Una mujer de 36 años, Cristina S. N., degolló con un cuchillo de cocina a su bebé de 11 meses en la localidad valenciana de Vilamarxant y luego se arrojó al vacío desde la azotea de un edificio de tres plantas. La presunta parricida, que sobrevivió a la caída, dejó una nota de suicidio en la vivienda, situada junto al parque Sant Blai.
El trágico suceso ocurrió sobre las diez de la mañana de este lunes. Los guardias civiles que acudieron al lugar auxiliaron primero a la mujer, sin saber el horrendo crimen que acababa de cometer, y poco después descubrieron el cadáver del niño cuando subieron al inmueble.
Tras inspeccionar el edificio, los agentes siguieron un reguero de sangre desde el piso hasta la azotea, donde encontraron el cuerpo ensangrentado del pequeño junto a un trastero. La presunta parricida no tiene antecedentes por maltrato ni tampoco figura su nombre en el sistema de violencia de género, según confirmaron fuentes policiales y jurídicas.
Un equipo del Servicio de Ayuda Médica Urgente (SAMU) asistió a la mujer, y tras estabilizarla debido a los graves traumatismos que presentaba, la intubaron y trasladaron en una ambulancia al Hospital Universitario y Politécnico La Fe, donde quedó ingresada «con pronóstico reservado», según fuentes médicas, y bajo la custodia de dos guardias civiles. El padre del bebé es un militar de 34 años que está destinado en un acuartelamiento de la provincia de Valencia. La pareja está empadronada en Vilamarxant desde el 2017.
Conmoción en Vilamarxant
El crimen ha causado una gran conmoción en el pueblo. «Esto es inhumano. ¿Cómo matas a un bebé que no tiene culpa de nada?», manifestó una mujer con rabia y pena tras enterarse del crimen. Algunos vecinos sabían que Cristina sufría depresión desde hace varios meses. La mujer tuvo que abandonar su anterior empleo y los vecinos no tienen constancia de que tuviera otro trabajo.
El matrimonio llegó al pueblo hace siete años, pero no tenía mucha relación con el vecindario. La mayoría dice que no la conocían más allá de un «hola» o «adiós».
El trágico suceso ocurrió sobre las diez de la mañana de este lunes. Los guardias civiles que acudieron al lugar auxiliaron primero a la mujer, sin saber el horrendo crimen que acababa de cometer, y poco después descubrieron el cadáver del niño cuando subieron al inmueble.
Tras inspeccionar el edificio, los agentes siguieron un reguero de sangre desde el piso hasta la azotea, donde encontraron el cuerpo ensangrentado del pequeño junto a un trastero. La presunta parricida no tiene antecedentes por maltrato ni tampoco figura su nombre en el sistema de violencia de género, según confirmaron fuentes policiales y jurídicas.
Un equipo del Servicio de Ayuda Médica Urgente (SAMU) asistió a la mujer, y tras estabilizarla debido a los graves traumatismos que presentaba, la intubaron y trasladaron en una ambulancia al Hospital Universitario y Politécnico La Fe, donde quedó ingresada «con pronóstico reservado», según fuentes médicas, y bajo la custodia de dos guardias civiles. El padre del bebé es un militar de 34 años que está destinado en un acuartelamiento de la provincia de Valencia. La pareja está empadronada en Vilamarxant desde el 2017.
Conmoción en Vilamarxant
El crimen ha causado una gran conmoción en el pueblo. «Esto es inhumano. ¿Cómo matas a un bebé que no tiene culpa de nada?», manifestó una mujer con rabia y pena tras enterarse del crimen. Algunos vecinos sabían que Cristina sufría depresión desde hace varios meses. La mujer tuvo que abandonar su anterior empleo y los vecinos no tienen constancia de que tuviera otro trabajo.
El matrimonio llegó al pueblo hace siete años, pero no tenía mucha relación con el vecindario. La mayoría dice que no la conocían más allá de un «hola» o «adiós».
Una madre de 36 años degüella a su bebé en Valencia y luego se lanza al vacío desde una azotea
Los agentes que acudieron al lugar auxiliaron primero a la mujer y luego descubrieron el cadáver de la criatura. La parricida llevó al colegio a otro hijo de corta edad poco antes del terrible suceso
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