Creando masa crítica contra el Nuevo Orden Mundial 🏛️

Con lo de Ucrania, muchos vuelven a demostrar que no son españoles, son “cobarñoles” que se lo creen todo​

Estos dos años de farsemia están demostrando muchas cosas de una buena parte de la sociedad española, pero muy pocas buenas. La cobardía de la que han hecho gala, el sometimiento a todo lo que se les diga y su falta absoluta de interés por informarse, han llevado a muchos a hacer el mayor de los ridículos con los bozales y con las inoculaciones. Por desgracia, esa actitud le ha costado muy cara a mucha gente. Unos lo han pagado con su vida y otros con su salud.

Además, no había que hacer demasiados esfuerzos por buscar la verdad. Tan solo había que leer con calma lo que se nos decía en cada momento, incluso desde los medios oficiales. Y viendo las contradicciones que se decían, era muy fácil imaginar qué es lo que iba a llegar en cada momento, una nueva ola, una nueva cepa e incluso más ingresos hospitalarios.

Pero ahora llega el conflicto entre Rusia y Ucrania, volviéndose a demostrar que el hombre tropieza dos veces en la misma piedra. ¿Se han parado a pensar lo “casualmente” oportuno que ha sido todo esto para los relatores de la farsemia y del gran reseteo? ¿No les parece que es demasiado que llegue esto y que ya estemos viendo aquello de no tendrás nada y serás feliz? ¿No es extraño que Putin cumpliera a rajatabla con las previsiones de sus enemigos e invadiera Ucrania justo en el momento en el que decían que lo iban a hacer? ¿No parece demasiado raro que hayan tenido que utilizar en las informaciones que nos hacen llegar, vídeos e imágenes falsas?

Bien, pues según publica ‘ABC‘, en España se ha disparado el interés por construir búnkeres ante el miedo a que se produzca una guerra nuclear por el conflicto entre Rusia y Ucrania: “El miedo ante un ataque nuclear, una Tercera Guerra Mundial o fugas químicas ha despertado el interés de muchos españoles por la construcción de búnkeres. Unos fortines que parecían que pertenecían al pasado, pero con la guerra de Ucrania han incrementado su demanda”.

¿Ahora entienden aquello de “cobarñoles”?

 

A vueltas con los bozales, la sumisión y la estulticia​

Desconozco cuál es el motivo, por el cual la inmensa mayoría de mis compatriotas, siguen llevando bozal; en espacios cerrados, más o menos, lo podría entender, pero al aire libre, me parece una muestra de sumisión, inconsciencia o directamente, aborregamiento.

Tengo por costumbre respetar a mis conciudadanos, incluso a los que me han afeado durante meses (¿años?), mi desidia a la hora de portar tan ridícula prenda, salvo en caso, con plandemia o sin ella, de olores pestilentes, en que se hace, ciertamente necesaria.

No sé si es por la influencia en nuestras meninges, de la infame programación televisiva, que no veo desde hace años, pero sé lo que regurgita, porque está en boca de todo el mundo, incluso de la prensa que se tiene por seria, formal, objetiva y fiable (juas, juas, juas), o la publicidad y propaganda que nos asfixia o el más insoportable cine de Hóllywood, tan lleno de mensajes a cual más procaz, ramplón y alienante o la preocupación por quién ganará la inmarcesible y futbolera Champions, en fin, que todavía no acierto a entender el porqué de tanta decadencia. ¿Acaso la educación de la tropa está, al igual que la urbanidad, completamente desaparecida?, suponiendo claro, que cultura y urbanidad sean sinónimos, que no me lo parece. Viendo las reacciones y escuchando o leyendo comentarios a propósito de la guerra, invasión o lo que sea que está sucediendo, un poquito antes de llegar a los Urales, uno tiene la sensación de que está rodeado de mediocres, prestos a comprar el primer crecepelo que le ofrezca cualquier sacamantecas, ya sea desde la Moncloa, Mediaset o libelos tipo Lo País o El Inmundo.

Me cuenta un amigo belga, que allí en Bélgica, país fallido donde los haya, donde la corrupción está tan institucionalizada, que apenas se nota, donde sus gobiernos no son menos golfos que los nuestros, donde la plandemia se ha enseñoreado como en todo el planeta, pues bien, ya nadie lleva el bozal, salvo en hospitales y transportes públicos. Si Bélgica nos gana, es sin duda, porque sus habitantes, son un poco menos lanares que nosotros.

En el portal de mi casa, sigue colgando señero, un cartel, patrocinado por el Colegio Profesional de Administradores de Fincas de Madrid, conminando a todo vecino a llevar el sambenito en las zonas comunes. Qué afán por estabularnos. Ojo, que mi vecindario está lleno de gentes que leen y escriben y tienen títulos por las paredes, vaya, que no se les puede tildar de analfabetos (¿o sí?). Como en mi familia (mujer e hijas y ya está), somos de lo más recalcitrante, ya han enviado dos o tres circulares vía whatsapp, “recordando” a los despistados, el obligatorio uso de tan idolatrada prenda. Qué pesadez. Como dice una de mis hijas, los de la Gestapo, comparado con mi vecindario, eran unos pussycats.

En mi entorno (¿mi exentorno?), tengo el motete de insolidario, y hasta me las tengo tiesas con algunos amigotes que, cuando invoco la libertad, me sueltan la consabida catilinaria hablándome de solidaridad, responsabilidad, salud y otros ditirambos por el estilo, que han hecho que ya ni de fútbol podamos hablar.

Decía Groucho que la televisión es un invento maravilloso, porque cuando alguien la encendía, él se iba directamente al cuarto de al lado a leer. Mutatis, mutandis, es lo que estoy haciendo con mi vida, me estoy saliendo de los atestados senderos comunes, hastiado de tanta burricie y tantos temores infundados y estoy recuperando mi tiempo y mi espacio. Tengo tanta lectura atrasada, que todo este sindiós, hasta le está sentando bien a mi caletre.

Por descontando, los que me conocen, piensan justo lo contrario.

Les dejo, que tengo que ir a estudiar los carteles de San Isidro, que acaban de salir del horno.

*Un artículo de Francisco Córdoba

 


El miedo como agente del cambio social, del recorte de libertades. El virus, las vacunas, la guerra, los combustibles, el cambio climático, el reset... Todo basado en la manipulación informativa. Se pone en marcha el ventilador de mierda y entre tanta noticia falsa uno desiste de buscar la verdad, dudando que realmente exista: y ese el el triunfo del mal, que el hombre desista de buscar la verdad por considerarlo misión imposible, utópica. Identificado el problema (con sus múltiples versiones) no es tan provechoso regodearse en lo mal que están las cosas que en plantear soluciones para adaptarse a los cambios. ¿Qué podemos hacer? ¿Qué iniciativas surgen?
 
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En Israel el cartel de ahora es: "Padre te has vacunado... entonces deberías hacerte la prueba de la miocarditis".

Primero prueban el veneno en la gente y ahora vienen con pruebas de caridad para detectar la miocarditis.Y todavía hay quien dice que la vacuna es segura y eficaz.
 

Andreu Blanes: "Desde que me puse la tercera dosis, no tolero la intensidad deportiva"​

El atleta internacional lleva cinco semanas de 'parón' con secuelas de la vacuna contra la covid

El atleta internacional Andreu Blanes ha sido el último en denunciar los efectos adversos de la tercera dosis de la vacuna contra la covid. El alicantino asegura que "no tolera la intensidad deportiva" ni en los entrenamientos, ni en la competición.

El deportista de Hoka pasó por ingrAvidos el programa de trail running, aventura y outdoor de Radio MARCA, para explicar cómo sus opciones internacionales a corto plazo se han difuminado al no poder ni entrenar, ni competir.

Andreu Blanes denuncia un bajo rendimiento tras la tercera dosis de la vacuna​

"Estaba entrenando muy bien. Estuve luchando por las medallas en el pasado Campeonato de España de Cross, aunque terminé quinto. Y me veía con opciones", afirma Blanes. "No estaba convencido de ponerme la tercera dosis de la vacuna contra la covid, porque tenía ejemplos alrededor de que te podía dar un buen viaje, pero como iba a hacer una semana de descanso, aproveché", agrega.

No me podía exprimir, mi cuerpo no me dejaba llegar al umbral, ni llegar a las 170 pulsaciones por minuto
Andreu Blanes

"Finalmente, me la puse, pero la sorpresa es que se me inflamó un ganglio debajo de la axila, y que ahora mi cuerpo no tolera la intensidad", denuncia. "Te das contra la pared. Te dicen que esperes un poco, pero la semana pasada en el Campeonato de España de Cross Universitario, después de cuatro semanas, no me podía exprimir, mi cuerpo no me dejaba llegar al umbral, ni llegar a las 170 pulsaciones por minuto", subraya Blanes.

El atleta de Onil fue uno de los protagonistas de la tertulia médica de ingrAvidos, en la que el doctor Rafael Ramos incide en algunos de los efectos secundarios de la tercera dosis de la vacuna. "Tienes que tener paciencia, pero estaría bien que todos los atletas de más o menos nivel que están teniendo efectos secundarios nos los trasladasen para poder tener más datos a la hora de hacer valoraciones", indica el médico deportivo, quien critica que no se haya hecho un muestreo en la población tras la segunda vacuna antes de inyectar la tercera dosis.

En la tertulia médica también se valora el avituallamiento en carreras de trail running, con algunos productos sorprendentes, así como se analiza el uso de plantillas durante los eventos deportivos.

 
Venga un poco más de salseo xD



Cansados de ataques personales y difamación de aquellos que dicen ser disidentes, las biólogas Nayra Txasko y Almudena Zaragoza y el Ingeniero Químico Víctor Guirado, exponen sus argumentos para explicar estos hechos. No esperamos una disculpa pública por las mentiras vertidas sobre nosotros porque tienen una clara finalidad, dividir y distraer.