A lo largo de la historia, la humanidad ha explorado los rincones más profundos del planeta, descubriendo maravillas naturales y creaciones humanas que desafían la lógica.
Existen inmensos pozos naturales por todo el mundo, pero hay uno que destaca no solo por su profundidad, sino por los inquietantes sucesos que lo rodean. Se trata del Agujero de Mel
Está situado en Ellensburg, en el estado de Washington, EEUU.