Juan Antonio Hernández, presidente de Diversimula LGTBIQ+ denunció el pasado domingo una agresión homófoba a la salida de una discoteca del murciano municipio de Mula. Hasta aquí podría pasar como cualquier noticia a la que estamos por desgracia acostumbrados a leer en el día a día de un país en el que se supone que ya tenemos la diversidad sexual aceptada y multitud de géneros reconocidos. Sin embargo, ¿y si les contáramos que los medios oficiales del sistema nada han dicho sobre el verdadero origen del agresor? ¿Y si encima les especificamos que agredió al joven de 26 años con un zapato, costumbre más que conocida para humillas de una nacionalidad que nosotros sí vamos a decir?
Tal y como informa LaVerdad.es, los terribles acontecimientos, “se produjeron pasadas las siete de la mañana” del pasado domingo, cuando Hernández, “más conocido como Juanto, salió de la discoteca Piñuela después de pasar una noche de fiesta junto a sus amigos”. Según la denuncia de la víctima, “a los pocos metros, en una zona en la que hay un salón de juegos, un tío empezó” a llamarle “maricón” y le “insistió” en que debía decirle “¡Hola, maricón!”. El muchacho, como relata el diario digital, no hizo caso y “cuando pensaba que ya había pasado el mal trago”, se dio la vuelta para proseguir su camino cuando el supuesto agresor “se quitó una zapatilla” y le propició un zapatillazo “en la mejilla derecha” para después, hacer “lo mismo en el cuello”.
Vitoria: unos paquistaníes apalean a su hijo por ser gay
Una noticia más que podría haber pasado desapercibida para el común de la ciudadanía que lea esta información. Sin embargo, como nos comenta un ávido lector de MEDITERRÁNEO DIGITAL, ese “Salón de Apuestas suele” ser “bastante” frecuentado por “clientela magrebí” y "arrojar un zapato a cualquier persona es una de las mayores ofensas en la cultura árabe. De hecho, en Oriente Medio la tradición popular dice que no hay mejor forma de acabar con los escorpiones que sacudirles con la suela de la zapatilla”. Por lo que si unimos hilos, muy equivocados tendríamos que estar para no poder demostrar que el supuesto sujeto en cuestión que atacó al presidente del colectivo LGTBI era de origen magrebí.
Se pone nerviosa, reconoce que los violadores son argelinos y se disculpa '¿no tendría que haberlo dicho?'
Por ello, nos preguntamos cómo es posible que, lo primero, la supuesta víctima, disfrutando abiertamente de unos gustos sexuales tan libertinos, sea luego tan poco asertivo en su denuncia para con la población musulmana. Una cada vez mayor parte de la ciudadanía de nuestro país que por cierto ha dejado lamentables sucesos el presente verano, por supuesto acallados por los medios oficiales del sistema. Véase el magrebí que en San Sebastián arrastró a una socorrista hasta las duchas para violarla, o incluso en la propia región murciana, otro magrebí que violó a una mujer española.
Quizás por doble moral o quizás por simple miedo, Hernández no se atreviera a denunciar a los medios la nacionalidad del sujeto. Pero, ¿y el sistema? ¿Por qué los periódicos nada dijeron sobre el origen del presunto agresor? Y el alcalde socialista de la localidad que tanto salió en defensa del muchacho, ¿también acalló la nacionalidad del presunto agresor ante la pérdida de posibles votantes? Menos mal que desde MEDITERRÁNEO DIGITAL no nos tiemblan las teclas de nuestros ordenadores para, con todas las consecuencias, denunciar esta falsa moral de los colectivos y políticos progres de nuestra Patria.
EXCLUSIVA. El 86% de todos los detenidos por violencia de género NO son españoles
www.mediterraneodigital.com
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Una noticia más que podría haber pasado desapercibida para el común de la ciudadanía que lea esta información. Sin embargo, como nos comenta un ávido lector de MEDITERRÁNEO DIGITAL, ese “Salón de Apuestas suele” ser “bastante” frecuentado por “clientela magrebí” y "arrojar un zapato a cualquier persona es una de las mayores ofensas en la cultura árabe. De hecho, en Oriente Medio la tradición popular dice que no hay mejor forma de acabar con los escorpiones que sacudirles con la suela de la zapatilla”. Por lo que si unimos hilos, muy equivocados tendríamos que estar para no poder demostrar que el supuesto sujeto en cuestión que atacó al presidente del colectivo LGTBI era de origen magrebí.
Se pone nerviosa, reconoce que los violadores son argelinos y se disculpa '¿no tendría que haberlo dicho?'
Por ello, nos preguntamos cómo es posible que, lo primero, la supuesta víctima, disfrutando abiertamente de unos gustos sexuales tan libertinos, sea luego tan poco asertivo en su denuncia para con la población musulmana. Una cada vez mayor parte de la ciudadanía de nuestro país que por cierto ha dejado lamentables sucesos el presente verano, por supuesto acallados por los medios oficiales del sistema. Véase el magrebí que en San Sebastián arrastró a una socorrista hasta las duchas para violarla, o incluso en la propia región murciana, otro magrebí que violó a una mujer española.
Quizás por doble moral o quizás por simple miedo, Hernández no se atreviera a denunciar a los medios la nacionalidad del sujeto. Pero, ¿y el sistema? ¿Por qué los periódicos nada dijeron sobre el origen del presunto agresor? Y el alcalde socialista de la localidad que tanto salió en defensa del muchacho, ¿también acalló la nacionalidad del presunto agresor ante la pérdida de posibles votantes? Menos mal que desde MEDITERRÁNEO DIGITAL no nos tiemblan las teclas de nuestros ordenadores para, con todas las consecuencias, denunciar esta falsa moral de los colectivos y políticos progres de nuestra Patria.
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Un magrebí ataca al presidente del colectivo gay de Mula y los medios silencian la nacionalidad del agresor
Periódico independiente políticamente incorrecto. Información, noticias y actualidad. El digital de la gente normal. Desde 2010.