Los agricultores hartos de que se les tome el pelo 🍊

Estamos llegando ya a un punto en el que el gobierno, y todos los reinos de taifas autonómicos, nos toman el pelo a todos los españoles, nos saquean, nos engañan e incluso llegan al extremo de poner en riesgo nuestra salud y nuestras vidas demostrando que ya les da igual hasta el disimulo y van a calzón quitado.

Uno de los últimos ejemplos de tomadura de pelo nos está llegando a propósito de la llegad de refugiados de Afganistán, ya tienen casa y paga, mientras a nuestro alrededor podemos ver a compatriotas que lo están pasando realmente mal sin que nadie mueva un dedo por ellos, ni administraciones locales, ni autonómicas, ni nacionales.

Otro ejemplo claro de desprecio absoluto por parte de las administraciones públicas lo están recibiendo los agricultores, otro sector más que está siendo dejado de la mano de Dios. Nos encontramos con que vienen productos de fuera de España cuando aquí tenemos una extraordinaria producción, como puede ser el caso de los cítricos.

Y sigue sin pasar nada, ni puñetero caso y que se busquen la vida, pero sin gastar demasiado gasoil, claro, ya saben el cuento del cambio climático. Por eso creemos que hay que mostrarles todo nuestro apoyo puesto que es un sector fundamental en España y necesitamos mantener una agricultura fuerte para no depender, en eso también, de lo que nos venga de fuera.

Debemos, por tanto, dar difusión a este vídeo y a estas protestas porque tienen toda la razón. ¡Ya está bien de permitir que nos tomen el pelo y quedarnos de brazos cruzados!



 

La crisis alimentaria por venir​

«La misma sociedad urbana que se queja de la carestía de los alimentos, continúa criticando las inversiones agrarias en regadíos, trasvases, invernaderos o granjas»

Seguimos sin darle importancia a la comida. Curioso y grave. La sociedad europea en su conjunto, y la española de manera destacada, sigue sin preocuparse por su seguridad alimentaria. Y cuando decimos seguridad alimentaria no nos referimos tan sólo a cuestiones de calidad y salud, que también, sino que, sobre todo, lo hacemos en lo ateniente a la cantidad, es decir a algo tan básico y primario como el que se disponga suficiente comida para todos. Después de décadas de abundancia, de riquísima variedad y precios históricamente bajos, la población eliminó a la alimentación de su lista de preocupaciones.

Creyó que los alimentos – sanos, variados, baratos – era algo que surgía por generación espontánea en los anaqueles de los supermercados, sin que aparentemente nadie se preocupara por ellos. La figura del agricultor se devaluó socialmente ante una sociedad urbana que comenzó a considerarlos como simples parásitos, vividores de subvenciones, y enemigos de ese medio ambiente que los urbanitas decían proteger. Al punto llegó el desprecio por el campo, que, durante un tiempo, se le quitó incluso el título de Agricultura al ministerio correspondiente, afortunadamente hoy repuesto, al menos.

Si a esta profunda y poderosa tendencia sociológica le unimos las novedosas dinámicas desglobalizadoras y las de riesgos geopolíticos y de seguridad, el resultado de la ecuación está servido. Habrá menos alimentos y mucho más caros. Quién tenga ojos, que vea y el que avisa no es traidor. ¿Servirán de algo advertencias y avisos? Pues visto lo visto, no. Hasta que no veamos las orejas al lobo, continuaremos dando suicidamente la espalda a un campo que agoniza ante nuestras narices a una velocidad de vértigo.

«Los precios suben por cuestiones de oferta y demanda y por desajustes en los mercados»

Ha bastado que los precios agrarios suban algo – todavía poco para lo por venir – para que elevemos nuestros gritos contra distribuidoras y agricultores, acusándoles de avaricia y desfachatez, jaleados incluso por la demagogia de más de un ministro. Ignorantes. Los precios suben por cuestiones de oferta y demanda y por desajustes en los mercados. Cuando estos funcionaron global y eficazmente, los precios tocaron mínimos históricos. Pero eso, desgraciadamente, ya forma parte de la historia. Los desajustes entre oferta y demanda han llegado para quedarse. ¿Cómo piensan que se consiguió mantener los precios agrarios históricamente bajos durante dos décadas?

Más allá de cuestiones climáticas – en este dilatado periodo y a escala global ha habido buenos y malos años – han sido las dinámicas de la globalización las que permitieron que la humanidad pudiera alimentarse con la mayor abundancia y variedad de lo que hubiera disfrutado en su largo periplo evolutivo. ¿Y por qué? Pues por varios motivos, íntimamente interrelacionados entre sí. Primero, por la especialización y las economías de escala. Cada zona geográfica se especializó en sus producciones agrícolas más competitivas, abaratando sensiblemente sus costos. Si a esto unimos un transporte muy eficiente e integrado, ninguna traba aduanera y gran seguridad en la navegación, ya tenemos el resultado: alimentación barata y abundante en cualquier parte del mundo y en cualquier época del año. Si a estas eficiencias globalizadoras unimos la optimización de las cadenas de distribución internas, fruto de concentraciones en grandes operadores con un fuerte poder de compra y un sistema logístico y comercial muy optimizado, los precios más económicos estaban servidos para una sociedad que los normalizó sin ser conscientes de su anomalía histórica.

Quién quiera conocer lo por venir, debe leer el libro El fin del mundo es solo el comienzo (Almuzara) escrito por el influyente especialista en geoestrategia, Peter Zeihan. En su obra mantiene una provocadora e inquietante tesis. Los buenos tiempos han pasado y nunca volveremos a vivir como lo hemos hecho estas últimas décadas, a pesar de sus crisis e incertidumbres. La globalización – por decisión norteamericana – ha terminado tal y como la conocimos. Eso significará encarecimiento generalizado de productos y alimentos, debido al neoproteccionismo aduanero y, sobre todo, por romperse las cadenas globales optimizadas, especializadas y de escala suficiente.

Pero, ¿por qué EEUU ha decidido finalizar con la globalización tal y como hasta ahora la conocimos y que ellos mismos crearon? Pues por dos razones fundamentales, la primera, porque con estas reglas de juego, China ganaba. Y, la segunda, por agotamiento político interno. Los americanos parecen haber perdido el vigor y la convicción suficiente y necesaria para mantenerse como los sheriffs del planeta, estando crecientemente tentados de replegarse y dejar que cada uno se las arregle como pueda. Y esto, no lo dude, significará más conflictos y menos seguridad en los mares, lo que acarreará, a buen seguro, mayor coste de los fletes y falta de garantía de suministro. Por eso, Zeihan, entre otros pronósticos, anticipa fuerte subida de los precios agrarios y escasez en los países con menos capacidad productora, sobre todo los africanos y del sudeste asiático donde el desaparecido fantasma de las hambrunas podría volver con su ancestral zarpazo de desolación, enfermedad y muerte.

«Mientras el riesgo de carestía alimentaria asoma por el horizonte, seguimos limitando y castigando a la producción agraria»

Se anticipan, con alta probabilidad, crisis alimentarias, sin que el paraguas de la globalización pueda ya paliarlos ni arreglarlos. Y mientras el riesgo de carestía alimentaria asoma por el horizonte, nosotros seguimos a lo nuestro, limitando y castigando a la producción agraria. Y, como muestra, la nueva PAC, un enorme artefacto burocrático empeñado en políticas antiproductivistas. Pues así nos irá, acuérdese bien de estas palabras.

Ya hemos escrito en varios artículos que el campo se vengaría al modo bíblico – con escasez y subidas de precio – de la sociedad urbana que lo despreciaba y castigaba. No nos equivocábamos. Los precios agrarios ya han comenzado a subir y continuarán haciéndolo estos próximos años. Paradójicamente, la misma sociedad urbana que se queja de la carestía de la alimentación, continúa criticando las inversiones agrarias en regadíos, trasvases, invernaderos o granjas. Queremos alimentos variados, saludables y baratos, pero no que nuestros agricultores los produzcan. Y, claro, así no hay manera. Por eso, preparémonos para lo peor. Sólo despertaremos el día que los estantes de los supermercados aparezcan vacíos. O el día que tomar una ensalada de tomate sea tan solo un privilegio de ricos. El hambre es mala, muy mala. Y solo hay una manera de combatirla. Con alimentos producidos por agricultores, ganaderos y pescadores, que no son el problema, sino parte indispensable de la solución.

Precisamos de una estrategia alimentaria, al igual que existe, por ejemplo, una estrategia energética, española y europea. Sorprendentemente, ni está ni se le espera. Nosotros insistiremos con la esperanza que no sea la venganza del campo la que despierte dolorosamente a una sociedad que aún desea alimentos sin agricultores. Y, eso, amigos, no funciona. Y si no, al tiempo, que arrieritos somos…

 

España notifica al RASFF una alerta al haber importado pimientos con residuos de cuatro pesticidas no autorizados​

En los pimientos, procedentes de Perú, se detectó la presencia de Clorpirifos, Clorfenapir, Fipronil y Dinotefuran al realizar un control al llegar a la frontera española, envío que fue liberado y distribuido

Hortoinfo.-
07/08/2023

Las autoridades de España han notificado una alerta sobre un envío de pimientos procedentes de Perú que contenían residuos de cuatro pesticidas no autorizados, según ha podido comprobar Hortoinfo al consultar la notificación número 2023.5325 del Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (Rapid Alert System for Food and Feed, RASFF).

El control fronterizo fue realizado sobre los pimientos peruanos el pasado día 19 de julio, procediendo a su liberación y posterior distribución a través de la cadena alimentaria, notificándose los resultados de la analítica al RASFF con fecha 7 de agosto, por lo que se espera que ya no quede producto en los supermercados al haber sido adquirido por los consumidores.

El RASFF ha calificado el hecho como grave, ya que los pimientos contenían restos de los pesticidas no autorizados Clorpirifos, Clorfenapir, Fipronil y Dinotefuran.

El Clorpirifos se encontraba presente en los pimientos peruanos en una proporción de 0,25 mg/kg – ppm, cuando su Límite Máximo de Residuos (LMR) está establecido en 0,01 mg/kg – ppm.

La proporción en la que se detectó el Clorfenapir era de 0,24 mg/kg – ppm, siendo su LMR de 0,01 mg/kg – ppm.

De Fipronil se encontraron 0,050 mg/kg – ppm, estando fijado su LMR en 0,005 mg/kg – ppm.

En el control fronterizo se encontró además la presencia de Dinotefuran, en una proporción de 0,22 mg/kg – ppm, con un LMR de 0,02 mg/kg – ppm.

Y, finalmente, la Propargita se encontró en los pimientos de Egipto en una proporción de 0,20 mg/kg – ppm, cuando su LMR es de 0,01 mg/kg – ppm.

Clorpirifos​

Se trata de un insecticida organofosforado, con un amplio grado de control y alto poder de penetración, que actúa sobre los insectos por contacto, ingestión e inhalación. Controla un amplio espectro de insectos chupadores y masticadores.

Hay que recordar, como publicó Hortoinfo, que el día 6 de diciembre de 2019 la Comisión Europea prohibió totalmente por su peligrosidad el uso de Clorpirifos.

Un grupo de investigadores de las facultades de Farmacia y Bioquímica y de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA), junto con científicos de la Universidad Nacional de Comahue (Argentina), han comprobado que la exposición a bajas dosis de Clorpirifos (CPF) produce cáncer de mama.

Tras la reducción de los LMR para esta sustancia por parte de la Comisión Europea, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente español aprobó la retirada de los formulados a base de Clorpirifos (etil), para su empleo en los cultivos de tomate, pimiento, melón, sandía, patata, coles, alcachofa, manzana, pera, melocotón, uva de mesa, frambuesa y arándanos.

Clorfenapir​

Es un insecticida-acaricida del grupo químico de los pirroles. Se convierte en un agente activo tras la ingestión por parte del insecto. Está sintetizado a partir de un compuesto producido por bacterias que se conocen con el nombre de pirrol halogenado. Es también ovicida en algunas especies. Se trata de un fungicida que actúa por contacto, protector y curativo, que afecta a la germinación de las esporas y el crecimiento del micelio del hongo.

Es probablemente carcinógeno en seres humanos. A agrava irritaciones dérmicas persistentes, así como problemas asmáticos u otros problemas respiratorios crónicos. En animales se ha observado daño a próstata, útero, hígado y riñón.

Fipronil​

El Fipronil pertenece a la familia de los fenilpirazoles y se emplea generalmente para luchar contra determinados insectos en tierra, cuando aún son larva.

Dinotefuran​

Se trata de un insecticida sistémico del grupo de los Neonicotinoides, que actúa por contacto e ingestión sobre los receptores nicotínicos en las células nerviosas, provocando parálisis y la muerte del insecto. Tiene un marcado efecto de contacto sobre las plagas objetivo, adicionalmente su alta sistemicidad permite cubrir zonas de la planta no tratadas afectando todos los estadios de insectos picadores, minadores y raspadores, presentando una buena persistencia en campo sobre insectos picadores chupadores.

 
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Limones de terceros países, recorren tantos kms que luego tu en tu casa te salen secos por dentro y negros.
 

El RASFF notifica la entrada ilegal de naranjas de Egipto a través de Dinamarca, sin ningún control​

Las naranjas egipcias, que estaban destinadas a los supermercados de Suecia, se detectaron al realizar un control oficial de mercado, encargándose la cadena METRO de su retirada sin que hayan llegado a los lineales

Hortoinfo.-
09/08/2023

El Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (Rapid Alert System for Food and Feed, RASFF) ha realizado una notificación oficial por la entrada ilegal a través de las fronteras danesas de una partida de naranjas procedentes de Egipto, sin que se haya realizado control alguno sobre la fruta.

La notificación del RASFF número 2023.5345 se ha emitido a instancias de las autoridades de Dinamarca, que detectaron ese envío de naranjas egipcias en un control oficial de mercado realizado en la empresa importadora.

El control se realizó el lunes 7 de agosto y la cadena Metro ha procedido a retirarlas con fecha del martes día 8 de agosto.

Con esa retirada, las naranjas no han llegado a los lineales de los supermercados de Suecia a donde estaban destinadas, ni se han distribuido a otros países miembros de la Unión Europea (UE).

 

El confuso etiquetado de Mercadona: productos marroquíes que figuran como de origen español​

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Teniendo ya muy claro que se quiere acabar con el sector primario en España, empezamos a tener claro, también, que se quiere hacer provocando la confusión en el consumidor ya que la gente está cada vez más sensibilizada con este asunto.

Gracias a las denuncias en las redes sociales, los consumidores se están fijando en el etiquetado de los productos mucho más de lo que lo hacían antes. Y parece que las grandes empresas distribuidoras son conscientes de ello porque etiquetan los productos de tal forma que llevan a la confusión, incluso a aquellos que más pendientes están de las etiquetas.

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Nos parece muy triste que esté sucediendo esto porque no es más que una forma de confundir a la gente. Por supuesto que Mercadona es muy libre para comprar donde quiera, pero debería informar de una forma clara, mucho más viviendo en unos tiempos en los que el sector primario español está pasando por unos momentos muy complicados.

Si Mercadona es hoy lo que es, es gracias a los españoles. Pero no solo a sus clientes, también a los productores, proveedores y distribuidores. Y que estén seguros de algo, muchos de sus clientes prefieren pagar un poco más sabiendo que lo que compran es español, que comprar un poco más barato en estas condiciones.

 

El aceite de oliva, por las nubes: el virgen extra ronda ya los nueve euros por litro​

La escasez de aceite de oliva ante la limitada producción en la campaña actual debido a la sequía y las malas expectativas respecto a la próxima campaña, explica que los precios finales de cara al consumidor sigan creciendo. El aceite virgen extra ronda ya los nueve euros por litro, una cifra inédita en la provincia de Jaén para este alimento, base de la dieta mediterránea.

Para el secretario general de COAG Jaén, José Luis Ávila, la situación actual de precios "no beneficia a nadie". En declaraciones ha indicado que el sector productor ha ido vendiendo el aceite a lo largo de la campaña y "no se ha generado ningún tipo de especulación con el aceite por parte de la producción". Prueba de ello, según el dirigente de COAG, son las salidas que se están produciendo de aceite todos los meses y que son "altas para la situación de precios que tenemos".

Según Ávila, "prácticamente no queda aceite en manos de los productores" y la situación de mercado responde a "una escasez tremenda del producto". Para el dirigente agrario, lo que está ocurriendo debe llevar a aprender y a tomar medidas para que "esto no se dé".

"No puede ser que nos tiremos, siendo como somos un país netamente exportador de aceite de oliva, nos tiremos años malvendiendo nuestro producto a precios muy bajos y que luego se den situaciones como éstas", ha dicho Ávila, que ha incidido en que las sequías "permanentes" y "cada vez más frecuentes" están poniendo "contra las cuerdas" a los productores y conllevando "una subida de precios que lógicamente no beneficia a nadie".

"Necesitamos un conjunto de herramientas que a futuro nos permita enlazar mejor unas campañas con otras y que nos permita tener un horizonte de precios mucho más estable para un alimento que no solamente es un alimento sino que también es una fuente de salud y la base de la dieta mediterránea", ha señalado Ávila.

Por su parte, el secretario general de UPA Jaén, Cristóbal Cano, ha subrayado que los precios actuales "responden a una realidad" como es la de haber tenido "la peor campaña del siglo XXI, la campaña 2022/2023 y las perspectivas para la próxima campaña 2023/ 2024 son igualmente negativas, malas, marcadas por la sequía y las altas temperaturas".

Esto en un país como España, que es el principal productor mundial de aceite de oliva y que su producción media de 1.300.000-1.400.000 toneladas, cifra que no se va a alcanzar "ni tan siquiera sumando las producciones de estas dos malas campañas que tenemos, además de forma consecutiva en el tiempo".

Esa realidad se traduce a los mercados y, según Cano, es esa tensión en los precios la que está marcando estos niveles. El dirigente de UPA ha destacado que los niveles de precios actuales, "lamentablemente, para el agricultor tienen escasa importancia", ya que "al no tener cosecha, el precio pasa a un segundo plano, porque no podemos liquidar aceite a precios como los que hay, ya que no tenemos cosecha".

CONSECUENCIAS EN EL CONSUMO​

El consumo interno de aceites de oliva ha caído en España más del 50% durante el primer semestre del año tras una campaña marcada por la peor cosecha del siglo y la subida mantenida de los precios.

Esta es una de las conclusiones que se desprenden del estudio presentado en el seno del Máster Propio en Administración de Empresas Oleícolas de la Universidad de Jaén a través de su Observatorio de Consumo.

En el estudio, que se ha llevado a cabo entre los meses de enero y junio, se ha tenido en cuenta todos los tipos de aceites y grasas consumidos en España en supermercados e hipermercados.

Se han analizado 63 hipermercados, y casi 250 supermercados, teniendo una incidencia en hogares representados que supera el millón, lo que equivale a algo menos de 2,6 millones de consumidores.

Los hipermercados y supermercados suponen una cuota de mercado para la categoría de forma conjunta del 68 por ciento de demanda en aceites de oliva.

Por categorías, y según estos datos, los vírgenes y vírgenes extras caen sobre todo en formatos PET de dos a cinco litros -más del 17%-, mientras que los precios con respecto al mismo periodo del año anterior crecen un 31 por ciento. Los refinados caen en demanda más del 21%, experimentando una apreciación, comparando con el mismo periodo del año pasado, del 33 por ciento.

Por el contrario, el girasol cae en precio entre el 12 y el 14 por ciento, teniendo incrementos de demanda de entre el 11 y el 19%, mayor en función del volumen.

A tenor de datos oficiales macro de consumo doméstico elaborados a partir de información con fuente en el Sistema de Información de los Mercados Oleícolas (SIMO), la situación en cuanto a precios por categorías recoge que los vírgenes extra crecen en origen un 126%, los vírgenes un 136%, los lampantes un 139%, y los refinados un 125%. Se trata de datos comparados con los precios medios de las últimas cuatro campañas inmediatamente anteriores.

De forma comparada con periodos similares en épocas anteriores -campañas 15/16 y 16/17-, a partir de 3,5 euros de precio en origen de media, e independientemente de la categoría, por cada euro adicional de incremento sostenido en el tiempo de precios, en origen, igualmente se produce una caída de consumo interno acumulativo de más de 40.000 toneladas, según señala el estudio.

Concluye el estudio que estas situaciones "inéditas" seguirán su evolución en cuanto a "tendencia de precios y deterioro de consumo", teniendo como horizonte de inflexión la previsión sobre la próxima campaña, así como, en la climatología imperante hasta el próximo mes de marzo o abril, "combinado todo ello con la caída de demanda que se vaya experimentando".

 

Agricultores piden que no se manipulen los precios del melón y la sandía y se cumpla la Ley de la Cadena Alimentaria​

Lo hacen desde la organización agraria ASAJA en Castilla-La Mancha, exigiendo que se respeten los costes de producción del melón y la sandía ante la fuerte bajada de precios que están sufriendo en la última semana

Hortoinfo.-
18/08/2023

La Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (ASAJA) en Castilla-La Mancha ha solicitado a través de un comunicado que “no se manipulen los precios del melón y la sandía”, exigiendo además que se haga cumplir la Ley de la Cadena Alimentaria.

La organización agraria ha exigido que se respeten los costes de producción del melón y la sandía, ante la fuerte bajada de precios que están sufriendo en la última semana.

El vicepresidente primero de la organización agraria, Florencio Rodríguez, ha explicado que se trata de una situación temporal que debería reestablecerse en los próximos días.

Según ha explicado el vicepresidente, se da la circunstancia de que “debido a las lluvias de finales de mayo se retrasó la siembra de los cultivos quince días y, ahora, la recogida de melón y sandía ha provocado más concentración de la oferta de la habitual por estas fechas, lo que ha causado un descenso de los precios. Además, en el caso de la sandía, las lluvias y las bajas temperaturas en Europa han ralentizado momentáneamente el consumo de esta fruta y, como consecuencia, las exportaciones. Pero, en todo caso, se trata de una situación puntual que debería normalizarse en unos días.”

Rodríguez ha señalado que “la calidad de nuestros productos es excepcional y, a pesar de esta crisis de precios puntual, los melones y sandías castellano-manchegos tienen una gran acogida en los mercados nacionales e internacionales”, por lo que confía en que se resuelva la situación cuanto antes.

Sin embargo, ha reprochado que se estén ofreciendo precios a los agricultores por debajo de costes de producción, que se sitúan, como mínimo, en 0,35 euros/kilo para el melón y 0,30 euros/kilo en la sandía. Por ello, ha exigido que se respete la Ley de la Cadena Alimentaria y ha advertido que “estaremos vigilantes, informaremos a la Agencia de Información y Control Alimentarios (AICA) y exigiremos que se cumpla la ley”.

Los precios en lonja​

Según la Mesa de Precios de Melón y Sandía de la Lonja Agropecuaria Hortofrutícola de Castilla-La Mancha, las cotizaciones han sufrido un descenso de entre un 40 y un 50 por ciento en apenas dos semanas, desde que se celebrara la primera sesión de la campaña el 9 de agosto, en la que los precios orientativos del melón se han situado entre 0,51-0,54 euros/kilo para el de categoría extra, 0,40-0,43 para el de primera categoría y 0,20 y 0,23 para el de segunda. Respecto a la sandía, la negra sin pepitas de primera categoría ha cotizado a 0,31-0,34 euros/kilo y 0,32-0,35 la blanca. En cuanto a los melones y sandías de segunda categoría han cotizado entre 0,19 y 0,22 euros/kilo.

En esta última semana, los precios que se están ofreciendo a los agricultores son incluso algo más bajos, mientras que los costes de producción de esta campaña no han dejado de incrementarse.

Desde ASAJA Castilla-La Mancha hacen “un llamamiento a la responsabilidad al resto de la cadena alimentaria, recordando que los agricultores son el eslabón principal, los que hacen el mayor esfuerzo, los que asumen el mayor riesgo y los que menos márgenes tienen. Por eso, ha advertido que cualquier intento de manipular y tergiversar la realidad de los precios y del mercado del melón y la sandía puede acarrear graves consecuencias para el sector productor”.

Castilla-La Mancha ha plantado esta campaña alrededor de 5.800 hectáreas de melón y 3.500 de sandía, el 90 por ciento en la provincia de Ciudad Real. Según las previsiones de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, las estimaciones apuntan una producción ligeramente superior a la campaña pasada, en torno a 155.000 toneladas de melón y 200.000 de sandía.