Ya antes de vestirme se me ha puesto mal cuerpo y el corazón a 200. Apenas 1 min. de caminata y llego al establecimiento. Veo que hay cola y empeoro, me da un sofoco, subidón de calor, me empiezo a marear y la doña me dice que me vuelva corriendo a casa. En ese instante pronuncio las palabras mágicas: "dame más, dámelo todo, quiero ver cómo me matas en este mismo instante".
Entonces, como por arte de magia llegó la calma y pude hacer mi compra con normalidad. De vuelta a casa me di el lujo de subir por las escaleras en vez de coger el ascensor para demostrarle quién tiene el poder.
Entonces, como por arte de magia llegó la calma y pude hacer mi compra con normalidad. De vuelta a casa me di el lujo de subir por las escaleras en vez de coger el ascensor para demostrarle quién tiene el poder.
