Conseguirá la élite su primer objetivo: REDUCIR la Población Mundial?

Por primera vez en la historia moderna la población mundial podría disminuir

La población mundial no ha parado de crecer durante la historia moderna, pero es posible que estemos alcanzo el tope. Según un nuevo estudio publicado en The Lancet, en los próximos 45 años comenzaremos a disminuir en número, lo que traerá “una revolución en la historia de la civilización humana”.

Actualmente, la población mundial es de alrededor de 7,8 mil millones de personas. Seguiremos creciendo hasta casi 10 mil millones, sugiere el artículo, pero para 2064 se iniciará un descenso por primera vez para caer a 8.8 mil millones para 2100, pronostican. Según Stein Emil Vollset, autor principal del estudio:

La última vez que la población mundial disminuyó fue a mediados del siglo XIV, debido a la peste negra. Si nuestro pronóstico es correcto, será la primera vez que la disminución de la población se deba a la disminución de la fertilidad, en oposición a eventos como una pandemia o una hambruna.


¿Y qué países serían los más afectados? Para el estudio, hasta 23 países podrían ver reducir su población en más del 50 por ciento, incluidos Japón, Tailandia, Italia, España, Portugal, Corea del Sur y otros países marcados por una baja tasa de natalidad y envejecimiento de la población. Incluso China, un país asociado con un crecimiento demográfico ilimitado, caería de 1.400 millones de personas en 2017 a 732 millones en 2100.

No todo serán descensos, explica el trabajo. También se prevé que algunas partes del planeta aumenten en el número de población. Por ejemplo, el norte de África, Medio Oriente y, lo más importante, África subsahariana, que se triplicaría en el transcurso del siglo de 1.03 mil millones en 2017 a 3.07 mil millones en 2100.

¿Y a qué circunstancias se debe este descenso de la población? El estudio, realizado por investigadores del IHME en la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, llegó a esta conclusión después de analizar la mortalidad, la fertilidad y la migración que afectarán a la población mundial en los próximos 80 años. Por supuesto, la guerra, los desastres naturales y el cambio climático podrían afectar el número de muertes en diferentes partes del planeta.

¿Las razones? Varias, aunque principalmente una tendencia general hacia tasas de natalidad más bajas, impulsadas por el aumento del nivel educativo de las mujeres y el acceso a la anticoncepción. Según Vollset:

Hay dos factores clave: mejoras en el acceso a la anticoncepción moderna y la educación de niñas y mujeres. Estos factores impulsan la tasa de fertilidad: el número promedio de hijos que una mujer da a luz durante su vida, que es el mayor determinante de la población. Se pronostica que la tasa de fecundidad total mundial disminuirá constantemente, de 2.37 en 2017 a 1.66 en 2100, muy por debajo de la tasa mínima (2.1 nacimientos vivos por mujer) considerada necesaria para mantener el número de población.


El trabajo incluye, entre los cambios profundos de la sociedad, las enormes variaciones que se darán en el poder geopolítico y la forma en que miles de millones de personas vivirán sus vidas en todo el planeta. Algunos de los principales cambios los traerán ciertos países que experimentarán una disminución dramática en el número de adultos en edad laboral, “lo que a su vez podría ejercer presión sobre su economía y afectar el equilibrio geopolítico de poder en el mundo”, cuentan.

Por último, la investigación también argumenta que el mundo tendrá que cambiar la forma en que ve la migración. Aunque en las últimas décadas se ha visto un resurgimiento de los nacionalismos junto a una creciente hostilidad hacia los extranjeros, el trabajo sugiere que muchos países tendrán que optar por políticas de inmigración más liberales simplemente para mantener el tamaño de su población y apoyar el crecimiento económico. [The Lancet, ScienceAlert]

 
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Robert Kiyosaki advierte de una recesión en EE.UU. y dice que el aumento de la inflación podría "acabar con el 50% de la población" del país​

El dólar y los mercados están al borde del colapso debido al aumento de los precios de los alimentos, el petróleo y la energía, así como a la inflación generalizada, aseguró esta semana el inversor y escritor estadounidense, Robert Kiyosaki.

En una entrevista con Daniela Cambone, de Stansberry Research, el autor del 'bestseller' de finanzas 'Padre rico, padre pobre' advirtió que el aumento de los niveles de inflación se ha convertido en un grave problema que no hace más que empeorar, donde "el mercado de reposiciones se ha invertido de nuevo", provocando que se avecine una recesión en EE.UU.

"Como todos sabemos, Estados Unidos ya no produce nada. Producimos burbujas. Solo hacemos burbujas de aire, así que ahora tenemos esta burbuja en el sector inmobiliario, las acciones y los bonos", dice el inversor. "Luego, cuando Biden quitó el oleoducto Keystone XL, eso nos acabó de hundir", resaltó.

Además, el empresario aseguró que la situación se complicará a medida que la inflación aumente: "el 40 % de los estadounidenses no tiene 1.000 dólares. Así que cuando la inflación suba vamos a acabar con el 50 % de la población estadounidense, y ahí es cuando empieza la revolución", agregó.

Asimismo, Kiyosaki destaca que si el mercado bursátil se desploma, los 401k (el plan de jubilación) fracasarán y las pensiones serán impagables. De igual forma, señala los efectos de sacar a EE.UU. del oleoducto en un contexto en el que los precios de los alimentos aumentan, lo que se convertirá en un serio problema, pronostica.

"Cuando Biden sacó a Estados Unidos del oleoducto, los precios del petróleo subieron. El petróleo produce fertilizantes, y cuando los fertilizantes dejan de ser baratos, la gente no puede producir alimentos, y el estadounidense medio no tiene nada. El 40 % de los estadounidenses no tiene nada, la inflación va a hacer que estén muy disgustados; una caída de la bolsa hará caer a los 'baby boomers', así que estamos en serios, serios problemas", recalcó.

 

La calidad del esperma cae en picado en todo el mundo: el paracetamol y los químicos, los responsables​

En los últimos años, los estudios llevados acabo por varios equipos científicos apuntan a que los hombres de todo el mundo sufren un deterioro de la calidad del semen, lo que a menudo se conoce como una auténtica crisis de fertilidad. La última investigación en tratar de conocer por qué se produce este deterioro de la calidad del semen ha estado capitaneado por el profesor Andreas Kortenkamp, de la Universidad Brunel de Londres. En su estudio, el científico ha descubierto que este deterioro se puede producir debido a un aumento de productos químicos como los bisfenoles y las dioxinas en el organismo.

El paracetamol también disminuye la calidad del esperma​

Al parecer, en los análisis tomados en la muestra que se ha llevado a cabo se han detectado niveles "asombrosos" de estos químicos. Hasta 100 veces por encima de los considerados como seguros, asegura la publicación científica. El bisfenol A (BPA) es uno los químicos que han sido responsable de los mayores riesgos de este deterioro del esperma. En concreto, esta sustancia se encuentra en productos cotidianos como los productos lácticos o las latas de conservas. El metal de estas latas se acaba mezclando con los ingredientes y penetran en el alimento. De esta forma, el bisfenol A llega a nuestro organismo.

En los últimos 40 años, la cantidad de espermatozoides en el cuerpo han disminuido hasta en un 50%. Este descenso se debe, según la investigación publicada por la Universidad Brunel de Londres, por el aumento de compuestos químicos en el organismo.

Los investigadores se han mostrado "totalmente asombrados por la magnitud del índice de peligro". Seguidos del bisfenol A (BPA), otros compuestos químicos que preocupan a los científicos son sustancias como dioxinas, el paracetamol y los ftalatos. Es decir, el paracetamol también disminuye la calidad del esperma.

Los hombres con obesidad pueden duplicar su número de espermatozoides bajando peso​

Por otro lado, otra investigación ha descubierto que los hombres con obesidad mejoran la calidad de su semen si pierden peso y lo mantienen, según publican en la revista 'revista Human Reproduction'. El estudio ha estado capitaneado por investigadores de la Universidad de Copenhague y del Hospital Hvidovre, en Dinamarca.

"Nos ha sorprendido que se pueda mostrar una mejora tan grande en la calidad del semen en relación con una pérdida de peso. Y dado que el 18% de los daneses padecen obesidad, este nuevo conocimiento puede marcar la diferencia", afirma la profesora Signe Torekov, que dirigió el estudio junto con el profesor Romain Barres en el Centro de Investigación Metabólica Básica de la Fundación Novo Nordisk.

Los nuevos hallazgos de este estudio, en el que participaron 56 hombres con obesidad, de entre 18 y 65 años y con un índice de masa corporal de entre 32 y 43, pueden ser una buena noticia para la fertilidad, ya que anteriormente se había demostrado la relación entre un mayor número de espermatozoides y la consecución más rápida del embarazo.

Signe Torekov explica que desde hace tiempo se sabe que la obesidad está asociada a una menor calidad del semen. Estudios anteriores también han sugerido una relación entre la pérdida de peso y el aumento de la calidad del semen, pero estos estudios han tenido tan pocos participantes o una pérdida de peso tan modesta que ha sido difícil sacar conclusiones de ellos, explica.

"Pero ahora estamos preparados para hacerlo. Este es el primer estudio aleatorio a largo plazo en el que hemos demostrado que la calidad del semen de los hombres con obesidad mejora con una pérdida de peso sostenida", afirma Signe Torekov, del Departamento de Ciencias Biomédicas.

"Los hombres perdieron una media de 16,5 kg, lo que aumentó la concentración de esperma en un 50 por ciento y el recuento de esperma en un 40 por ciento ocho semanas después de la pérdida de peso. Durante las 52 semanas que duró el ensayo tras la pérdida de peso, los hombres mantuvieron la mejora de la calidad del semen --destaca--. Pero sólo los hombres que mantuvieron la pérdida de peso: al cabo de un año, estos hombres tenían el doble de espermatozoides que antes de la pérdida de peso. Los hombres que recuperaron el peso, perdieron las mejoras en la calidad del semen".

En el ensayo, todos los participantes siguieron primero un régimen de ocho semanas con una dieta baja en calorías, lo que supuso una pérdida de peso. A continuación, los participantes se dividieron aleatoriamente en cuatro grupos.

Dos de los grupos recibieron medicación placebo, mientras que los otros dos grupos recibieron medicación contra la obesidad. Entre los dos grupos de placebo, uno tuvo que seguir un programa de ejercicios en el que cada semana debían realizar un mínimo de 150 minutos de entrenamiento físico moderado o 75 minutos de entrenamiento duro, o una combinación.

El otro grupo no cambió su nivel habitual de actividad física. Los dos grupos que recibieron medicación contra la obesidad se dividieron de la misma manera, en un grupo con y otro sin programa de ejercicios.

Después de un año, se demostró que el grupo que sólo hizo ejercicio y no recibió medicación, así como el grupo que sólo recibió medicación para la obesidad y no hizo ejercicio, mantuvo la pérdida de peso de 13 kg. El grupo que recibió tanto la medicación para la obesidad como el ejercicio perdió peso adicional y mejoró su salud. El grupo del placebo -los que pensaron que recibían medicación, pero no hacían ejercicio- recuperó la mitad de la pérdida de peso con el agravamiento de muchos de los factores de riesgo relacionados con el desarrollo de la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares.


Y las "vacunas", y la mierda que nos meten en la comida, y muchas más cosas...
 

Criar un hijo es inasumible para el 20% más pobre de las familias españolas​

Un estudio de Save the Children revela que el coste de la crianza es de 672 euros mensuales por niño, un 14% más caro que en 2018

Cuna, carrito, pañales y biberones, ropa, material escolar, transporte, teléfono móvil… Son algunos de los numerosos gastos que conlleva la crianza. El coste de criar a un hijo en España es, de media, de 672 euros mensuales, según un estudio de Save the Children publicado este martes. En 2018 era de 587: en cuatro años, el cuidado de los niños ha aumentado 85 euros al mes, es decir, un 14,5%. Alexander Elu, especialista en pobreza de Save the Children, ha señalado en la presentación del informe que esto supone un problema para muchas familias: “Si analizamos el porcentaje de ingresos que los hogares deberían invertir en el cuidado de sus hijos e hijas vemos que para el 20% más pobre de las familias el coste de la crianza es inasumible”.

Desde 2018, cuando Save the Children realizó su primer cálculo de este coste, la inflación en España ha aumentado un 11,3%. Si se compara este resultado con los distintos gastos de tener hijos, se observa que algunas han aumentado en un valor similar al de la inflación —la alimentación (13%), la higiene (9%), la ropa y el calzado (13%) o la vivienda (15%)—, pero otras en un porcentaje mucho mayor —el ocio y los juguetes (25%), los muebles y enseres (30%) o los suministros energéticos (53%)—. “El incremento supera al aumento general de los precios, lo que revela el encarecimiento relativo de la crianza”, ha desarrollado Elu.

En la investigación se constatan diferencias. Por un lado, entre regiones. “No es lo mismo criar a tu hijo o hija en Andalucía que en Cataluña o en la Comunidad de Madrid”, ha advertido Elu. Estas diferencias alcanzan hasta los 178 euros por mes e hijo entre el coste medio de la crianza en Andalucía (641 euros) y Cataluña (819 euros): en la segunda es hasta un 27,8% más caro que en la primera. Por otro lado, entre las edades de los niños, cuyas necesidades cambian a medida que crecen, reflejándose en el gasto de las familias. Este aumenta a lo largo de los años y varía entre 550 euros mensuales para la franja de cero a tres y 740 para la de 13 a 17.

De los cero a los seis, el gasto superior es el de conciliación —guardería, canguros, escuela infantil—, que representa entre un tercio y un quinto del total. A partir de los siete años, la partida más elevada es la de alimentación, que se lleva aproximadamente un 20%. “No tiene sentido que, si a medida que los niños y niñas crecen hay más gastos, se reciban menos ayudas con la edad. Es necesario que se apoye a las familias en todas las etapas de crecimiento”, ha denunciado Elu.

Políticas de apoyo a la crianza insuficientes​

A estos elevados costes, se suma que España carece de políticas de apoyo a la crianza comparables a la del resto de la Unión Europea, aun cuando el país destaca por sus altos niveles de pobreza infantil: más de 2,6 millones de niños y adolescentes —uno de cada tres— están en riesgo de pobreza o exclusión social, cifra que solo superan Rumania y Bulgaria. “Las políticas españolas de apoyo a la crianza son muy escasas y poco efectivas”, ha enfatizado Elu. El sistema español de apoyo a las familias y la infancia se caracteriza por un reducido nivel de gasto en prestaciones y ayudas fiscales que, en conjunto, alcanzan el 1,3% del PIB, frente al 2,3% en la media de la Unión Europea (UE).

Los países europeos que invierten más en infancia y familia son Alemania (3,4%), Luxemburgo y Dinamarca (3,3% en ambos casos). En términos de apoyo monetario directo o prestaciones de crianza, Luxemburgo lidera con prestaciones máximas anuales de 3.420 euros, seguido de Alemania, con 2.328 euros por hijo. El sistema español de apoyo a la infancia da un gran peso, el mayor de la UE, a las deducciones fiscales, que benefician en mayor medida a las familias de renta más alta. También cuenta con un sistema de prestaciones de ayuda a la crianza muy focalizado en los menores niveles de ingreso y de escasa cuantía, pero su peso sobre el conjunto del apoyo público a la infancia, cercano a una décima parte del total, es el más bajo de toda la UE.

Catalina Perazzo, directora de Incidencia Social y Política en Save the Children, ha declarado: “Es una obligación por parte del Gobierno central tanto de las comunidades autónomas ayudar a las familias, en especial las más vulnerables, para que todos los niños y niñas consigan un buen desarrollo cognitivo y social”. Por este motivo, Save the Children propone algunas medidas para facilitar a las familias la crianza e incentivar la natalidad. Entre ellas, implementar una nueva ayuda a la crianza de 100 euros mensuales que, desde los 0 a los 17 años y en clave universal, alcance a más familias y cubra el 15% del coste medio. También, gravar los productos de higiene menstrual y los pañales al tipo superreducido del IVA del 4%, o bien eliminar este impuesto. Además, la organización recomienda que las rentas autonómicas sirvan para complementar las ayudas estatales de crianza”. Según Perazzo, el coste de la crianza es, en realidad, “una inversión que beneficia y concierne a todos”.

 

Pascual Sánchez, ginecólogo: "En España hay unas 800.000 parejas que tienen problemas de fertilidad"​

La infertilidad en España parece estar aumentando y es que, cada vez, son más las mujeres que se someten a tratamientos para poder quedarse embarazadas. ¿Por qué está ocurriendo esto? El Dr. Pascual Sánchez, Cofundador y director Médico de Ginemed, contesta a esta y más preguntas sobre este tema que están generando un gran interés.

¿Cuántas mujeres tienen que recurrir a tratamientos reproductivos para lograr el embarazo?

Se calcula que en España hay unas 800.000 parejas que tienen problemas de fertilidad y la tendencia va en aumento. En estos momentos la infertilidad en España afecta entre el 15 y el 17% de la población en edad reproductiva.

¿Cuál es la razón principal de este aumento de la infertilidad?

El principal aspecto que está influyendo en el aumento de la infertilidad es la edad a la que las mujeres están intentando tener hijos. Por temas sociales, económicos y laborales, las mujeres están retrasando la edad en la que intentan ser madres, lo que conlleva una merma importante en la posibilidad de tener hijos por cómo afecta el paso de los años a los óvulos. Hay que recordar que la mujer nace ya con todos los óvulos que podrá usar a lo largo de su vida.

¿Hay otros factores que puedan afectar?

Sí, hay muchos factores que son perjudiciales para la salud y que lo son también para la fertilidad. Los tóxicos que encontramos en el ambiente o en los alimentos que ingerimos, el tabaco, el sobrepeso o la delgadez extrema, los hábitos de vida sedentaria o el exceso de ejercicio, etc., son factores que también influyen, porque dañan directamente los gametos (óvulos y espermatozoides). Asimismo, e indirectamente, la merma que generan en nuestra salud general puede dificultar el correcto desarrollo de la implantación embrionaria.

La infertilidad en España afecta entre el 15 y el 17% de la población

¿Todavía es un estigma la infertilidad?

La sociedad va normalizando cada vez más la medicina reproductiva, como podemos ver claramente en los nuevos modelos familiares monoparentales y homoparentales, ambos en crecimiento. Sin embargo, la sociedad no es uniforme y aún existe un estigma en muchísimas comunidades por problemas sociales, religiosos, económicos o de otra índole. No debemos olvidar que a lo largo de la historia siempre se ha definido la fertilidad tanto para las cosechas, los animales o las personas como una bendición de la naturaleza o de los dioses. Por lo tanto, la infertilidad se veía como una desgracia o como un castigo, pero nunca como una enfermedad, hasta el desarrollo de la medicina moderna.

¿Puede que el estrés por ser madre y no conseguirlo dificulte el poder quedarse embarazada?

El estrés siempre es una causa de mal funcionamiento del cuerpo, por lo tanto, siempre dificulta, pero no es la causa que origina la infertilidad. Cuando una mujer, o una pareja, comienzan a buscar hijos, no está estresada en los primeros meses de intentarlo. El estrés aparece posteriormente, cuando va pasando el tiempo y no lo logra. En definitiva, podemos decir que el estrés no es la causa, pero sí puede ser un factor que influye negativamente en la infertilidad.

¿Los tratamientos de reproducción asistida siempre tienen éxito?

Como todo en la vida, no hay nada que tenga un 100% de éxito. Ahora bien, las técnicas de reproducción van mejorando cada día y prácticamente cualquier centro medianamente avanzado va a superar el 50% de éxito en las técnicas de alta complejidad (las diversas variantes de fecundaciones in vitro y donación de óvulos) por cada intento individual. Estas probabilidades de conseguir una gestación superarán ampliamente el 90% cuando tenemos la posibilidad de ir repitiendo tratamientos.

¿Cuál es la mejor edad para tener hijos, es decir, cuándo se es más fértil?

Aunque en este caso vamos a hablar solo de edad fértil en mujeres, debemos señalar que los hombres también sufren cambios en la fertilidad a lo largo de la vida. Habría que distinguir dos aspectos: la mejor edad desde el punto de vista biológico, que parece situarse entre los 17 y los 23 años; y la mejor edad “social”, que va a depender de que la mujer alcance una madurez personal, una independencia económica, y una situación social que le permita poder desarrollar plenamente su maternidad. Como es lógico, en una sociedad como la nuestra esta edad está por detrás de la edad biológica óptima. En este sentido, la fertilidad se mantiene en buenas condiciones para la mayoría de las mujeres hasta los 35 años.

El estrés no es la causa, pero sí puede ser un factor que influye negativamente en la infertilidad

¿Es una buena idea congelar los óvulos?

Pensamos que es una excelente idea en cualquier circunstancia. Eso no quiere decir que tengamos que utilizar estos óvulos congelados para tener hijos, ya que siempre es muchísimo mejor una concepción de modo natural que recurrir a cualquier técnica de reproducción asistida con esos óvulos congelados. Ahora bien, nadie puede saber lo que puede sucederle en el futuro. Bien porque se tenga que retrasar la edad para ser madre -sea de su primer o segundo hijo, como sucede en muchas segundas parejas- o bien porque a lo largo de la vida su fertilidad se pueda ver perjudicada por algún incidente de tipo médico (enfermedades, accidentes, etcétera). La recomendación de los médicos es siempre que sea posible, médica y económicamente, tener óvulos guardados por si fueran necesarios. Y si vamos a hacerlo, mejor joven, aunque siempre es mejor preservar, que no hacerlo.

¿Las mujeres se sienten mal por tener que recurrir a tratamientos de fertilidad?

Normalmente sí. Todo aquello que interrumpe ese proceso vital nos hace sentir mal. Al ser humano le gusta que todo en la vida vaya por el cauce esperado y la infertilidad es algo que se nos cruza en la vida, nunca contamos con ella. Sabemos que existe, pero nunca pensamos que nos va a ocurrir a nosotros. Además, la fertilidad tiene una connotación social que todo el mundo puede ver. La gente sabe si tenemos hijos o no, comenta, opina… Hay una connotación de estigma social para el que padece infertilidad que nos lleva a pensar que hay algo de culpa. Tenemos que pensar que recurrir a un tratamiento de fertilidad es una decisión consciente. Si los resultados no salen como esperábamos es posible que nos preguntemos si tomamos la mejor decisión.

 

Los nacimientos se hunden en España: 336.811 bebés en 2021, mínimo histórico desde 1941​

El crecimiento vegetativo de la población residente en España presentó en 2021 un saldo negativo de 113.023 personas, al ser los fallecimientos más numerosos que los nacimientos, que registran mínimo histórico desde 1941.

Según datos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística, el indicador demográfico de Movimiento Natural de la Población señala que las defunciones disminuyeron en un 8,7% durante 2021 y los nacimientos se redujeron en un 1,3%.

Durante 2021 se registraron 336.811 nacimientos en España, un nuevo mínimo histórico desde el comienzo de la serie, en 1941. Este supone un descenso del 1,3% respecto al año anterior (4.504 nacimientos menos), con lo sigue la tendencia a la baja de la última década, sólo interrumpida en 2014.

El informe del INE determina que, en la última década, desde el año 2011 la cifra de nacimientos ha descendido un 28,6%.

Récord de edad de las madres​

La media de hijos por mujer se mantuvo en 1,19 y la media de edad de la maternidad se situó en 32,6 años en 2021, tres décimas más que el año anterior.

Cabe destacar que uno de cada 10 nacimientos que se produjo en 2021 en España fue de una madre de 40 o más años, en concreto, el 10,7%.

Nacimientos por CCAA​

Respecto al número de nacimientos, sólo aumentaron en cinco comunidades autónomas: Aragón (+3,9%), Navarra (+1,5%), Baleares (+0,6%), Murcia (+0,6%) y Asturias (+0,2%).

En el resto bajaron, sobre todo en La Rioja (-5,7%) y Castilla y León (-4,2%)

Fallecimientos​

Durante 2021 fallecieron en España 450.687 personas, un 8,7% menos que en 2020 y los mayores descensos de defunciones en términos relativos se observaron en el grupo de 80 a 84 años, tanto en hombres como en mujeres. Sin embargo, esta es la segunda cifra de mortalidad más alta del siglo.

Este descenso de la mortalidad provocó que la esperanza de vida al nacimiento aumentara en 0,73 años en 2021, hasta 83,06 años.

A pesar del descenso de muertes en 2021, en el primer cuatrimestre de 2022 han vuelto a aumentar. Tal y como adelanta el INE, en las primeras 21 semanas del año ya se han contabilizado 138 fallecimientos más (192.822) que en el mismo periodo de 2021 (192.684).

Aumentan los matrimonios​

Otras de las cifras que revela el INE es el aumento en un 63% del número de matrimonios en 2021, con respecto a 2020, 147.823. De ellos, un 83,3% fueron civiles frente al 16,7% de católicos.

Concretamente hubo 123.012 matrimonio civiles, con un crecimiento del 51,9% en 2021. Mientras, hubo 24.607 matrimonios religiosos, pero su aumento fue del 155% ya que estuvieron muy afectado por la pandemia.