El Ministerio de Sanidad está elaborando un protocolo de actuación ante la aparición de posibles casos sospechosos del nuevo tipo de coronavirus (2019-nCoV), que tiene su origen en un mercado de carne de la ciudad de Wuhan (China) y que ha infectado de momento a 270 personas y ha producido nueve fallecidos. El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha asegurado que las autoridades están preparadas para "actuar ante cualquier eventualidad".

Así se recoge en el último informe del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (Ccaes) del Ministerio de Sanidad, que señala que el riesgo de introducción del virus en nuestro país "en este momento, se considera muy bajo".

La Organización Mundial de la Salud ha convocado para este miércoles al Comité de Emergencia del Reglamento Sanitario Internacional con el objetivo de revisar el estado de la situación en los países afectados, valorar si el evento constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional y la pertinencia de emitir recomendaciones temporales.

Por otra parte, Corea del Norte ha cerrado al turismo sus fronteras con China y Rusia debido a la propagación de la llamada neumonía de Wuhan, informó a Efe uno de los principales operadores de viajes que trabajan con el hermético país asiático, que de momento no ha hecho ningún anuncio oficial.

Las autoridades de Estados Unidos confirmaron el martes el caso de un paciente en el estado de Washington diagnosticado con este virus, el primer caso que se da fuera de Asia.

A pesar del bajo riesgo en nuestro país, se ha convocado a la ponencia de Alertas y Planes de Preparación y Respuesta para revisar la situación y la actualización epidemiológica, así como la capacidad de diagnóstico y actuaciones de respuesta.

Además, según señala el informe, se está elaborando un documento de preguntas y respuestas para la comunicación con los ciudadanos.

Sin conexión directa

Sanidad recuerda que España no dispone de aeropuertos con vuelos con conexión directa a Wuhan y esta ciudad no es un destino turístico frecuente, aunque se prevé en las próximas semanas un incremento de viajeros hacia y procedentes de China por las festividades del Año Nuevo Chino.

El impacto para la salud pública, en caso de detectar un caso importado en nuestro país se considera muy bajo dado que, de ocurrir transmisión persona a persona del virus, ésta es limitada y se asocia a un contacto estrecho, explica el informe.

Según los expertos del programa de Sanidad Animal del Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA), con sede en Barcelona, el 2019-nCoV es menos agresivo que otros coronavirus conocidos.

Es un virus de la misma familia que el SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Grave), y que el MERS (Síndrome Respiratorio del Oriente Medio), enfermedades que se transmiten de animales a humanos, pero también tienen capacidad de transmitirse entre humanos.

Síntomas similares a la gripe

Se les llama coronavirus por la forma del patógeno y principalmente afectan al tracto respiratorio -especialmente los pulmones- causan enfermedad grave y en algunos casos la muerte.

Los principales síntomas son más intensos que una gripe, con fiebre, dolor y malestar general y problemas respiratorios.

En España, el Ccaes mantiene informada a la red de Alertas con actualizaciones periódicas de la situación del brote, que también son accesibles para el público a través de la web.

"Preparados para actuar"

Por su parte, Salvador Illa ha transmitido este miércoles un mensaje de tranquilidad ante la evolución del coronavirus y ha asegurado: "Estamos preparados para actuar ante cualquier eventualidad".

En su primera intervención pública tras tomar posesión de la cartera de Sanidad, Illa ha apuntado que el Ministerio está "muy pendiente" de la situación y ha trasladado su confianza en el sistema de coordinación de alertas sanitarias.

Ha anunciado que esta misma mañana va a mantener una reunión de seguimiento con los responsables del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (Ccaes) del Ministerio de Sanidad para analizar la situación del brote con los últimos datos disponibles.
"Nuestro país cuenta con recursos y con un buen sistema de coordinación con las comunidades autónomas"
"Nuestro país cuenta con recursos y con un buen sistema de coordinación con las comunidades autónomas y estamos preparados para actuar ante cualquier eventualidad", ha afirmado el ministro.

El Ccaes -ha señalado Illa- está en permanente contacto con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el resto de países de la Unión Europea para adoptar las medidas que sean necesarias para la prevención de cualquier riesgo sanitario en la población, ha asegurado el ministro.

Además, ha indicado que desde el Ministerio se está realizando un seguimiento continuo de la situación de este virus y ha añadido que la información está permanentemente actualizada y a disposición de la ciudadanía a través de la página web del departamento.

Illa ha hecho estas declaraciones durante el acto de celebración del 120 aniversario del servicio de Sanidad Exterior. "Nuestros efectivos están preparados para actuar ante cualquier alerta o incidente sanitario que pueda llegar a través de barco o avión", ha subrayado Illa.

 
El Banco Mundial exportó aparatos de prueba de diagnóstico de Covid-19 en los años 2017 y 2018

El barco de la mentira hace aguas por todas partes. Mientras el Gobierno y los reyezuelos de las comunidades autónomas ejercen su totalitarismo y ensayan sistemas de tortura y maneras de hacernos la vida imposible en este otoño-invierno, las rendijas del barco son cada vez mayores. Tan bien urdida, tan finamente estructurada y tan astutamente llevada a la práctica, esta gran mentira de la pandemia parecía indetectable, incontestable, imposible de desmontar. Como una especie de Titanic poderoso navegando sobre la mansedumbre y el terror de una sociedad sumisa, tomada por asalto, a traición, para amordazarla y ponerle los grilletes robándole su dignidad y su esencia más genuina. Sin embargo, en medio de la turbulencia y cuando los carceleros parecen estar más al acecho, un motín energético y espiritual se está moviendo en el lado del bien. Las señales son sutiles aún, pero cada vez mayores, y quienes andamos con el radar y el telescopio a cuestas podemos ver un rayo de esperanza en la lejanía. Son muchas las personas que, cada una desde su ámbito, están afanadas las veinticuatro horas del día en descubrir el entramado de esta epidemia, cómo se ideó, quiénes la programaron y con qué fines. El periodismo de investigación indaga y bebe en fuentes que, muchas veces, aportan información “sensible” difícil manejar y, por prudencia, humana prudencia, nos vemos obligados a silenciarla. Sin embargo, en esta ocasión, la información ha sido filtrada para que, por su trascendencia, se haga difusión de la misma. Pasará inadvertida en la prensa oficialista y apesebrada, mensajeros de la podredumbre. Es la dinámica del engaño y la manipulación.

La información filtrada se refiere a un documento de sesenta páginas del Banco Mundial, titulado “Programa de respuesta y preparación estratégica Covid-19, que lleva la etiqueta “Solo para uso oficial”. Lo alarmante de esto es que con fecha de 2017 y 2018 existen registros de exportación de instrumental y aparatos de prueba de diagnóstico de Covid-19 a diferentes países. En la relación de países a los cuales se exportó material en 2017, aparecen por orden de cantidad total en dólares, Suiza, Alemania, Unión Europea, Estados Unidos, Irlanda y Holanda. En el 2018, los territorios de destino son Unión Europea, Estados Unidos, Alemania, Japón Singapur, China, Hong Kong. Suiza, Reino Unido, Holanda y Francia. En las relaciones figuran los códigos de los productos, el año, el importe de la partida y la descripción. Esta no puede ser más clara: “Covid-19 Diagnostic Test Instruments and apparatus”. Los productos de 2017 tienen el código 300215, y los de 2018 el 902780. Ante esto cabe preguntarse, ¿cómo es posible que en los archivos del Banco Mundial exista esta información fechada dos años antes de 1) haberse producido los primeros casos en China, 2) que la OMS decretara la pandemia y 3) que se hiciese público el nombre de Covid-19? La respuesta no ofrece dudas. ¿Se trata de una pandemia programada, tal como venimos sosteniendo desde el principio?

La información viene como caída del cielo en un oportuno momento en el que las cosas están cambiando. Las filtraciones suelen producirse por interés personal, dinero, por venganza o por una cuestión de conciencia, y existe una rica casuística al respecto. Algunos personajes que han ocupado altos puestos y/o han estado involucradas en asuntos turbios relacionados con el narcotráfico y el terrorismo de estado, pongamos por caso militares o destacados miembros de la CIA o el FBI, en el lecho de muerte han roto el secreto y han hecho confesiones escalofriantes que dieron lugar a investigaciones o resoluciones de asuntos importantes. En este caso, me inclino a pensar que la filtración fue por una cuestión de conciencia.

Estos datos coinciden con un informe clasificado de militares de Francia en el que aseguran que “los objetivos ‘reales’ de la Covid no tienen nada que ver con los objetivos ‘oficiales’ que nos cuentan falsamente las autoridades y los medios de comunicación”. Según el informe, se trata de controlar la población y conseguir la temida y “sospechosa” vacunación obligatoria. Se relaciona en el informe la Covid-19 con la tecnología 5G y ponen como ejemplo la ciudad de Wuhan, la primera donde se instaló esta red. Aseguran que lo de Wuhan fue un cóctel de virus, 5G y vacunas; un ataque de guerra biológica y ondas electromagnéticas. Califican la situación de “guerra contra la humanidad”. Los militares recibieron la orden de clasificar este informe, pero algunas almas buenas, que siempre hay, han decidido filtrarlo por el bien de la sociedad. Solo conociendo los planes del enemigo podemos vencerle. Por eso la información es tan importante en estos momentos tan cruciales. Nos jugamos no solo nuestro presente, sino nuestro futuro y el de nuestros descendientes.

Si hubiese políticos valientes y capaces, con vocación de servicio, dispuestos a dar un paso adelante y a enfrentarse a las instituciones internacionales, sería el fin de la epidemia. Hace ya tiempo que los virólogos y otros profesionales han dicho: “dejen de hacer test de pacotilla, retiren las mascarillas, que cada quien vuelva a su trabajo y los niños al colegio, y se acaba la pandemia”. Es decir, no hay tal pandemia, pero sí un enorme decorado con positivos de atrezo.

Lo que sí es real es la vacuna, que ya anuncian que empezarán a inocular en diciembre, en el caso de que no haya demasiadas “desfeitas” en las pruebas y les sea imposible esconderlas. ¡No me fío ni un pelo de esta tropa amoral! Muchos están encantados y ya tienen el brazo preparado para la dosis. ¡Qué Dios los bendiga y les vaya bonito!, como dice el bolero. Las farmacéuticas también están eufóricas porque su cuenta de resultados promete. ¡Para que luego digan que está siendo mal año! Además, han atado todos los cabos: si la vacuna sale mal y produce efectos secundarios indeseables, incluso muertes, ellos se irán de rositas porque como tuvieron que ir a toda prisa para traernos el regalo de Navidad, no íbamos a exigirles que fuera perfecta. Así que el Estado correrá con la responsabilidad de las indemnizaciones, es decir, una vez más, el contribuyente será el paganini. No está la cosa para hacer humor, ni siquiera humor negro.

Pero hay otras señales positivas muy importantes relacionadas con los “médicos del mundo” y un plan para la defensa de la verdad y la libertad. De manera pausada y pacífica, sin prisa pero sin pausa, en el lugar donde hay que hacer estas cosas. Iremos desgranando.

NOTA. Si algún youtuber desea reproducir este texto o parte de él para la locución de su vídeo, debe pedir autorización y citar la fuente al principio de la narración.

 
Pausan los ensayos de la vacuna contra el coronavirus de AstraZeneca por una "enfermedad potencialmente inexplicable" de un participante

La compañía comunicó que se trata de una "acción de rutina" y agregó que está trabajando para "acelerar la revisión de este evento único" para "minimizar cualquier impacto potencial en el cronograma del ensayo".

La tercera fase de los ensayos clínicos de la vacuna contra el coronavirus de la Universidad de Oxford y la farmacéutica AstraZeneca ha sido detenida para investigar una "enfermedad potencialmente inexplicable" de uno de los participantes, según informó este martes el portal Stat, citando a la empresa.

"El proceso de revisión estándar provocó una pausa en la vacunación para permitir la revisión de los datos de seguridad", comunicó la compañía. Según AstraZeneca, se trata de una "acción de rutina" que tiene que suceder "siempre que haya una enfermedad potencialmente inexplicable en uno de los ensayos".

De acuerdo con Stat, el participante del que se sospecha que tuvo una "reacción adversa grave" se encuentra en el Reino Unido. De momento no está clara la naturaleza de esa reacción adversa, aunque se espera que el participante se recupere, según una persona familiarizada con el asunto.

Al mismo tiempo, la farmacéutica subrayó que es posible que la enfermedad de este participante ni siquiera haya sido causada por la vacuna. "En los grandes ensayos las enfermedades pueden suceder por casualidad, pero deben ser revisadas de forma independiente para verificarlo con cuidado", explicó AstraZeneca, al tiempo que agregó que está trabajando para "acelerar la revisión de este evento único" con el objetivo de "minimizar cualquier impacto potencial en el cronograma del ensayo".

Hasta el momento no se sabe cuánto tiempo estarán detenidos los ensayos. Tampoco está claro quién ordenó la suspensión, aunque es posible que AstraZeneca tomara la medida voluntariamente y no siguiendo órdenes de una agencia reguladora.

México confirma que AstraZeneca suspendió los ensayos de su vacuna

El subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud de México, Hugo López-Gatell, confirmó este martes la suspensión de la tercera fase de los ensayos clínicos de la vacuna contra el coronavirus producida por la Universidad de Oxford y AstraZeneca.

López-Gatell señaló que no se trata de un "evento inusual". "Cuando se hace investigación clínica es posible que se suspenda temporalmente el ensayo, ya que es un proceso muy sensible a la seguridad", dijo.

Además, el subsecretario subrayó que de momento no está claro cuál fue la reacción secundaria o si está asociada con la inyección de la vacuna en el participante, al tiempo que llamó a evitar especulaciones sobre el tema. "No anticipemos vísperas, no hay que especular sobre la seguridad de las vacunas, porque no tenemos aún la información correspondiente", indicó López-Gatell.

La vacuna de la Universidad de Oxford y AstraZeneca entró en la tercera fase de ensayos en EE.UU. en agosto. Previamente, los ensayos comenzaron en el Reino Unido, Brasil y Sudáfrica.

Entre los socios de AstraZeneca se encuentra una variedad de países, entre ellos todos los Estados de la UE, que firmó un contrato para el suministro de al menos 300 millones de dosis de su candidata a vacuna a finales de agosto. Además, Argentina y México también llegaron a un acuerdo en agosto con la farmacéutica británica y la Universidad de Oxford, con el fin de fabricar la vacuna en sus países y distribuirla después en América Latina, excepto Brasil, a un precio asequible.

 



La OMS retrasa el suministro masivo de la vacuna del coronavirus hasta 2022

Soumya Swaminathan, jefa de científicos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha advertido de que no espera que las posibles vacunas contra el coronavirus estén disponibles para la población general antes de dos años, lo que nos situaría en 2022, aunque los primeros grupos de riesgo podrían ser inmunizados a mediados de 2021.

El aviso de la OMS

Soumya Swaminathan, jefa de científicos de la OMS,
ha hablado sobre la vacuna del coronavirus. "Muchos piensan que a principios del próximo año llegará una panacea que lo resuelva todo, pero no va a ser así: hay un largo proceso de evaluación, licencias, fabricación y distribución".

La OMS maneja como fecha más optimista la primera llegada de vacunas a diversos países a mediados del próximo año. Será entonces cuando haya que dar prioridad a los grupos de mayor riesgo, no habrá dosis de la vacuna del coronavirus para toda la sociedad.

Soumya Swaminathan, jefa de científicos de la OMS, ha afirmado que "es la primera vez en la historia que necesitamos miles de millones de dosis de una vacuna", la jefe de la OMS ha explicado que se necesitan cientos de millones de dosis de la vacuna del coronavirus.

Sobre el precio de la vacuna

Sobre el precio aproximado de las dosis de la vacuna del coronavirus, Swaminathan ha comunicado que podría oscilar entre los 2 y los 30 dólares estadounidenses, aunque dependerá del mercado.

La jefa de la OMS ha recordado que la mayoría de países "vacunan a sus ciudadanos gratuitamente o sin apenas coste" directo para los bolsillos de los pacientes. También ha informado que tras varios meses de intenso trabajo se ha garantizado un acceso universal a las herramientas contra la pandemia del coronavirus.

Revés por la paralización de ensayos de la vacuna de Oxford

Sobre la decisión de Astrazeneca de paralizar los ensayos de la vacuna de Oxford tras la reacción adversa en uno de los voluntarios, María Neira, directora del Departamento de Salud Pública de la OMS, asegura que "significa que se están haciendo las cosas bien". María Neira lo ve como algo positivo porque demuestra que se están siguiendo todos los protocolos, a pesar del impacto mediático que pueda tener.

 
Centenares de médicos y profesionales de la salud de todo el mundo firman un comunicado alertando de que el Covid-19 "es la mayor estafa sanitaria del siglo XXI"

Centenares de médicos y profesionales de la salud de todo el mundo, reunidos en el Colectivo "United Health Professionnals" han emitido un extenso comunicado (en francés y en inglés) en el que piden que se detenga de inmediato “el clima de terror, la sinrazón, la manipulación y las mentiras” ligadas a “la mayor estafa sanitaria del siglo XXI”. “Decimos ‘alto’ a todas las medidas demenciales y desproporcionadas que se han tomado desde un principio para luchar contra el (coronavirus) SARS-CoV-2 (encierro, bloqueo de la economía y la educación, distanciamiento social, uso de mascarillas para todos, etc.) porque están completamente injustificadas, no se basan en ninguna evidencia científica y violan los principios básicos de la medicina basada en la evidencia. Por otro lado, por supuesto, apoyamos medidas razonables, como las recomendaciones de lavarse las manos, estornudar o toser en el codo, utilizar un pañuelo desechable, etc”.

Los firmantes del documento recuerdan que la Humanidad se ha enfrentado en numerosas ocasiones a nuevos virus, y que no es cierto que en esta ocasión sea distinto por un mayor contagio del Covid. “Es absolutamente falso. Una simple comparación con otros virus deja ver que la contagiosidad del SARS-CoV-2 es moderada. Son enfermedades como el sarampión las que pueden describirse como altamente contagiosas. Por ejemplo, una persona con sarampión puede infectar hasta a 20 personas, mientras que una persona infectada con este coronavirus solo infecta a 2 o 3: 10 veces menos que el sarampión”.

Los profesionales de la salud de Europa y América que hasta el momento se han sumado al comunicado niegan, además, la premisa mayor: “Es absolutamente falso que el Covid-19 sea mucha más mortal que otros virus”. Solo en comparación con la gripe, explican estos expertos, y si tenemos en cuenta el período comprendido entre el 1 de noviembre de 2019 y el 31 de marzo de 2020, hubo a nivel mundial 860.000 casos y 40.000 muertes de Covid-19, mientras que la gripe en el mismo período de cinco meses, infectó, en promedio, a 420 millones de personas y mató a 270.000. Además, la tasa de letalidad anunciada por la OMS (3,4%) estaba “muy sobreestimada y fue rechazada desde el principio por eminentes expertos en epidemiología. Pero, incluso aceptando esta tasa de letalidad, vemos que este coronavirus es tres veces menos mortal que el de 2003 (10%) y 10 veces menos mortal que el de 2012 (35%)”.

Los firmantes del documento explican que es absolutamente falso que el Covid-19 conlleve la saturación de los hospitales. “La saturación sólo afecta a algunos hospitales, pero se hace creer a la gente que todo el sistema hospitalario está saturado o que la saturación es inminente, cuando hay miles de hospitales en algunos países. ¿Es razonable y verdadero atribuir, por ejemplo, a 1.000 o 2.000 hospitales una situación que solo afecta a 4 o 5 hospitales? Tampoco es de extrañar que algunos hospitales estén saturados por ser centros epidémicos (como la región de la Lombardía en Italia o Nueva York en Estados Unidos). No hay que olvidar que los hospitales de muchos países se han visto desbordados (incluidos los cuidados intensivos) en anteriores epidemias de gripe y que en esas épocas se hablaba también de ‘tsunami’ de pacientes en los hospitales, ‘hospitales saturados’, carpas levantadas fuera de los hospitales, ‘zonas de guerra’, ‘hospitales colapsados’ y un ‘estado de emergencia’. Y, sin embargo, no confinamos países enteros, no bloqueamos la economía mundial, no paralizamos el sistema educativo, no practicamos el distanciamiento social y no les dijimos a las personas sanas que usaran mascarillas”.

Los firmantes del documento, que a la hora de escribir estas líneas ya superan el millar, todos ellos médicos y profesionales de la salud de múltiples países del mundo, explican que “las medidas demenciales” que se han tomado tienen “catastróficas consecuencias que ya han comenzado a aparecer: suicidio de personas angustiada como se ha reportado en China, desarrollo de patologías psiquiátricas, paralización de los itinerarios educativos de los escolares y estudiantes universitarios, impactos negativos y peligros en los animales, desatención de otras enfermedades (especialmente crónicas) y aumento de su mortalidad, violencia doméstica, pérdidas económicas, desempleo, crisis económica importante (pocas personas saben que la crisis económica de 2007-2008 conllevó el suicidio de al menos 13.000 personas sólo en Europa y América del Norte), graves consecuencias para la agricultura, desestabilización de países y paz social y riesgo de estallido de guerras. Un editorial publicado en el European Journal Of Clinical Investigation denunció, desde el principio, las daños de las medidas extremas tomadas sin fundamento en evidencias, información exagerada sobre la peligrosidad real del virus y difusión de noticias falsas (incluso por revistas prestigiosas). Algunos incluso llegaron a comparar esta pandemia con la de la gripe de 1918, lo que es una mentira y una manipulación, ya que aquella mató a 50 millones de personas, cosa que no tiene absolutamente nada que ver con la tasa de muertos de este coronavirus”.

Los profesionales firmantes del llamamiento (consultar el listado al final de esta información) señalan que “compartimos la opinión de los expertos que denuncian el hecho de que no se hace distinción entre personas que han muerto ‘por’ el virus y personas que han muerto ‘con’ el virus (con patologías concomitantes), el hecho de que la causa de la muerte se atribuya al SARS-CoV-2 sin una prueba o autopsia y que se presione a los médicos para que marquen el Covid-19 como la causa de la muerte, a pesar de que el paciente haya muerto por otras causas. Esto lleva a una sobreestimación del número de muertes y constituye una manipulación escandalosa de las cifras porque durante las epidemias de gripe estacional, por ejemplo, no obramos de la misma manera. Incluso más del 20% de los pacientes con Covid-19 también están coinfectados con otros virus respiratorios. Después de la reevaluación, solo el 12% de los certificados de defunción en un país europeo (Italia) mostraron una causa directa del coronavirus. El director de los CDC (Centres for Disease Control and Prevention, Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades) de un país de América del Norte reconoció el 31 de julio que los hospitales tenían un incentivo financiero perverso para inflar las cifras de muertes por coronavirus”.

“Les decimos a los Gobiernos: levantad todas las restricciones y obligaciones a los ciudadanos (estado de emergencia, uso obligatorio de la mascarilla, distanciamiento social, etc.) porque son estúpidas y puramente dictatoriales y no tienen nada que ver con la medicina o la higiene o la preservación de la salud pública. No hay ninguna razón científica o médica para que los ciudadanos no enfermos usen una mascarilla. El doctor Pascal Sacré, anestesiólogo-reanimador, dijo: ‘obligar a todos a usarlas todo el tiempo, mientras la epidemia desaparece, es una aberración científica y médica’. El profesor Didier Raoult dice: ‘La decisión de confinar, como la decisión de usar mascarillas… no se basan en datos científicos…’. Las Dra. Lisa Brosseau y Margaret Sietsema, expertas en protección respiratoria, dicen: ‘No recomendamos exigir al público en general que no tenga síntomas de la enfermedad Covid-19 que usen con regularidad mascarillas de tela o quirúrgicas porque: no hay ninguna evidencia científica de que sean efectivas para reducir el riesgo de transmisión del SARS-CoV-2… ‘. El profesor Maël Lemoine también precisó que el cambio de discurso sobre las mascarillas es ‘político, no científico’. En algunos países asiáticos, las personas usan mascarillas durante todo el año (para protegerse de la contaminación, entre otras cosas). ¿Este uso generalizado de mascarillas en estos países les impide que tengan epidemias de coronavirus? ¿Este uso generalizado de mascarillas en estos países evita que cada año tengan epidemias de gripe u otros virus respiratorios? La respuesta es, por supuesto, no. Por otro lado, con los 8 millones de toneladas de plástico que ya se vierten en los océanos cada año, las mascarillas y guantes añaden una nueva amenaza y constituyen una contaminación particularmente peligrosa para nuestra salud y para la vida silvestre. Solo en Italia, si solo el 1% de las mascarillas actualmente en uso fueran arrojadas a la naturaleza, 10 millones de mascarillas terminarían en el océano cada mes. Además, las mascarillas quirúrgicas tardan hasta 450 años en descomponerse. Por lo tanto, decimos a los gobiernos: alto a estas medidas ilegales y peligrosas de uso obligatorio de mascarillas”.

“Decimos que es necesaria una reforma total de la OMS. Los éxitos de la OMS son indiscutibles: se han salvado millones de vidas gracias a los programas de vacunación contra la viruela y se ha reducido el consumo de tabaco en todo el mundo. Pero el mayor problema de la OMS es que durante varios años ha sido financiada en un 80% por empresas (especialmente farmacéuticas) y donantes privados (en concreto una fundación muy conocida) y los escándalos se van acumulando: falsa alarma sobre el H1N1 bajo la influencia de los grupos de presión farmacéuticos, inquietante complacencia hacia el glifosato que la OMS había declarado seguro a pesar de las víctimas del herbicida, ceguera ante las consecuencias de la contaminación vinculada a las empresas petroleras en África, minusvaloración de la mortalidad humana de los desastres nucleares de Chernobyl a Fukushima y los desastres del uso de municiones de uranio empobrecido en Irak o los Balcanes, no reconocimiento de la ‘Artemisia’ para proteger los intereses de las empresas farmacéuticas a pesar de su probada eficacia en el tratamiento de la malaria. La independencia de la organización se ve comprometida tanto por la influencia de los grupos de presión industriales, especialmente farmacéuticos, como por los intereses de sus estados miembros, en particular: China. El presidente de un país dijo: ‘Creo que la Organización Mundial de la Salud debería avergonzarse de sí misma porque se han convertido en portavoz de China’. La institución ginebrina, que había subestimado la amenaza del ébola (más de once mil muertos) también está acusada de desatender las enfermedades tropicales en pos de mercados más jugosos. Una encuesta realizada en 2016 (La OMS en las garras de los grupos de presión) proporcionó una radiografía edificante de la OMS al dibujar el retrato de una estructura debilitada, sujeta a múltiples conflictos de intereses. Esta investigación ha demostrado cuánto y cómo predominan los intereses privados sobre los problemas de salud pública en la OMS. No es aceptable que el dinero que la financia provenga principalmente de una sola persona y que esté infiltrada por ‘lobbies’".

"Recientemente, la OMS se desacreditó aún más al caer en la trampa de Lancet Gate cuando un simple estudiante podría haber descubierto que era un estudio fraudulento. En el momento de la gripe H1N1, el Dr. Wolfgang Wodarg, presidente del Comité de Salud de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, criticó la influencia de la industria farmacéutica en los científicos y funcionarios de la OMS, diciendo que ha llevado a una situación en la que ‘innecesariamente millones de personas sanas estaban en riesgo por vacunas mal probadas’ (…) También culpó a la OMS de alimentar los temores de una ‘falsa pandemia’, lo llamó ‘uno de los mayores escándalos médicos de este siglo’ y pidió que se abriera una investigación. De hecho, la OMS ha cambiado los criterios para declarar una pandemia (así como la gravedad) bajo la influencia de los grupos de presión farmacéuticos para que puedan vender vacunas a países de todo el mundo. Según un informe de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa sobre el manejo de la gripe H1N1, incluido por la OMS, ‘el desperdicio de importantes fondos públicos y la existencia de temores injustificados relacionados con los riesgos para la salud… Se han identificado graves lagunas con respecto a la transparencia de los procesos de toma de decisiones relacionados con la pandemia, lo que suscita preocupaciones sobre la posible influencia que la industria farmacéutica podría haber ejercido en las decisiones clave relacionadas con la pandemia. La Asamblea teme que esta falta de transparencia y rendición de cuentas debilite la confianza de los ciudadanos en las opiniones de las principales organizaciones de salud pública’”.

“Decimos que se debe abrir una investigación y que se interrogue a ciertos funcionarios de la OMS, en particular al que ha estado promoviendo el confinamiento internacional, lo cual es una herejía desde el punto de vista médico y una estafa que ha llevado al mundo por mal camino. De hecho, el 25 de febrero de 2020, el jefe de la misión internacional de observación del coronavirus en China elogió la respuesta de Beijing a la epidemia. Dijo que China ha tenido éxito con métodos ‘anticuados’, enfatizó que ‘el mundo necesitaba las lecciones de China’, de las que se debía aprender y que si él tuviera el Covid-19, buscaría tratamiento gustosamente en China. Otra vez, también describió a China como ‘muy abierta’ y ‘muy transparente’. ¿Cómo podemos creer estas declaraciones? ¿Cómo puede alguien creer que si él tuviera COVID-19 iría a China para recibir tratamiento? ¿Cómo puede alguien creer que el mundo debería inspirarse en China y que la lucha contra la epidemia debería hacerse ‘con métodos anticuados’? Lo que es alucinante es que consiguió hacer tragar sus mentiras al mundo entero. Porque, lamentablemente, desde sus declaraciones y el informe que supervisó (donde podemos leer que los métodos chinos son: ‘ágiles y ambiciosos’), los países del mundo han puesto en marcha medidas desproporcionadas y han seguido ciegamente a la OMS confinando sus poblaciones. El miedo y la psicosis se han propagado al presentar el SARS-CoV-2 como un virus muy peligroso o de mortalidad masiva cuando no lo es en absoluto. Afortunadamente, una entrevista con él mostró una parte significativa de la verdad y el conflicto de intereses de la OMS con China cuando una periodista le preguntó sobre la negativa de la adhesión de Taiwán (que está en conflicto con China) por la OMS: fingió no escuchar la pregunta y, cuando se le volvió a hacer, ¡cortó la comunicación! (el vídeo ha sido visto más de 8 millones de veces). Él también dijo a fines de febrero: ‘Actualmente, solo hay un medicamento que creemos que podría tener alguna efectividad real: el Remdesivir’. ¿Cómo puede decir eso incluso antes de que salgan los resultados? ¿Y por qué lo dijo?”

“Los canadienses electos en la Cámara de los Comunes incluso convocaron a este funcionario de la OMS a comparecer después de que rechazara las invitaciones a testificar ante el Comité Permanente de Salud. Incluso el líder interino del Partido Conservador Canadiense ha cuestionado la exactitud de los datos de la OMS sobre el Covid-19. De hecho, decir que China ha reducido el número de casos o gestionado bien la epidemia y aplanado la curva gracias al confinamiento es pura mentira y no se basa en ninguna evidencia porque nadie es capaz de dar la cifra del número de casos o muertes en China si no hubiera impuesto el confinamiento. Además, meses después: ¡el mundo descubrió que esos números ni siquiera eran ciertos! Recientemente, tres países africanos expulsaron a funcionarios de la OMS porque, según algunos de estos estados, estaban falsificando el número de casos inflándolos”.

Los científicos firmantes del comunicado concluyen señalando que “las personas que están detrás de este encierro, de la psicosis y el terror global, cuando ven la avalancha de gente hacia las tiendas, la gente discutiendo por harina o papel higiénico, las distancias de un metro como si fuera la peste, personas confinadas como si fueran animales, calles desinfectadas, policías golpeando a los ciudadanos que salen, drones y helicópteros movilizados, personas que salen con salvoconductos, la utilización de mascarillas a pesar del final de la epidemia y el hecho de que la gente no esté enferma, no se excluye que se rían de la facilidad con la que han manejado países enteros y tal vez incluso les digan: corderos… La locura ha llegado al punto de que en algunos países: las playas han sido desinfectadas con lejía, los bomberos con barba y bigote prohibidos en el trabajo, se ha instalado plexiglás en todas partes (incluso en las aulas de las escuelas) como si fuese la Peste Negra, se detuvo un tren porque una persona no llevaba la mascarilla puesta, familias privadas de ver a sus muertos (como si el virus fuera a saltar de su cuerpo y morderlos), septuagenarios multados por haber salido a tirar la basura y ¡hasta se han ‘aislado’ monedas y billetes procedentes del extranjero! ¿Cómo han podido los países aceptar caer en este nivel de locura, estupidez y dictadura? Especialmente aquellos que dicen ser democráticos. Todo esto por un virus que causa el 85% de las formas leves y del que se recupera el 99% de las personas infectadas. La OMS instó al mundo a copiar la respuesta de China al Covid -19 y lo ha logrado: todos los países del mundo, siguiendo ciegamente a la OMS, se han convertido en una copia certificada de China. Solo unos pocos países se han negado a imitar tontamente a otros, como Suecia o Bielorrusia, por lo que pueden ser elogiados. El presidente de un país europeo tenía razón al decir: ‘Esto es solo una psicosis más peligrosa que el propio virus’".

 
Un voluntario en ensayos de la vacuna de AstraZeneca revela que sufrió fiebre, escalofríos, dolor de cabeza y fatiga 14 horas después de la inyección

Un participante en los ensayos clínicos de la vacuna contra el coronavirus de la Universidad de Oxford y la farmacéutica AstraZeneca reveló este jueves al periódico Daily Mail que sufrió varios efectos secundarios, como fiebre, escalofríos, dolor de cabeza y fatiga, 14 horas después de recibir el fármaco.

El pasado martes, AstraZeneca anunció que la tercera fase de los ensayos clínicos de su vacuna fue detenida para investigar una "enfermedad potencialmente inexplicable" sufrida por un participante británico. Posteriormente transcendió que la mielitis transversa —una rara enfermedad neuronal que consiste en la inflación de ambos lados de una sección de la médula espinal— sería la responsable de que se hayan paralizado los ensayos.

Esta jornada, un voluntario que recibió la primera dosis de la vacuna de AstraZeneca a principios de mayo, relató que los efectos secundarios debilitantes duraron varios días después de la inyección.

En particular, al día siguiente de recibir el fármaco su temperatura subió a más de 39 °C y el hombre, que pidió no ser identificado, se sintió "increíblemente débil", sin poder levantarse ni moverse. La fiebre continuó durante aproximadamente un día, junto con una fuerte fatiga. Durante los dos primeros días después de la inyección también tuvo un dolor de cabeza intenso, junto con escalofríos persistentes.

Al tercer día los síntomas más graves desaparecieron. No obstante, otros efectos secundarios continuaron. "Seguí sintiéndome débil y no completamente yo mismo durante un par de días después, aunque los síntomas no fueron tan graves como el primer día, que fue terrible", contó el participante.

Este lunes le tocaba recibir la segunda inyección, pero el día antes recibió un correo electrónico del gerente del proyecto, cancelando la cita debido a la suspensión de ensayos por causa de "una enfermedad en un voluntario, que puede o no estar relacionada con la vacuna".

El participante dijo que, a pesar de sus efectos secundarios, estaba listo para recibir la segunda inyección y continuar con la prueba, pero ahora está preocupado. "Estoy un poco preocupado por recibir la segunda inyección ahora, si eso significa que puede haber efectos adversos en las personas que toman la vacuna. Esperaba que solo necesitáramos una inyección y que eso sería todo", dijo.
  • Ni la Universidad de Oxford ni AstraZeneca han corroborado aún que esa "enfermedad potencialmente inexplicable" encontrada en uno de los participantes sea la mielitis transversa. Hasta el momento no se sabe cuánto tiempo estarán detenidos los ensayos
  • La vacuna de estas dos entidades entró en su tercera fase de ensayos en EE.UU. en agosto. Previamente, los ensayos comenzaron en el Reino Unido, Brasil y Sudáfrica
  • Entre los socios de AstraZeneca se encuentra una variedad de países, incluyendo todos los de la UE, que a finales de agosto firmó un contrato para el suministro de al menos 300 millones de dosis de su 'candidata a vacuna'. Además, Argentina y México también llegaron ese mes a un acuerdo con la farmacéutica y la Universidad de Oxford, con el fin de fabricar la vacuna en sus países y distribuirla después en América Latina, excepto en Brasil.
 
Positivo no es infectivo: por qué conviene repensar nuestra forma de medir la covid

Por paradójico que parezca, durante la actual fase de la pandemia utilizar pruebas menos sensibles para la detección del virus podría ayudarnos a tener una imagen más real de su incidencia y a controlar mejor los brotes. Esto es lo que se están planteando decenas de investigadores que siguen la segunda ola de contagios que llegó aparentemente a Estados Unidos y Europa durante el verano. Las gráficas de la evolución de la enfermedad muestran un incremento de casos que produce la impresión engañosa de que volvemos a estar como en los momentos más duros de marzo y abril, cuando no es así. Este equívoco se debe en parte al aumento de nuestra capacidad de detectar personas que han tenido contacto con el virus, así como al perfil de edad de los nuevos contagiados. Pero mientras que en la primera ola los casos detectados eran casi todos pacientes hospitalizados, ahora una buena parte de ellos son asintomáticos y/o personas que presentan restos de virus muchas veces en fase no infectiva.

Esta nueva situación ha llevado a algunos especialistas a plantear la necesidad de cambiar la definición de “caso”. “Una PCR positiva no es lo mismo que un caso de covid-19”, asegura Carl Heneghan, investigador de la Universidad de Oxford en un interesante artículo de la revista BMJ. Como él, otros científicos abogan por separar el conteo de casos sintomáticos y asintomáticos para entender mejor lo que está pasando y tomar medidas más ajustadas a la realidad de la pandemia. En la Comunidad de Madrid, el viceconsejero de Sanidad, Antonio Zapatero, subrayaba esta misma semana que hasta un 34% de las PCRs que arrojan un resultado positivo en el sur de Madrid en realidad son casos ‘no inefectivos’. “Son PCRs pasadas” apuntaba, “y eso genera mucha confusión con la interpretación de resultados”. En esta nueva etapa, además, las dudas que se plantean tienen que ver no solo con la propia sensibilidad de los test, sino con la duración de las cuarentenas, que Sanidad estudia rebajar de 14 a 10 días. Y la esperanza está puesta en la aparición de pruebas más rápidas y accesibles que permitan cribar los casos claros y hacer menos PCRs y mejor enfocadas.

“Atasco” de PCRs

Aunque multiplicaron su capacidad de realizar PCRs durante el verano, los laboratorios de microbiología de los grandes hospitales vuelven a estar desbordados por el trabajo. El aumento de focos y los cribados masivos que se están llevando a cabo en algunos puntos calientes han vuelto a poner el sistema al límite y a producir retrasos en los tiempos de diagnóstico. Según ha explicado este mismo jueves el portavoz del CCAES, Fernando Simón, todas las CCAA están aumentando progresivamente el número de PCRs que realizan. En España, ha dicho, estamos haciendo alrededor de 341.000 pruebas PRCs por semana con una ratio de 1.364 por cada 100.000 habitantes, lo que nos sitúa “por encima de Alemania”.

En el hospital Vall d’Hebron de Barcelona, su jefe de Microbiología, Tomàs Pumarola, lleva semanas viviendo este aumento de la carga de trabajo. “Nosotros ahora tenemos toda la actividad normal del laboratorio más toda la actividad covid, lo que supone casi 3.000 determinaciones al día”, explica. “Además, todo esto se junta con los cribados en población normal, y eso nos está colapsando. Las casas comerciales no tienen producción suficiente de reactivos para servir y esto nos obliga ahora mismo a tener cinco sistemas diferentes de detección de coronavirus”. Para Inmaculada Casas, directora del grupo de Virus Respiratorios y Gripe del Centro Nacional de Microbiología (CNM-ISCIII), el problema es que cada caso genera muchos contactos y muchos de ellos son asintomáticos. “Con lo cual ahora mismo la carga que hay en los laboratorios de microbiología que están haciendo PCRs, solo por los contactos, produce un bloqueo enorme”, explica.

Antígenos al rescate

La esperanza que se abre en el horizonte de las próximas semanas es la homologación y puesta en marcha de los test de antígenos, que permitirían hacer un primer cribado diagnóstico y hacer las PCRs de manera más selectiva. “Creo que en estos momentos uno de los problemas que tenemos con las pruebas de diagnóstico es el tiempo de generación de resultados”, indica el doctor Pumarola. “Si queremos romper las cadenas de transmisión lo que hemos de hacer es tener diagnósticos muy rápidos para poder aislar los casos y sus contactos”. Esto es precisamente lo que podrían hacer los test de antígenos, que en lugar de tomar el ARN del virus y replicarlo hasta hacerlo detectable como hace la PCR (lo que requiere varios proceso en el laboratorio), detectan proteínas que ha generado el coronavirus tras infectar a nuestras células y dan un resultado específico en periodos tan cortos como 15 minutos.

“En la fase de la pandemia en la que estamos necesitamos hacer muchos test”, explica el consejero madrileño Antonio Zapatero. “Los test de antígenos también sirven para detectar la infección en fase aguda y tienen varias ventajas respecto a las PCR: se hacen sin necesidad de robot, son casi inmediatas y el coste es mucho más bajo”. Por eso la CAM ha comprado dos millones de estas pruebas diagnósticas a la compañía Abbott que ahora se están homologando y podrían empezar a usarse en los próximos días. “Ya ha sido testada en un hospital de Madrid con 160 pacientes PCR positivos y ha coincidido al 100%”, informa el consejero a Vozpópuli. “Se correlaciona prácticamente un 100% con la PCR entre el día 0 y 3 de la enfermedad, y a partir del día 4 al día 7 de la infección la correlación es del 90%”.

Para Fernando Simón, que ha revelado este jueves que varias comunidades, además de Madrid, han pedido la homologación de estos test, “las pruebas antigénicas que se están valorando ahora tienen una especificidad muy buena, pero no tienen sensibilidades ni especificidades del 100%”, ha matizado, por lo que habrá que ser prudentes y validarlas bien técnicamente para usarlas. En cualquier caso, reconoce que estas pruebas “pueden ayudarnos mucho a mejorar nuestra capacidad diagnóstica”. En concreto, según Zapatero, “este tipo de test podrían ahorrar entre el 30 y el 60% de las PCRs que estamos haciendo ahora”, lo que sería un alivio para la situación que ya se vive en Atención Primaria, las Urgencias y la que previsiblemente se puede producir en los colegios en unas semanas.

“Si tenemos una prueba que en 15 minutos le da un resultado en la propia consulta, aunque no sea al 100% sensible, ya en un 70-80% de casos se gestionaría ese caso de forma inmediata”, asegura el doctor Pumarola. En los casos negativos en que hubiera duda, por la sintomatología o el contexto clínico, se podría pedir la PCR. Esto permitiría aislar a las personas infectadas con mayor rapidez y a la vez, señala el microbiólogo, “descargaría a los laboratorios de una presión enorme, especialmente para cuando entremos en la fase de los virus respiratorios, que también hay que diagnosticarlos”. “Si a los casos sospechosos en vez de ponerlos en cuarentena tuviéramos un sistema para decirnos si tienen el virus o no, sería maravilloso, porque te evitaría hacer la PCR a esas personas”, coincide la doctora Casas. “Pero hay que ser muy cautelosos con estas técnicas y hay que validarlas muy bien”, advierte, “porque en el laboratorio todo funciona muy bien hasta que salen esas técnicas a la calle, como nos pasó la primera vez con este tipo de pruebas”.

A vueltas con los ciclos

Las PCR, que fueron esenciales en el momento de explosión de la pandemia, podrían estar contribuyendo en este nuevo escenario al retraso en la detección de focos que necesitan métodos más ágiles. “Lo que están diciendo muchas autoridades es que a lo mejor me interesa perder un poco de sensibilidad si a cambio puedo hacer muchos más test”, señala Zapatero. “Justamente por tener una excesiva sensibilidad tenemos un exceso de detección de casos que a lo mejor no son contagiosos”, reconoce la doctora Casas, que fue la persona que calibró las primeras PCRs que se empezaron a utilizar en España.

Sobre la sensibilidad de las pruebas PCR, el debate empezó a cristalizar hace unas semanas, cuando un artículo publicado en The New York Times planteaba si se estaba poniendo en cuarentena a personas que a pesar de dar positivo no tenían ya capacidad de contagiar y extender la enfermedad. El quid de la cuestión está la propia forma en que funciona la PCR como prueba diagnóstica y los llamados “ciclos de replicación” (CT, cycle threshold en inglés). El nombre exacto de la técnica es RT-PCR porque incluye un proceso de retrotranscripción, es decir, como las muestras del ARN del virus son muy pequeñas y escasas, el sistema las multiplica hasta hacerlas detectables mediante la llamada “reacción en cadena de la polimerasa”. Y cada “vuelta” que da el sistema es un ciclo CT, de modo que alguien a quien se le detecte presencia del virus en el CT 30 tendrá menos carga viral que alguien que solo tenga CT 20, por ejemplo.

“Sí que es verdad que cada vez aparece más evidencia científica de que a partir de ciertos ciclos no existe relación con la infectividad”, explica la microbióloga María Tomás, portavoz la SEIMC e investigadora del hospital A Coruña. “Después de los ciclos 24 o 30 puede ser que el virus no esté viable, sigan dando PCRs positivas con fragmentos del virus que no hacen que seas infeccioso”. Esto implica que en esta fase de la pandemia los números de contagios de las curvas resulten “engañosos” si no se tienen todos los datos. Porque por su propia naturaleza la PCR nunca puede ser una herramienta de diagnóstico en el vacío y necesita de un contexto clínico, como la aparición o no de las síntomas, y de otras pruebas que acoten en qué situación está el paciente en que detectamos copias del virus.

“Durante la primera semana de infección solemos ver ciclos muy bajos de amplificación, de entre 15-16 CT, y a la semana nos encontramos con ciclos superiores a 30, en torno a 35”, explica Tomás. Pero si una primera prueba da un número alto de ciclos de replicación, necesitas una segunda PCR para determinar si la carga viral es baja porque el virus acaba de llegar o es que se estaba “yendo” del cuerpo del paciente. “Por eso tienes que tener mucho cuidado por si es la primera PCR que haces o la segunda”, insiste. “Si haces la primera y te da carga viral baja, lo que haces es pedir un anticuerpo G para complementar y establecer un contexto clínico”, ya que la presencia de IgG indica que ya se han generado anticuerpos y ha pasado tiempo suficiente desde el principio de la infección.

Para Tomàs Pumarola dar las CTs como referencia es un “error”. “Porque aunque sí tenemos un cierto consenso entre microbiólogos, no está normalizada, no es una de esas medidas internacionales que se mide igual en Madrid que en Shanghai. La CT depende del reactivo que utilizo, de las condiciones de mi laboratorio, y a veces hasta del agua. Es decir, si le das la misma muestra a diez laboratorios, a lo mejor vas a tener variaciones en las CTs, por eso hay que ser muy cauto, sobre todo si vamos a tomar decisiones clínicas en base a ellas”. La manera que tienen los microbiólogos que se ponen de acuerdo para saber si una muestra tomada para PCR es infectiva es ver si con esos restos el virus es capaz de reproducirse en células in vitro. “Y lo cierto es que a partir de una CT 30 yo no consigo aislar nada en cultivo celular”, destaca Pumarola. “Muchas muestras positivas en PCR nos salen negativas en cultivo, justo por tener una excesiva sensibilidad”, añade la doctora Casas desde el CNM. Pero esto, concluye, no quiere decir que estas pruebas nos estén engañando o que haya que jubilarlas como referencia. “Las PCR son solo una fotografía de hoy, que te dice si tienes o no tienes relación con el virus; lo que interpretemos y decidamos a partir de esa información ya es cosa nuestra”.

 
Futuro negro para España, el único país de la OCDE en el que no se prevé recuperación

España es la única economía de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) para la que el Indicador Compuesto Adelantado (CLI, por sus siglas en inglés), de esta institución, predice una brusca caída de la economía para el futuro cercano.

Este indicador está diseñado para ofrecer señales anticipadas, con un adelanto de entre seis y doces meses, de puntos de inflexión en la actividad económica, lo que permite vislumbrar el futuro económico de los países que lo integran.

La pandemia del coronavirus y su impacto en la economía a nivel global se refleja en los CLI de todos los países, en los que se observa un fuerte desplome durante los meses de marzo y abril, pero en todos ellos se inicia una senda ascendente a partir de entonces que se consolida en mayo, junio y los meses de verano.

España
es la única economía en la que a partir de junio se produce una nueva caída del indicador, coincidiendo con los rebrotes de coronavirus que tuvieron lugar en julio y agosto, las restricciones al turismo que impusieron otros países, la confirmación de que el Producto Interior Bruto (PIB) de España había sido el que más había caído de la Unión Europea en el segundo trimestre y a medida que se conocía la debilidad del mercado laboral.

A pesar del desconfinamiento y la vuelta a lo que el Gobierno ha denominado la 'nueva normalidad', la actividad económica en España no se ha recuperado, el número de afiliados sigue medio millón por debajo del nivel registrado antes de la pandemia y la confianza está en niveles muy bajos.

España, a la cola

Los expertos consultados por Vozpópuli achacan esta vulnerabilidad de la economía nacional a factores como el predominio de las pymes en el tejido productivo -menos resilientes que las grandes empresas-, a la falta de certidumbre en las políticas económicas futuras (no hay certeza sobre el contenido de los Presupuestos Generales del Estado de 2021 ni sobre la capacidad del Ejecutivo de aprobarlos), a la propia debilidad de las cuentas públicas (el déficit público ya supera el 6% del PIB a cierre de julio) y al elevado peso del turismo en el PIB, un sector altamente perjudicado por la pandemia.

A esto se suma que España no ha acometido reformas que Bruselas lleva años reclamando al país, como la lucha contra la dualidad y temporalidad del mercado laboral o la mejora de las políticas activas de empleo para que sean capaces de reubicar a la población que sale expulsada del mercado de trabajo.

Pérdida de confianza

El CLI de la OCDE se complementa con dos medidas. Por un lado, utiliza el índice de confianza de las empresas, que en el caso de España ha mejorado durante el verano en línea con los países de la OCDE. Se sitúa en 99,64 puntos, frente a los 97,34 que llegó a marcar de mínima en abril.

La confianza de los consumidores, el segundo índice que utiliza la OCDE, es en el que España despunta para mal, con una caída durante los meses de verano hasta los 96,34 puntos.

La confianza del consumidor en España se encuentra a cierre de agosto en los peores niveles que registró en el año 2013 y también en los registros del comienzo de la crisis financiera, en 2008-2009, algo que ya recogió esta semana el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) y publicó este medio.

 
El Decano del Colegio de Biólogos de Euskadi afirma que «la pandemia ha terminado»

El Decano del Colegio de Biólogos de Euskadi ha vuelto a abrir la caja de Pandora al preguntarse «cuál es la razón para que la OMS con el nivel de contagio asintomático que hay a nivel mundial no declare que la pandemia ha terminado». Evidentemente, no esperéis una respuesta de la Organización Mundial de la Salud.

Jon Ander Etxebarria Gárate se pregunta si «no sería esa la mejor forma para que los países vayan quitando el miedo y de esa forma volver a la normalidad en todos los sectores socioeconómicos», algo con lo que en la redacción de este medio estamos totalmente de acuerdo.




El decano, ‘number one’ de la biología entre los expertos vascos, saltó a la fama (en su campo ya lo era) el pasado mes de agosto cuando publicó un polémico documento de 17 páginas en el que atizaba con dureza a la versión oficial sobre el virus chino que nos han vendido los diferentes gobiernos e instituciones como la OMS. Cabe a destacar que también ha sido conocido por sus duras atizadas al Gobierno Vasco, en especial a Arantxa Tapia y a la hasta hace unos días consejera de Salud, la Pitonisa Murga. Aunque sí, como buen atizador, también golpea a la oposición.

Asimismo, el decano ha compartido otra publicación en la que se adjunta una información muy interesante respecto al reparto de la distribución del «fondo Covid-19 en dos tramos I y II a las Comunidades Autónomas», el cual es cuando menos llamativo. Reproducimos su publicación:




Covid-19 y reparto de dinero
En el BOE del 17 de junio de 2020 se establece el reparto de la distribución del fondo Covid-19 en dos tramos I y II a las Comunidades Autónomas resultando que esa distribución y teniendo en cuenta el tramo II, éste se se realiza en base a:

  • El 45 % de su importe se distribuirá entre las comunidades autónomas de régimen común según los datos de población protegida equivalente por el Sistema Nacional de Salud, de 2020
  • El 25 % de su importe se distribuirá entre las comunidades autónomas de régimen común según el número de casos de COVID-19 notificados, de pacientes que hayan precisado ingreso en UCI a 31 de octubre de 2020
  • El 10 % de su importe se distribuirá entre las comunidades autónomas de régimen común según el número de pruebas realizadas mediante PCR, relacionadas con el diagnóstico y seguimiento del SARS-CoV-2, a 31 de octubre de 2020
  • El 20 % de su importe se distribuirá entre las comunidades autónomas de régimen común según el número de casos de COVID-19 notificados, de pacientes que hayan precisado hospitalización a 31 de octubre de 2020
Con estos datos se puede deducir que el reparto de este fondo, que de forma curiosa, está directamente relacionado con un mayor número de hospitalizados, UCIs y de test de PCR, se supone que el reparto del primer tramo hasta el 30 de abril de 2020 el cual se hizo con criterios semejantes, en ese momento se podría entender por no haber estado preparados para afrontar la crisis vírica, pero que en este momento, cuando ya se supone que hay una experiencia con el virus se estén aplicando los mismos criterios no tiene un mínimo sentido, ya que por una parte no se premia a aquellas administraciones sanitarias que tengan controlada la epidemia y, por otra, se presta a la confusión y la difusión del miedo al tener como elemento de reparto el número de PCRs realizados, cuando en su mayor porcentaje los positivos son asintomáticos con lo que ello conlleva de recelo social. Ahora se entiende ese celo tan grande en hacer test de PCR cuando saben que en el momento actual la mayoría de los positivos no son atribuibles a personas que estén enfermas, pero que si suponen un mayor ingreso en el reparto de los fondos. Lo establecido en el decreto desde el punto de vista de la crisis vírica es un sinsentido, ya que se está utilizando una herramienta con incertidumbres con un único fin crematístico y no sanitario. Si se hubiese querido hacerlo con un criterio sanitario este segundo tramo debería haberse hecho bien con número de test serológicos y no de PCRs , es decir personas sanas que ya lo han pasado o bien haber establecido un factor corrector en base a los positivos asintomáticos del total de test de PCR realizados.