La gran estafa del CO2 y el Cambio Climático ☀️

A los pobres jabalíes también “les toca la china” de ser culpables del cambio climático, ahora nos dicen que liberan más CO2 que 1 millón de coches​

El equipo en el que juegan los grandes medios de comunicación de España está claro desde hace mucho tiempo y no es precisamente en el equipo de la información veraz para proteger a los ciudadanos y mantenerles alerta ante los abusos del poder.

Esto sucede desde hace años ya, pero desde que Sánc-HEZ es presimiente la cosa ha ido a mucho peor, aunque pareciera casi imposible. Un claro ejemplo es el digital 20 Minutos que cada día publica una estupidez más gorda que el día anterior. En el día de hoy, una de las noticias de su portada ya es más que absurda, resulta incluso hilarante: “Los jabalíes podrían ser una importante amenaza para el planeta: liberan más CO2 que un millón de coches”.

Jabalies-768x393.jpg


Y lo sueltan así, como si fuera lo más normal del mundo y dando la sensación de que piensan que, como todos los que lo vamos a leer somos estúpidos nos vamos a tragar lo que haga falta. Aunque por otro lado, tampoco crean que nos extraña demasiado porque la cantidad de tonterías e insensateces que están contando con la historia del virus hay mucha gente que se la traga.

Y es que ahora el falso cambio climático va a ser culpa de todo el mundo y lo mejor es que nos convirtamos en consumidores de productos sintéticos. El extremo al que está llegando esta gente debería ser penado con la cárcel. Reírse de nosotros de esta forma debería ser ya un delito, si no lo es todavía.

 



Está previsto que el próximo junio se lleve a cabo un proyecto respaldado por Bill Gates para rociar millones de toneladas de tiza en la estratosfera, en un intento de “atenuar el sol”, reducir el calentamiento global y enfriar la Tierra, informa Rebelión en la granja.
 

El IPCC culpa al ser humano del apocalipsis climático inminente y pide 100.000 millones para evitarlo​

Este lunes el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, conocido como IPCC, ha publicado su sexto informe de Evaluación sobre Cambio Climático que se compone de tras partes y de un informe de síntesis.

Participado por alrededor de un centenar de científicos de todo el mundo, el informe no sorprenden en absoluto, y para quien tuviera dudas, las aclara: el IPCC afirma de manera "inequívoca" que el cambio climático no sólo está en marcha, sino que se está recrudeciendo y además es por culpa del hombre.

Añade que el cambio climático está afectando a todas las regiones habitadas del mundo y provocando que los fenómenos meteorológicos extremos, como olas de calor, fuertes precipitaciones, sequías y ciclones tropicales son cada vez más frecuentes. Todo es por culpa del hombre y por culpa del CO2 que emitimos en nuestras fábricas y coches, todo: el calor extremo, incluidas las últimas olas de calor, que son cada vez más frecuentes desde 1950. También las olas de frío, que cada vez son menos frecuentes y menos frías, pero igualmente culpa del hombre.

Además, considera que los episodios de lluvias extremas han sido más frecuentes también desde 1950. Lo mismo con los ciclones tropicales importantes y en el Pacífico Norte.

El límite del peligro para la tierra​

Como es habitual en los informes del IPCC, también pronostican cuánto se calentará la tierra si seguimos emitiendo gases de efecto invernadero. Y sería muy por encima de un calentamiento de 1,5 grados, que es lo que puede soportar la tierra (siempre según el IPCC).

Los climatólogos que firman el informe consideran que, a menos que se produzcan grandes reducciones de dióxido de carbono y otras emisiones de gases de efecto invernadero en las próximas décadas, el aumento de la temperaturas mundial superará el umbral establecido en el Acuerdo de París.

En el Acuerdo Climático de París del año 2015, los países establecieron el objetivo de mantenerse por debajo de los 2 grados, y preferiblemente a 1,5 grados, por encima de los niveles preindustriales.

Si estos niveles no se mantienen, los expertos concluyen que el clima extremo, así como las sequías y las inundaciones, se volverá aún más habitual y el nivel del mar aumentará, el hielo del Ártico disminuirá y muchas plantas y animales "no podrán adaptarse" a estos cambios.

En este sentido, el informe del IPCC subraya que limitar el aumento de la temperatura a esos niveles requiere "una acción urgente y drástica", ya que si no la temperaturas global de la superficie "seguirá aumentando hasta al menos mediados de siglo en todos los escenarios de emisiones considerados".

Para los científicos climáticos, el calentamiento global de 1,5 grados y 2 grados se superará durante el siglo XXI "a menos que se produzcan grandes reducciones de CO2 y otras emisiones de gases de efecto invernadero en las próximas décadas".

¿La solución? Recaudar 100.000 millones​

Como siempre, la única salvación ante el apocalipsis climático son medidas sociaistas e intervencionistas: Ante esta "alarmante situación", el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ha exigido a los políticos que tomen medidas "rápidas y drásticas". "Las campanas de alarma son ensordecedoras y la evidencia es irrefutable", ha sentenciado.

En sus palabras, este informe debe ser una "sentencia de muerte" para el carbón y los combustibles fósiles, antes de que "destruyan" el planeta. "Si combinamos fuerzas ahora, podemos evitar una catástrofe climática", ha asegurado.

De este modo, Guterres ha hecho un llamamiento a los países ricos y los bancos de desarrollo para que proporcionen más dinero para la adaptación al cambio climático en las partes más pobres del mundo. "Se debe cumplir la promesa de recaudar 100.000 millones de dólares al año", ha dicho.

Y si no, el apocalipsis​

En cuanto al derretimiento de los polos, el IPCC advierte de que los glaciares continuarán derritiéndose durante décadas o siglos, mientras que durante el siglo XXI la capa de hielo de Groenlandia es "prácticamente seguro" que continúe derritiéndose y es "probable" que ocurra lo mismo con la capa de hielo de la Antártida.

Sobre el aumento del nivel del mar, los científicos prevén que el aumento continúe durante todo el siglo XXI y que los fenómenos extremos del nivel del mar que ocurrieron una vez por siglo en el pasado podrían ocurrir anualmente en varias localizaciones en 2100.

Por otro lado, el informe incide en que, con "alta probabilidad", un calentamiento de 1,5 grados "intensificará" las fuertes precipitaciones e inundaciones en África y Asia. Este incremento de las precipitaciones e inundaciones tiene una probabilidad de "media a alta" en América del Norte y "media" en Europa. En este sentido, los científicos prevén que la magnitud del cambio en las próximas décadas aumentará a medida que aumenten las temperaturas.

Asimismo, el documento resalta la "alta probabilidad" de que las precipitaciones del monzón aumenten a medio y largo plazo, especialmente en el sur y sudeste de Asia, el este de Asia y África occidental, excepto en el extremo occidental del Sahel.

En referencia a las sequías, el IPCC prevé que, a 2 grados de calentamiento global o más, varias regiones de África, América del Sur y Europa sufrirán un aumento en la frecuencia y/o severidad de las sequías agrícolas y ecológicas con una probabilidad "media a alta". También se prevén aumentos de las sequías en Australasia, Centroamérica, Norteamérica y el Caribe con una probabilidad "media".

En cuanto al aumento de las temperaturas de las ciudades, los científicos advierten de que una mayor urbanización unida a fenómenos de calor extremo más frecuentes "aumentará la severidad de las olas de calor". Los expertos destacan que las ciudades costeras también pueden sufrir más inundaciones debido al aumento del nivel del mar y precipitaciones más torrenciales.

¿Consenso?​

Lo que no señala este informe, y menos los políticos que lo promocionan, pagan y luego utilizan para justificar nuevas subidas de impuestos en post de la descarbonización para tratar de salvarnos de nosotros mismos y con nuestro propio dinero, es que sólo reúne el consenso de los científicos que participan en el informe, pero en absoluto el consenso de la comunidad científica.

Sin ir más lejos existe una red internacional formada por 700 científicos y profesionales de reconocido prestigio que mantienen que "no existe emergencia climática".

Entre otras cosas consideran que los factores naturales, no exclusivamente antropogénicos, causan calentamiento; que éste, además, es mucho más lento de lo pronosticado por el grupo de expertos de la ONU (IPCC); que la política climática se basa en modelos de medición y previsiones inadecuados; que el CO2, pese a su mala fama, es la "base de toda vida en la Tierra"; que el calentamiento global no ha aumentado los desastres naturales; o que, en definitiva, "no existe causa de pánico ni alarma".

"El objetivo de la política global debe ser la prosperidad para todos proporcionando energía confiable y económica en todo momento. En una sociedad próspera, los hombres y las mujeres están bien educados, las tasas de natalidad son bajas y las personas se preocupan por su medioambiente", añade el documento. Las fuertes restricciones planteadas, junto con el fuerte encarecimiento de la energía, por el contrario, obtendrán como resultado un mayor empobrecimiento económico.


Qué pesaos 🤦‍♀️
 
Cuando se habla de calentamiento global, uno tiene que esforzarse y mucho para encontrar datos que certifiquen justificación a tanta alarma climática. Según los medios comprados aseguran que nuestra civilización se dirige irremediablemente hacia “Una Hecatombe climática”. Y uno se tiene que esforzar, porque no está nada claro que el planeta se esté calentando. Esa es la conclusión que hemos llegado tras revisar cientos y cientos de datos históricos de temperatura en España. Estos datos están al alcance de cualquiera entrando en el apartado histórico de la Agencia Estatal de Meteorología. También hemos comparado estos datos oficiales, con otros proporcionados por estaciones meteorológicas privadas, y las conclusiones dejan este tema del calentamiento visto para sentencia.

CADIZ

En mi querida Cádiz, se comenzaron a recoger datos meteorológicos en el año 1955. La temperatura máxima absoluta, nos habla de las temperaturas máximas recogidas anualmente en dicha localización. Desde 1950, las temperaturas en época estival han rozado los 40 grados, excepto en 1982, que Cádiz superó los 45 grados. Pero lo más importante de este gráfico, como los restantes que veremos, es la progresión de temperaturas máximas registradas desde 1950. Desde entonces hasta ahora, la línea de temperaturas máximas no es creciente, sino que se mantiene siempre en el mismo nivel de datos. Recordemos otro dato importante. Del 1957 al 1963, las temperaturas máximas no son diferentes al periodo comprendido desde 2008 al 2020. Si el calentamiento global fuera tan inminente y claro, lo primero que veríamos sería una línea estadística ascendente muy pronunciada, y una diferencia de temperaturas en los años 60, muy diferente a la actualidad. Y no es así. Otro dato importante, desde 1957 a 1963 las fábricas no eran tantas como ahora, no había tantos coches como ahora, no se contaminaba tanto como ahora. Entonces ¿Por qué las temperaturas máximas e incluso mínimas prácticamente no han cambiado?

CADIZ.png


CIUDAD REAL

El histórico de temperaturas comienza para Ciudad Real en 1970. Desde entonces, y como pasa en Cádiz, las temperaturas máximas no han variado mucho, sobre todo, desde 1977 hasta 2020. En 1995, Ciudad Real superó los 45 grados. No obstante, los medios de desinformación continúan asegurando que ahora estamos registrando temperaturas por encima de lo habitual.

CIUDAD-REAL.png


CÓRDOBA

La preciosa Córdoba no está exenta de polémica. Sus registros meteorológicos comenzaron en 1959, y desde entonces hasta la fecha, los valores han sido normales y habituales para la zona. Picos de temperatura máxima en Córdoba de más de 46 grados en 1964, 1978, 1995, 2003 ó 2018. ¿Nos están hablando que en Córdoba nunca hizo este calor?

CORDOBA.png


HUELVA

En Huelva los datos son demoledores para los adictos al calentamiento global. Sus registros comenzaron en 1918 y desde entonces, la línea de temperaturas máximas no ha cambiado prácticamente nada desde entonces a la actualidad. El gráfico de color amarillo/naranja lo deja muy claro, nada de calentamiento global y menos alerta climática. Igual que en Cádiz y otras ciudades Españolas, existen datos de máximas absolutas muy altas cuando se supone que entonces no había tanta polución, tráfico rodado, o empresas. Ojo, y sobre todo, teniendo en cuenta que las temperaturas son prácticamente las mismas en 1920, que en 2020 con mucha más población mundial. Así que el mito de la sobrepoblación relación cambio climático no se sostiene por ningún lado.

HUELVA.png


MADRID

Creo que no me voy a esforzar mucho en explicar el siguiente gráfico porque es claro en cuanto a valores máximos de temperaturas. Desde 1944 hasta la actualidad, poco o nada han cambiado las temperaturas.

MADRID.png


Para no hacer pesado este artículo, les dejamos a continuación los datos históricos de Logroño, Salamanca, Toledo y Vitoria, para que ustedes mismos saquen sus propias conclusiones.

Ojalá algún día hubiera algún gran medio de comunicación televisado que explicara lo mismo que hemos hecho nosotros. Información clara y directa. Aquí y ahora hemos acabado de un plumazo con la gran mentira del cambio climático y sobre todo, con el miedo y la psicosis.

Atentamente,
julio: garcia-alvira

 

El cambio climático, una mentira de diseño que eclosiona en plena crisis covidiana. ¿Casualidad?​

Cada vez que hablan “los expertos” es para echarse a temblar, porque alguna mala noticia traen. Y siempre mienten. No sirven a la sociedad, sino al sistema y a sus cuentas corrientes. El chasco que se van a llevar cuando Caronte los transporte en su barca y caigan en la cuenta de que una vil moneda bajo la lengua es suficiente, y que los réditos del Mal no cotizan en ese lado de la realidad, salvo para entrar en el averno.

Pinceladas mitológicas aparte, los expertos del cambio climático han vuelto con su tabarra trasnochada y cansina, pero rentable, que es lo que importa y, sobre todo, cortina de humo para delinquir sin barreras y a la luz del día, bien adornada, claro está, con eufemismos, exageraciones, invenciones, tergiversaciones y mentiras al por mayor cocinadas ad hoc para crear el golpe de efecto. “El ritmo del cambio se está acelerando, es tiempo de actuar y de hacerlo ya […] Es imprescindible acelerar el ritmo de transformación de nuestro modelo económico si queremos vencer la amenaza”, dice Teresa Ribera, ministra de “Transición Ecológica y el Reto Demográfico” –el nombrecito es para nota—, secundado por la de Derechos Sociales, Ione Belarra –otra eminencia que tal baila—. Y entre la una y la otra, el caballero de mohatra, Pedro Sánchez Castejón. Esto ocurre tras conocerse el sexto informe de Evaluación sobre el cambio climático de los expertos de marras. ¡Lo que se nos viene encima con la aceleración del cambio de modelo económico, teniendo como telón de fondo el cambio climático y la pandemia! Dos grandes tramas para transformar aceleradamente a una sociedad anestesiada y sumisa, que camina sin rumbo, acostumbrada a que se lo den todo pensado y dispuesta siempre a aceptar cualquier patraña. Estoy segura de que las palabras del uno y de las otras no iban dirigidas a los españoles, sino a sus “amos” de la cúpula. Tienen que demostrar que la apisonadora está engrasada y que España está entregada.

He publicado mucho sobre el gran engaño del cambio climático, pero no está de más retomar la información. Este texto no es mera opinión, sino basado en datos a los que cualquiera puede acceder. Solo hay que tomarse el trabajo de investigar y deducir. Veamos qué hay detrás de todo este asunto y cómo se ha ido cocinando a lo largo de las últimas décadas esta gran manipulación sobre el cambio climático, que eclosiona precisamente en este momento de pandemia covidiana, coincidiendo a la vez con la reforma de la Ley de Seguridad Nacional ¡Esto no es casualidad! Son tres pilares para sustentar el mayor ataque a la humanidad en toda su historia. Por si sirve de algo, me propongo publicar una serie de artículos pormenorizando la gestación de esta gran mentira satánica.

En realidad no es una mentira, sino una verdad mentirosa –perdón por la contradictio in terminis—, y esto es lo grave. Es cierto que se está produciendo un cambio climático, pero no por causas naturales ni por culpa del ser humano y la mala utilización de los recursos del planeta, como nos quieren hacer creer, sino de una manera provocada.

El famoso High Frequency Active Auroral Research Program (HAARP), del que tanto habla la conspirología desde hace tiempo, fue puesto en marcha ya en los años sesenta con la intención de modificar el clima, y ha despertado el interés y la preocupación de muchos científicos responsables.

Que el clima está presentando anomalías que nuestros mayores no habían presenciado, nadie puede negarlo. Las imprevistas nevadas o granizos en verano y los calores agosteños y repentinos de febrero están ahí para demostrarlo. Huracanes y ciclones son más agresivos que nunca y hasta parece que están cambiando la temporada de aparición y las trayectorias naturales. El cambio también se nota en la luz solar, que en los últimos años parece que llega filtrada por una neblina blanquecina o plateada que casi nos deslumbra. Debido a este filtro, creado artificialmente, en muchos lugares ya no se ven las clásicas puestas de sol anaranjadas. El cambio lo vemos también en el florecimiento de los árboles, en la maduración de algunas frutas, o en el comportamiento de algunas aves, que ya no saben si emigrar o quedarse. Es como si a la naturaleza, de repente, se le hubiera estropeado el reloj.

No faltan quienes opinan que esto se debe a los ciclos propios de la naturaleza. Sin embargo, otras voces, basándose en datos, más científicos que especulativos, apuntan hacia un cambio climático provocado, con fines económicos. Si todo se quedara ahí, podríamos perdonar su irresponsabilidad a los megalómanos y coleccionistas de ceros para añadir a sus cuentas corrientes. Pero mucho nos tememos que lo que se esconde tras esta arma mortal es de unas dimensiones tan destructivas para la humanidad, que da miedo pensarlas. Pero vamos a seguir.

Desde siempre, los seres humanos han querido controlar el clima, fuera a través de rogativas a los dioses para que enviaran la lluvia deseada, o fuera a través de hechiceros o chamanes que tenían el poder de controlar los agentes meteorológicos. El santón budista, Milarepa, que vivió hacia el año 1000, tenía la facultad de desencadenar tempestades y así destruía las cosechas de sus vecinos. En México, existen unos chamanes llamados graniceros, que controlan la lluvia y las tormentas. Hemos tenido la oportunidad de ver a don Lucio en plena acción con los meteoros. Pero esta es otra historia.

Dejando a un lado el componente mágico de estas prácticas, en los años cincuenta, Wilhelm Reich, construyó un artefacto denominado cloudbuster, con el que desviaba huracanes y hacía llover. Consistía en una especie de cañón rompenubes, con el que aseguraba controlar la capa de orgón que, supuestamente, rodea la Tierra. A Reich nadie le hizo caso en su tiempo, aunque su invento llegó a conocimiento del presidente Eisenhower. Por esos años, la Casa Blanca ya tenía un asesor para modificar el tiempo, el capitán Howard T. Orville. Este, sin duda, recogió toda la información enviada por Reich, mientras este daba con sus huesos en la cárcel. Estaba prohibido inventar si eso atentaba contra los intereses y “verdades” del sistema. ¡Justo como hoy!

Los primeros documentos “serios” que hablan de experimentos para controlar el clima datan del año 1877. El profesor de la Universidad de Harvard, Nathaniel Shaler, propuso desviar las corrientes marinas con el fin de deshelar el Polo Norte. A partir de ahí, se ha continuado con el delirio de enmendarle la plana a la naturaleza, con la puesta en marcha de diferentes proyectos, como Argus, Skywater, Stasfish o Popeye. Sin embargo, es a principios de los sesenta cuando empieza el auténtico debate sobre la modificación del clima, y alcanza su punto álgido a partir de los 90, con la aplicación de grandes partidas presupuestarias y la presentación de programas y actividades.

En el año 1992, el documento Implicaciones políticas del calentamiento derivado del efecto invernadero, de la Academia Americana de Ciencias, fue todo un hito y punto de partida en las políticas de los años venideros sobre el clima.

Cómo surge el concepto “efecto invernadero”​

El concepto “efecto invernadero” fue formulado en 1896 por el físico y químico sueco, Svante Arrhenius, autor de la Teoría de la disociación electrolítica. Este afirmaba que la presencia de ciertos gases en la atmósfera, como el CO2, podía provocar un aumento de la temperatura global de la superficie terrestre, y planteó la hipótesis de que la Tierra podía evitar una nueva era glaciar, gracias al calor de las fábricas. Sin embargo, la teoría no tuvo demasiado eco y fue abandonada hasta que Hansen la reactiva años después, para darle una ocupación a la NASA y a sus satélites artificiales.

En los años ochenta, Thomas E. Bearden, físico e ingeniero nuclear, trabajó para el departamento de Defensa de EE.UU. experimentando con nuevas armas de guerra, con el pretexto de que los rusos estaban ensayando técnicas sofisticadas para modificar el clima y arruinar su economía agrícola, amén de otros planes de mayor alcance. En efecto, los rusos estaban muy avanzados en estas tecnologías, pero con el hundimiento de la URRS, muchos científicos recibieron ofertas para trabajar en Estados Unidos, Canadá y Alemania. Por esos años, se empezó a hablar de la utilización de los haces de ondas escalares. Eran los comienzos del Programa de Investigación de Alta Frecuencia Auroral Activa (HAARP, por sus siglas en inglés), descrito en el Informe A4-0005/99 como “un sistema de armas destructor del clima” que debiera considerarse “una amenaza para el medio ambiente con un impacto incalculable para la vida humana”.

Recordamos ahora un artículo del ingeniero Alberto Borrás Gabarró, publicado hace más de treinta años en la revista Enigmas, donde leemos:

Estas ondas se emitían desde unas potentes antenas direccionales llamadas Howitzer, y uno de sus efectos se registraba en múltiples bandas (de 3 a 30 MHz), en un sistema que los norteamericanos y los radioaficionados llamaron WP, Woodpecker (pájaro carpintero), ya que en los altavoces se captaba un sonido muy parecido al tac, tac, tac de esa ave.

Las emisiones WP se iniciaron en 1976, y en una década el clima de EE.UU. se alteró tan radicalmente, que un riguroso estudio publicado por la prestigiosa revista Science, demostraba que tal anomalía solo se podía producir en un año de cada 1200. […] Según parece, estas frecuencias WP perseguían también otro objetivo aún más insidioso y delictivo: interferir en los procesos cerebrales humanos. (Nótese que se habla de interferir en los procesos cerebrales humanos, un tema de rabiosa actualidad hoy).

Parecía ciencia-ficción, pero era para echarse a temblar. Y los que empezamos a columbrar lo que se avecinaba en los próximos años, les aseguro que temblamos.

Mi marido y yo hemos oído este tac, tac, tac pernicioso, sin sospechar que se trataba de una tecnología especial. Estábamos en Puerto Rico y, cuando regresábamos de la playa, teníamos la costumbre de escuchar radio Exterior de España, en onda corta. De pronto, empezaba el tac, tac, tac y casi no dejaba oír la locución. Un tiempo después, coincidimos con el doctor Rodríguez Delgado en un congreso y hablando de las experiencias con microondas le preguntamos sobre este extremo. No recuerdo qué nos dijo en concreto –yo aún estaba muy verde por aquel entonces—, pero, por sus palabras y sus silencios, mi marido dedujo que estaban ensayando con un determinado tipo de ondas, con fines no muy éticos.

Hace casi medio siglo, el que fuera consejero para la Seguridad Nacional de Carter, Zbigniew Brezinsky, predijo un modelo de sociedad mucho más controlada, dirigida por una nueva élite de poder que no escatimaría recursos técnicos para planificar los resultados electorales, eso sí, haciendo creer a los ciudadanos, que viven en democracia; y decir democracia es decir libertad. Basándose en las palabras de Gordon MacDonald, especialista en sistemas bélicos y asesor de Nixon, escribió estas escalofriantes revelaciones:

Los estrategas políticos están tentados a explotar la investigación sobre el cerebro y la conducta humana. La utilización de impulsos con exacta sincronía puede conducir a un modelo de oscilaciones que concentran niveles relativamente altos de energía sobre ciertas regiones de la Tierra. Así, se puede desarrollar un sistema capaz de afectar seriamente a la actividad cerebral de grandes poblaciones en regiones seleccionadas y durante un prolongado periodo.

Y por si no nos hubiera quedado claro, en otro momento remacha el clavo al exponer:

… Esta élite no dudará en lograr sus fines políticos utilizando las últimas técnicas modernas para influir en el comportamiento público, manteniendo a la sociedad bajo una estrecha vigilancia y control. El momento técnico y científico les proporciona los medios para explotarla.

¿Se dan cuenta de que esto es la realidad actual y que nada es improvisado? Hemos sido unos perfectos estúpidos, y no sé por qué hablo en pasado. Insisto en estas referencias para aclarar que esto no es algo que surgió de la noche a la mañana, en la era Internet, sino que se viene gestando desde hace décadas. El plan para dominar el mundo es tan viejo como el ser humano, pero ahora parece que estamos tocando fondo, porque las armas que el sistema tiene para mantenernos atontados y aletargados van mucho más allá del “pan y circo” tan socorrido de los romanos.

La pieza importante del HAARP es una patente con el título Método y aparato para alterar una región en la atmósfera de la Tierra, ionosfera, y/o magnetosfera, basado en la tecnología de Nikola Tesla, lo cual se especifica en el mismo. ¿Sabe Pedro Sánchez quién fue Tesla? Lo dudo. Él solo es un muñeco diabólico en este descomunal juego de rol en tiempo real. Eso sí, está encantado con el papel. Como vemos, todas las líneas convergen en un vértice denominado CONTROL.

Envío de frecuencias electromagnéticas a la ionosfera​

El HAARP tiene varias antenas distribuidas por todo el planeta, que envían frecuencias electromagnéticas a la ionosfera. Oficialmente es “un proyecto científico cuyo objetivo es el estudio de la ionosfera, haciendo hincapié en la comprensión y el uso de la misma para mejorar los sistemas de comunicación y de vigilancia, con fines tanto civiles como de defensa”, según leemos en sus papeles. ¿Defensa de los extraterrestres? No se tomen la pregunta a broma. Durante el mandato del presidente Ronald Reagan se puso en marcha la Star Wars, la guerra de las estrellas. En más de una ocasión, el actor vaquero de la Casa Blanca habló de la necesidad de defender la Tierra frente a una invasión alienígena. Recordemos las declaraciones en tándem con Mijaíl Gorbachov sobre la unión frente a enemigos foráneos. También se define el HAARP como una serie de “calentadores ionosféricos”, para caldear el aire cuando convenga.

La mayor de estas antenas es la de Garona, Alaska, con una potencia de 1GW (gigawatio), operando entre 1 y 15 MHz. El proyecto funciona en conjunto con otros programas, como el brasileño de Modificación de la Ionosfera (BIME) y el Sura (la antigua Gorki), en Rusia, un emplazamiento similar al estadounidense, y casi seis veces más potente [1]. En el próximo artículo continuaremos con esta “historia para no dormir” sobre el clima.
(Datos de mi libro Conspiraciones contra la humanidad. La agenda de los amos del mundo, con actualizaciones de las últimas noticias)

NOTAS:

[1] En 1999, el Parlamento europeo advirtió de los grandes peligros de estos programas. En el 2002, el Parlamento ruso afirmó que Estados Unidos buscaba dispositivos capaces de utilizar la troposfera, como agente destructor.

 
photo-2021-08-25-15-52-41.jpg


El hielo que iba a desaparecer en el Polo Sur resulta que no sólo no desaparece sino que está creciendo. Seguro que ha sido por comer menos chuletones.

NUEVO - El hielo marino del Polo Sur ha repuntado en 2020 y 2021, hasta alcanzar los niveles de hace unas tres décadas. Además, la tendencia de los últimos 40+ años (la era de los satélites) sigue siendo de crecimiento significativo (~1% por década).

Los principales medios de comunicación guardan silencio.

 



Ya están mostrando sus cartas. El nuevo peligro mortal será a partir de ahora el Cambio Climático. Creemos que poco a poco el Covid dejará paso a la Hecatombe Climática ya que es otro de los puntos importantes dentro de la Agenda 2030
 

La próxima farsa ya está aquí: La ONU le pide a Australia que cierre toda su industria del carbón de aquí a 10 años para luchar contra el cambio climático​

Parece que, a pesar de que a toda esta farsa del virus no se le está viendo un final inminente, “los de siempre” ya andan como locos por montar la próxima en condiciones para ver si consiguen volvernos locos a todos de una vez, o matarnos de hambre.

De esta forma, Selwin Hart, subsecretario general de la ONU y asesor especial sobre acción climática, ha dicho en la Universidad de Australia que eliminar toda la industria del carbón de aquí a 2030, sería un paso esencial para reducir el calentamiento global. “Si el mundo no elimina rápidamente el carbón, el cambio climático causará estragos en toda la economía australiana: desde la agricultura hasta el turismo y en todo el sector de servicios”, añadió Hart.

La industria del carbón en Australia da empleo a 50.000 personas y es la segunda industria que más exporta en Australia. Además representa el 6% de la producción mundial por detrás de China, India e Indonesia.

De momento, el ministro de Recursos de Australia, Keith Pitt, ha rechazado esta propuesta de la ONU declarando que “el futuro de esta industria crucial lo decidirá el gobierno australiano, no un organismo extranjero que quiera cerrarlo, lo que le costará miles de puestos de trabajo y miles de millones de dólares de exportación para nuestra economía”.

A pesar de eso y viendo las noticias que se están produciendo a propósito del virus en Australia, no nos extrañaría nada que esos globalistas que gobiernan aquel país tomaran decisiones ilógicas como esas. Ya se sabe que el que manda, manda y esta “pandemia” nos está dejando muy claro que los políticos no son precisamente los que mandan, sino unos simples mandados.

 

Meteorólogo acaba, en un minuto, con el rollo del cambio climático​

Ocurría en los informativos de Canal Sur Televisión, en la entrevista a un veterano meteorólogo andaluz, don Julio Marvizón, que era preguntado por las últimas inundaciones que hemos vivido.

Y don Julio Marvizón contestaba de manera muy clara y muy directa a la presentadora, en el sentido de que la atmósfera tiene sus ciclos y que estos se van repitiendo a lo largo de los años, y que lo que ocurrió hace unos años o décadas tiende a volver a repetirse.

Pero lo mejor viene al final de este video, cuando la presentadora le pregunta si estos hechos que se vuelven a repetir son consecuencia del cambio climático, la respuesta por parte del meteorólogo es clara en el sentido de que no tiene nada que ver con ese cambio climático que nos quieren vender, porque si ocurrieron en el pasado, el hecho de que se repitan no es consencuencia de un cambio climático, sino de los ciclos de la atmósfera y el clima.

Así de claro y así de sencillo. Pero claro, cuando hay tantos intereses, cuando hay tanta gente viviendo de eso del cambio climático es normal que nos lo metan hasta en la sopa, porque, al fin y al cabo, es un negocio…




 

La vicepresidenta Nadia Calviño utiliza un Falcon para ir de Vigo a Santiago de Compostela (13 minutos de vuelo)​

Esta gente del gobierno social comunista que nos desgobierna tiene más cara que espalda y nos toman el pelo todo cuanto pueden. Y hemos tenido un ejemplo más de lo que es esta gente en el viaje que la vicepresidenta primera del Gobierno, Nadia Calviño, ha hecho en un Falcon, de Vigo a Santiago de Compostela el pasado miércoles, ¡13 minutos de vuelo!

Y estos son los que luego nos dicen que los vuelos en avión contaminan mucho y que hay que reducirlos, ¡pues vaya ejemplo! Y más todavía cuando el trayecto entre las ciudades de Vigo y Santiago de Compostela es de 88 Kilómetros, por lo que perfectamente lo podría haber realizado en el coche oficial en unos 40 minutos, ¿de verdad era necesario un Falcon para ese trayecto?




Así lo ha denunciado el periodista Carles Enric en un mensaje publicado en su cuenta de Twitter, en el que decía lo siguiente: «La Ministra @NadiaCalvino mueve un avión vacío de Vigo a Santiago, 13 minutos, por no ir en coche. Si 13 minutos vuelo! ¡Dimisión y a la calle ya!».

Y lleva toda la razón Carles Enric, el uso de un Falcon para un vuelo de este tipo debería ser una razón más que suficiente para que presentara su dimisión y se marchara a su casa, por sinvergüenza, pero esto no pasará, porque para eso es socialista y está por encima del bien y del mal…