Un mecánico se moja: “Ninguna marca puede decir que sea buena, pero algunos coches están diseñados con una obsolescencia muy cortita"

¿Cuál es el coche que más se rompe? Varios mecánicos han dado su respuesta, y lo cierto es que han coincidido. El creador de contenido Julián Cruz nos lo cuenta.

El debate sobre la fiabilidad de los vehículos y la durabilidad de sus componentes es un tema recurrente entre conductores, mecánicos y expertos en la industria automovilística. El creador de contenido en redes sociales, Julián Cruz, conocido bajo el usuario @juriwheels, trata de despejar estas dudas a través de un vídeo en el que ha preguntado a varios mecánicos cuál es el coche que más se rompe.

Y es que, a medida que la tecnología avanza y los sistemas electrónicos se vuelven más complejos, también lo hacen las averías y la necesidad de visitar el taller con mayor frecuencia. La obsolescencia programada, un concepto que a priori se asociaba con electrodomésticos y dispositivos electrónicos, parece haber encontrado un espacio en la industria automotriz.

"¿Cuáles son los coches que más se rompen?"​

El creador de contenido especializado en automoción, Julián Cruz, conocido en redes como 'juliwheels', decidió abordar esta cuestión, y por ello visitó varios talleres para preguntar a los mecánicos: "¿Cuál es el coche que más se rompe?".

Sus respuestas fueron publicadas en un vídeo de TikTok, y han generado una gran repercusión entre los usuarios de la plataforma, quienes también han decidido compartir sus propias experiencias. Uno de los mecánicos señala que los coches del grupo PSA (Peugeot, Citroën, DS Automobiles, Opel y Vauxhall) con motores Puretech son los que más frecuentan los talleres.

En concreto, menciona que la correa bañada en aceite de estos motores representa un punto crítico en su fiabilidad. Además, destaca que las marcas británicas Jaguar y Land Rover también presentan problemas recurrentes, lo que hace que sus propietarios tengan que invertir más en mantenimiento.

Otro mecánico al que entrevista Julián Cruz lanza una afirmación de lo más contundente: "Los coches que están hechos para el taller son los coches europeos, acuden a menudo o más de la cuenta al taller. Son coches que están pensados y diseñados con una obsolescencia programada muy cortita y la cumplen a rajatabla".

Este comentario es el que ha generado un gran debate en redes sociales, donde los usuarios han compartido sus opiniones sobre si la durabilidad de los vehículos modernos se ha reducido de forma intencionada por parte de los propios fabricantes.

El gran papel de la obsolescencia programada​

El término "obsolescencia programada" se ha asociado tradicionalmente con el sector de la tecnología, pero cada vez más conductores y profesionales del sector automovilístico creen que también está presente en la industria automotriz.

A diferencia de los dispositivos electrónicos, donde la durabilidad se mide en años, en los coches la clave es la cantidad de kilómetros que pueden recorrer sin que se produzcan grandes fallos. La incorporación de componentes más sensibles o materiales menos resistentes han hecho que las averías sean más frecuentes y costosas.

Un buen ejemplo de ello es el tan famoso (no por algo bueno) sistema AdBlue, que se introdujo para reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno en los motores diésel, pero que ha generado numerosos problemas en diferentes modelos.

"Ninguna marca puede decir que sea buena"​

Julián Cruz entrevistó a un tercer mecánico, quien se presenta como David. Éste refuerza la idea de que, en la actualidad, no hay marcas completamente fiables: "Desde 2014 o 2015 en adelante, muchos motores son malos", indica.

"Ninguna marca puede decir hoy en día que sea buena, todos tienen problemas. Los que más problemas tienen son los que no tienen solución, como es el caso del 1200 Puretech de Citroën/Peugeot. No le dan solución", añade.

David también menciona que la electrónica de Renault ha sido un motivo de las visitas al taller, aunque reconoce que sus motores "no son malos". Además, destaca que los motores 1500 y 1600 HDI de Peugeot y Citroën "son buenos motores, pero tienen problemas con el AdBlue", lo que explica que, aunque la mecánica sea fiable, los sistemas auxiliares pueden comprometer la durabilidad del coche.

El coste oculto de las averías de los vehículos​

Aunque todos los cohces requieren un mantenimiento periódico, lo que preocupa a los conductores es la frecuencia con la que algunos modelos deben acudir al taller y el alto coste de las reparaciones. En muchos casos, las averías no sólo suponen una inversión considerable, sino que también generan molestias diarias a los propietarios.

A la luz de estas declaraciones, los consumidores pueden preguntarse si los vehículos actuales están diseñados para durar tanto como los de generaciones anteriores. La percepción de que ciertos fabricantes priorizan la rentabilidad sobre la durabilidad refuerza la idea de que los coches modernos no están hechos para durar décadas sin presentar fallos.