 metros no se le haya encontrado ya", dice.

La portavocía de la Guardia Civil en Málaga ha señalado ante los medios de comunicación que los bomberos están extrayendo tierra del tapón que se han encontrado a 73 metros de profundidad. Como en esa distancia no se ha encontrado al menor, han perforado 30 centímetros de dicho freno natural. Por el momento no han hallado su final, por lo que les es imposible seguir con el descenso de cámaras que capten imágenes del interior.

"No sabemos qué profundidad tiene el tapón. No sabemos lo que hay al final del pozo", ha dicho el portavoz de la Benemérita. Francisco, en cambio, sí sabe qué hay al fondo de dicha apertura en la tierra. "Lodo, fango, tierra húmeda. En la prospección no se alumbró agua. Si hay algo de agua es porque esta zona es muy húmeda y las paredes sudan".

La prospección en dicho pozo se habría realizado a mediados del mes de diciembre. Llegados a los 103 metros de profundidad, la persona que hizo la cata no encontró agua, por lo que los dueños del terreno en el que está decidieron frenar la perforación. "Había dos opciones. Seguir perforando o parar. Yo conozco al hombre que la hizo, un gran profesional, y no siguió perforando. El porqué ya no lo sé. O porque sabe que no hay agua o porque no quisieron seguir pagándole".

Los terrenos en los que está el pozo pertenecen a familiares de los padres del menor desaparecido. Este domingo, cuando el niño cayó en el agujero, los progenitores del bebé y otra pareja se encontraban en la zona pasando el día. Tras la caída del niño, un matrimonio que caminaba cerca de allí escuchó gritos y alertó a la Guardia Civil. Según se ha publicado en varios medios, durante los primeros minutos tras la caída del menor se habría escuchado al niño en el interior de la cavidad. Este hecho no ha sido confirmado hoy por la Guardia Civil.

Para Francisco, si el agujero hubiera estado entubado usando policloruro de vinilo (PVC), el niño no hubiera entrado por la apertura. "Si es cierto que ha caído, el niño está en ese primer tapón enterrado en fango. Ese tapón puede tener varios metros de profundidad y que él, debido a su peso, haya podido descender cierta distancia", ha añadido este empresario. "Además, ese tapón no se ha producido ahora por el arrastre del niño. Ese tapón llevará el mismo tiempo que hace que se hizo la cata", añade.

Los padres de Yulen se encuentran bajo tratamiento psicológico en el puesto de mando avanzado desde donde se coordinan las labores de rescate del menor. Se llaman José y Vicki. No superan los 30 años de edad. Según ha adelantado El Confidencial, en 2017 perdieron a su hijo mayor, de tres años, tras sufrir un infarto. 21 días antes de fallecer, lo llevaron al hospital después de desvanecerse en mitad de la calle. Los médicos no supieron responder a lo que le había sucedido. Tres semanas después, murió. Ahora se busca con vida a su hermano pequeño en un pozo de más de 100 metros de profundidad.

Francisco, pocero experto en la zona de Totalán: “Es casi imposible que Yulen esté ahí”
 
El operativo de rescate sigue a estas horas trabajando en la búsqueda del pequeño Yulen. Según fuentes del equipo, el trabajo se está realizando “muy lentamente” porque se está teniendo extrema precaución para que no caiga arena o piedras al pozo. Se está trabajando las 24 horas del día, con personal de relevo para que no haya “ni un segundo de descanso”. “Cada segundo cuenta”, han explicado las mismas fuentes, que subrayan que las posibilidades de encontrar con vida al niño cada vez son menores, “pero aún no se ha perdido la esperanza”.
 
Una máquina desplazada al pozo donde cayó ayer un niño de dos años en Totalán (Málaga) ha iniciado la extracción por succión de la tierra del interior de esa prospección dentro de los trabajos de rescate del menor, que se prolongarán por segunda noche consecutiva.