Okupación: el fenómeno de moda 🏚️

“Miedo a los okupas”, la realidad de un país de pandereta que defiende el delincuente​

Hoy en Antena 3 Televisión se ha vivido un momento de los que debería avergonzarnos a todos como país, pues demuestra que este es un estado que claudica ante el delincuente, ante el okupa, ante el sinvergüenza.

Por eso compartimos el momento de la entrevista a esta propietaria que no se atreve a cambiar la puerta de su casa okupada por una puerta de seguridad, para impedir que la gentuza okupe su propiedad.

Pero la mujer tiene miedo, pues en España tenemos una legislación que ampara al okupa, al delincuente, frente al propietario legítimo. Esta es la realidad de España, la realidad de un país de pandereta que defiende el delincuente…



 
La okupación se dispara en España por el efecto llamada: cada día 49 inmuebles caen en manos de usurpadores.

Entre enero y septiembre del año pasado se contabilizaron 13.389 (allanamientos o usurpaciones, puesto que en las denuncias policiales no se delimita y es el juzgado el que determina la calificación).

«Ni las corporaciones locales, ni autonómicas ni nacionales han tomado ni una sola acción para favorecer al colectivo más injustamente tratado de la sociedad española». Es la queja pública de la Plataforma de Afectados por la Ocupación.

 

Cataluña saca adelante la ley que legitima la okupación​

Ahora hace justo un año, el Tribunal Constitucional tumbaba en una durísima sentencia el decreto ley de Vivienda de la Generalitat de Cataluña, que contemplaba entre otras medida la obligación de los grandes propietarios de ofrecer una alquiler alternativo a personas en situación de vulnerabilidad aunque estuviesen ocupando de manera ilegal una propiedad, lo que según el sector era una legalización de facto de la okupación. A raíz del recurso del PP, que recogía la voz de los propietarios, el TC anuló el decreto ley señalando también que dicha regulación no podía realizarse mediante un decreto ley, sino que requería una norma de rango mayor.

Un año después, el Parlamento catalán recuperó ayer dicha regulación, ahora ya en formato ley, como exigía el TC, y con el apoyo de los grupos independentistas, el PSC y los comunes.

Vox votó en contra, mientras que Cs y PP no votaron en protesta por no haberse atendido su solictud de llevar la ley al Consejo de Garantías Estatutarias, el mismo órgano consultor, aunque no vinculante, que ya alertó de que el decreto ley original era inconstitucional y vulneraba los derechos de los dueños de las viviendas a recuperar sus propiedades si eran ocupadas. El Constitucional apuntalaría luego a esa tesis descalificando el texto por carecer de «toda racionalidad» y por suprimir «de facto» el derecho de propiedad. Durante el pleno de ayer, los grupos impulsores de la ley reclamaron celeridad al Govern para desplegar la normativa.

«Efecto llamada»​

Ni con estos precedentes los grupos impulsores de la ley se echaron atrás, sacando adelante una regulación que además de obligar a los propietarios a ofrecer un alquiler social a quien, incluso habiendo ocupado de manera ilegal, esté en situación de vulnerabilidad, amplía la definición de gran tenedor con respecto a la regulación anterior: ahora incluirá a las personas jurídicas con más de diez viviendas (antes 15) y se mantiene en 15 para personas físicas, ajustándose ahora a la misma definición incluida en la ley estatal.

Del mismo modo, obliga a ofrecer alquiler social en casos de extinción de contrato: vigente durante cinco años si el gran tenedor es persona física, siete años si es persona jurídica y doce años si es un banco o fondo de inversión.

En el sector inmobiliario ven con inquietud el nuevo órdago del Parlamento catalán. «El legislador pasa por encima del derecho de propiedad. Los fondos, a los que tan alegremente se les llama buitres, son operadores privados que legítimamente buscan negocio y rentabilidades como cualquier otro operador privado», explica el director de asesoría jurídica de Tecnotramit, David Viladecans. En su opinión, este paquete de medidas desincentivará la inversión y puede crear un «efecto llamada» para la ocupación ilegal en Cataluña.

Los propietarios e inversores ven especialmente lesiva la decisión de la Generalitat de proporcionar alquileres sociales obligatorios para hogares vulnerables sin título. Según la directora general de la asociación de propietarios Asval, María Andreu, la ley «constituye una anomalía en el ordenamiento jurídico europeo que incrementa la inseguridad jurídica el sector del alquiler y que además ya fue declarada inconstitucional por vulnerar los derechos de los propietarios».

Llueve sobre mojado. La persecución del Ejecutivo regional a los grandes propietarios viene de largo y ha provocado, según distintas consultoras, que Barcelona haya quedado relegada por Madrid a nivel de inversión inmobiliaria.

 

Varios okupas intentan entrar de nuevo en la vivienda de Barakaldo y terminan agrediendo a policías y vecinos​

El interior del piso se podía contemplar completamente destrozado, incluso lo describían como una "pocilga".

El segundo día de protestas contra la ocupación de una vivienda en el centro de Barakaldo ha finalizado este martes de una forma inesperada. Un grupo de desconocidos que participaba en la movilización consiguieron entrar al interior del inmueble, el cual acababa de ser desalojado de los okupas que habían entrado en la vivienda. El interior del piso se podía contemplar completamente destrozado, e incluso lo describían como una "pocilga".

El desenlace ha dejado caras de perplejidad y exclamaciones de júbilo entre los manifestantes. Esto se debe a que a que el desalojo de la vivienda deja un escenario legal un tanto confuso, ya se había denunciado la ocupación hace ya algo más de dos semanas y el caso estaba siendo judicializado y parecía que el desalojo de los inquilinos ilegales estaba más lejos que cerca.

Agresión de los okupas a la policía y vecinos​

Los okupas intentaron volver a la vivienda para recuperar sus pertenencias, un hecho que acabó con peleas y agresiones por parte de los okupas a la policía y a varios vecinos. Asimismo, todos los okupas, de edades comprendidas en 20 y 25 años, fueron detenidos exceptuando a uno que huyó despavorido y aún no ha sido detenido. Los okupas, al encontrarse la cerradura cambiada, destrozaron parte de la puerta y objetos de la entrada.

Los vecinos exigen leyes más eficaces​

El portavoz de la manifestación no descarta que se vuelvan a repetir estas ocupaciones. De hecho, las marchas, en las que venían participando un centenar de personas, partieron a las 19.00 horas de la Herriko Plaza para finalizar frente a la vivienda, en el número 14 de la calle Gipuzkoa, y mostraban por lema 'Barakaldo no se ocupa'.

"Si el problema no se resuelve, seguiremos protestando. Esto no puede ser un 'viva la virgen' y que se les permita acceder a una vivienda. Si yo ahora entro en un coche en el que no hay nadie estoy seguro de que me detienen", denunciaba el representante de los manifestantes.

 
photo-2022-05-08-10-54-22.jpg

photo-2022-05-08-10-54-24.jpg
 

La Policía tarda 24 horas en desalojar el edificio okupado de UGT​

El sindicato UGT denunciaba ayer la okupación de uno de sus edificios en Madrid, concretamente en una nota decían lo siguiente y que puedes leer en este enlace:

«En el día de hoy, un grupo organizado ha ocupado la sede de la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores, situada en la Calle Hortaleza 88, en el centro de la Ciudad de Madrid. Un edificio perteneciente en su totalidad al sindicato, y que ha sido pagado y costeado con el sacrificio de millones de persones trabajadoras a través de sus cuotas. Este edificio, pertenece al patrimonio privativo de la organización y, por lo tanto, al patrimonio de sus afiliados y afiliadas.

Desde UGT, no podemos más que condenar y denunciar un hecho que actúa directamente en contra de los trabajadores y trabajadoras de este país, perjudicando a nuestra organización. Cabe recordar que UGT es una organización sindical sin ánimo de lucro, y que dirige todos sus esfuerzos y recursos a defender los intereses de las personas trabajadoras.

Hace unos meses, denunciamos la ocupación que protagonizo un grupo de la ultraderecha italiana sobre la sede del sindicato italiano CGIL. Hoy, es la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores quien sufre la ocupación por parte de un grupo de ultraizquierda radical, que no tiene en cuenta los intereses de las personas trabajadoras de este país, ocupando los edificios de los sindicatos de clase.

UGT y su dirección, tiene la potestad de decidir la gestión de su patrimonio como considere oportuno, con el fin de obtener el máximo rendimiento para poder destinarlo a la lucha, la mejora y la defensa de los derechos e intereses de la clase trabajadora de nuestro país, y a quien la organización destina todos sus recursos».

El caso es que ni 24 horas ha tardado la Policía en actuar y en expulsar a los okupas del edificio del sindicato. Algo que aplaudimos, porque siempre debería ser así; pero la pregunta es, si la propiedad hubiera sido de un españolito de a pie, ¿habría actuado la Policía con la misma eficacia? Está claro que no.

Qué suerte tienen algunos a los que el Gobierno social comunista defiende de los okupas, qué bueno pertenecer al régimen…

 


Cuando un sindicato de izquierdas le exige al Gobierno que eche a los okupas de su propiedad

Este fin de semana, 200 personas okuparon un inmueble propiedad de la Unión General de Trabajadores. En este caso, sin embargo, el sindicato no reclamó impedir el desalojo de los okupas, sino que exigió proceder a su expulsión inmediata.
 


Flipa. Ahora los Desokupa se encargan de conseguirles piso a la moronegrada. Menudo subnormal 🤦‍♀️

Alguien les ha dado un tirón de orejas?
 

La tremenda caradura de los “son sus costumbres okupas”; además de ladrones se ponen chulitos​

Okupa-marroqui.jpg


Piso recuperado en Getafe por la empresa Desokupa. El okupa del inmueble era un “son sus costumbres” que antes de marcharse de la casa se dedicaba a amenazar a todo el mundo e incluso decía que pondría una bomba en Atocha. Así, como lo oyen. Esto dicho en un país en el que ha pasado, todo lo que ha pasado, y con un atentado cuyos principales sospechosos son, precisamente, compatriotas suyos.

Lo que estamos viviendo en España con la “okupación” y la indefensión que están sufriendo todos los propietarios con este asunto, parecería increíble si no fuera tan cierta como está resultando ser. Y mientras tanto, cientos de problemas que van surgiendo cada día sin que los anteriores no solo no tengan solución, sino que se van agudizando.

Desconocemos cuál será el límite de la paciencia de los españoles. Ni siquiera sabemos si habrá algún tipo de límite, pero parece claro que la cosa se complica cada día más y estamos asistiendo al hundimiento de todo como si fuéramos vacas viendo pasar un tren. Mientras tanto, caraduras y vividores como este se aprovechan de un país que ya no tiene nada de democrático y que ya es una auténtica república bananera con un presidente al que ya solo le falta ir en chandal.



 

Cuando los refugiados se convierten en okupas: "Las ONG te convencen para alquilarles tu piso y luego desparecen"​

Hace unas semanas, saltaba a los medios de comunicación el caso de un matrimonio de 70 años -ella con cáncer y él con Parkinson- que había decidido alquilar su piso a unos refugiados que habían acabado por convertirse en okupas. El de estos ancianos de Fuenlabrada, sin embargo, no es el único.

En Zaragoza, José Manuel también se dejó llevar por las promesas de una ONG que trabajaba con refugiados sirios. Hoy, lleva casi dos años sin recibir ni un solo euro y sin poder recuperar su piso. "Te convencen para alquilárselo, y luego desaparecen", denuncia, desesperado. Lleva más de 13.000 euros perdidos y ni siquiera sabe cuándo podrá recuperar su casa: "Necesitamos venderla cuanto antes. Mi hermana está en tratamiento de ansiedad y estamos totalmente desamparados".

Las promesas de la ONG​

Su historia se remonta al año 2019. Por aquel entonces, él y su hermana decidieron poner en alquiler la casa en la que se habían criado para poder hacer frente al pago de la residencia en la que se habían visto obligados a internar a su madre, enferma de Alzheimer. Con miedo precisamente a que pudieran entrar unos okupas, recurrieron a una inmobiliaria de confianza: "Me llamaron y me dijeron que había una opción de alquiler súper seguro a unos refugiados sirios y que era muy, muy seguro, porque detrás de este alquiler había una ONG que se llamaba APIP-ACAM que respondía de todo, tanto de impagos, como de posibles desperfectos en la vivienda, reparaciones, etcétera".

Los responsables de la fundación les ofrecieron todas las garantías e incluso estuvieron presentes en el momento de la firma. Los primeros meses no hubo ningún problema, pero, cuando, pasado un año, los refugiados dejaron de pagar, José Manuel y su hermana empezaron a arrepentirse de haber confiado en ellos.

En aquel momento, España ya estaba sumida en la pandemia. Su madre había muerto y tardaron un tiempo en ser conscientes de los impagos, por el bloqueo habitual de las cuentas que los bancos llevan a cabo hasta que se arreglan todos los papeles tras un fallecimiento. "En cuanto nos dimos cuenta, nos dirigimos a la inmobiliaria y a la ONG, confiando en que, tal y como nos habían dicho, ellos se harían cargo de todo. Nuestra sorpresa llegó cuando nos dijeron que se desentendían, porque esta gente ya no estaba dentro del programa y, por tanto, ellos ya no eran responsables".

Cuando se cumple el año, si tiran para adelante, perfecto. Si no, que se lo coma el particular y a por el siguiente
Aquello les cayó como un jarro de agua fría y hoy, después de todo lo vivido, están convencidos de que tan solo son dos más de los muchos damnificados por unas oenegés que, en cuanto dejan de recibir subvenciones de las administraciones públicas, se desentienden por completo: "Cuando se cumple el año, si tiran para adelante, perfecto. Si no, que se lo coma el particular y a por el siguiente".

Rechazaron el trabajo que les buscó​

Tras intentar solucionarlo en balde a través de los Servicios Sociales, José Manuel y su hermana no tuvieron más remedio que recurrir a la vía judicial. El desahucio se fijó para el 4 de octubre de 2021. En el último momento, sin embargo, los refugiados presentaron un informe de vulnerabilidad y el juez decidió paralizar el proceso hasta que las autoridades fueran capaces de encontrarles una alternativa habitacional, ya que en aquel momento -y aún hoy- ya estaba vigente el decreto antidesahucios del Gobierno.

Les encontré trabajo en un municipio cercano. Allí también les ofrecían casa, pero el hombre me dijo que no, que ellos no se movían de Zaragoza
Como desgraciadamente suele suceder en estos casos, esa alternativa no parecía llegar, así que José Manuel se movió todo lo que pudo para tratar de ayudarles él mismo. "Les encontré trabajo en un municipio cercano donde hay mucha población árabe que se dedica a la recogida de la fruta. Allí también les ofrecían casa, pero el hombre me dijo que no, que ellos no se movían de Zaragoza, que ahí tenían todos los médicos y todo, y que les era mucho más cómodo".

Más de 13.000 euros perdidos​

Hoy, los refugiados sirios llevan ya 21 meses sin pagar ni un solo euro y José Manuel y su hermana, más de 13.000 euros perdidos. Y eso sin contar con el gasto de abogados y los 108 euros mensuales de comunidad que tienen que seguir pagando religiosamente. "A nivel institucional, estamos totalmente desamparados", denuncia este propietario, que asegura que la única ayuda a la que pueden acceder -tres meses de alquiler como compensación por no poder desahuciarles por culpa del decreto del Gobierno- ni siquiera la han recibido todavía.

Mi hermana está en tratamiento de ansiedad y necesitamos vender la casa cuanto antes
Al igual que otras víctimas de la okupación, la salud de estos propietarios también empieza a resentirse. "Mi hermana está con tratamiento de ansiedad y necesitamos vender la casa cuanto antes", insiste José Manuel. Su única esperanza es que el decreto antidesahucios del Gobierno decaiga de una vez por todas. Sin embargo, el Ejecutivo lo ha vuelto a prorrogar por enésima vez hasta el próximo mes de diciembre.

Mientras tanto, José Manuel ha decidido unir sus fuerzas a la Plataforma de Afectados por la Ocupación, una organización que busca que tanto la sociedad como las administraciones públicas reconozcan los agravios que sufren las víctimas y que se promueva una ley antiokupas que no sólo sirva para frenar esta lacra, sino también para compensar los daños económicos y morales que sufren sus afectados.

 
La mafia ocupa de Mataró: abren pisos vacíos, cambian las llaves y te hacen la mudanza, todo por 1.500 €.

La dirigía un gitano que anteriormente se había dedicado profesionalmente al mundo inmobiliario y encontró en las ocupaciones un buen negocio.

Él y una decena de marroquíes se dedicaban a encontrar pisos vacíos, los abrían, los preparaban, cambiaban las llaves y los ofrecían a sus clientes por entre 1.500 y 3.000 €.

En el precio se incluía también ayuda para hacer la mudanza.

Los agentes pudieron comprobar que al menos 56 ocupaciones las había realizado el mismo grupo de personas.

Los detenidos han quedado en libertad con cargos.

 

Extraordinario video-montaje sobre los ‘okupas’ con el que se demuestra la grandísima caradura que tienen​

Uno de los problemas más graves que sufrimos en España, y por desgracia no el único grave, es el de los ‘okupas’. Desde hace mucho tiempo, el ala progre de la vida, los que mandan en este país, han decidido que la propiedad privada es un derecho exclusivo de políticos y enchufados que ronden a su alrededor y no un derecho que tengamos todos los españoles.

Los españolitos de a pie, los idiotas que somos saqueados por los impuestos de los que viven estos caraduras, cada vez tenemos menos derechos y menos libertades. Somos un auténtico cero a la izquierda que solo tiene unas funciones en esta vida: oír, ver, callar y pagar los caprichos de los sinvergüenzas que gobiernan y de toda la mamandurria que nos parasita.

Echar a un ‘okupa’ de una vivienda se ha convertido en una auténtica odisea a la que no quiere poner freno nadie, por oscuros motivos que solo ellos conocerán y que muchos imaginamos. Entre esas “facilidades” y la enorme caradura que tienen muchos, el asunto de los ‘okupas’ se ha convertid en un problema tan grande como difícil de entender. Alguien entra en tu propiedad y debería ser expulsado de inmediato por lo civil, o por lo militar.

Pero el caso es que esto es algo que no sucede y la cosa va de mal en peor. Además, ha llegado a tal extremo que incluso los ‘okupas’ presumen de ello y se sienten con derechos que no tienen. Por eso nos ha parecido tan acertado este montaje que se ha realizado sobre ellos.