Los agricultores hartos de que se les tome el pelo 🍊

Estamos llegando ya a un punto en el que el gobierno, y todos los reinos de taifas autonómicos, nos toman el pelo a todos los españoles, nos saquean, nos engañan e incluso llegan al extremo de poner en riesgo nuestra salud y nuestras vidas demostrando que ya les da igual hasta el disimulo y van a calzón quitado.

Uno de los últimos ejemplos de tomadura de pelo nos está llegando a propósito de la llegad de refugiados de Afganistán, ya tienen casa y paga, mientras a nuestro alrededor podemos ver a compatriotas que lo están pasando realmente mal sin que nadie mueva un dedo por ellos, ni administraciones locales, ni autonómicas, ni nacionales.

Otro ejemplo claro de desprecio absoluto por parte de las administraciones públicas lo están recibiendo los agricultores, otro sector más que está siendo dejado de la mano de Dios. Nos encontramos con que vienen productos de fuera de España cuando aquí tenemos una extraordinaria producción, como puede ser el caso de los cítricos.

Y sigue sin pasar nada, ni puñetero caso y que se busquen la vida, pero sin gastar demasiado gasoil, claro, ya saben el cuento del cambio climático. Por eso creemos que hay que mostrarles todo nuestro apoyo puesto que es un sector fundamental en España y necesitamos mantener una agricultura fuerte para no depender, en eso también, de lo que nos venga de fuera.

Debemos, por tanto, dar difusión a este vídeo y a estas protestas porque tienen toda la razón. ¡Ya está bien de permitir que nos tomen el pelo y quedarnos de brazos cruzados!



 
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UNOS 280 CAMIONES ENTRAN POR ALGECIRAS AL DIA PROVENIENTES DE MARRUECOS. PRACTICAMENTE ALLÍ SE PRODUCE DE TODO.
CUANDO NOSOTROS NOS ARRUINEMOS, ELLOS PONDRÁN EL PRECIO Y LO VAMOS A PAGAR CARO.
PERO QUE NO PASA NADA
ESPAÑA 7 - COSTA RICA O
PAN Y CIRCO!!
 

Cae en Alicante una red internacional de tráfico de naranjas contaminadas procedentes de Egipto​

La Guardia Civil ha finalizado la operación Opson XI con 65 personas detenidas e investigadas en un total de 14 operativos contra el fraude alimentario y bebidas alcohólicas. Entre estos operativos destaca uno en Alicante donde se ha desarticulado una red internacional de tráfico de naranjas contaminadas procedentes de Egipto.

Estas 14 operaciones se han realizado en coordinación con las autoridades nacionales de los países europeos y con el apoyo de la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude (OLAF), la Dirección General de Salud y Seguridad Alimentaria de la Comisión Europea (DG SANTE), la Dirección General de Agricultura y Desarrollo Rural de la Comisión Europea (DG AGRI) y la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), así como las autoridades nacionales de reglamentación alimentaria y socios del sector privado. INTERPOL ha sido responsable de la coordinación fuera del ámbito de la Unión Europea.

En total, en los 26 países participantes se han realizado alrededor de 74.000 controles, 137 personas han sido denunciadas a las autoridades judiciales, se han emitido 80 órdenes de detención y denunciado 2.078 infracciones administrativas. Además, han sido detectadas y desarticuladas ocho redes criminales, con un total de 26.800 toneladas de alimentos y 15 millones de litros de bebidas alcohólicas incautados.

Un año más, la Guardia Civil ha liderado en España esta edición de la operación OPSON, realizándose en nuestro territorio 2.530 controles e inspecciones en centros de distribución, almacenes, superficies comerciales, medios de transporte, contenedores y depósitos fiscales, puertos y aeropuertos de todo el territorio nacional.

El compromiso de la Guardia Civil en la lucha contra el fraude alimentario queda patente en el alto porcentaje de los resultados de OPSON que se deben a actuaciones realizadas en España. Se han desarrollado 14 operaciones que se han saldado con un total de 65 personas detenidas o investigadas por presuntos delitos contra la salud pública, falsedad documental, contra los consumidores y estafa entre otros. A nivel administrativo se han efectuado 1.314 denuncias por diversas infracciones.

Modus Operandi

Durante la primera fase entre diciembre de 2021 y mayo de 2022, las diferentes unidades de la Guardia Civil intensificaron la vigilancia y actuaciones sobre el fraude agroalimentario, donde destacaron la elaboración y distribución de productos falsificados o de baja calidad, que influye directamente en el mercado y la salud de los consumidores y productores.

En las infracciones penales se detectaron varios modus operandi, como la falsificación de documentos para la importación de productos deficientes o incumpliendo los requisitos legales existentes en España, o la falsificación de efectos timbrados o precintos de los propios envases.

Operaciones en España

En el marco de la operación OPSON XI se han realizado en España varias operaciones de relevancia de lucha contra el fraude alimentario a lo largo del año 2022.

En Alicante, el Seprona de la Guardia Civil, a través de la red de alerta SCIRI de la Agencia Española de Seguridad y Nutrición (AESAN) desarticuló una red internacional dedicada al comercio de naranjas procedentes de Egipto contaminadas con clorpirifos (plaguicida cuyo uso está prohibido en la UE desde 2020). Se intervinieron un total de 20 toneladas de naranjas y 13 personas fueron investigadas.

En Sevilla, la Unidad Orgánica de Policía Judicial y el Equipo Roca desmantelaron una red dedicada a introducir grandes partidas de aceite a granel en el mercado, presentando un grave riesgo para la salud pública. Cinco personas fueron investigadas, con la incautación de 24.400 litros en aceite embotellado y 30.300 litros de aceite a granel localizado en depósitos. Los análisis indicaron que el propio aceite no era apto para el consumo por no existir trazabilidad de dicho producto y ser resultado de mezcla de varios aceites.

La Unidad Central Operativa del Medio Ambiente y el Seprona de Málaga, en colaboración con OLAF y Europol a nivel internacional y AESAN a nivel nacional desarticularon un grupo criminal dedicado a la comercialización de supuesto azafrán que resultaba ser gardenia modificada molecularmente. Desde China importaban el extracto de gardenia que hacían pasar por azafrán. La operación culminó con la detención de cinco personas y la investigación de otras seis, además de tres empresas por los delitos contra la salud pública, estafa, contra el mercado y los consumidores y pertenencia a grupo criminal, interviniendo más de 10.000 kg de supuesto azafrán adulterado valorado en más de 750.000€.

Por otra parte, en Santander, el Seprona llevó a cabo una investigación de un grupo delictivo dedicado a la falsificación de documentos de identificación y transporte de caballos de origen cántabro para su incorporación a la cadena alimentaria humana sin los requisitos legales oportunos, así como su posterior comercialización en Francia. Fueron detenidas seis personas y diez investigadas, así como intervenidos 30 caballos y 10 vacas.

La Guardia Civil ha colaborado con diferentes entidades y organismos del ámbito público y privado tanto a nivel nacional como autonómico, destacando la estrecha colaboración con la Dirección General de la Industria Alimentaria (DGIA) del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) y de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) del Ministerio de Consumo.

Estas entidades han participado en las inspecciones realizadas y en labores de formación para los agentes que iban a realizar las mismas, con mención especial a la Subdirección General de Calidad Diferenciada y Producción Ecológica y la Subdirección General de Control y Laboratorios Alimentarios.

 

Confiscan en Canarias 2.117 kilos de piñas, melones y aguacates​

No cumplían las normas fitosanitarias; estos hechos se califican como falta grave o muy grave

La Patrulla del Seprona de Puerto del Rosario (Fuerteventura) incautó el pasado 10 de noviembre más de dos toneladas de diversa fruta tropical por incumplir la normativa fitosanitaria relativa a la importación, exportación y tránsito de vegetales y productos vegetales.

El Seprona tuvo conocimiento de los hechos a raíz de las inspecciones rutinarias en colaboración con otra institución, en las que inmovilizaron la citada mercancía a una empresa dedicada a la distribución de productos vegetales en el interior del establecimiento, siendo la cantidad incautada 2.117 kilos de piñas, melones y aguacates.

Como resultado de la inspección dentro de las instalaciones, los agentes llevaron a cabo la apertura del acta correspondiente debido al incumplimiento de la Orden de 12 de Marzo de 1987, por la que se establecen para las Islas Canarias las normas fitosanitarias relativas a la importación, exportación y tránsito de vegetales y productos vegetales.

Asimismo, de la fruta tropical incautada se desglosa que las piñas ascienden a un total de 673 kilos aproximadamente, dispuestos en 55 cajas de cartón con 6 unidades por caja, haciendo un total de 12 kilos y 627 kilos preparados en 19 cajas plásticas con 10 unidades por caja, haciendo un total de 19 kilos, careciendo de etiquetado ya que previamente habían sido retiradas, de procedencia Costa Rica.

Por otro lado, también se incautó una cantidad aproximada de 728 kilos de melones dispuestos en 52 cajas de cartón y con 5 unidades por compartimento, haciendo un total aproximado de 14 kilos cada una. Dicho producto se encontraba etiquetado por unidades y con procedencia de Brasil.

También los agentes requisaron una cantidad aproximada de 89 kilos de aguacates sin etiquetado relativos a la procedencia/trazabilidad, distribuidos en 5 cajas plásticas. La fruta se encontraba en buen estado y lista para su distribución en distintos puntos de la Isla de Fuerteventura, encontrándose almacenadas en el interior de las cámaras de la empresa inspeccionada.

La citada empresa ya fue denunciada por el Seprona en el año 2019 por los mismos hechos, inmovilizándole en aquella ocasión 1,5 toneladas de piña tropical.

Estos hechos se califican como falta grave o muy grave a la Ley 43/2022, de 20 de noviembre, de Sanidad Vegetal en atención a las circunstancias que concurren, con una sanción que oscila entre los 3.001 y 120.000 euros para las graves, y de 120.001 a 3.000.000 euros para las muy graves de sanción, así como la pérdida de la mercancía objeto de inmovilización.

 

La UE emprende ahora la campaña contra el vino y la cerveza: "Los sulfitos podrían ser un problema"​

La UE empieza una nueva campaña. Y ahora contra el vino. La encargada de lanzar la carga de profundidad ha sido en esta ocasión la European Food Safety Authority, quien, sin tener datos concluyentes -como ella misma reconoce- afirma que "según una evaluación actualizada del dióxido de azufre (E220) y de los sulfitos (E221-228) realizada por los expertos de la EFSA, la ingesta alimentaria de sulfitos podría suponer un problema de seguridad para quienes consumen gran cantidad de alimentos que contienen estos aditivos". Y acto seguido confirma que, pese a la bomba de relojería soltada contra el mercado del vino, "la falta de información relativa a la toxicidad ha hecho que no se hayan podido confirmar los efectos nocivos para la salud".

Por si el campo tenía pocos problemas, llega la enésima campaña. Ahora contra el vino y los sulfitos.

"Los sulfitos podrían ser un problema de seguridad para quienes lo consumen en gran cantidad" ha señalado la European Food Safety Authority. Eso sí, inmediatamente después señala: "Pero faltan datos".

La pregunta del millón podría ser la de qué lleva a una organización así a lanzar un aviso de esta magnitud con "falta de datos", como ella misma reconoce. Pero la cuestión es que la alerta ya ha sido emitida.

La argumentación del organismo afirma que, "según una evaluación actualizada del dióxido de azufre (E220) y de los sulfitos (E221-228) realizada por los expertos de la EFSA, la ingesta alimentaria de sulfitos podría suponer un problema de seguridad para quienes consumen gran cantidad de alimentos que contienen estos aditivos". Y ello, pese a que la "falta de información relativa a la toxicidad ha hecho que no se hayan podido confirmar los efectos nocivos para la salud".

Sus datos señalan que "el sulfito está presente de forma natural en nuestro organismo así como en alimentos, como manzanas, arroz, cebollas y coles, y en bebidas, como el vino"; que "los sulfitos se añaden como conservantes y antioxidantes (por ejemplo, para evitar el pardeamiento) a una serie de alimentos, como frutas y hortalizas desecadas, productos a base de patata, cerveza y bebidas a base de malta, vino y zumo de frutas. También pueden utilizarse para detener la fermentación en curso durante el proceso de vinificación"; y que en palabras del Dr. Maged Younes, presidente de la Comisión Técnica de Aditivos y Aromas Alimentarios de la EFSA: «No disponemos de datos suficientes relativos a la toxicidad como para determinar un nivel de ingesta diaria admisible (IDA). Para colmar esta laguna, calculamos márgenes de exposición (ME) teniendo en cuenta las ingestas alimentarias y la dosis asociada a los efectos neurotóxicos en los ensayos realizados con animales».

Pero, pese a esa falta de datos reconocida, el Dr. Matthew Wright, presidente del grupo de trabajo de la EFSA sobre el dióxido de azufre y los sulfitos, ha señalado que los "ME que calculamos eran inferiores a 80 para los grandes consumidores en todos los grupos de población, excepto los adolescentes. Esto significa que las ingestas estimadas para estos consumidores pueden superar lo que se consideraría seguro, hasta un 12,5 % en el caso de los niños (de 3 a 10 años) y hasta un 60 % en el caso de los adultos.»

La EFSA añade que "la Comisión Técnica encontró pruebas de efectos adversos para la salud en el sistema nervioso central, como una respuesta retardada de las células nerviosas a los estímulos, un signo temprano de disfunción del sistema nervioso". Pero, de nuevo, los científicos de la EFSA también reiteran "su recomendación anterior de seguir investigando la hipersensibilidad o la intolerancia entre algunos consumidores sensibles debido a la falta de información".

 

La Comunidad Valenciana ha perdido 34.000 hectáreas de cítricos y 71.600 explotaciones en dos décadas​

La Comunidad Valenciana ha perdido 34.000 hectáreas de superficie dedicada a cítricos, lo que ha supuesto la desaparición de 71.600 explotaciones de menos de 20 hectáreas (cuya superficie media era de menos de 1 hectárea) en lo que llevamos de siglo, según el Diagnóstico del Sector Citrícola de la Comunidad Valenciana,

Así lo ha expuesto el técnico de Asaja y profesor de la UMH, Lorenzo Chinchilla, en la II Jornada de Cítricos de Asaja Alicante celebrada el pasado jueves en Orihuela, donde ha afirmado que "la citricultura valenciana, que ha sido el motor económico y social del territorio y la sociedad, se enfrenta a una etapa de profunda reconversión, de adaptación a las nuevas reglas".

También ha explicado que las hectáreas que hemos perdido las ha ganado Andalucía. "Muchas empresas valencianas se han ido allí a plantar en busca de mayor tierra disponible para ampliar cultivos. Precisamente el tamaño de nuestras explotaciones es uno de nuestros hándicap". La principal consecuencia de este declive es que hemos pasado de representar el 80% de la producción nacional, a solo un 50%.

Por tanto, se puede afirmar que existe una tendencia hacia un proceso de concentración en el sector que implica explotaciones más eficientes y de mayor dimensión. Además, en los últimos treinta años han desaparecido el 62% de los comercios. Sin embargo, la Comunidad Valenciana sigue siendo centro neurálgico y controlando el comercio de naranjas y mandarinas.

En Alicante, en cada campaña citrícola trabajan más de 9.200 trabajadores a tiempo completo. Más del 50% se concentran en el limón, un 25% en la mandarina y un 25% en la naranja. En cuanto a volumen económico, la provincia genera más de 209 millones/€ euros de producción bruta.

Actualmente, existen más de 30.000 hectáreas en la provincia, de las cuales el cultivo principal es el limón, seguido por la naranja y la mandarina. Según Asaja Alicante, históricamente, la mandarina ha ido ganando terreno a la naranja y actualmente, Alicante está apostando muy fuerte por nuevas variedades de mandarina con un alto rendimiento económico y royalties como Orri y Nadorcott.