Cuando hablan de muertes por la supuesta ola de calor, ¿no será que han fallecido aquellos que van a todos lados con la mascarilla? Porque respirar, no pueden respirar.
Os pone de mala leche que unos compatriotas que tienen el mismo acceso a Internet que vosotros, viven en el mismo país que vosotros y respiran el mismo aire que vosotros, no sean capaces de ver y sentir lo que sentís vosotros. De verdad, no le busquéis explicaciones. Hay gente tan sumamente absorbida por el sistema, que ya no ve futuro fuera del sistema. Es más, harán lo posible porque nadie les saque del sistema. Son casos perdidos. Son personas pero también son ganado. Si de entre la manada de asnos ibéricos sale alguien que os pregunta y se sienta con vosotros a hablar con cierto ánimo crítico de la vida, el presente y el futuro, hablad con él. Y quizá hasta podáis aprender uno de otro cosas importantes. Del resto, de verdad pasad. Ni una sola molécula de vuestra saliva vale la pena gastarla dialogando con un imbécil. Es mejor predicar a las piedras. Ante la realidad de una sociedad que disfruta de su propia imbecilidad, seguid vuestro camino. Haz lo que debas, no pierdas tiempo con quien no lo merece.
Quinto pinchazo. Según relata la borrega, el dolor es similar a la quemazón con agua hervida.
Animamos a todos los encuestados a ponerse más d0sis lo antes posible

Lo alarmante de todo esto ya no es que esta gente esté ahí voluntariamente, no. Ni siquiera el hecho de que hayan pagado por estar allí. Lo más terrible de esto es que seamos de la misma especie.
Quería mostraros la decadente imagen de una sociedad profundamente dormida.
Esta vez, a pesar de que dijeron en español que la mascarilla era opcional para toda la gente, los allí presentes, 90% españoles, ahí estaban en un estado soporífero tapados hasta los ojos. Una vergüenza.
Si pulsaran de nuevo el botón del secuestro, las personas que aún respetamos nuestra alma y nuestro cuerpo estaríamos en serio peligro. España está totalmente adoctrinada.