Los agricultores hartos de que se les tome el pelo 🍊

Estamos llegando ya a un punto en el que el gobierno, y todos los reinos de taifas autonómicos, nos toman el pelo a todos los españoles, nos saquean, nos engañan e incluso llegan al extremo de poner en riesgo nuestra salud y nuestras vidas demostrando que ya les da igual hasta el disimulo y van a calzón quitado.

Uno de los últimos ejemplos de tomadura de pelo nos está llegando a propósito de la llegad de refugiados de Afganistán, ya tienen casa y paga, mientras a nuestro alrededor podemos ver a compatriotas que lo están pasando realmente mal sin que nadie mueva un dedo por ellos, ni administraciones locales, ni autonómicas, ni nacionales.

Otro ejemplo claro de desprecio absoluto por parte de las administraciones públicas lo están recibiendo los agricultores, otro sector más que está siendo dejado de la mano de Dios. Nos encontramos con que vienen productos de fuera de España cuando aquí tenemos una extraordinaria producción, como puede ser el caso de los cítricos.

Y sigue sin pasar nada, ni puñetero caso y que se busquen la vida, pero sin gastar demasiado gasoil, claro, ya saben el cuento del cambio climático. Por eso creemos que hay que mostrarles todo nuestro apoyo puesto que es un sector fundamental en España y necesitamos mantener una agricultura fuerte para no depender, en eso también, de lo que nos venga de fuera.

Debemos, por tanto, dar difusión a este vídeo y a estas protestas porque tienen toda la razón. ¡Ya está bien de permitir que nos tomen el pelo y quedarnos de brazos cruzados!



 
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Nuevo robo en una almazara: sustraen 56.000 kilos de aceite de alta calidad en Carcabuey​

El alto precio del aceite lo convierte en un bien de consumo cada vez más caro y, lamentablemente, objeto de valor para ladrones como los que ha robado esta pasada madrugado 56.000 kilos de aceite de oliva virgen extra en una almazara de la localidad cordobesa de Carcabuey y cuyo valor es de medio millón de euros.

El robo se ha producido el robo entre las 12 de la noche y las 4 de madrugada cuando han sido vaciadas dos cisternas "italianas", es decir la de mayor capacidad. Habían 200 toneladas de aceite en la almazara, pero la parte sustraida es la de mayor calidad. Martín Parras, gerente de la almazara, afirma que solo puede haber sido obra de un grupo bien preparado e informado, aunque no le sea fácil colocar esa mercancía.

La policía científica y la Guardia Civil aún se encuentra en las instalaciones de la almazara Marín Serrano para recabar pistas, incluyendo las cámaras de seguridad.

 

El precio del aceite de oliva se disparará aún más en 2024 y el Gobierno incentiva su cultivo masivo en Marruecos​

Asaja denuncia que el Ejecutivo aporta 115 millones para plantar 600.000 árboles en el país vecino mientras aquí la inflación no beneficia al agricultor, sólo a la distribución

El aceite de oliva prácticamente ha duplicado su precio en apenas unos meses -un incremento de un 86,4%- y lo peor está por llegar, porque después de una cosecha ruinosa llegará otro similar, por la climatología extrema. Esta carga pesada para la cesta de la compra se convierte en drama en el campo, además, porque los agricultores no se benefician de la inflación, sólo la gran distribución. Asaja Alicante ha denunciado esta situación y que, para colmo, el Gobierno español incentive generosamente su cultivo en Marruecos.

Esta inversión en un país competidor directo, uno de los pocos con las condiciones meteorológicas adecuadas para el olivar, ha soliviantado al sector. El presidente provincial de esta organización agraria, José Vicente Andreu, recuerda que el Ejecutivo de Pedro Sánchez «decidió inyectar en octubre 115 millones de euros a la agricultura de Marruecos para promover su desarrollo, dinero que se emplearía en la plantación de 600.000 nuevos olivos, mientras que el cultivo pierde fuerza en nuestra nación, pasando de representar un 40% de la producción mundial de aceite de oliva a algo más del 21%».

Un liderato tradicional además amenazado por el auge en Portugal, donde también crece exponencialmente la superficie dedicada, tal como alertaron regantes del trasvase Tajo-Segura en una información de ABC.

El problema tiene escala nacional, ya que como primer productor mundial de este auténtico «oro líquido», España se enfrenta a numerosos desafíos, según el análisis de los afectados: la escasez de agua, los bajos precios percibidos por los agricultores y el incremento de los inputs fijos y variables. «Y además tenemos que lidiar con la falta de reciprocidad a la que nos condena Europa por imponernos unas reglas del juego diferentes a las de terceros países», añade Andreu.

Importaciones mezclado con grasas prohibidas​

También se toleran otras prácticas de comercialización ventajosas en otros mercados próximos y que pueden dar lugar a confusión a las familias españolas, al encontrar de repente supuestas gangas.

Es conveniente revisar la composición del producto, pues la mezcla del aceite de oliva con otras grasas, como la de girasol, está actualmente prohibida en España, aunque su fabricación sí es legal en otros países europeos, pudiendo llegar a producirse una venta «engañosa y camuflada» en supermercados promovida por envasadores extranjeros para abaratar el precio y atraer consumidores, según el responsable de la sectorial de olivar y aceite de oliva de Asaja Alicante, Hugo Quintanilla.

Asaja insiste en la necesidad de concienciar al consumidor sobre la calidad del aceite de oliva virgen extra e invita a revisar las etiquetas para comprobar el origen y la fecha preferible de consumo: «Sobre todo, cuando está filtrado, se puede llegar a conservar en buenas condiciones hasta 36 meses; pero a partir de los 9-12 meses las propiedades organolépticas del oro líquido empiezan a decaer», aclara.

Escasez de stock y malas previsiones​

Las inclemencias climáticas están afectando negativamente a este cultivo en todas las zonas productoras del país. Salvo que llegue un otoño muy lluvioso, las previsiones son de muy poca cosecha. tras una «campaña nefasta», por lo que no hay stock. Eso explica los precios disparados en los lineales del supermercado u Asaja la advierte de continuará subiendo en los próximos meses.

Sin embargo, puntualiza que estas cotizaciones no repercuten como se espera en el agricultor, y señala que «las cadenas de suministro, arropadas por la tendencia inflacionista, pueden estar resultado beneficiadas. Mientras, el productor no obtiene los rendimientos económicos acordes a tal subida y tiene que hacer frente además al aumento de costes que atraviesa el sector agrario. «No podemos hablar de evitar la despoblación, no podemos hablar de la incorporación de agricultores jóvenes al campo si no se garantiza un precio que nos permita hacer rentable nuestras explotaciones», se lamentan.

En el caso de Alicante, se prevé una producción estimada de olivar en la provincia que se situará en torno 8.000 toneladas, lo que supone que será escasa, pero experimentará un leve repunte en comparación a la de 2021/2022 (5.000 toneladas), calificada como la peor de la década y que supuso unas pérdidas económicas de más del 50% sólo en Alicante. Además, la producción de este año se está desarrollando de forma «irregular» en las diferentes zonas de cultivo, pues las precipitaciones han sido muy puntuales y no han afectado de manera igual a todos los municipios, con incluso desigualdades en árboles de una misma finca.

Más allá de la repercusión inmediata en las cuentas del sector, Quintanilla hace ver otras consecuencias incluso medioambientales y de proyección exterior, dado que que el olivar tradicional de la Montaña de Alicante, por su valor paisajístico, ambiental, cultural, social y económico «es un cultivo atractivo que continúa atrayendo inversiones de carácter productivo a dichas comarcas, afianzando población, disponiendo en su territorio de cooperativas y almazaras que permiten la producción de aceite con un prestigio y una calidad reconocida, orientada hacia la producción ecológica con vocación exportadora».