Creando masa crítica contra el Nuevo Orden Mundial 🏛️

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¿Por qué le hacen una pregunta como esta a las mujeres que se hacen una mamografía?​

En el día de ayer, una lectora nos enviaba un correo para contarnos algo que le había sucedido cuando fue al hospital a hacerse una mamografía. Después de hacerse la prueba, mientras se estaba vistiendo, una de las enfermeras se dirigió a ella y le preguntó si estaba inoculada. Tras responderle que no, esta mujer le dijo a la enfermera que por qué se lo preguntaba.

La enfermera, visiblemente incómoda por la pregunta, le respondió que para saber en qué brazo había sido inoculada. La mujer nos cuenta que, en un principio, se quedó un poco descolocada y sorprendida por la respuesta, pero que, después, mientras volvía a su casa, analizó la respuesta y su sorpresa se convirtió en preocupación.

Y no en preocupación por ella, lo que le preocupaba es lo que estarían viendo esas enfermeras en las mamografías cuando las mujeres sí estaban inoculadas. ¿Por qué saber en qué brazo? ¿Acaso en el lado en el que las mujeres se hayan inoculado hay más posibilidades de ganglios inflamados?

Porque, por otro lado. Con la cantidad de dosis que muchos se están poniendo, seguramente hayan sido inoculadas en los dos brazos. El caso es que los sanitarios en general, estamos seguros, están ocultando muchas cosas y se están callando. Y de lo que no se están dando cuenta es de que, haciendo eso, se están convirtiendo en cómplices de lo que está pasando.

¿Qué estáis viendo en los hospitales y en las consultas, sanitarios? ¿Por qué no nos lo contáis a todos?

 

La OMS se delata a sí misma​

Los que han sido “engañados” a lo largo de estos dos últimos años, se podrán quejar de muchas cosas. Pero nunca podrán decir que no se les ha avisado de toda la farsa, ni que los ideólogos y relatores de esta gran farsa se hayan tomado demasiadas molestias en disimular. Nunca lo han hecho, siempre han ido de cara. Solo había que tomarse la molestia de estar pendiente de todo lo que decían. Y qué quieren que les digamos, tal y como están las cosas no tomarse esa molestia es una responsabilidad individual. Nadie lo puede hacer por uno mismo.

Han cambiado de relato cientos de veces. Se han inventado variantes, olas, guerras, crisis… y todo ello lo han hecho para tapar algo mucho más gordo. Ahora, con lo que está sucediendo en Ucrania, están siguiendo una hoja de ruta ya marcada hace mucho tiempo, pero también están tapando algo muy importante: la auténtica masacre que están provocando las inoculaciones. Quien siga sin querer verlo, tiene un problema más que serio porque ya son demasiadas las oportunidades que van perdiendo.

Ahora, con motivo de la guerra entre Rusia y Ucrania están saliendo muchas cosas a la luz. Una de ellas, es el laboratorio que tienen los Estados Unidos en aquel país para “investigar” virus y patógenos. Y ponemos “investigar” entre comillas, porque todos podemos suponer lo que realmente se hacía y se hace en esos laboratorios.

Y siendo eso sospechoso, mucho más sospechoso es lo que dice esa organización mundial que lleva dos años haciéndonos la vida imposible y que está dirigida por un delincuente, la OMS. Atentos al titular de un medio oficialista como 20 Minutos.

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Repetimos: Quien siga evitando ver la realidad se puede meter en muchos problemas. Recuerden, la guerra no solo se está librando en Ucrania, todos estamos en guerra,

 

Se van a reír con el pronóstico que hace del futuro de la farsemia Margarita del Val​

Hay dos personajes que llevan apareciendo a lo largo de estos años de farsemia hasta en la sopa: Uno de ellos es el experto en todo, Carballo, y la otra es la “cada día digo una cosa”, Margarita del Val. Los dos se han cansado de salir en prensa, radio y televisiones y han convertido al virus en sus quince minutos de gloria, que ya se están estirando más de la cuenta.

Pero hoy nos centraremos en Margarita del Val ya que en la web de COPE se hacen eco de sus últimas declaraciones, con motivo del repunte de los contagios. Es decir, que la gente se ha ido otra vez a las farmacias para hacerse test, como si no hubiera un mañana. Lo primero que hacen en este artículo es presentárnosla como si fuera la última esperanza blanca: “La viróloga del CSIC, Margarita del Val, se ha convertido en los últimos meses en una de las voces más reconocidas de nuestro país a la hora de analizar la pandemia, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras”.

En fin, lo dirán ellos, pero nada que ver con la realidad. Simplemente, está completamente vendida al relato oficial y está haciendo su papel desde hace meses. Pero después llega cuando “la peinan” y cuando en COPE nos dicen aquello de: “El futuro de la pandemia según Margarita del Val”.

Y todos esperamos nerviosos, ansiosos e impacientes a leer las palabras de Margarita. ¿Qué opinará la experta? ¿Qué nos dirá? Pero el chasco es grande cuando llega del Val y nos dice: “Si hubiera otra variante, no tenemos ni idea de lo que pasará y ahí sí que nos haría falta una bola de cristal”.

Y es entonces cuando, una vez más, tenemos que decir aquello de “mira, Margarita, nosotros no somos expertos en el asunto este del virus pero, evidentemente, tú tampoco”.