Aunque no hemos publicado prácticamente nada sobre el asunto, nos ha llamado la atención, desde el primer día, la gran cobertura mediática que ha tenido el caso de Esther López, la chica desaparecida en la localidad de Traspinedo (Valladolid). Y nos llamó la atención porque casos como ese se producen más de lo deseable y la cobertura mediática es casi nula.
Parece como si los medios hubieran intuido que iba a haber una noticia muy morbosa detrás de esa desaparición, por el motivo que fuera, y por ese motivo hubieran centrado su atención en ella. Pero lo más sorprendente de todo ello es que, justo cuando apareció el cadáver de Esther, fue cuando dejaron de prestar la atención que habían prestado hasta ese momento.
Evidentemente, intuían que lo sucedido no era lo que pensaban y decidieron apartar el foco del asunto. Ahora que conocemos los datos del informe preliminar de la autopsia, lo vamos entendiendo mejor. Ese informe indica que Esther pudo haber sufrido un atropello. El informe preliminar remitido por el equipo de forenses del Instituto de Medicina Legal de Valladolid al juzgado que instruye el caso habla de una rotura de la cadera y un latigazo cervical.
Pero lo más curioso de todo es que, de confirmarse ese informe, el cadáver habría estado en el mismo lugar desde el primer día. Y eso es algo que sorprende aún más porque está en plena carretera y no es un lugar, precisamente, apartado. Lo que no entendemos ahora es qué clase de batidas se realizaron y que no consiguieron localizar el cadáver en un lugar como ese.
Evidentemente, al irse diluyendo la hipótesis del asesinato, el asunto ha perdido todo el interés mediático. Parece que cada vez está más claro que ha sido un atropello en el que el conductor se ha dado a la fuga. Una verdadera desgracia puesto que, según el informe preliminar de la autopsia, de haber sido socorrida podría haber salvado la vida. Descanse en Paz.
Los resultados preliminares de la autopsia confirman por qué ya casi nadie habla del caso de Esther López - El Diestro
Los resultados preliminares de la autopsia confirman por qué ya casi nadie habla del caso de Esther López