Quieren que se legalice la pederastia

Lo del panfleto de Pedro J. Ramírez ya es inaceptable: “Aceptemos al pedófilo para que no abuse de niños”​

Estamos ya completamente desbordados por la degeneración absoluta de la sociedad actual. Desde hace tiempo, venimos percibiendo que el objetivo de la clase dominante y el globalismo al que sirven es claro: los niños. Lo estamos comprobando con toda esta historia de la vacunación y tenemos la sospecha de que en breve se permitirá y fomentarán las relaciones sexuales de adultos con los niños. Tiempo al tiempo porque esto va a acabar pasando mucho antes de lo que imaginan.

Y una muestra de ello es el intento de normalización de una aberración como esta promovida por medios de comunicación como, en este cado, el panfleto de Pedro J. Ramírez, ‘El Español‘. El mismo tipo que hace unos días fomentaba la marginación y la persecución de los no vacunados nos dice ahora que si se estigmatiza a un pedófilo “que nunca han abusado de un menor, podría ser un factor de riesgo para que lo acaben haciendo”.




Y para justificarlo se basan en un supuesto estudio publicado en la revista científica Current Sexual Health Reports. O sea, nos vienen a decir que entendamos al pedófilo y lo aceptemos para que no delinca. Vamos, que no es cuestión de que el tipo con esa desviación tenga la responsabilidad de no hacerlo, es la sociedad la que tiene que tener compasión de ellos para que no lo hagan.

Es decir que, el mismo panfleto que busca la estigmatización de las personas que no se quieren vacunar, nos cuenta que si se estigmatiza al pedófilo acabará sucumbiendo a su patología y delinquiendo contra un niño. ¿Se dan cuenta de por dónde van los tiros? Esto no puede producir más asco y Pedro J. se está convirtiendo en el gran referente de la miseria humana.

 
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La normalización de la pedofilia está cada vez más presente en los medios progresistas​

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Los medios de comunicación progresistas, desde hace varios años, están operando para impulsar una nueva narrativa sobre el trastorno de la pedofilia. La intención es clara: desestigmatizar la desviación sexual para, posteriormente, normalizarla ante los ojos de la sociedad.

Para lograr este objetivo, los medios están exhibiendo y dándole tribuna a la corriente de pensamiento que asegura que los pedófilos nacen con desviaciones cerebrales que los impulsan a sentirse atraídos por niños y no que se fueron haciendo por el camino. Esta tesis es impulsada por especialistas como el criticado Dr. James Cantor, del centro de Adicción y Salud Mental de Toronto, en Canadá, quien se ha dedicado a estudiar los cerebros de pederastas y llegó a la controvertida determinación de que la pedofilia es una “orientación sexual”, como la heterosexualidad o la homosexualidad.

Estos “estudios” han determinado que los pedófilos tienen cables cruzados en el cerebro que, en lugar de provocarle un sentimiento de protección hacia los niños, les activan deseos sexuales.

A pesar de los estudios y teorías, no existe un consenso científico sobre cómo, dónde y por qué se origina la pedofilia. Tampoco se sabe si un pedófilo puede ser curado o no de su trastorno. De las pocas certezas que se tiene acerca de la pedofilia es que es, inequívocamente, rechazada por la mayor parte de la sociedad, pues indudablemente existe temor del daño que puede sufrir un niño a manos de una persona adulta atraída sexualmente por infantes.

No obstante, desde hace mucho tiempo, existen movimientos y activistas que buscan normalizar y lavar la imagen negativa de la pedofilia. Tal y como se lee en The Guardian, en 1976, el Consejo Nacional para las Libertades Civiles, hizo una monstruosa presentación ante el comité de revisión del derecho penal del parlamento que decía: “Las experiencias sexuales en la infancia, realizadas voluntariamente con un adulto (…) no producen ningún daño identificable (…) Lo que realmente se necesita es un cambio en la actitud que asume que todos los casos de pedofilia producen un daño duradero”.

Hasta hoy hay personas y grupos que mantienen este argumento. También hay medios de comunicación progresistas que han dado espacios a la normalización de la pedofilia, publicando artículos donde se presenta de forma cálida y empática a los pedófilos autodenominados “virtuosos” o “no agresores”. Personas que aseguran nunca haber abusado de un niño, pero que se sienten atraídos sexualmente por ellos.

Los Angeles Times, en 2013, publicó un artículo titulado “Muchos investigadores tienen una visión diferente de la pedofilia”; en la pieza se lee: “Al igual que muchas formas de desviación sexual, antes se pensaba que la pedofilia se debía a influencias psicológicas en los primeros años de vida. Ahora, muchos expertos la consideran una orientación sexual tan inmutable como la heterosexualidad o la homosexualidad. Se trata de una predisposición muy arraigada -limitada casi exclusivamente a los hombres- que se hace patente durante la pubertad y no cambia”.

En ese artículo aparece una frase que, prácticamente, se ha vuelto un común denominador en la prensa progresista: “No todos los pedófilos abusan de los niños. Tampoco todos los pederastas son pedófilos”.

Un año más tarde, en The New York Times, se publicó una columna de opinión titulada: “La pedofilia: Un trastorno, no un delito”. En el artículo se lee: “El sitio web Virtuous Pedophiles está lleno de testimonios de personas que juran no tocar nunca a un niño y, sin embargo, viven aterrorizados. Deben ocultar su trastorno a todos sus conocidos, o arriesgarse a perder oportunidades educativas y laborales, y enfrentarse a la posibilidad de sufrir acoso e incluso violencia. Muchos se sienten aislados; algunos contemplan el suicidio”.

El artículo pide, básicamente, que se deje de estigmatizar a la pedofilia y se empiece a tener empatía con los pedófilos.

Las lluvias de comentarios negativos contra el Times no han parado desde 2014, sobre todo en redes sociales.

Recientemente, USA Today vivió una experiencia similar al Times tras publicar un artículo y un hilo en Twitter normalizando la pedofilia y presentando los controvertidos puntos de vista de científicos y especialistas como el Dr. Cantor.

De acuerdo con el hilo, eliminado tras la gran ola de críticas, el Dr. Cantor explicó “que los pedófilos necesitan un mejor acceso a la terapia, que puede ser difícil, ya que los afectados pueden tener vergüenza de buscar ayuda o estar preocupados por ser denunciados a las autoridades si lo hacen”.

A raíz de los cuestionamientos, USA Today también decidió cambiar el título del artículo. En un principio era “What the public keeps getting wrong about pedophilia” (Lo que el público sigue entendiendo mal sobre la pedofilia), posteriormente sustituido por un título más general: “The complicated research behind pedophilia” (La complicada investigación sobre la pedofilia).

Estos artículos publicados en The New York Times y en LA Times, en USA Today presentan a la pedofilia como un trastorno que no es elegido por sus víctimas (los pedófilos) basándose en la opinión de “los expertos” que piden empatía para estas personas con trastornos inaceptables.

Pero más allá de los artículos donde se intenta explicar los posibles orígenes del trastorno pedófilo, hay medios que han ido más allá al momento de buscar la normalización de la pedofilia. Es el caso de la revista canadiense VICE.

VICE es, por ejemplo, una revista defensora de los pedófilos autodefinidos como “no agresores”, a quienes califica como una “comunidad” donde “la mayoría de ellos afirma que nunca se ha comprometido sexualmente con un menor. También afirman que nunca tienen la intención de hacerlo”.

El reportaje donde VICE hace una abierta apología a la pedofilia se titula: «Pasé un año viviendo con pedófilos “no agresores”. Fue publicado en 2017 y escrito por Alexander McBride Wilson. Allí se narra la historia de varios “pedófilos virtuosos” que aseveraron “jamás” intentar abusar de un menor y no tienen la intención de hacerlo.

Una de las estrellas del reportaje de VICE es un hombre llamado Gary Gibson, de 65 años, quien fue acusado por violación por una hija adoptiva que tuvo 12 años atrás, de acuerdo con el diario británico Daily Mail.

En otro artículo, VICE defiende a los pedófilos de la cancelación que reciben en redes sociales. «Los sitios de redes sociales no pueden decidir cómo tratar a los pedófilos “no agresores”».

Preocupación por la normalización de la pedofilia

A medida que la narrativa empática hacia los pedófilos gana espacios en los medios progresistas, existe un sentimiento de preocupación que va creciendo y se manifiesta en redes sociales y artículos de opinión en medio alternativos y conservadores.

«La izquierda tiene un problema de pedofilia, y seguirá empeorando a menos que la derecha se desentienda por completo de las apelaciones poco sinceras a la “tolerancia”, los eslóganes sin sentido como “el amor es el amor” o los insultos vacíos como “homófobo”», escribió para The Federalist, Spencer Lindquist. «Estos recursos retóricos no se utilizan de buena fe, y tratarlos como si fueran otra cosa que maniobras bien elaboradas para socavar cualquier ética sexual que deje intacta la inocencia infantil es el colmo de la ingenuidad».

En redes, particularmente en Twitter, también se leen críticas a quienes buscar normalizar la pedofilia y preocupaciones por las consecuencias que podrían generarse si este trastorno empieza a ser socialmente aceptable.

“Como cristiano, creo firmemente que debemos mostrar compasión hacia los pedófilos, sin dejar de priorizar claramente la seguridad de los niños. Pero eres un absoluto idiota si crees que las principales instituciones de este país no están dispuestas a normalizar la pedofilia y llamarlo tolerancia”, escribió Mark Hemingway, de RealClearInvestigations.

Desde hace varios días el tema de la pedofilia está entre los más importantes de Twitter, con influencers, periodistas y miles de ciudadanos opinando sobre lo grave que sería para la sociedad la desestigmatización y normalización del trastorno pedófilo. Ante este panorama, existe la preocupación de que crezca la campaña de aceptación de la pedofilia, provocando directa o indirectamente la monstruosa aceptación de la pederastia por cierto sector de la sociedad.

Los medios como VICE o USA Today, mientras tanto, no presentan estas preocupaciones e inquietudes en sus artículos publicados, dejando únicamente el enfoque condescendiente y compasivo hacia los pedófilos. Un síntoma de que la normalización de la pedofilia continuará ganando espacios en los medios progresistas.

 
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La corte finlandesa dictamina que el sexo con niños está 'permitido' Hace 2 semanas, el Tribunal Supremo dictaminó que el sexo con niños de hasta 10 años no es 'violación' si provienes de una cultura donde de las relaciones sexuales entre adultos y niños son "normales"
 

La fiscalía general se niega a investigar la pederastia y la corrupción de menores​

¿Recuerdan ustedes las grabaciones del comisario de policía Villarejo, en las que la actual fiscal general del PSOE (no es un error), se jactaba de haber visto en Cartagena de Indias a magistrados y fiscales del Tribunal Supremo y de la Audiencia Nacional subiendo a sus habitaciones con menores…?

Hechos que no denunció, en Colombia o en España, pues nuestro Código Penal obliga al funcionario público a denunciar cualquier delito que conozca, a diferencia de los particulares, que podemos, o no, denunciar.

También le pareció un éxito la creación de una “agencia de modelos”, que en realidad era de putas, organizada y dirigida por el tal Villarejo, un hombre polivalente, y con pocos escrúpulos, para sacar información a políticos y personas relevantes. Definió la idea como un “éxito”, y es que la información “vía vaginal” debe de ser fácil de obtener, pues como todos sabemos, tiran más dos tetas que dos carretas.

Pues bien, recientemente un fiscal amigo (sí, los fiscales también son personas, y tienen amigos; los adversarios y enemigos suelen ser de la carrera) me informó de la existencia de un libro, a la venta en Amazon, dónde un fulano que dice tener cuarenta y tantos años, describía, con pelos y señales sus abusos sexuales sobre niñas de 11, 12 y 13 años, en Madrid.

Para no hacer publicidad de semejante porquería, permitirán que no ponga el título del “libro”, ni del autor, que creo es un seudónimo, pero resulta obvio que cualquier editorial sabe perfectamente el nombre y apellidos del autor que publica con seudónimo, o la propia plataforma de Amazon, no creo que permita subir libros sin tener perfectamente identificado a su creador, entre otras razones para abonarle en cuenta bancaria los rendimientos correspondientes.

Denunciado el asunto a la fiscalía general, recibo la sorprendente contestación siguiente, que creo un deber hacer pública, para que los ciudadanos sepamos cómo ha actuado la fiscalía en este caso:

“…poniendo en su conocimiento que los hechos en ella descritos no se deduce la existencia de hechos que pudieran revestir caracteres de delito que justifiquen una investigación por parte del Ministerio Fiscal, haciéndole saber que puede reiterar su denuncia ante el Juzgado de Instrucción.

Un atento saludo

El Fiscal Jefe de la Secretaría Técnica

Álvaro García Ortiz”.

¿Pero no habíamos quedado, hace años, que la fiscalía quería investigar, con exclusividad, los delitos…?

Pues menos mal que no es así.

Como todavía quedan personas sensatas en España, un cliente de Amazon puso la siguiente reseña al “libro”:

“Abuso a menores.

¿Estáis de broma? Es pura pornografía con menores.

Deberíais retirarlo”.

Excuso decirles que Amazon ha hecho caso omiso a este comentario, y el libro sigue a la venta, como material “didáctico” para pederastas en general, y corruptores de menores, en particular.

Se avecinan malos tiempos para los menores, amparados o desamparados, y solo hay que seguir los casos de los menores tutelados y prostituidos en Baleares, Canarias o Valencia.

En el caso balear, ante el pasotismo o desinterés de la policía, la fiscalía de menores, etc., ha tenido que venir una Comisión de la Unión Europea, para investigar los hechos…

Y en Canarias y Valencia, supongo que acabará pasando lo mismo.

Quien quiera entender, que entienda…

 


Explotación sexual judía de Brooke Shields cuando solo era una niña . La normalización de la pedofilia viene de lejos. Todavía puede comprar legalmente estas fotos y esta película porque es "arte".
 
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HACIENDO LAS DELICIAS DE LA CLASE PEDÓFILA.

Ayer sábado 26 de agosto, se realizó una carrera juvenil, donde los más pequeños que querían participar, lo tenían que hacer en ropa interior.

Mollet del Valles, es una pequeña población a las afueras de Barcelona, con algo más de 50.000 habitantes, y donde claramente, el partido de gobierno, el Partido Socialista obrero anti español, conocía de ante mano el tipo de carrera popular, pero no hizo nada para evitarla.

Seguramente la asociación encargada de la misma, tendrá muchas explicaciones que dar a los españoles, pero sobre todo, a los habitantes de Mollet, que vieron cómo se insultaba la inteligencia e integridad de los infantes.

Esperamos pues responsabilidades. En cualquier caso, los retrasados más profundos en este caso, no son los los del ayuntamiento, que también, sino los padres que permitieron que sus hijos, esos que protegen tanto en las redes sociales y de boca, se desnudaran ante todo tipo de personas desconocidas.
 



La normalización de la p€dof1l1a ya está aquí

"Ningún adulto puede tocar el cuerpo de los niños SI ELLOS NO QUIEREN."

Según esta tiparraca, si la pedofilia es consentida, no pasa nada.

En un país serio, la ministra de inutilidad estaría como poco en la cárcel por intentar normalizar la pederastia en una comisión de investigación.

¡LOS NIÑOS NO SE TOCAN!

Mantener relaciones sexuales NO es un derecho de los niños. Ni con consentimiento, ni "si ellos quieren", ni leches.
Su retórica es directamente apología de la pedofilia.