Medio centenar de detenidos en Madrid, Cataluña y Andalucía en disturbios durante las marchas de apoyo a Hasel
Después de las
escenas violentas que se vivieron el martes en numerosas ciudades, los disturbios se repitieron este miércoles en la
segunda jornada de protestas por la detención del rapero
Pablo Hasel, con un saldo de 19 detenidos (entre ellos 6 menores y cuatro mujeres) y
55 heridos en Madrid (35 de ellos policías, según fuentes policiales), 29 detenidos en Cataluña, y dos detenidos y cinco agentes heridos en Sevilla. Tres de los policías heridos en Madrid fueron trasladados al hospital.
Las manifestaciones se sucedieron en
una treintena de ciudades españolas y en muchas, como Granada, Sevilla, Lleida, Tarragona, Girona y, especialmente, en Madrid y Barcelona, culminaron en
enfrentamientos entre los asistentes y los agentes de Policía.
En el caso de Madrid, los manifestantes se congregaron hacia las 19.00 h en la
Puerta del Sol, en un acto convocado por redes sociales y que no contaba con la autorización de la Delegación del Gobierno. Desde un inicio, hubo una
fuerte presencia policial para prevenir acontecimientos violentos como los del día anterior en otras ciudades.
En
Barcelona, la concentración arrancó de manera parecida, a las 19.00 h y sin convocatoria formal. Durante la tarde, el conseller de Interior, Miquel Sàmper, había pedido "por favor" que las protestas no devinieran en actos violentos, ante el
ambiente de tensión agravado por la noticia de que
una mujer había perdido un ojo el día anterior por una pelota de goma disparada por los agentes.
Sin embargo, en ambas ciudades
la situación escaló al cabo de aproximadamente una hora.
En Madrid, los manifestantes intentaron marchar por la calle Carretas
hacia el Congreso de los Diputados, donde fueron contenidos por los agentes. Algunos presentes comenzaron a insultar y a
lanzar objetos a los policías, que respondieron con
cargas.
Después se llegaron a ver imágenes muy impactantes cuando algunos participantes
arrancaron adoquines y tapas de alcantarilla del suelo y los lanzaron a los agentes, apostados en las entradas y salidas de la Plaza del Sol para evitar la dispersión de los manifestantes. En respuesta, los antidisturbios recurrieron a disparar
pelotas de goma.
La protesta se dispersó finalmente hacia las 21.30 h, dejando huellas en forma de
importantes destrozos en los negocios y las calles de la zona.
En
Barcelona, algunos manifestantes comenzaron a
quemar contenedores alrededor de las 20.30 h, bloqueando entre otras vías el Passeig de Gràcia y la Gran Via al paso de los Mossos.
En respuesta, los policías
cargaron y dispararon pelotas de goma. Durante las protestas, además, un grupo de manifestantes irrumpió en un concesionario y causó daños importantes daños.
Los disturbios en la Ciudad Condal fueron
más persistentes que en Madrid y, según los Mossos, más graves que los del día anterior.
También en
Lleida, Girona, Tarragona y Granada se dieron episodios semejantes, con
barricadas, lanzamiento de objetos y cargas policiales. En Lleida la concentración se centró en la zona de la
prisión de Ponent (en la que se encuentra recluido Hasel), y en Tarragona, los manifestantes
cortaron un carril de la A7 en direción Valencia.
Las protestas provocaron distintas reacciones políticas. El alcalde de Madrid,
José Luis Martínez-Almeida, y la presidenta madrileña,
Isabel Díaz Ayuso, por ejemplo,
condenaron con firmeza los actos violentos de los manifestantes y
defendieron la actuación de los agentes, mientras que el portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique,
mostró su apoyo a los
"jovenes antifascistas" que protestaban.
Después de las escenas violentas que se vivieron el martes en numerosas ciudades, los disturbios se repitieron este miércoles en la segunda jornada de protestas por la detención del rapero Pablo Hasel, con un saldo de 19 detenidos y 55 heridos en Madrid (35 de ellos policías, según fuentes...
www.20minutos.es