Dos años al rapero Pablo Hasel

La Audiencia Nacional ha condenado a dos años y un día de cárcel al rapero Pablo Hasel por alabar en Twitter a ETA y los Grapo, cuyos miembros dijo que son para él "ejemplos de resistencia", así como por injurias a la Corona y a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

Hasel, cuyo verdadero nombre es Pablo Rivadulla, ha sido también condenado a pagar una multa de 24.300 euros, y al haber sido ya condenado a dos años de cárcel en 2014 podría ingresar en prisión de ser confirmada esta ultima sentencia por el Tribunal Supremo.

Dos años al rapero Pablo Hasel por enaltecer a ETA y los Grapos como "ejemplos"
 

Medio centenar de detenidos en Madrid, Cataluña y Andalucía en disturbios durante las marchas de apoyo a Hasel​

Después de las escenas violentas que se vivieron el martes en numerosas ciudades, los disturbios se repitieron este miércoles en la segunda jornada de protestas por la detención del rapero Pablo Hasel, con un saldo de 19 detenidos (entre ellos 6 menores y cuatro mujeres) y 55 heridos en Madrid (35 de ellos policías, según fuentes policiales), 29 detenidos en Cataluña, y dos detenidos y cinco agentes heridos en Sevilla. Tres de los policías heridos en Madrid fueron trasladados al hospital.

Las manifestaciones se sucedieron en una treintena de ciudades españolas y en muchas, como Granada, Sevilla, Lleida, Tarragona, Girona y, especialmente, en Madrid y Barcelona, culminaron en enfrentamientos entre los asistentes y los agentes de Policía.

En el caso de Madrid, los manifestantes se congregaron hacia las 19.00 h en la Puerta del Sol, en un acto convocado por redes sociales y que no contaba con la autorización de la Delegación del Gobierno. Desde un inicio, hubo una fuerte presencia policial para prevenir acontecimientos violentos como los del día anterior en otras ciudades.

En Barcelona, la concentración arrancó de manera parecida, a las 19.00 h y sin convocatoria formal. Durante la tarde, el conseller de Interior, Miquel Sàmper, había pedido "por favor" que las protestas no devinieran en actos violentos, ante el ambiente de tensión agravado por la noticia de que una mujer había perdido un ojo el día anterior por una pelota de goma disparada por los agentes.

Sin embargo, en ambas ciudades la situación escaló al cabo de aproximadamente una hora.

En Madrid, los manifestantes intentaron marchar por la calle Carretas hacia el Congreso de los Diputados, donde fueron contenidos por los agentes. Algunos presentes comenzaron a insultar y a lanzar objetos a los policías, que respondieron con cargas.

Después se llegaron a ver imágenes muy impactantes cuando algunos participantes arrancaron adoquines y tapas de alcantarilla del suelo y los lanzaron a los agentes, apostados en las entradas y salidas de la Plaza del Sol para evitar la dispersión de los manifestantes. En respuesta, los antidisturbios recurrieron a disparar pelotas de goma.

La protesta se dispersó finalmente hacia las 21.30 h, dejando huellas en forma de importantes destrozos en los negocios y las calles de la zona.

En Barcelona, algunos manifestantes comenzaron a quemar contenedores alrededor de las 20.30 h, bloqueando entre otras vías el Passeig de Gràcia y la Gran Via al paso de los Mossos.

En respuesta, los policías cargaron y dispararon pelotas de goma. Durante las protestas, además, un grupo de manifestantes irrumpió en un concesionario y causó daños importantes daños.

Los disturbios en la Ciudad Condal fueron más persistentes que en Madrid y, según los Mossos, más graves que los del día anterior.

También en Lleida, Girona, Tarragona y Granada se dieron episodios semejantes, con barricadas, lanzamiento de objetos y cargas policiales. En Lleida la concentración se centró en la zona de la prisión de Ponent (en la que se encuentra recluido Hasel), y en Tarragona, los manifestantes cortaron un carril de la A7 en direción Valencia.

Las protestas provocaron distintas reacciones políticas. El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, por ejemplo, condenaron con firmeza los actos violentos de los manifestantes y defendieron la actuación de los agentes, mientras que el portavoz de Unidas Podemos en el Congreso, Pablo Echenique, mostró su apoyo a los "jovenes antifascistas" que protestaban.

 

Los policías piden que la Fiscalía actúe contra Echenique: "Si no, denunciaremos nosotros"​

El tuit lanzado por el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique, en el que criticaba la actuación de la Policía Nacional para frenar los disturbios provocados en distintos puntos de España por manifestantes que protestaban por el encarcelamiento del rapero Pablo Hasél, no solo ha encendido la red social, sino que también ha enervado a la mayoría de policías del país. "Todo mi apoyo a los jóvenes antifascistas que están pidiendo justicia y libertad de expresión en las calles; ayer en Barcelona, hoy en la Puerta del Sol", dijo en Twitter Echenique, quien tras publicar el mensaje comenzó a poner fotos y vídeos de la actuación policial.




Los sindicatos mayoritarios del cuerpo han visto en estas palabras un nuevo ataque a los funcionarios por parte del portavoz de la formación que sostiene al Gobierno, del que depende orgánicamente la Policía Nacional. Los representantes de los agentes consideran que esta es la "gota que colma el vaso" en la retahíla de ofensivas que han sufrido de boca de miembros de Unidas Podemos. Entienden, además, que este último episodio podría tener incluso consecuencias penales. Tanto Jupol como el Sindicato Unificado de Policía (SUP) han reclamado explícitamente la intervención de la Fiscalía en este asunto. "Las declaraciones arengan a una turba violenta que estos días ha causado daños, desperfectos, saqueos en comercios y decenas de lesionados en las fuerzas de seguridad", argumentan desde la primera de las organizaciones.

"Que uno de los partidos que forman parte del Gobierno anime, apoye y se solidarice con quienes están protagonizando disturbios en Madrid y en otras ciudades resulta escandaloso", valoran desde el SUP. "Mensajes que instigan a quienes ejercen la violencia no pueden tener cabida en nuestro sistema democrático porque, una vez se desatan estos incidentes, quienes los sufren y los pagan son los ciudadanos, que ven cómo sus propiedades son arrasadas por el terrorismo callejero, por turbas de descontrolados que pretenden, desde la minoría, coartar la paz y la convivencia de la inmensa mayoría", añade el sindicato.




Ambas organizaciones han puesto en manos de sus servicios jurídicos la posibilidad de interponer sendas denuncias contra Echenique al considerar que sus declaraciones suponen una defensa de la violencia. "En el caso de que la Fiscalía no actúe de oficio, nuestro gabinete letrado ya está estudiando cómo emprender las acciones legales que correspondan", anuncian desde Jupol. En la misma línea, el SUP insta al Ministerio Público a abrir una investigación con el fin de determinar si existen indicios de la comisión de algún tipo de ilícito penal. "Que se pronuncie e investigue", subrayan desde este último sindicato, cuyos responsables jurídicos también están ya trabajando en una posible actuación unilateral contra el portavoz de Unidas Podemos.

"Somos una corporación muy garantista y de las más prestigiosas de Europa; nos reconocen esto en todos los países a los que vamos", destacan desde el SUP, que critica duramente los ataques que están recibiendo los funcionarios por parte de la formación dirigida por el vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias. "Esta violencia y el apoyo a quienes la practican suele degenerar en heridos entre las Unidades de Intervención Policíal (UIP)", recuerdan desde el SUP, que con base en este hecho reclama al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que también dé la cara por sus policías. "Que exija una rectificación a Echenique y una defensa cerrada del trabajo de las UIP (antidisturbios) en toda España, porque estos policías restablecen el orden alterado por los grupos de violentos y además tienen que soportar que uno de los partidos del Gobierno legitime sus protestas", subrayan.




Echenique, añaden desde Jupol, "ha alentado a terroristas callejeros". "Es inadmisible que el portavoz de uno de los partidos del Gobierno defienda disturbios con infinidad de daños materiales a mobiliario público y privado; han saqueado comercios, destrozado oficinas bancarias y agredido a miembros de las fuerzas de seguridad", insiste el representante de Jupol, Pablo Pérez, quien considera que "todas aquellas personas o colectivos que no rechacen públicamente los sucesos vividos en las últimas horas se sitúan fuera de la legalidad y del orden democrático". Marlaska, de momento, no ha valorado ni los disturbios ni la intervención de Echenique.

En una línea similar, el Sindicato Profesional de Policía (SPP), que aglutina a la mayor parte de los mandos del cuerpo, ha trasladado públicamente que "echa de menos el apoyo expreso del ministro del Interior y la responsabilidad que debería exigir el presidente del Gobierno al resto de miembros de gabinete". "Es la primera vez que una actuación violenta, dirigida a provocar la intervención policial, no es criticada por el Gobierno de la nación en su conjunto", añaden desde el SPP, que califica de "manifiesta falta de responsabilidad y lealtad institucional" la actitud del poder ejecutivo y de la dirección general del instituto armado.

 

La Audiencia de Lleida confirma otra condena más para el rapero Pablo Hasél por amenazar a un testigo​

La Audiencia de Lleida ha confirmado otra condena de dos años y medio para el rapero Pablo Hasel por amenazar a un testigo de un juicio contra unos guardias urbanos de Lleida. Esta pena se sumaría a los nueve meses de cárcel que está cumpliendo por enaltecimiento al terrorismo e injurias a la Corona.

El tribunal ha confirmado este jueves la sentencia, que condenó a Pablo Hasél por los delitos de obstrucción a la justicia, amenazas y maltrato de obra, dos días después de que ingresara en prisión para cumplir una condena de nueve meses por enaltecimiento al terrorismo que la Audiencia Nacional descartó suspenderle.

El juzgado de Lleida deberá decidir ahora si obliga al rapero a cumplir esta nueva pena de prisión impuesta, aunque la sentencia puede ser todavía recurrida ante el Tribunal Supremo.

Numerosas manifestaciones y protestas se han convocado estos días en diferentes puntos de España para pedir la libertad del rapero Pablo Hasél. Muchas de estas manifestaciones han terminado con varios detenciones, heridos y daños en el mobiliario urbano.