El Plan Kalergi es un plan cuyo objetivo es el genocidio de la gente blanca mediante el mestizaje y la inmigración masiva de no blancos a Europa. Fue elaborado en 1923 por el conde Richard Nikolaus Coudenhove-Kalergi quien según sus propias expectativas, busca generar una raza mestiza pasiva, amansada, predecible y manipulable, de carácter e inteligencia inferior sobre la cual pudiera gobernar eternamente la élite aristocrática judía, pues dicha mente inferior les impediría organizarse para rebelarse, e incluso darse cuenta de que están dominados.

Este plan, expuesto en 28 tesis, está inspirado en el dominio humano sobre los animales de granja, los cuales, debido a su inferior inteligencia no pueden rebelarse.

En sus primeros manifiestos escritos entre 1923 y 1925, el Plan Kalergi exigía que los judíos tomasen el poder, primero en Europa y después en todo el mundo. El plan se basa en un supremacismo judío utópico y se refiere a una «raza superior» (Herrenrasse) judía. La expresión Herrenrasse, utilizada por Adolf Hitler para describir a la raza aria, fue usada también por Coudenhove-Kalergi para corroborar la reivindicación de la soberanía judía en Europa y en el mundo. También el término «raza noble judía» es utilizado constantemente. Con motivo de la creación de este imperio judío, el plan Kalergi proclama la abolición del derecho de autodeterminación de los pueblos y, posteriormente, la eliminación de las naciones por medio de migraciones alógenas en masa, o bien su despedazamiento interno a través de movimientos separatistas "étnicos" como el separatismo catalán o vasco. Para que Europa sea dominable por los judíos, pretende transformar a los pueblos racialmente homogéneos en conjuntos mezclados de blancos, negros y asiáticos. A estos mestizos les atribuye crueldad, infidelidad y otras características que, según él, deben ser creadas conscientemente porque son indispensables para conseguir la superioridad de los judíos.

Mucho antes que Hitler, Kalergi compartía la opinión del alto rendimiento de la raza blanca, especialmente de la subraza nórdica, pero, al contrario que Hitler, no aspiraba al fomento, conservación y fortalecimiento de la misma, sino a su destrucción. Siguiendo los estudios de Joseph Arthur de Gobineau, pensaba que al cruzar las razas, se eliminarían talentos y características admirables de cada una de ellas. A pesar de su valoración positiva de esta raza, creó el plan de su exterminio únicamente porque decía necesitar a mestizos fácilmente manipulables para cuando los judíos tomaran el poder. En la actualidad, encontramos otra palabra en los medios de comunicación americanos cuando se refieren a la colonización de Afganistán e Irak, otro de los muchos signos que prueban que la semilla de Kalergi sigue germinando. Se trata de nationbuilding y significa algo así como la creación artificial de naciones a manos del hombre. En cuanto a la idea de Kalergi sobre el hombre cruzado consanguíneamente, encontramos grandes conocimientos sobre la evolución y la cría de razas que en algunos puntos concuerdan asombrosamente con las investigaciones de Darwin y las, en ese entonces no redactadas, teorías del Tercer Reich. También la ciencia moderna, impulsada sobre todo por Israel, que con el análisis del ADN puede distinguir a los judíos de sus primos, los árabes, confirma los conocimientos de Kalergi sin que se pueda averiguar la proveniencia de dicha sabiduría.

Plan Kalergi - Metapedia
 
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El gasto en manutención de menas en Madrid 'desangra' las arcas con 62,7 millones el último año​

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El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid aprobó, en su reunión de ayer, tres acuerdos por tramitación de emergencia con 2,7 millones de euros para atender a 182 menores inmigrantes no acompañados durante este año. Estos contratos permitirán gestionar 112 plazas en dispositivos de titularidad pública y 70 en centros privados.

A este gasto hay que sumar los 60 millones invertidos a lo largo de 2024 para la manutención de los 2.442 menas que llegaron a la red de cuidados sociales de la Comunidad, en lo que se incluye también la adecuación de centros de primera acogida ya existentes y la apertura de nuevas instalaciones.

En total, durante el último año, el Ejecutivo regional ha puesto de su bolsillo 62,7 millones de euros para este fin, viniendo la gran mayoría de menores del reparto a 'dedo' del Gobierno central y los que llegan de forma ilegal por el aeropuerto de Barajas. Esto ha provocado una saturación de los recursos, que se traduce en una sobreocupación actual del 132%.

Con motivo de la decisión del Gobierno central de trasladar de forma obligatoria a menores desde Canarias, principalmente a Madrid, Andalucía y la Comunidad Valenciana, la Comunidad de Madrid interpuso un recurso ante el Tribunal Constitucional contra el Real decreto ley estatal que establece este reparto forzoso, al infringir varios preceptos de la Carta Magna e invadir competencias exclusivas autonómicas.

En el caso de que el reparto obligatorio se imponga, el Gobierno madrileño ampliará el centro de La Cantueña, en Fuenlabrada, y ya está estudiando la apertura de nuevos recursos en otras localidades.

Al mismo tiempo, y conforme a lo que dispone la legislación de extranjería, la Comunidad de Madrid ha solicitado a la Delegación del Gobierno la reagrupación familiar de cuatro menores con graves dificultades de adaptación para salvaguardar su protección.

La Comisión de Protección a la Infancia y a la Adolescencia continuará valorando todos aquellos casos que presenten imposibilidad real de integración. Esta medida se adopta para evitar que sigan siendo blanco fácil de las mafias de tráfico de personas y del consumo de drogas.

10.618 menas desde 2019​

En los poco menos de tres meses que llevamos de 2025, Madrid ha recibido la friolera de 937 menores de edad. Lo que hace pensar en Sol que al terminar el año los números de personas acogidas serán de récord. De hecho, fuentes de la Consejería de Asuntos Sociales de la CAM cifran en 10.618 los menores no acompañados que Madrid lleva acogidos desde 2019.

La llegada de Díaz Ayuso a Sol coincide con la deriva migratoria de Pedro Sánchez y el Gobierno central, quien no ha sabido hacer frente de ninguna forma a una problemática como esta. Madrid es junto a Canarias, la región que más migrantes recibe, amén del foco que supone el aeropuerto de Barajas, tal y como les hemos ido relatando estos últimos meses.

Haciendo el desglose de estos seis años de presidencia de Díaz Ayuso, el reparto de Moncloa a Madrid ha sido desmedido. En 2019, 1.219 menores; en 2020, año de pandemia, 822; en 2021, 996; en 2022, 2.842; en 2023, 1.360; por último, puesto que ya hemos citado los acogidos en estos noventa días de 2025, a lo largo de 2024 llegaron otros 2.442 menores no acompañados a la capital del reino.

Moncloa convalidará el reparto de menas sin informar a las CC. AA.​

El Gobierno pretende convalidar el próximo jueves, en el pleno del Congreso, el decreto-ley de la distribución obligatoria para menores inmigrantes. Lo hará, según fuentes gubernamentales, sin antes informar de forma pormenorizada a las comunidades autónomas el número de menores que recibirán en cada caso. Aunque les reclamen su solidaridad y exijan al PP, que gobierna en la gran mayoría de ellas, que apoye el decreto.

Hace prácticamente un mes que el PSOE y Junts, acordaron los criterios, de espaldas a los gobiernos autonómicos, para llevar a cabo el reparto de más de 4.400 menores que están bajo la tutela del Gobierno de Canarias y la ciudad autónoma de Ceuta. Algo que provocó un enorme enfado entre los territorios y también en Podemos, por dejar en manos de la ultraderecha catalana una cuestión tan sensible como la inmigración.

Desde entonces, más allá de la aprobación del decreto-ley en el Consejo de Ministros, que tiene que ser convalidado ahora por el parlamento para que se puedan desarrollar las medidas que en él se recogen, apenas se ha hablado con las autonomías que tendrán que acoger a estos menores.

 

Las escuelas infantiles de Barcelona dejan de servir cerdo en nombre de la inclusividad: «La gran mayoría de niños ya son marroquíes»​

El Instituto Municipal de Educación del Ayuntamiento de Barcelona ha reconocido que ya no se sirve cerdo en las guarderías de la capital catalana porque «una comida inclusiva que excluye alimentados que comen los no musulmanes es discriminación», según la respuesta oficial enviada a una ciudadana que consultó directamente al consistorio. Esta política, argumentan desde el organismo municipal, tiene como objetivo adaptarse a «motivos culturales y religiosos», buscando una alimentación «más inclusiva y ajustada a la diversidad» de los menores escolarizados en estos centros.

La controversia se desató después de que la exdiputada Sonia Sierra cuestionase públicamente en redes sociales la ausencia de cerdo en los menús escolares, compartiendo además un enlace del propio Ayuntamiento en el que se explicita que en las escuelas infantiles de titularidad municipal no se incluye ni carne de cerdo ni productos derivados. «¿Nos podéis explicar, por favor, por qué no se sirve cerdo en las escuelas infantiles?», planteó Sierra.

A raíz de su publicación, la polémica ha ido ganando protagonismo en redes sociales, generando una oleada de comentarios críticos. Muchos usuarios señalan que esta decisión responde al hecho de que «la mayoría de los niños en esas escuelas son de origen marroquí«, mientras que otros acusan directamente al Ayuntamiento de ceder ante las exigencias del islam y de “dar la espalda a las costumbres alimentarias tradicionales”.

Eva García, otra usuaria, también se dirigió al consistorio para aclarar el motivo de esta exclusión en los menús. Compartió la contestación institucional, en la que se detalla que la medida forma parte de las directrices establecidas por la Instrucción sobre la diversidad alimentaria en los centros educativos de la ciudad. La respuesta oficial, sin embargo, no ha hecho más que alimentar la indignación de quienes consideran que se está «penalizando» a los niños que no tienen restricciones alimentarias por motivos religiosos.

Algunos sectores ya hablan de «sometimiento institucional» a dogmas religiosos y denuncian que se está produciendo un proceso de erosión de las tradiciones catalanas. No es la primera vez que una situación de este tipo desata controversia. En Lérida, por ejemplo, el Ayuntamiento tuvo que rectificar hace un tiempo tras haber retirado el cerdo del menú del comedor social para ofrecer exclusivamente carne halal, una decisión que fue recibida con fuertes críticas.

 
Alertan de un “desierto” demográfico en Euskadi casi sin ‘vascos autóctonos’

Un observatorio, de sesgo conservador, radiografía el colapso de la población en su informe ‘De Euskal Herria a Euskal Erial’

 

Bruselas financia con casi 10 millones un organismo llamado El Corán Europeo para desarraigar la identidad cristiana de Europa​

La Comisión Europea ha contribuido con 9.842.534 euros a crear un proyecto llamado El Corán de Europa, dirigido por un grupo internacional de investigadores que pretende analizar el impacto del islam en la historia religiosa y cultural del continente entre los siglos XII y XIX. Esta financiación, canalizada a través del Consejo Europeo de Investigación (ERC) y adelantada por el diario Le Journal du Dimanche (JDD), se enmarca dentro del programa comunitario de «Excelencia Científica», creado para reforzar la competitividad de la Unión Europea frente a potencias como Estados Unidos en la producción de conocimiento avanzado.

Bajo el acrónimo EuQu, el proyecto, que arrancó el 1 de abril de 2019 y finalizará el 31 de marzo de 2026, cuenta con la participación de una treintena de especialistas procedentes de universidades de Francia, Dinamarca, Italia, Hungría, Países Bajos y España. Según su página web, el objetivo es reconsiderar la influencia del Corán en la formación de identidades religiosas europeas desde la Edad Media hasta los inicios del periodo moderno. El enfoque propuesto no oculta su intención de replantear las lecturas tradicionales del texto coránico y de las raíces cristianas europeas.

Desde diversos sectores conservadores europeos, se ha acusado al proyecto de servir a una agenda ideológica ajena al interés científico. La eurodiputada Sarah Knafo (Reconquête) ha denunciado que el programa canaliza «dinero público hacia investigaciones de ciencias sociales disparatadas», mientras que Nicolás Bay (Identidad y Democracia) ha arremetido contra una Comisión que, en su opinión, «ataca los fundamentos culturales del continente». Por su parte, Fabrice Leggeri (Reagrupamiento Nacional) ha alertado de que estas iniciativas allanan el camino a futuras «reivindicaciones islamistas», y Céline Imart (Los Republicanos) ha criticado que este tipo de estudios no refuerzan el liderazgo científico europeo, sino que promueven «una forma de proselitismo identitario».

Uno de los rostros más visibles del proyecto es el historiador John Tolan, profesor de la Universidad de Nantes, quien ya había generado polémica con su libro Mahoma el Europeo (2018). Él mismo reconoció en la presentación inicial del proyecto que hablar del «Corán europeo2 es, en cierto modo, una provocación. Según Tolan, el propósito es confrontar «tanto los discursos nacionalistas como los extremismos religiosos», y defiende que su trabajo ha sido malinterpretado por sectores a los que califica de «ultraderechistas».

Sin embargo, su trayectoria ha alimentado aún más la polémica. En 2019, Tolan fue invitado a intervenir en una conferencia organizada por el Instituto Europeo de Ciencias Humanas de París, un centro que varios expertos, entre ellos Lorenzo Vidino y Sergio Altuna, vinculan con los Hermanos Musulmanes. En esa época, el decano del instituto era Ahmed Jaballah, discípulo del influyente predicador islamista Youssef al-Qaradawi, expulsado de Francia en 2024 por sus conexiones con movimientos radicales.