La "mafia judicial" española no puede dar más argumentos a los millones de ciudadanos que no creen la justicia. Según la ministro Dolores Delgado, varios jueces y fiscales del Supremo y de la Audiencia Nacional son pederastas y no pasa nada: esto es España, el paraíso de la impunidad para violar menores.
El Tribunal Supremo absuelve a una mujer pederasta que había sido condenada por la Audiencia de Gerona a 10 años de prisión por ¡abusar sexualmente de ¡un niño de 13 años!, con el vergonzoso argumento jurídico que no se ha probado adecuadamente que la mujer supiera la edad del menor.
Es decir, según los magistrados del Tribunal Supremo (probablemente alguno de ellos formaba parte de los jueces y fiscales que se acostaron con niñas en Cartagena de Indias y que la entonces fiscal de la Audiencia Nacional, dolores Delgado, hoy ministro de justicia, vio personalmente y no denunció de manera absolutamente inmoral y prevaricadora), se puede confundir un niño de 13 años con un adulto de 18… sobre todo si es una mujer la que padece tal confusión.
¿Alguien cree que se hubieran atrevido estos magistrados a mantener idéntico argumento si el pederasta hubiera sido un hombre?
El Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional: "un nido de pederastas" según la ministro de Justicia
La mujer es una depredadora sexual que había intentado tener relaciones sexuales con bastantes menores (con algunos de ellos llegó a contactar) a través de las redes sociales, usado varias identidades falsas con la intención de satisfacer sus deseos sexuales”.
La pederasta siempre buscaba menores, pero los jueces del Supremo entienden que pudo equivocarse y confundir a un niño de 13 años con un hombre… obviamente las feministas no pronuncian ninguna palabra al respecto y la izquierdosa asociación de magistrados “Jueces para la Democracia” guarda absoluto silencio.
También ha silenciado esta aberración jurídica “la prensa del sistema” porque hay que mantener el chiringuito a toda costa.
¿Qué importa que jueces y fiscales de la Audiencia Nacional gusten de acostarse con niñas?
¿Qué importa que el fiscal anticorrupción José Grinda esté imputado en dos causas de pederastia y no haya sido apartado de la Fiscalía?
¿Qué importa la falta de imparcialidad en el proceso que se sigue contra el periodista Josele Sánchez por denunciar a los pederastas del “caso Bar España”, y que la juez instructora del caso sea la titular del Juzgado de Instrucción 5 de Castellón, cuando Josele Sánchez está acusando a la magistrado del Juzgado de Instrucción 4 de Castellón de ser una pederasta?
La pederasta a la que absuelven unos magistrados ¡que acaso comparten idéntico gusto sexual por los menores! ya había abusado sexualmente de varios menores según la Audiencia de Gerona, pero sólo en uno de los casos se acreditó que lo hizo siendo consciente de que la víctima era menor de 16, edad mínima para que el menor pueda prestar un consentimiento jurídicamente válido en materia sexual.
Fue condenada así por un delito de abusos sexuales continuados, pero recurrió al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) y fue absuelta, sentencia que ahora ratifica el Supremo.
Los jueces no interpretan la ley: son ellos la ley
Pese a que la Audiencia de Gerona presentó un vídeo con una exploración al niño abusado en la que quedaba claro que era ¡un niño de 13 años!, imposible confundirlo, incluso, con un adolescente, el Tribunal Supremo “se pasa las pruebas por el arco del triunfo, porque aquí son ellos los que mandan”.
Lo mismo debe pensar la juez María Lidón Calero Marzá, que no se inhibe en la instrucción pese a la enemistad manifiesta que tiene con el periodista Josele Sánchez, que niega los 30 días que solicitó su defensa para estudiar un caso ¡de 9 tomos y más de mil folios! (y que la acusación y el fiscal han podido trabajar ¡durante dos años!), que sigue instruyendo el caso pese a la amistad manifiesta que mantiene con una de las partes (su compañera juez -misma ciudad, mismo edificio judicial, pared con pared, despacho con despacho- la magistrado del juzgado de Instrucción 4 de Castellón, Sofía Díez García a la que nuestro director ha acusado de los más graves delitos de pederastia en el “caso Bar España”; una juez que su instrucción irregular, parcial y prevaricadora suspende Derechos Fundamentales a nuestro director Josele Sánchez, en un caso en el que no es que no haya sido condenado: ni siquiera ha podido, todavía, prestar declaración.
El juez decide lo que quiere, para ellos no existe el delito de prevaricación y lo demuestra el hecho de que ningún juez y ningún fiscal han pasado por la cárcel en los últimos 40 años.
Esta es la justicia que tenemos en España.
El que quiera que invite a su domicilio a juez o un fiscal para que se lo explique. Eso sí, procuren que no haya niños en la casa.
latribunadeespana.com
El Tribunal Supremo absuelve a una mujer pederasta que había sido condenada por la Audiencia de Gerona a 10 años de prisión por ¡abusar sexualmente de ¡un niño de 13 años!, con el vergonzoso argumento jurídico que no se ha probado adecuadamente que la mujer supiera la edad del menor.
Es decir, según los magistrados del Tribunal Supremo (probablemente alguno de ellos formaba parte de los jueces y fiscales que se acostaron con niñas en Cartagena de Indias y que la entonces fiscal de la Audiencia Nacional, dolores Delgado, hoy ministro de justicia, vio personalmente y no denunció de manera absolutamente inmoral y prevaricadora), se puede confundir un niño de 13 años con un adulto de 18… sobre todo si es una mujer la que padece tal confusión.
¿Alguien cree que se hubieran atrevido estos magistrados a mantener idéntico argumento si el pederasta hubiera sido un hombre?
El Tribunal Supremo y la Audiencia Nacional: "un nido de pederastas" según la ministro de Justicia
La mujer es una depredadora sexual que había intentado tener relaciones sexuales con bastantes menores (con algunos de ellos llegó a contactar) a través de las redes sociales, usado varias identidades falsas con la intención de satisfacer sus deseos sexuales”.
La pederasta siempre buscaba menores, pero los jueces del Supremo entienden que pudo equivocarse y confundir a un niño de 13 años con un hombre… obviamente las feministas no pronuncian ninguna palabra al respecto y la izquierdosa asociación de magistrados “Jueces para la Democracia” guarda absoluto silencio.
También ha silenciado esta aberración jurídica “la prensa del sistema” porque hay que mantener el chiringuito a toda costa.
¿Qué importa que jueces y fiscales de la Audiencia Nacional gusten de acostarse con niñas?
¿Qué importa que el fiscal anticorrupción José Grinda esté imputado en dos causas de pederastia y no haya sido apartado de la Fiscalía?
¿Qué importa la falta de imparcialidad en el proceso que se sigue contra el periodista Josele Sánchez por denunciar a los pederastas del “caso Bar España”, y que la juez instructora del caso sea la titular del Juzgado de Instrucción 5 de Castellón, cuando Josele Sánchez está acusando a la magistrado del Juzgado de Instrucción 4 de Castellón de ser una pederasta?
La pederasta a la que absuelven unos magistrados ¡que acaso comparten idéntico gusto sexual por los menores! ya había abusado sexualmente de varios menores según la Audiencia de Gerona, pero sólo en uno de los casos se acreditó que lo hizo siendo consciente de que la víctima era menor de 16, edad mínima para que el menor pueda prestar un consentimiento jurídicamente válido en materia sexual.
Fue condenada así por un delito de abusos sexuales continuados, pero recurrió al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) y fue absuelta, sentencia que ahora ratifica el Supremo.
Los jueces no interpretan la ley: son ellos la ley
Pese a que la Audiencia de Gerona presentó un vídeo con una exploración al niño abusado en la que quedaba claro que era ¡un niño de 13 años!, imposible confundirlo, incluso, con un adolescente, el Tribunal Supremo “se pasa las pruebas por el arco del triunfo, porque aquí son ellos los que mandan”.
Lo mismo debe pensar la juez María Lidón Calero Marzá, que no se inhibe en la instrucción pese a la enemistad manifiesta que tiene con el periodista Josele Sánchez, que niega los 30 días que solicitó su defensa para estudiar un caso ¡de 9 tomos y más de mil folios! (y que la acusación y el fiscal han podido trabajar ¡durante dos años!), que sigue instruyendo el caso pese a la amistad manifiesta que mantiene con una de las partes (su compañera juez -misma ciudad, mismo edificio judicial, pared con pared, despacho con despacho- la magistrado del juzgado de Instrucción 4 de Castellón, Sofía Díez García a la que nuestro director ha acusado de los más graves delitos de pederastia en el “caso Bar España”; una juez que su instrucción irregular, parcial y prevaricadora suspende Derechos Fundamentales a nuestro director Josele Sánchez, en un caso en el que no es que no haya sido condenado: ni siquiera ha podido, todavía, prestar declaración.
El juez decide lo que quiere, para ellos no existe el delito de prevaricación y lo demuestra el hecho de que ningún juez y ningún fiscal han pasado por la cárcel en los últimos 40 años.
Esta es la justicia que tenemos en España.
El que quiera que invite a su domicilio a juez o un fiscal para que se lo explique. Eso sí, procuren que no haya niños en la casa.
Mujer viola a niño de 13 años y es absuelta. El Tribunal Supremo es "un nido de pederastas" según la ministro de Justicia - La Tribuna de España
La "mafia judicial" española no puede dar más argumentos a los millones de ciudadanos que no creen la justicia. Según la ministro Dolores Delgado, var...