Los agricultores hartos de que se les tome el pelo 🍊

Estamos llegando ya a un punto en el que el gobierno, y todos los reinos de taifas autonómicos, nos toman el pelo a todos los españoles, nos saquean, nos engañan e incluso llegan al extremo de poner en riesgo nuestra salud y nuestras vidas demostrando que ya les da igual hasta el disimulo y van a calzón quitado.

Uno de los últimos ejemplos de tomadura de pelo nos está llegando a propósito de la llegad de refugiados de Afganistán, ya tienen casa y paga, mientras a nuestro alrededor podemos ver a compatriotas que lo están pasando realmente mal sin que nadie mueva un dedo por ellos, ni administraciones locales, ni autonómicas, ni nacionales.

Otro ejemplo claro de desprecio absoluto por parte de las administraciones públicas lo están recibiendo los agricultores, otro sector más que está siendo dejado de la mano de Dios. Nos encontramos con que vienen productos de fuera de España cuando aquí tenemos una extraordinaria producción, como puede ser el caso de los cítricos.

Y sigue sin pasar nada, ni puñetero caso y que se busquen la vida, pero sin gastar demasiado gasoil, claro, ya saben el cuento del cambio climático. Por eso creemos que hay que mostrarles todo nuestro apoyo puesto que es un sector fundamental en España y necesitamos mantener una agricultura fuerte para no depender, en eso también, de lo que nos venga de fuera.

Debemos, por tanto, dar difusión a este vídeo y a estas protestas porque tienen toda la razón. ¡Ya está bien de permitir que nos tomen el pelo y quedarnos de brazos cruzados!



 
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Agricultores catalanes y franceses han empezado a dirigirse hacia los ocho puntos fronterizos en los que está previsto que interrumpan la circulación durante 24 horas, desde este lunes a las 10 horas: sobre las 9.30 horas, impiden el tráfico en la autopista AP-7 a su paso por Llers (Girona) en sentido norte.
 

Marruecos celebra como logro nacional que sus tomates ya hayan superado a los españoles en la UE​

En el pasado mes de mayo se produjo lo que los agricultores españoles venían advirtiendo desde hace años: el tomate procedente de Marruecos vendió más toneladas en el mercado de la UE durante el primer semestre que el producido en España. Un cambio de paradigma que los agricultores españoles creen que irá a más con el llamado Pacto Verde europeo, y que en Marruecos ya se ha celebrado como un auténtico logro nacional.

«El tomate marroquí destrona al español». Con titulares así, como el de la cabecera Rue20, la prensa de Rabat recoge el hito histórico para su sector agrícola, que ha alcanzado finalmente en exportaciones al tomate español en todos los lineales de la UE. De hecho, esa era una de las previsiones del plan estratégico marroquí de cara al 2030, cuyos resultados se están incluyendo adelantando.

En el primer trimestre del año, Marruecos ha vendido un 19% más tomates que España, alcanzando los 34 millones de kilos, tal y como se refleja en la base de datos Euroestacom (ICEX-Eurostat). En apenas una década, la producción de tomates se ha disparado en Marruecos hasta alcanzar el liderazgo europeo, que ya sólo le pueden disputar los Países Bajos.

Entre las consecuencias de ese Pacto Verde que denuncian los agricultores hay varias que afectan directamente a los productores de tomate. Consecuencias que admite abiertamente la Comisión Europea, como que la superficie destinada al tomate en Europa caerá un 21,5%, y con esa caída del suelo también caerá la producción un 22% de cara al 2035.

Potencia tomatera​

Marruecos tiene un acuerdo de asociación con la Unión Europea (UE) a través del cual tiene entrada prioritaria para sus tomates a la región. Los agricultores claman porque el tomate marroquí no está sometido a los mismos requisitos a los que están obligados los tomates españoles, lo que permite que se produzca el kilo de tomate en el país vecino a un precio de entre 10 y 12 céntimos el kilo, mientras que el español cuesta hasta cuatro veces más: entre 25 y 40 céntimos el kilo. Aprovechando esta clara injusticia, Marruecos ha desplazado al tomate español en los mercados de la UE y se ha convertido en una potencia hortofrutícola.

José Ugarrio, técnico de Asaja, denuncia en OKDIARIO la «hipocresía que existe» por parte de la UE: «A los agricultores españoles nos exigen producir con unos estándares y unos costes de producción altos y, sin embargo, todo lo que viene de Marruecos con pesticidas prohibidos no está sometido a estos requisitos».

Además, en España los costes de producción son muy altos por la mano de obra, el precio del gasoil y por los costes sociales, mientras que en Marruecos apenas existen. Además, en los agricultores españoles están obligados a usar unos fertilizantes y unos transportes muy caros que a los marroquíes les salen mucho más baratos. Entonces, «es competir con distintas normas de juego», tal y como denuncian los agricultores.

Macroplantaciones en Marruecos​

Además, Marruecos sigue avanzando en su plan para convertir una zona desértica del Sáhara Occidental en los alrededores de la ciudad de Dajla, en uno de sus mayores centros de producción de tomates y otras frutas como melones. Un proyecto ya avanzado que forma parte de una estrategia denominada Generation Green 2020-2030. Pero los pasos que Rabat ha dado en este territorio, que aún no es oficialmente marroquí, ya suponen una seria amenaza al futuro de los tomates españoles.

El vuelco en el mercado, según explican a OKDIARIO fuentes del sector hortofrutícola, no se habría podido producir sin la significativa cantidad de tomates que Marruecos está cultivando en esa zona del Sáhara y que llega a los lineales de los supermercados europeos con el sello de «producto de Marruecos», arrojando dudas sobre los controles fitosanitarios que han superado. Tal y como han constatado en el sector, la producción saliente de esos campos se ha disparado en los últimos años. Y lo seguirá haciendo gracias al respaldo internacional recibido a los planes de Rabat, entre ellos el del Gobierno de Pedro Sánchez.