La gran estafa del CO2 y el Cambio Climático ☀️

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Con las dos imágenes juntas la noticia se entiende mejor. Luego a los que hablamos de que el #CambioClimatico "provocado por el hombre" es un negocio de miles de millones nos llaman de todo.
 

Sánchez y Díaz usan dos Falcon para ir por separado a Santander pese a tener una agenda casi idéntica​

Pese a abogar por la eliminación de los vuelos cortos para reducir la emisión de gases contaminantes, el Gobierno no predica con el ejemplo. Tal es así que entre este domingo por la tarde y este lunes por la mañana, el Ejecutivo ha fletado dos Falcon para trasladar a Pedro Sánchez y Yolanda Díaz a Santander. El colmo es que han hecho dos viajes por separado para mantener una agenda institucional prácticamente idéntica.

El primero de los aviones despegó la tarde del domingo, a las 19.48, de la base aérea de Torrejón de Ardoz. En su interior viajaba la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, junto a parte de su equipo en el ministerio que ella preside. Tras 39 minutos en el aire a las 20.27 la aeronave aterriza en el aeropuerto Severiano Ballesteros y media hora después, a las 21.01, retorna vacía hacía Madrid.

Doce horas más tarde, a las 9.36 de la mañana de este lunes, otro Falcon despegaba de las instalaciones militares de Torrejón con destino a la capital cántabra. En este caso su ocupante es el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, acompañado de sus asesores en el Palacio de La Moncloa. Ha tomado tierra apenas 14 minutos antes del inicio del acto que tenía previsto junto a Yolanda Díaz.

Ambos dirigentes han participado esta mañana en varios actos en Santander, con una agenda que prácticamente coincidía en horarios. Sánchez y Díaz han intervenido en la sesión «El futuro que seremos» en el marco de los «Diálogos sobre el futuro del Trabajo» que ha organizado la Oficina Nacional de Prospectiva y Estrategia, con sede en el Palacio de La Moncloa. Las jornadas, que se celebrarán en varios puntos del país, empezaban a las diez y media y al organizarse desde el gabinete de la presidencia se podrían haber coordinado los horarios para facilitar la agenda gubernamental.

Pero aprovechando su visita a la capital de Cantabria, hora y media antes del inicio de ese diálogo, la vicepresidenta segunda se agendó una reunión y una rueda de prensa con el presidente de la región, Miguel Ángel Revilla. Por ese motivo Díaz viajó anoche hasta Santander, obligando así a mover un Falcon para su traslado que posteriormente volvió vacío a la capital española. Sánchez, en cambio, también se puso una reunión con jóvenes emprendedores en la ciudad pero al finalizar esa actividad.

Contra los vuelos cortos​

El Ejecutivo, a través del Ministerio de Transición Ecológica, quiere promover formas de desplazamientos más compatibles con el medioambiente. Eso, en resumidas cuentas, significa reducir el uso del avión para desplazamientos cortos como el que Sánchez y Díaz han realizado para llegar a Santander, ni más ni menos que 39 minutos de vuelo.

Una medida que ha defendido la vicepresidenta segunda, en su lucha contra el proyecto de ampliación del aeropuerto de Barcelona – El Prat, abogando por un incentivo de otros métodos de transporte más eficientes que los aviones. De hecho el Ejecutivo trabaja en la implementación de nuevas tasas impositivas por la emisión de carbono, que haría aumentar el precio de los billetes y hacer así que no sean rentables para la ciudadanía. Al optar por el avión en lugar del coche híbrido del que disponen, ahorraron 39 minutos de un trayecto de unas cuatro horas.

«A favor del ecologismo»​

La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, hizo una llamada «a favor del ecologismo» horas antes de montarse en el Falcon para recorrer los 39 minutos que separan Madrid de Santander vía aérea. En la fiesta del Partido Comunista de España, la gallega se reivindicó como la líder del nuevo partido progresista que quiere formar.

En este sentido, dirigiéndose la militancia comunista, Díaz afirmó que «hay que levantar un proyecto a favor de la gente, que nos permita caminar con dignidad, y no que nos obligue a trabajar en trabajos de mierda porque no hay una alternativa». La vicepresidenta apela a «hacer del amor el proyecto de actuación».

 
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El Cambio Climático es una mentira inventada por la élite para hacerse ellos aún más ricos y nosotros aún más pobres. Para ello pagan a una niñata millonaria de metro y medio de altura a la que promocionan todos los días las televisiones propiedad de la élite y a la que siguen varios millones de idiotas engañados, muy parecidos a los covidiotas engañados.

El Cambio Climático no es más que una invención a nivel mundial organizada por los banqueros multimillonarios de la élite financiera mundialista del Club Bilderberg para quedarse con nuestro dinero cobrando impuestos a los ciudadanos, a las empresas y a los Estados con la escusa de sobrepasar los niveles de emisión de carbono marcados por los organismos internacionales de la élite desde las Naciones Unidas.
 



El CO2 no tiene nada que ver con el aumento de la temperatura. Nada. Nunca. El CO2 reacciona con el agua y crea compuestos orgánicos. La existencia del CO2 es una fortuna. Esta tontería será pagada por la gente sencilla. Desafortunadamente la ONU/OMS y la Unión Europea (ambas organizaciones controladas por la élite financiera mundialista) repiten constantemente CO2, CO2. Científicamente, en los últimos 50 años el CO2 ha aumentado un 0,005%. ¿Cómo es posible que el CO2 produzca cualquier cambio en el clima? Uno debe ser absolutamente tonto (covidiota) para creer en tal cosa.
 

Un editorial de British Medical Journal pide a los médicos que reduzcan sus tratamientos a los pacientes porque influyen en el cambio climático​

En este mundo en el que vivimos, el último de la fila para el ser humano es el propio ser humano. Sobre todo para esos que se hacen llamar humanos y que rigen los destinos de este mundo cada vez más desquiciado en el que nos está tocando vivir.

Desde hace mucho tiempo se viene viendo venir que lo siguiente con lo que nos íbamos a encontrar después del coronavirus iba a ser el cambio climático. Y fíjense, cuando aún seguimos luchando contra los locos de las vacunas y de los virus inexistente, ya está llamando a nuestra puerta la próxima locura a la que nos vamos a tener que enfrentar: la del cambio climático.

Y a esa locura parecen querer ponerle una velocidad de crucero endiablada porque en un editorial publicado por British Medical Journal (BMJ) con motivo de la próxima cumbre climática en Glasgow (Escocia), hacen un llamamiento a los médicos advirtiéndoles que los tratamientos que aplican a sus pacientes también influyen emisiones globales de gases de efecto invernadero. Hay que preocuparse más de la salud del clima que de la de los pacientes.

“El cuidado de la salud contribuye del 4 al 5 por ciento de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. En el NHS, el 62 por ciento de estas emisiones provienen de sus cadenas de suministro y el 24 por ciento de la prestación de atención. Los profesionales de la salud pueden ser líderes institucionales que impulsan la descarbonización en los hospitales al reducir el sobrediagnóstico y el sobretratamiento en la atención médica, eliminar el desperdicio, optimizar los servicios y administrar mejor los proveedores y las adquisiciones. Todos estos esfuerzos nos acercarán a hacer que la atención médica sea más sostenible”.

En otro artículo publicado el pasado 5 de octubre llegan incluso a decir que la presión para diagnosticar los cánceres de una forma cada vez más temprana ¡también influye en la huella de carbono! y plantean un cálculo del coste – beneficio.

“La presión para diagnosticar los cánceres cada vez más temprano es otro factor importante que contribuye a la huella de carbono de la medicina moderna. Durante años sucesivos se nos ha dicho que bajemos continuamente nuestro umbral de sospecha de cáncer, y se nos anima a investigar más pronto y de forma más exhaustiva. En atención primaria, la mayoría de los pacientes con recuentos de plaquetas normales levemente elevados o incluso altos ahora se someten a una serie de investigaciones en caso de que la trombocitosis sea un indicador temprano de cáncer subyacente. ¿Cuál debe ser el rendimiento de estas pruebas para que este sea un enfoque aceptable? ¿Y no deberíamos considerar el impacto ambiental de poner a tantos pacientes en una cinta transportadora de investigaciones, como parte de los cálculos de coste-beneficio?”

Tras leer cosas como estas, creemos que nos quedamos cortos si decimos que este mundo está gobernado por auténticos psicópatas y criminales.

 

La OMS alerta de la "catástrofe sanitaria" por el cambio climático: "Las decisiones que matan al planeta matan a la gente"​

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha hecho un llamamiento a todos los países para que se comprometan a tomar medidas "decisivas" en la próxima COP26 con el fin de evitar una "catástrofe sanitaria" causada por el cambio climático.

En el 'Informe Especial sobre Cambio Climático y Salud' publicado este lunes y al que ha tenido acceso 20minutos, se destaca "la receta" que debe seguir la comunidad mundial para la acción climática. Mediante el establecimiento de diez "prioridades", el informe detalla una serie de recomendaciones sobre cómo maximizar los beneficios para la salud a través de la lucha contra el cambio climático y evitar así "los peores impactos" de la crisis climática en las personas.

Junto al documento se ha presentado también una carta abierta firmada por más de dos tercios de la fuerza laboral de salud mundial en la que se pide a los líderes nacionales que intensifiquen la acción climática. "Dondequiera que prestemos asistencia, en nuestros hospitales, clínicas y comunidades de todo el mundo, ya estamos respondiendo a los daños sanitarios causados por el cambio climático", advierten los casi 45 millones de médicos y profesionales de la salud representados en las 200 organizaciones que firman la misiva. Así, instan a los líderes de cada país a evitar "la inminente catástrofe sanitaria" limitando el calentamiento global a 1,5 ºC y poniendo en el centro de las acciones de mitigación a la salud humana y la equidad.

"La pandemia de covid-19 ha arrojado luz sobre los vínculos estrechos y delicados entre los seres humanos, los animales y nuestro medio ambiente", declaró Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS. "Las mismas decisiones insostenibles que están matando a nuestro planeta están matando a la gente", añadió, uniéndose al llamamiento de la comunidad sanitaria al compromiso decisivo de todos los gobiernos, "no solo porque es lo correcto, sin porque es en nuestro propio interés".

"La mayor amenaza para la salud que enfrenta la humanidad"​

Y es que, según destaca el documento, los cada vez más frecuentes fenómenos meteorológicos extremos y otros impactos climáticos están cobrando "un precio progresivamente mayor" en la vida y la salud de las personas. Olas de calor, tormentas, inundaciones… una serie de fenómenos sin precedentes "matan a miles e interrumpen millones de vidas", alerta el texto, añadiendo que "los cambios en el tiempo y el clima están amenazando la seguridad alimentaria y aumentando las enfermedades transmitidas por alimentos, agua y vectores"; mientras que los impactos climáticos están teniendo también su efecto negativo en la salud mental de las personas.

"La quema de combustibles fósiles nos está matando. El cambio climático es la mayor amenaza para la salud que enfrenta la humanidad. Si bien nadie está a salvo de los impactos del cambio climático en la salud, los más vulnerables y desfavorecidos los sufren de manera desproporcionada", asevera el informe de la OMS. Según advierte el texto, la contaminación del aire, fundamentalmente como consecuencia de la quema de combustibles fósiles, causa 13 muertes por minuto en todo el mundo.

Así, el informe exige "medidas transformadoras en todos los sectores" como único camino posible para proteger la salud de las personas. Este fin, destaca, es un beneficio que supera "con creces" los costos que pueda conllevar cualquier implementación de acciones climáticos.

La contaminación del aire causa 13 muertes por minuto en todo el mundo

"Reducir la contaminación del aire a los niveles de las directrices de la OMS, por ejemplo, reduciría el número total de muertes mundiales por contaminación del aire en un 80%, al tiempo que reduciría drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero que alimentan el cambio climático. Un cambio a dietas más nutritivas y basadas en plantas, como otro ejemplo, podría reducir significativamente las emisiones globales, garantizar sistemas alimentarios más resistentes y evitar hasta 5,1 millones de muertes relacionadas con la dieta al año para 2050", señaló la directora de Medio Ambiente, Cambio Climático y Salud de la OMS, Maria Neira.

Por ello, se lanza una petición para que se repasen los objetivos establecidos en el Acuerdo de París -algo que "salvaría millones de vidas cada año"-, incluyendo en los procesos de toma de decisiones climáticas los beneficios para la salud y su valoración económica.

Diez recomendaciones climáticas y de salud "urgentes"​

El informe incluye diez recomendaciones que destacan la "necesidad urgente" y las "numerosas oportunidades" para que los gobiernos prioricen la salud y la equidad en el régimen climático internacional y la agenda de desarrollo sostenible:
  1. Comprometerse con una recuperación saludable, verde y justa de la pandemia de coronavirus.
  2. "Nuestra salud no es negociable". Colocar la salud y la justicia social en el centro de las conversaciones sobre el clima de la ONU.
  3. Aprovechar los beneficios para la salud de la acción climática. Priorizar aquellas intervenciones climáticas con los mayores beneficios sanitarios, sociales y económicos.
  4. Desarrollar resiliencia para la salud a los riesgos climáticos. Construir sistemas e instalaciones de salud resilientes al clima y ambientalmente sostenibles, y apoyar la adaptación a la salud y la adaptación en todos los sectores.
  5. Crear sistemas energéticos que protejan y mejoren el clima y la salud. Guiar una transición justa e inclusiva a la energía renovable para salvar vidas de la contaminación del aire, particularmente de la combustión del carbón. Poner fin a la pobreza energética en los hogares y los centros de salud.
  6. Reconfigurar los entornos urbanos, el transporte y la movilidad. Promover sistemas de diseño y transporte urbanos sostenibles y saludables, con un mejor uso del suelo, acceso a espacios públicos verdes y azules, y prioridad para caminar, ir en bicicleta y el transporte público.
  7. Proteger y restaurar la naturaleza como fundamento de nuestra salud. Proteger y restaurar los sistemas naturales, que suponen las bases para una vida saludable, sistemas alimentarios sostenibles y medios de vida.
  8. Promover la producción de alimentos sostenibles y resilientes y dietas más asequibles y nutritivas que cumplan con los resultados climáticos y de salud.
  9. Financiar un futuro más sano, justo y verde para salvar vidas. Transición hacia una economía del bienestar.
  10. Escuchar a la comunidad de la salud y prescribir una acción climática urgente. Movilizar y apoyar a la comunidad de la salud en la acción climática.

Qué pesados son 🤦‍♀️
 

La crisis climática está afectando cada vez más a la salud mental de niños y jóvenes​

Los niveles de eco-ansiedad, es decir, el miedo crónico al desastre ambiental, están creciendo, especialmente entre los niños y los jóvenes, y es probable que sean significativos y potencialmente dañinos para los individuos y la sociedad, advierten los expertos en la revista 'The BMJ'.

Los investigadores Mala Rao y Richard A Powell, del Departamento de Atención Primaria y Salud Pública, del Imperial College London, en Reino Unido, afirman que si se descuidan los efectos de la creciente ansiedad ecológica "se corre el riesgo de exacerbar las desigualdades sanitarias y sociales entre quienes son más o menos vulnerables a estos impactos psicológicos", mientras que los efectos socioeconómicos -todavía ocultos y no cuantificados- "se sumarán considerablemente a los costes nacionales de hacer frente a la crisis climática".

Y hacen un llamamiento a los líderes para que "reconozcan los retos que se avecinan, la necesidad de actuar ahora y el compromiso necesario para crear un camino hacia un futuro más feliz y saludable, sin dejar a nadie atrás".

Señalan que una encuesta realizada en 2020 entre psiquiatras infantiles de Inglaterra muestra que más de la mitad (57%) atiende a niños y jóvenes angustiados por la crisis climática y el estado del medio ambiente.

Y una reciente encuesta internacional sobre la ansiedad climática en jóvenes de 16 a 25 años mostró que las cargas psicológicas (emocionales, cognitivas, sociales y funcionales) del cambio climático están "afectando profundamente a un gran número de estos jóvenes en todo el mundo".

Estos resultados también ofrecen una visión de cómo las emociones de los jóvenes están relacionadas con sus sentimientos de traición y abandono por parte de los gobiernos y los adultos, escriben. Se considera que los gobiernos no responden adecuadamente, dejando a los jóvenes "sin futuro" y a la "humanidad condenada".

"La mejor oportunidad de aumentar el optimismo y la esperanza en los jóvenes y ancianos eco-ansiosos es garantizar que tengan acceso a la mejor y más fiable información sobre la mitigación y adaptación al clima --explican--. Especialmente importante es la información sobre cómo podrían conectar más fuertemente con la naturaleza, contribuir a elecciones más ecológicas a nivel individual y unir fuerzas con comunidades y grupos afines".

Los autores concluyen que "la crisis climática es una amenaza existencial, y el miedo al futuro no se podrá atajar del todo hasta que se ponga en marcha una estrategia global común y unida para abordar la causa principal, el calentamiento global, y para dar a todos --especialmente a los jóvenes y a las comunidades más vulnerables-- la esperanza de un futuro mejor".


eco-ansiedad 🤣
 

China se ríe de Occidente: no irá a la cumbre climática pese a ser el país que más contamina​

El ser humano no contamina por placer, sino por necesidad. Por tanto, el posible daño medioambiental asociado a la actividad económica tiene que analizarse siempre y en todo caso en conexión con la prosperidad que genera tal producción. Por ejemplo, si hablamos de los problemas de contaminación asociados a China, también tenemos que reconocer que su relativa apertura económica ha propiciado una reducción sin precedentes de la pobreza, que ha bajado del 99,3% al 2,1% entre 1981 y 2019. De modo que el debate es más complejo de lo que puede parecer si solo nos fijamos en los indicadores medioambientales.

La historia de Europa pone de manifiesto que, conforme se han superado ciertos umbrales de riqueza, la intensidad energética de los sectores productivos ha tendido a reducirse, generando cada vez más producción con menos contaminación. Si nos fijamos, por ejemplo, en las emisiones por habitante de gases de efecto invernadero, vemos que esta rúbrica se ha reducido en Europa un 28% en lo que va de siglo XXI.

Hacemos más con menos, sí, pero porque nos podemos permitir el lujo de apostar por sistemas y modelos productivos más caros. La mayor riqueza de Occidente explica la posibilidad de financiar sistemas económicos con mayor eficiencia energética y menor impacto medioambiental. Exigir el mismo desempeño hoy al resto del mundo no sería razonable, porque el grado de desarrollo de las economías emergentes es, simple y llanamente, inferior al nuestro.

Cosa distinta es dar por bueno que el liderazgo político de países como China se desmarque de los acuerdos climáticos internacionales. Si la economía que más contamina se pone de perfil ante tales reuniones, ¿qué sentido tiene imponer al resto de países una pléyade de restricciones que acarrean grandes costes a nivel micro pero apenas tienen resultados en clave macro?

He ahí la cruda realidad del actual sistema de gobernanza en clave climática. Mientras la vida de los europeos enfrenta intervenciones cada vez más incómodas (restricciones al uso del avión o el automóvil, impuestos verdes, limitación de ciertos materiales, etc.), el Partido Comunista Chino se vuelve a salir con la suya y esquiva una nueva ronda de negociaciones, para seguir evitando cualquier tipo de compromiso.

El último lo tenemos en la cumbre climática COP-26 que tendrá lugar la próxima semana en Glasgow y contará con la presencia de los principales jefes de gobierno del mundo. El líder del régimen chino, Xi Jinping, ya ha anunciado que se abstendrá de participar en las jornadas y su gobierno se ha limitado a decir que su movimiento está comprometido con la consolidación de una economía más sostenible, una promesa que choca con la decisión de reabrir muchas de las plantas de producción de carbón del país.

Para entender mejor por qué la ausencia de China hace que estas cumbres sean aún más absurdas, vayamos a los datos:

- Si tomamos como referencia la métrica de referencia en este tipo de negociaciones, que son las emisiones de CO2 a la atmósfera, vemos que China duplica los niveles registrados en Estados Unidos. De hecho, desde 2006, el gigante asiático ha sido el principal emisor de dicho gas de efecto invernadero y, mientras que en Estados Unidos se ha observado una reducción del 13%, en China se ha dado un aumento del 59%.

- En términos relativos, la UE-27 genera el 8,4% de las emisiones de CO2, según datos para 2019, mientras que China tiene una cuota del 27,9% y Estados Unidos se sitúa en el 14,9%.

- En la tasa de crecimiento interanual de las emisiones de CO2, China solo registra un resultado negativo (es decir, un descenso) en cuatro de los últimos treinta años, frente a diecisiete ejercicios con reducciones en el caso de la UE-27 u once en el de Estados Unidos.

- En lo referido a las emisiones per cápita de CO2, China ha disparado esta métrica 2 a 7 toneladas entre los años 1989 y 2019. Como ya hemos señalado anteriormente, en Europa se ha dado una caída cercana al 30%.

Cabría plantearse si, ante la actitud china, quizá es más inteligente volar por cuenta propia, como hizo Donald J. Trump durante su presidencia, en la cual Estados Unidos se desmarcó de los grandes pactos climáticos, incluido el Acuerdo de París. Lejos de empeorar, indicadores medioambientales del país norteamericanos experimentaron una mejora durante su mandato, de modo que el discurso alarmista de ecologistas de extrema izquierda como Greta Thunberg parece chocar con la evidencia de que la mejor receta para mejorar el desempeño medioambiental es el cultivo de una economía eficiente y libre.


Lo que venimos diciendo...y así, ellos tienen energía barata, y nosotros, pagándola a precio de oro

Recordemos que la explicación oficial para la actual crisis de suministros es que China ha paralizado su producción para adaptar su economia a la "lucha contra el cambio climático". Leyendo noticias como esta no parece que sea muy cierta esa explicación.

Por otra parte, llama la atención que ahora los "amigos" de la web Libre Mercado ataquen a China cuando han sido ellos los que durante décadas justificaron la marcha de todas nuestras fábricas a China en nombre del sacrosanto "libre mercado" ¿qué esperaban que ocurriera señores liberales?¿de verdad esperan que les demos alguna credibilidad, cuando incluso hoy se niegan a meter aranceles a los productos chinos ni a tomar ninguna medida contra la invasion de los comercios chinos en España?

Váyanse a paseo.
 

Patrick Moore, expresidente de Greenpeace: "El calentamiento global es la mayor estafa de la historia"​

El exdirector de la ONG Greenpeace y ahora lobbista de la industria nuclear, Patrick Moore, ha declarado en una entrevista a la cadena de radio 'SiriusXM' que el calentamiento global es "un engaño y la mayor estafa de la historia" que se ha "apoderado del mundo científico".

Asegura además que está impulsado por científicos "corruptos enganchados a subvenciones gubernamentales".

Moore ha explicado en el programa 'Breitbart News This Night' que los que aseguran que el cambio climático es una realidad se están aprovechando del miedo y la culpa para controlar las mentes y las carteras de las personas.

"¡El CO2 es el alimento de la vida! No es contaminación. La catástrofe climática es estrictamente una campaña de miedo. Bueno, miedo y culpa. Los científicos intentan producir más miedo para que los políticos puedan usarlo para controlar la mente de las personas y obtener sus votos. Así muchos podrán decir:"Oh, este político puede salvarme"", concluye.

Pese a que de momento la ONG no se ha pronunciado al respecto, sí lo hizo hace unos días cuando Moore calificó a la representante demócrata de Nueva York, Alexandria Ocasio-Cortez, de "imbécil pomposa" e "hipócrita" por pedir que se redujera la producción de combustibles fósiles.

Patrick Moore formó parte de la organización desde la década de los 70 hasta 1986. Desde entonces pasó a promover posiciones antiambientales, al ver negocio en ellas, como la tala de árboles, la energía nuclear, el salmón de cultivo o la minería al mando de empresas como Monsanto, Weyerhaeuser y BHP Minerals, a las que Greenpeace ha expuesto por delitos ambientales. Ahora es un consultor de relaciones públicas de la industria nuclear gracias a su firma Greenspirit Strategies.

Ante estos hechos Greenpeace emitió un comunicado alegando que la opiniones de Patrick Moore "no tienen nada que ver con Greenpeace" y que él no es más que un "cabildero pagado" por la industria nuclear que no representa a la asociación.

 

25.000 personas asistirán a la Cumbre del Cambio Climático que se celebrará en Glasgow, ¿irán en bicicleta?​

El próximo 31 de octubre y hasta el 12 de noviembre se celebrará en el Scottish Event Campus (SEC) de Glasgow (Escocia) la “esperada” Cumbre del Cambio Climático. Según publica la BBC, a la citada cumbre sostenible e inclusiva, además de líderes mundiales, asistirán, nada más y nada menos, que 25.000 vividores del cuento de todo el mundo.

Ni mil, ni dos mil, 25.000 “abrazafarolas” asistirán a esta cumbre de la inventiva para no hablar de las predicciones que han realizado desde hace años porque no han acertado ni una. ¿Y realmente es necesaria la asistencia de 25.000 personas a un cuento como este? Esa misma pregunta se la realiza la BBC en su artículo, pero como estos son unos furibundos defensores de esta farsa se responden a sí mismos:

La pandemia podría verse como el momento perfecto para que la ONU utilice la tecnología para las negociaciones, y se intentó durante una reunión preparatoria de la COP en junio, que duró tres semanas.

Desafortunadamente, no salió bien: los desafíos de la zona horaria y la tecnología hicieron que fuera casi imposible para los países con recursos limitados, el progreso fue limitado y las decisiones se pospusieron.

Como resultado, muchas naciones en desarrollo han insistido en tener una COP en persona. Sienten que es mucho más fácil ignorar sus voces en una conexión de Zoom poco fiable
“.

Pero no crean que van a ir en velero, bicicleta o andando, no. Estos son muy “climáticos y muy verdes”, pero cuando se trata de gastar de lo ajeno pierden el conocimiento. Llenarán aviones comerciales a rebosar, incluso algunos utilizarán jets privados. Y estén seguros de algo, se pondrán a whisky y a los carnívoros haggis hasta que no puedan más o revienten.

 

Vladimir Putin copia a Xi Jinping y se saltará la cumbre del clima COP26​

El presidente de Rusia, Vladimir Putin, no asistirá a la cumbre del clima COP26, que se celebrará entre el 31 de octubre y el 12 de noviembre en Glasgow, Escocia. Así lo ha anunciado esta mañana el portavoz del mandatario, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa telefónica diaria. Un día antes, el Kremlin había informado de que el Putin tampoco viajará a Roma para asistir a la cumbre del G20 a finales de mes, sino que participará en ella por videoconferencia.

La decisión de Putin llega después de que el presidente de China, Xi Jinping, anunciara que tampoco estaría presente en cumbre y supone un nuevo golpe para los planes del Gobierno de Boris Johnson, quien buscaba anotarse un tanto diplomático al escenificar la unidad de los países más ricos y más contaminantes del mundo en torno a una agenda climática más ambiciosa.

Rusia es el cuarto mayor emisor de gases de efecto invernadero del mundo, según la base de datos de la Comisión Europea. El Gobierno de Putin se unió en 2019 al Acuerdo de París sobre el cambio climático, el cual fue establecido por primera vez hace seis años en la cumbre COP21. El país tiene como objetivo reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero al 70% de sus niveles de 1990 para 2030 y alcanzar cero emisiones netas para 2060, más lento que la mayoría de países de Occidente, que esperan alcanzar este objetivo para 2050.

Putin señaló hace una semana en un foro energético en Moscú que su país es "plenamente consciente de cuán importantes son los desafíos" del cambio climático y recordó que en Rusia la temperatura media anual ha aumentado 2,5 veces más rápido que la global. De hecho, tan solo durante la última década, se ha incrementado en 0,5 grados. "Podemos ver y sentir todas las amenazas y los riesgos, tanto para los seres humanos como para el planeta y también para otros países", aseguró el mandatario.

 

Australia, de gran villana a 'conversa' del cambio climático tras ser denunciada por sus emisiones​

Las 270 islas del estrecho de Torres, diseminadas en el Pacífico entre el Cabo York y Papúa Nueva Guinea, han llevado a los tribunales al Gobierno de Australia por la falta de acción ante el cambio climático. Horas antes de que se hiciera público el litigio, el primer ministro australiano Scott Morrison -alineado en su día con Donald Trump y Jair Bolsonaro entre los 'escépticos'- se desmarcó con el insólito anuncio de su plan de "emisiones cero" para el 2050, siguiendo la estela marcada ya por más de 130 países en todo el mundo.

Es la cara y cruz del segundo país del mundo por emisiones per cápita, el mayor exportador de carbón y en primera línea de fuego del cambio climático, como quedó patente de los devastadores incendios del 2018 y 2020 que afectaron a 18 millones de hectáreas.

La demanda ante los tribunales de las 'primeras naciones' del estrecho de Torres ha dejado en evidencia al Gobierno australiano, que podría verse obligado a reducir las emisiones por decisión judicial. El caso australiano ha sido auspiciado por la ONG Grata Fund, que defiende tradicionalmente los derechos de los aborígenes, alegando que los habitantes de las pequeñas islas serían los primeros afectados por la subida del nivel de las aguas con un aumento global de las temperaturas por encima de 1,5 grados.

"Nuestros antepasados han vivido en estas islas durante más de 65.000 años, pero la incapacidad del Gobierno para prevenir la crisis climáticas puede significar que quedemos inundados, que nuestros suelos sean arruinados por la sal y que nuestras comunidades se vean obligadas a marcharse", declaró Paul Kabai, uno de los demandantes. "Convertirse en refugiados climáticos significa perderlo todo: nuestros hogares, nuestra cultura, nuestra identidad".

"Estamos ante un caso que puede hacer historia", advirtió por su parte Isabelle Reinecke, fundadora y directora del Grata Fund, que está asesorando a otras comunidades afectadas en todo el país. "En toda Australia, y en particular entre las 'primeras naciones', la gente está siendo muy perjudicada por la incapacidad de este Gobierno para tomarse en serio la crisis climática".

En plena cuenta atrás para la COP26, y cuando Australia tenía ya asumida su condición de 'oveja negra' de la cumbre, el primer ministro Scott Morrison anunció repentinamente la adhesión de su país al club de emisiones cero para el 2050, aunque sin entrar en detalles sobre cómo lograr esa meta, con referencias vagas al hidrógeno y a la captura de CO2, y con la también vaga promesa de reducir hasta un tercio de las emisiones de aquí a final de siglo con "innovaciones tecnológicas".

La 'conversión' de Morrison puede considerarse en cualquier caso como el primer éxito diplomático ante al COP26 de Boris Johnson, que interpretó así el giro de su estrecho aliado: "Lo que han hecho los australianos es realmente heroico. Sumarse a la coalición de emisiones cero es algo muy difícil para Australia, que depende fuertemente de los combustibles fósiles. Creo que los líderes está empezando a escuchar y entender que estamos en una situación de emergencia".

Scott Morrison no planeaba siquiera asistir a la cumbre del clima, pero la presión del Gobierno británico (meses después de la firma del primer acuerdo comercial post-Brexit) fue vital para hacerle cambiar de idea y puede servir de remoto ejemplo para países como Brasil o Arabia Saudita.

Aun así, Morrison ha advertido que hará la transición "a su manera" y sin tener que soportar "lecciones de otros países que no entienden Australia". Los expertos han incidido en el contraste de su plan de emisiones cero con su "escasa ambición" para la próxima década (una reducción de emisiones del 26% al 28% en el 2030). Más la gran contradicción de seguir siendo el mayor exportador mundial de carbón, con 80 proyectos en lista de espera.

"El compromiso de 'emisiones cero' nos sigue dejando en el último lugar entre los países industrializados, a no ser que exista un esfuerzo mucho mayor para reducir las emisiones en esta década", advirtió Simon Bradshaw, director de investigación de Climate Council, la organización de divulgación y activismo climático más reconocida en Australia.

"Estamos ante el momento definitivo para el mundo en la respuesta ante el cambio climático, y Australia sigue siendo el villano, un desertor de la comunidad internacional", agregó Bradshaw. "La partida se acabará, y nadie nos tomará en serio, si Australia permite que sigan adelante los proyectos contaminantes de combustibles fósiles".

"Australia se está quedando atrás de sus propios estados y territorios, de sus socios comerciales y de otros países con los que se puede comparar", declaró entre tanto el ex secretario general de la ONU Ban Ki-moon. "El mundo está esperando a que Australia ocupe su lugar en la comunidad internacional y eleve su ambición climática".