Borregos borregueando 🐑🐑

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Numerosos altercados ayer en Sevilla entre hooligans escoceses del Ranger FC y alemanes del Eintracht Frankfurt con motivo de la final de la Europa League.

Qué pena que haya tanto placebo 🤦‍♀️
 

Solo se mueven del sofá por el fútbol​

Leemos en todos los medios una noticia que no deja de llamarnos la atención, con todo lo que está sucediendo en España y con lo que se anuncia que sucederá. Por ejemplo, en el diario ABC: “Champions en Madrid: 400.000 personas, pequeñas cargas policiales, 4 detenidos por desórdenes y 55 heridos leves en Cibeles”. ¿Se imaginan cuántos de esos que salieron enfervorecidos a la calle por una victoria del Madrid habrán tenido que cerrar sus negocios, habrán perdido a algún familiar con este farsavirus o su medicamento o, simplemente, no podrá ni llenar el depósito de su coche?

En una sociedad en descomposición, esta, y no otra, es la auténtica prueba del algodón. Gente que no se inmuta por nada, que no se moviliza aunque se hunda al mundo, que no aparta sus ojos de la televisión aunque se les esté quemando el piso, sale enfervorizada de su casa un sábado de madrugada porque ha ganado su equipo. Se reúne alrededor de una plaza, grita cuatro cánticos conocidos e inmediatamente después vuelve a casa, pensando que haber acudido a esa cita era obligado y lo más importante del mundo.

No damos crédito. La verdad es que no nos lo podemos creer. Y todo esto no es porque el fútbol nos parezca mejor o peor, o porque no entendamos que la gente necesite desfogarse con algo. Es que solo se mueven de su sofá por eso. Ni una bomba desviada de la guerra de Ucrania que les cayera en la cocina, provocaría que levantaran su culo del sofá. Triste, ¿verdad?

A partir de comprobar algo como esto, ya no podemos evitar preguntarnos: ¿Habrá algo realmente importante, algo que les afecte a ellos, a los suyos o a su futuro, que acabe movilizándolos como lo hace la final de un partido de fútbol? Porque imaginen lo que supondría juntar en cualquier plaza de España a 400.000 personas pidiendo la investigación de las muertes en residencias de ancianos, o la de los efectos secundarios de las inoculaciones, las subidas de impuestos, de los servicios básicos, las mentiras del gobierno y tantas cosas más…

Solo con las personas que se movilizan para celebrar la victoria en un partido de fútbol, se podría tumbar a un gobierno. ¿Cómo lo ven?

 

“Feminista y barriera 100%”, así están las cabezas…​

Lo más preocupante que ha ocurrido en esta farsemia que parece no acabar nunca es, además de las inoculaciones, comprobar el altísimo grado de estupidez que hay, no solo en la sociedad española, también en la del resto del mundo.

Por muchas pruebas que se les muestren y por más evidencias que vean con sus propios ojos, hay mucha gente que parece no querer ver la realidad y que sigue instalada en una especie de terror infinito, que es mucho peor que cualquier virus asesino.

Se han puesto el peligroso medicamento experimental y siguen obsesionados con esos artefactos de las caras por los que pasaría un virus e incluso un elefante. Pero ellos siguen a lo suyo. Obsesionados, no queriendo ver la realidad, absolutamente bloqueados por el miedo y lo que es incluso todavía peor, queriendo que todos los de su alrededor acaban tan desquiciados como ellos y convirtiéndose en despreciables chivatos.

Un ejemplo claro es este que hemos visto en Twitter. Nos cuenta que es feminista y barriera 100% en su perfil de esa red social, pero nosotros añadiríamos que, además, es simple.



 

Encadenados al smartphone: Los estadounidenses miran el móvil 352 veces al día​

Los móviles se han convertido en una parte esencial de nuestra sociedad. Ya es imposible concebir el mundo actual sin el smartphone, y muchas personas sufren ansiedad y síntomas propios del síndrome de abstinencia cuando se ven privados de su dispositivo móvil durante varios días.

La adicción al móvil es algo muy real, y su enraizamiento en nuestra sociedad también lo es. Un nuevo estudio realizado sobre la población adulta estadounidense ha confirmado que estos miran su smartphone, de media, 352 veces al día. Un día tiene 1.440 minutos (24 horas por 60 minutos), lo que quiere decir que miran el smartphone una vez cada cuatro minutos. Esto es casi como estar mirando el smartphone todo el rato, como estar pegado a él.

Un estudio anterior, realizado en 2019, revelaba que los usuarios consultaban el smartphone 96 veces al día, es decir, una vez cada quince minutos. Sigue sin ser del todo razonable, pero es más sensato que los datos que nos ha dejado el estudio realizado recientemente.

Este nuevo estudio también revela otros datos preocupantes que reflejan nuestra profunda dependencia del smartphone, como por ejemplo que un 20% de los participantes no pueden estar sin su smartphone más de unas horas, y un 75% de los participantes reconoce que se lleva el smartphone incluso al baño.

Los usuarios más jóvenes también tienen una profunda dependencia del smartphone, y es que prácticamente "nacen con uno", porque los padres los inician cada vez más jóvenes. Es común ver a niños de muy corta edad con el smartphone pegando a la cara cuando todavía no han empezado a hablar. Yo no tengo esa dependencia tan fuerte del móvil, y no solo puedo pasar horas sin utilizarlo, sino que de hecho es lo que intento hacer siempre que puedo, minimizar el uso que hago del mismo.

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