Se está provocando escasez de energía, alimentación y bienes en el mundo?

Fabricantes de fertilizantes alertan de su grave situación por la subida de los costes.

Los altos precios del gas y de la electricidad ya provocaron el pasado año el cierre temporal de alguna planta de fertilizantes en España y en el resto de la Unión Europea (UE) y, ahora, con el inicio del conflicto en Ucrania, la situación para el sector se complica.

La secretaria general de la Asociación Nacional de Fabricantes de Fertilizantes (Anffe), Paloma Pérez, no ha dudado en asegurar a Efe que este conflicto "puede agravar la actual situación, haciendo subir más los precios del gas e incluso producir problemas de abastecimiento, en algún caso".

 
Cascada de EREs en la gran industria por el coste de luz y gas.

Es el caso del industria azulejera, que ayer alertó de que teme una oleada de Expedientes de Regulación de Empleo en las próximas semanas como consecuencia de las tensiones en el mercado del gas, agravada por la invasión de Ucrania por las tropas rusas. Este sector, intensivo en mano de obra, tiene ya en marcha cinco ERTE que afectan a 1.517 trabajadores.

El sector considera insostenibles los actuales precios, en 145 euros el megavatio hora, cuando ya se encontraban contra las cuerdas con la subida de 2021, que se saldó con un incremento de precios de casi el 500%, hasta los 46,29 euros MWh.

 

Ucrania detiene la producción de gas de neón poniendo en riesgo la producción de chips​

Ingas y Cryoin, dos de las principales compañías ucranianas que producen gas neón de alta pureza, utilizado en la fabricación de semiconductores, han interrumpido los envíos debido a la actual invasión rusa. Las dos empresas representan una parte considerable del suministro mundial de neón de alta y ultra alta pureza. Por ahora, los fabricantes de chips dicen que tienen suficiente neón de alta pureza como para operar con normalidad, pero la situación es dinámica. Sin embargo, el neón es sólo uno de los problemas a los que se enfrenta la industria electrónica.

Según las estimaciones, estos dos proveedores de gases controlan aproximadamente el 50% del suministro mundial de neón de gran pureza para la industria de los semiconductores en 2022. Con Ingas y Cryoin fuera de juego, el precio del neón de grado semiconductor aumentará inevitablemente, ya que sus rivales tendrán que aumentar la producción para satisfacer la creciente demanda.

La producción de Neón se redujo tras la guerra con Rusia


Antes de que comenzara la guerra el 24 de febrero, Cryoin producía entre 10.000 y 15.000 m3 de neón de alta pureza de grado 5.0 (contenido de neón en un 99,9990%), de alta pureza de grado 5.5 (99,9995%) y de ultra alta pureza de grado 6.0 (99,9999%) al mes.

El neón de grado 5.0 es lo suficientemente bueno para la industria de los semiconductores y la cirugía ocular con láser, mientras que el de grado 6.0 está destinado principalmente a las instalaciones de investigación. Cryoin cerró sus operaciones el 24 de febrero, cuando Rusia atacó Odessa y otras ciudades de Ucrania, siendo el mayor de los problemas que no se sabe cuándo retomarán las operaciones.

Según datos citados por Reuters, Ingas producía entre 15.000 y 20.000 m3 de neón de grado 5.0 y 6.0 al mes. Ingas servía a clientes de Alemania, Taiwán, Corea del Sur, China y Estados Unidos, y el 75% de la producción se suministraba a varios fabricantes de chips. Debido a esta disminución de producción el precio del neón de alta pureza ha subido en hasta un 500 por ciento desde diciembre.

El Ministerio de Economía de Taiwán dijo a Reuters que los fabricantes taiwaneses de chips lógicos y de memoria (TSMC, UMC, Micron, VIS, Winbond, etc.) habían conseguido existencias de seguridad de neón de alta pureza, pero no quiso dar más detalles. Intel, GlobalFoundries y Micron ya dijeron que tenían una cadena de suministro diversificada y existencias de neón de alta pureza en sus fábricas, pero si esta situación se prolonga a lo largo del tiempo, podríamos ver a comenzar a ver problemas en la industria.

"Si las reservas se agotan en abril y los fabricantes de chips no tienen pedidos cerrados en otras regiones del mundo, es probable que se produzcan más restricciones en la cadena de suministro y que no se pueda fabricar el producto final para muchos clientes clave", dijo Angelo Zino, analista de CFRA, en una conversación con Reuters.

 
Anuncian posibles problemas de abastecimiento de pescado en Andalucía por el alto precio del carburante si no se pone remedio.

El 60% de la flota está amarrada porque lo que obtienen de la venta de pescado no cubre los gastos de gasoil, nóminas y seguros sociales.

 

Una de las mejores frases que hemos leído sobre las consecuencias de la crisis entre Rusia y Ucrania​

La mejor escusa que han podido encontrar tanto los políticos, como los medios de comunicación a su servicio acerca de la que se nos avecina, es la crisis de Ucrania. Si hace tan solo unas semanas era el virus la gran excusa, ahora la guerra entre Rusia y Ucrania lo justifica todo.

Justifica el desabastecimiento, justifica la ruina económica y también justifica el aumento de precios que llevamos sufriendo desde hace ya meses. Donde antes nos colocaban una nueva ola, o una nueva cepa, ahora la palabra mágica es Putin. Todo es culpa de Putin, intentando que nos olvidemos que los problemas vienen desde mucho antes. Pero ya saben, cualquier cosa menos asumir responsabilidades.

Y una de las cosas que más nos ha llamado la atención, es el asunto del aceite de girasol. Si antes la gente arramplaba con el papel higiénico, ahora basta que les digan que hay limitaciones con el girasol, para que todo el mundo vaya a comprar ese aceite como si fuera el maná y la única posibilidad que tenemos en España.

Volvemos a lo de siempre. La gente no aparta la vista de la televisión y sus cerebros grafenados parecen teledirigidos actuando tal y como se espera de ellos. Es decir, en breve el desabastecimiento llegará, pero porque en España ya quedan pocas cabezas sensatas y muchos compran como si pretendieran montar un hipermercado.

Pero volviendo al girasol, no deja de sorprendernos esa gran locura con el producto en cuestión, cuando España es uno de los máximos productores de aceite de oliva. Pero total, ¿qué dice la tele? Que falta aceite de girasol, ¿no? Pues nada, a comprar como si no hubiera un mañana.



 

Los supermercados llaman a la calma y descartan desabastecimiento a corto plazo por la guerra de Ucrania​

La guerra en Ucrania está provocando tensiones en la cadena alimentaria española: del campo al supermercado pasando por las fábricas. El sector vigila de cerca el conflicto y los problemas que puede provocar. Y eso, a pesar de que, de momento, no haya problemas de abastecimiento. Los supermercados aseguran que no falta stock y que la situación está controlada. Sin embargo, en el campo y en la industria de determinados productos sí hay incertidumbre ante el temor a que escaseen el aceite de girasol y determinados cereales. Esta circunstancia ha provocado un doble miedo entre los clientes: que suban los precios y que haya termine habiendo desabastecimiento, lo que explica que se produzcan algunas compras anómalas que provoquen que las estanterías con estos productos se vacíen rápidamente en algunos casos y que se lancen mensajes alarmistas en las redes sociales. “No lo usamos mucho, pero hemos comprado aceite de girasol por prevención ante la guerra y por la huelga de transportistas de la semana que viene”, explica un matrimonio en el entorno de a cuarentena a la salida de un Mercadona de Madrid.

En los últimos dos años, algunos de los escenarios más apocalípticos solo al alcance del cine se han venido haciendo realidad. La pandemia supuso un varapalo inesperado en toda Europa, donde se produjo una cierta histeria que quedó reflejada en la compra frenética de papel higiénico. Ahora, ante una guerra en territorio europeo, algo que no ocurría desde hace más de dos décadas, el miedo de la industria alimentaria es que vuelvan a producirse compras sin sentido. El primer foco se ha puesto en el aceite de girasol, y el próximo pueden ser los dulces, la bollería industrial o las conservas. Aunque el sector trata de calmar las aguas: “El único producto que se ha limitado es el aceite de girasol y no porque haya desabastecimiento, sino para ordenar su venta ante una demanda atípica por parte de los consumidores, muchos de ellos empresas de restauración”, asegura Ignacio García Magarzo, director general de Asedas (asociación que agrupa a Mercadona, AhorraMas, Lidl y Dia, entre otros).

En los supermercados, mientras tanto, se respira tranquilidad. La llegada de clientes es la habitual y sus compras las similares a cualquier día, según las distribuidoras. Eso sí, hay productos que ahora tienen un lugar preferente en más carritos de compra que hace unas semanas. Pese a ello, todas descartan tener problemas de abastecimiento. En el caso de Dia, calcula que tiene guardado para un periodo de al menos tres o cuatro meses, según indicó el jueves su consejero delegado, Ricardo Álvarez. La empresa confía en que, pasado este tiempo, “se reequilibre el mercado”.

El conflicto afecta a diversas materias primas y al aceite de girasol que procede de Ucrania, donde los puertos comerciales están cerrados desde el 24 de febrero y existe mucha incertidumbre en torno al mantenimiento de los cultivos. Esto también tiene consecuencias sobre el sector primario que emplea esta materia para la producción de otros productos. Por ejemplo, los dulces y la bollería industrial, así como las conserveras. De hecho, las principales asociaciones de estos sectores avisan: solo tienen reservas para mantener su actividad las próximas cuatro semanas en el mejor de los casos y ya buscan alternativas con otros aceites de origen vegetal como el de palma, de colza o de coco. Aunque este cambio no será gratis y lo lógica dice que habrá un encarecimiento del producto final.

Fuentes de la Federación de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB) señalan que los efectos de la guerra están siendo preocupantes también por la fuerte “presión de los costes energéticos sobre las empresas” y las “dificultades para la importación de ciertas materias primas” utilizadas en la industria. “Es el caso del aceite de girasol, el maíz y el trigo, ingredientes usados para productos como harinas, pastas, sémolas, productos de aperitivo, productos de panadería, bollería y pastelería, así como para la alimentación animal, entre otros”, afirman.

Por su parte, Aurelio del Pino, presidente de la asociación ACES, que representa a Auchan Retail, Carrefour, Eroski y Supercor, advierte de que “Ucrania es un proveedor importantísimo de muchas materias agrarias, especialmente maíz y girasol, y la situación actual ha empezado a generar distorsiones y tensiones en los mercados primarios que podrían tener efectos en el medio plazo”. Las tensiones que menciona Del Pino afectan, por ejemplo, al sector agrícola y ganadero.

Carestía de pienso animal​

A este respecto, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha insistido este viernes en una entrevista en TVE que el abastecimiento de alimentos en España “está asegurado” pese a los problemas por la guerra en Ucrania. Planas ha señalado que el sector tiene una autonomía muy fuerte y una alta exportación. No obstante, ha admitido que existen “cuellos de botella” que resolver, pero ha llamado a la tranquilidad frente al nerviosismo por la oferta de aceite y ha recalcado que en España hay “posibilidades suficientes de abastecimiento” de grasas vegetales, con la alternativa del aceite de oliva.

El sector ganadero es el que más teme la carestía de cereales que se utilizan en la elaboración de piensos para la cabaña ganadera. Entre los que se importan desde Ucrania destaca el maíz: se trata del segundo suministrador de este producto a España, solo por detrás de Brasil, con un volumen medio por temporada de 2,7 millones de toneladas, el 22% de las compras en el extranjero. En concreto, en 2021 España adquirió maíz ucranio por 510 millones de euros.

Por eso, tras la interrupción del mercado ucranio, el Gobierno ha pedido a la Comisión Europea la relajación de las exigencias comunitarias a la hora de importar cereales, aunque sea de forma temporal, y contrarrestar así la pérdida de la cosecha ucrania. Además, este problema perdurará en el tiempo, ya que existen muchas dudas sobre si podrán llevar a cabo la siembra de la próxima campaña en la situación actual de guerra. Lo que solicita el Ejecutivo es flexibilizar las exigencias sanitarias a la importación en Europa para poder comprar a países con oferta suficiente como Argentina y Estados Unidos, como pide el sector. Y que se reduzcan las superficies en barbecho obligatorio por la PAC para que se pueda sembrar de manera temporal esas tierras durante el conflicto.

 
El aumento de la inflación, los costes del transporte y la energía agravan la crisis del papel.

Dependiendo del tipo y el gramaje, según se trate de pulpa para prensa, publicidad o libros, el incremento ha ido del 35% al 50%, según fuentes editoriales.

 

La Universidad de Zaragoza suprime la calefacción por la subida en el precio de la electricidad y el gas​

La Universidad de Zaragoza le coge el guante a Josep Borrell y tiene previsto cortar sus sistemas de climatización y calefacción a partir de mañana, 15 de marzo, según ha anunciado la propia institución en un comunicado enviado este lunes a los estudiantes de la Facultad de Educación. La medida no se toma, sin embargo, por los motivos geopolíticos esgrimidos por el alto representante de la UE, sino por una cuestión económica, de ahorro energético.

"Como consecuencia de las fuertes subidas del precio de la electricidad y del gas, el Consejo de Dirección de la Universidad de Zaragoza ha aprobado un conjunto de medidas en materia de energía, de ineludible cumplimiento por toda la comunidad universitaria. Por ello, se deberá tener en cuenta lo siguiente: con carácter general, la temporada de calefacción finalizará el 15 de marzo, salvo situaciones de temperaturas muy adversas. Recomendamos que se tenga en cuenta esta circunstancia para evitar en lo posible la falta de confort mientras se permanece en el aula", afirma el Decanato de la Facultad de Educacion, que aconseja, entre líneas, ir bien abrigado a clase a partir de mañana, cuando los radiadores dejarán de dar calor.

Como consecuencia de esta decisión, señalan las mismas fuentes, se aplicarán también otras medidas que echan por tierra el protocolo covid aplicado hasta la fecha en materia de ventilación. "Se mantendrán las ventanas cerradas con carácter general, ventilando 10 minutos entre cada hora que esté ocupada una clase, siendo suficiente la apertura de una ventana y la puerta de acceso (ventilación cruzada)", indican en una circular enviada al alumnado.

Con esta decisión, la Universidad de Zaragoza se suma así al planteamiento seguido por otras instituciones públicas españolas, como la Universidad de las Islas Baleares, que ha optado también por aplicar esta medida a partir del próximo lunes.

Por su parte, fuentes de la Universidad de Zaragoza confirman que está previsto que esta medida se aplique a partir de mañana en todos los centros de la Universidad, y "no solo en la facultad de Educación", que ha sido la primera en informar a sus estudiantes de esta medida.

 

Planas ignora al campo español: compra trigo a EEUU y Argentina aunque cuesta 100 euros más por tonelada​

Ante la carestía de productos como el trigo o el maíz por la invasión rusa de Ucrania, el ministro de Agricultura, Luis Planas, se ha lanzado a los mercados internacionales para evitar el desabastecimiento. Sin embargo, y pese a que la tonelada de trigo español es 100 euros más barata, las primeras opciones para el titular de Agricultura son Estados Unidos y Argentina, dejando de lado la producción nacional.

Planas ha azuzado a la Unión Europea (UE) para que libere las importaciones de cereales, relajando la normativa europea de transgénicos, en vez de incrementar la producción en el campo español, que, además, lo cultivará con los estándares europeos de producción, mucho más
restrictivos de los que se pide a los productos importados en materia de seguridad alimentaria, calidad, respeto por el medio ambiente, biodiversidad , bienestar animal y seguridad laboral.

Entre los principales mercados exportadores se encuentran Estados Unidos y Argentina, que han elevado sus precios del maíz y del trigo hasta un 20% y utilizan métodos de fabricación que difieren en gran medida de los de la Unión Europea. Según el Boletín de precios semanales de los cereales del ministerio de Agricultura, los precios del trigo blando procedente de EEUU se han incrementado un 17% en la última semana, alcanzando los 477,9 dólares la tonelada. Un aumento menor, pero también bastante significativo, es el que ha experimentado esta materia prima en Argentina, que ha alcanzado los 390,66 dólares. Unos precios que contrastan con los que registra el trigo blando de producción española, que se ha situado en los 345 euros, casi 100 menos que en EEUU.

Se reducen las opciones​

España se encuentra a la caza de nuevos países exportadores para sustituir las materias primas que importaba de Ucrania y que ahora se han encarecido por la invasión rusa de Ucrania. Muchos estados que podrían sustituir las importaciones ucranianas están comenzando a cerrar sus mercados de exportaciones para aumentar sus reservas y no verse afectados por la volatilidad de los precios, como es el caso de Indonesia, Serbia, Bulgaria o la propia Ucrania.

En el caso de Indonesia, hay una materia prima que se ve principalmente afectada: el aceite de palma. Es el aceite vegetal más utilizado en el mundo y se utiliza en la fabricación de productos como galletas, margarina, detergentes para ropa y chocolate. Los precios del aceite de palma han aumentado más del 50% este año. El ministro de Comercio de Indonesia, Muhammad Lufti, afirma que las restricciones a la exportación tienen como objetivo garantizar que los precios del aceite de cocina en el hogar sigan siendo asequibles para los consumidores.

El stock de maíz de Serbia era otro de los elementos exportados que España estaba barajando para sustituir las importaciones de cereales ucranianos. Sin embargo, este mismo miércoles, el presidente serbio, Aleksandar Vucic, ha anunciado la prohibición de las exportaciones de harina, maíz, trigo y aceite, ante un aumento de precios y de la demanda en el mercado internacional causados por la invasión rusa de Ucrania. Por su parte, Bulgaria también ha anunciado que aumentará sus reservas de cereales y podría restringir las exportaciones hasta que haya realizado las compras previstas, al igual que Bulgaria, que ha prohibido sus exportaciones de grano. Los suministros de cereales en Rumania, un importante exportador, también se han reducido a medida que los compradores internacionales buscan alternativas a los suministros de Rusia o Ucrania, aunque en la actualidad no se ha efectuado ninguna prohibición.

 

Los transportistas responden al Gobierno: «Si Sánchez quiere desabastecimiento, lo va a tener»​

Las últimas palabras de la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, no han sentado nada bien a la plataforma. Los camioneros, que acumulan un paro de la actividad de cinco días, no entienden por qué el Gobierno se niega a reunirse con los representantes de la organización e incluso les califica de «ultraderecha». Una situación que está provocando graves tensiones en la cadena de suministro que se podrían agravar en las últimas horas por el cierre de factorías, granjas e industrias.

«Si Sánchez quiere desabastecimiento, lo va a tener», responden fuentes de la Plataforma para la Defensa del Sector del Transporte de Mercancías por Carretera en conversaciones con este diario. Los camioneros están dispuestos a todo con tal de reunirse con el Gobierno para hacer frente al alza de los precios del combustible y una serie de peticiones históricas del sector. «Ya no tenemos nada que perder, nos sale más barato estar parados que trabajando», argumentan.

Desde la plataforma explican que «el 85% de nuestros asociados se encuentra con su camión parado y les estamos pidiendo por favor que aguanten pese a la presión que están recibiendo de las grandes empresas para volver a la actividad». «No vamos a desconvocar hasta que el Gobierno nos reciba», puntualizan.

Además, las citadas fuentes han desmentido las palabras de la titular de transportes, que les ha calificado de «un grupo de ultras que están intentando someter a este país a un chantaje en muchos casos apoyados por la ultraderecha». Unas palabras a las que responden con contundencia: «Somos gente obrera, trabajadores y muchos de izquierda, que hasta hace cuatro días votábamos a su Gobierno y ahora nos dejan tirados».

Sánchez niega el desabastecimiento​

Mientras, desde el Gobierno niegan la mayor y aseguran que no se está registran falta de producto en los supermercados, pese a que este jueves algunos abrían ya con lineales completamente vacíos. En concreto, la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, ha asegurado que no habrá desabastecimiento en los supermercados debido al paro de transportistas, aunque ha admitido que podría producirse «algún problema» de stock con determinados productos.

En este sentido, Sánchez ha recalcado que hablar de desabastecimiento «son palabras mayores» y que en la actualidad no está sucediendo, si bien ha reconocido que el sector lácteo ha mostrado preocupación por la situación si el paro persiste. Unas afirmaciones que han tumbado las embotelladoras de leche, que ya avisan de que los supermercados estarán desabastecidos «en dos o tres días».

«Vamos a trabajar para que eso no sea así. Puede producirse algún problema en la cadena de distribución por estos incidentes puntuales, pero todos podemos comprobar que no se está produciendo desabastecimiento», ha reiterado. Palabras que muestran la calma chica que hay en el Gobierno pese a la situación critica que están sufriendo miles de pymes que han paralizado su actividad porque no llega su producto o viceversa.

 

Lidl cierra los primeros supermercados por la falta de abastecimiento​

Cierran en España los primeros supermercados tras seis días del inicio del paro de los transportistas. Lidl ha bajado este viernes la persiana de dos de sus establecimientos en Asturias por la falta de abastecimiento de alimentos ante la paralización de la plataforma logística que tiene la cadena de distribución en Galicia. Una situación que, en los próximos días, se podría contagiar al resto del sector ante las dificultades que están registrando los proveedores para dar salida su mercancía.

Así lo han confirmado fuentes de la compañía en conversaciones con este diario, que han explicado que «la huelga de transportes convocada por la Plataforma para la Defensa del Sector del Transporte de Mercancías por Carretera está afectando al buen funcionamiento de la cadena de suministro española». «En nuestro caso, el impacto se está concentrando especialmente en nuestras plataformas logísticas de Galicia (Narón) y Andalucía (Málaga y Dos Hermanas), donde las concentraciones están impidiendo tanto la llegada como la salida de mercancía, con la consecuente afectación al resto de nuestra red de tiendas», concretan.

«Por el momento, y ante la imposibilidad de hacer llegar el producto, hemos tenido que cerrar puntualmente dos de nuestras tiendas de Gijón. Una en la calle Ezcurdia y otra en la calle Pérez de Ayala cuyo suministro depende de forma directa de nuestra plataforma de Narón», argumentan. No obstante, desde la compañía del sector de la distribución confían en que la cadena de suministro pueda retomar la normalidad lo antes posible para que el establecimiento pueda reabrir sus puertas y volver a prestar servicio a partir de este sábado.

La falta de abastecimiento, como pasa en Lidl, ha generado miedo en la población y ha provocado que los consumidores se lancen a hacer acopio de alimentos no perecederos. Una situación que se suma a la escasez de productos frescos, como carne, pescado, verduras o leche, y que podría provocar nuevos cierres de supermercados en los próximos días si el Gobierno no detiene el paro de los transportistas, ya que las imágenes de estanterías vacías se han generalizado en toda España.

«Nuestra prioridad como empresa es abastecer nuestros establecimientos para que las familias españolas puedan realizar sus compras. En este sentido, nos sumamos a la petición de las asociaciones de nuestro sector y esperamos una pronta resolución para garantizar el correcto funcionamiento de la cadena de suministro», añaden desde Lidl.

España en jaque​

Los granjeros están sacrificando cabras, los agricultores están tirando verdura, los pescadores ya hace días que no salen a faenar o las fábricas de coches paran su producción. En tan sólo seis días, el paro de los transportista ha puesto España en jaque. Una situación que no parece tener solución en el corto plazo, ya que el Gobierno de Pedro Sánchez continua de brazos cruzados y sin intención alguna de reunirse con la plataforma.

Una situación que de alargarse en el tiempo podría provocar un caos logístico y la quiebra de miles de empresas. Las gasolineras ya advierten de que están sufriendo problemas de suministro, como consecuencia del paro de transportistas iniciado esta semana, y se suman a la larga lista de sectores que están registrando falta de suministro desde este lunes.

 

El estupor de George Yates con España: hay yacimientos de gas pero el Gobierno veta explorarlos​

El magnate estadounidense está convencido de que hay mucho potencial gasista en la península, pero la Ley de Cambio Climático prohíbe incluso investigar sobre eso, pese a la agresión rusa

Cuenta George M. Yates, actual presidente de Heyco Energy y miembro del Consejo Nacional del Petróleo que asesora al Departamento de Energía de EEUU que él, ya septuagenario, ha visto cómo pueden cambiar rápido las cosas si los gobiernos las facilita