Pamela Mastropietro, de 18 años, fue violada, asesinada, descuartizada y sus despojos arrojados a la calle después de ser canibalizados.
Tras cinco años de juicio, uno de los nigerianos detenidos por este crimen ha sido condenado a cadena perpetua.
La chica era drogadicta, vivía con ellos en una casa ocupada y era novia del condenado. Durante el juicio se publicó una llamada grabada en la que el asesino decía a uno de sus amigos que "tenía una chica para violar".
Esto es lo que está entrando en Europa.