Los agricultores hartos de que se les tome el pelo 🍊

Estamos llegando ya a un punto en el que el gobierno, y todos los reinos de taifas autonómicos, nos toman el pelo a todos los españoles, nos saquean, nos engañan e incluso llegan al extremo de poner en riesgo nuestra salud y nuestras vidas demostrando que ya les da igual hasta el disimulo y van a calzón quitado.

Uno de los últimos ejemplos de tomadura de pelo nos está llegando a propósito de la llegad de refugiados de Afganistán, ya tienen casa y paga, mientras a nuestro alrededor podemos ver a compatriotas que lo están pasando realmente mal sin que nadie mueva un dedo por ellos, ni administraciones locales, ni autonómicas, ni nacionales.

Otro ejemplo claro de desprecio absoluto por parte de las administraciones públicas lo están recibiendo los agricultores, otro sector más que está siendo dejado de la mano de Dios. Nos encontramos con que vienen productos de fuera de España cuando aquí tenemos una extraordinaria producción, como puede ser el caso de los cítricos.

Y sigue sin pasar nada, ni puñetero caso y que se busquen la vida, pero sin gastar demasiado gasoil, claro, ya saben el cuento del cambio climático. Por eso creemos que hay que mostrarles todo nuestro apoyo puesto que es un sector fundamental en España y necesitamos mantener una agricultura fuerte para no depender, en eso también, de lo que nos venga de fuera.

Debemos, por tanto, dar difusión a este vídeo y a estas protestas porque tienen toda la razón. ¡Ya está bien de permitir que nos tomen el pelo y quedarnos de brazos cruzados!



 

Más del 90% de consumidores no mira el etiquetado de los productos que compra poniendo en riesgo su salud​

Los agricultores llevan meses manifestándose por su propia subsistencia, pero los consumidores pueden hacer mucho por ayudarles, comprando productos denominados autóctonos o de kilómetro 0, pero la realidad es que muy pocos miran la etiqueta de la bolsa o la caja del producto para saber su origen. Esto es aprovechado por las cadenas de supermercados, especialmente las grande superficies que ponen banderas de la Comunitat Valenciana, grandes cartelerías con «Origen: España» pero cuando acudes al etiquetado del propio producto te llevas la sorpresa de que en muchas ocasiones lo aparentemente anunciado nos e corresponde con la realidad, y acabas comprando Naranjas de Egipto o de Sudáfrica, tomates de Marruecos o productos denominados ecológicos que han dado la vuelta al mundo en las bodegas de barcos cuya fuente de energía es el gasoil…

Una realidad incómoda que sólo podremos cambiar si cambiamos los hábitos de compra y nos acostumbramos a coger cada producto envasado y ver la etiqueta, tienen que poner claramente el origen del mismo y un número de trazabilidad. Si el producto está a granell en la caja expuesta estará el etiquetado y ahí podremos conocer el origen, que muchas veces difiere del anunciado en la cartelería.

Está en nuestra mano como consumidores rechazar naranjas de Suráfrica o de Egipto si tenemos la campaña en España porque con su importación, lo que se busca es la bajada de precios al agricultor. También muchas veces tenemos que conocer los precios de venta, como en cierta campaña denunciada ya por algunas organizaciones en varias ocasiones por vender naranjas o leche por debajo de su coste real como producto estrella o gancho en una estrategia comercial que por otra parte perjudica a los agricultores. La realidad es que gracias a esto miles de toneladas de productos se quedan sin recoger o se abandonan en el campo, un campo que en la Comunidad Valenciana se muere.

Es una triste realidad incómoda al que nadie le quiere poner remedio, ni analizar exhaustivamente y que está dejando a miles de agricultores literalmente en la ruina ante la pasividad de políticos que si bien se hacen la foto y muestran su apoyo a los agricultores, luego poco o nada hacen concretando normas y escuchando sus reivindicaciones.

Denuncias del Palleter, el agricultor Youtuber

Juanvi «El Palleter» quiere emular al Palleter que declaró la guerra a los franceses y en este caso ha declarado la guerra desde el campo para la supervivencia del sector primario, en su canal de Telegram no hace más que colgar videos de la situación real que se vive, una realidad incómoda y que la mayoría de españoles desconoce.

Los problemas del etiquetado

Los etiquetados de muchos productos frescos en los lineales de grandes superficies comerciales vuelven a la polémica. Y es que muchos agricultores se han pasado por supermercados y grandes superficies comerciales a comprobar in situ los productos frescos existentes y su venta. Comprobando como hay zonas sobre todo en grandes supermercados de grandes superficies donde se asegura que el producto es español o se pone incluso banderas de una Comunidad Autónoma y en el etiquetado de los productos pone la realidad, origen Marruecos o Sudáfrica. Todo mientras en la cartelería se asegura que son productos «de la Comunitat Valenciana» o de España, con banderas y otros reclamos.

Un etiquetado donde si miramos vemos que en mieles o en aceite de oliva empieza a aparecer Origen: Unión Europea-fuera de UE. ¿Qué es esto?

Empiezan a aparecer etiquetados donde es imposible saber el origen del producto, donde se cumple la legalidad peros e trata de ocultar el origen real.

Sólo mirando el etiquetado y reclamando productos españoles podremos ayudar a los agricultores y de paso cuidar nuestra salud, porque en España las reglas están claras (aún así hay quién pone etiqueta española de almacenes de aquí en productos de fuera), son los casos excepcionales y están cometiendo un delito, con lo que las autoridades deberían actuar con más controles en almacenes y en puntos de venta.

¿Qué estamos comiendo?

Es muy importante para nuestra salud conocer el origen y exigir controles, porque de lo contrario, podemos ingerir fresas con hepatitis de Marruecos o tomates con hasta 8 sustancias químicas por encima de lo permitido por las autoridades sanitarias.

Dos vías de actuación claras para los consumidores:
  • Exigir a nuestras autoridades mayor control en los productos de fuera de la UE.
  • Mirar el etiquetado y exigir claridad, primando el producto español con máximas garantías sanitarias.
 
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La agricultura carga contra el acuerdo UE-Marruecos: los productos marroquíes infringen la legislación​

Incertidumbre, la palabra que más se repite en la agricultura. Desde que el pasado abril de 2023 las condiciones climatológicas dieran la espalda al gremio, la crisis del campo español se ha acentuado hasta un punto de no retorno. Las trabas de las autoridades europeas, la falta de mano de obra y los acuerdos con los supermercados, han sido los detonantes de una tormenta perfecta que ha desembocado en la 'revolución del campo'.

Los agricultores han conquistado el centro de las ciudades europeas, teniendo como principales abanderados a los homólogos franceses, los primeros que dejaron de poner la otra mejilla e hicieron frente a las autoridades tanto locales, como europeas para tratar de 'resucitar' al gremio de la decadencia en la que se encuentra inmerso. Un grito de guerra al que se han unido los trabajadores de Bélgica, Italia, Alemania, Polonia, Rumanía, Grecia, Portugal, Países Bajos y España.

Dentro de esta vorágine, Marruecos se ha convertido en el centro de la diana, en el cabeza de turco de la agricultura española que no se cansa de señalarle con el dedo. Todo esto ha detonado tras la alerta por unas fresas de Marruecos que estaban contaminadas con Hepatitis A, según se notificó en un comunicado publicado en el portal comunitario RASFF (Rapid Alert System Feed and Food). Debido a este caso concreto, los agricultores españoles han salido a defender los alimentos nacionales exigiendo que se dejen de comprar y fomentar las exportaciones procedentes del país africano.

Tal y como explicamos en Vozpópuli, la Unión Europea endosó un total de 41 alertas, lo que se traduce en una diferencia del 583% a favor del país africano. No solo eso, sino que durante la totalidad del año 2023 los avisos publicados por la UE en España llegaron hasta los 209 casos y en Francia hasta los 253; sin embargo, Marruecos tan solo tuvo 47 alertas sanitarias. Unas quejas que se dirigen a la falta de exámenes que deben pasar los productos marroquíes frente a los españoles.

La agricultura se queja de la falta de claridad en el etiquetado de los productos marroquíes​

"La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) reclama medidas urgentes frente a las importaciones de Marruecos, con la revisión del Acuerdo preferencial UE-Marruecos para evitar que se siga posibilitando engañar al consumidor europeo, y una elevación de los controles de las distintas administraciones en territorio comunitario sobre el etiquetado correcto de estos productos, para comprobar que se refleja el origen de las frutas y hortalizas procedentes del Sáhara Occidental", explica COAG en una publicación en su página web.

Falta de transparencia en los productos marroquíes, sobre todo a la hora de especificar el origen de las frutas y verduras. La entidad agrícola, tras el dictamen de la Abogada General de la Unión Europea, ha cargado contra las empresas que operan en el país africano exigiendo que se indique de manera clara los productos que provienen de Sahara Occidental, ya que es una acción que vulnera los derechos de las personas consumidoras de la Unión Europea y, por extensión, de España.

La COAG asevera que "ahora es necesario que se tomen las medidas oportunas para que esta medida se lleve a la práctica y no permitir que las empresas que operan en Marruecos no puedan eludir el cumplimiento de un etiquetado claro y transparente para las personas consumidoras de la UE". En líneas generales, esta práctica es ilegal e infringe la normativa establecida por Europa.

No solo eso, sino que la COAG ha aplaudido este juicio favorable, asegurando que supone un primer paso para renovar el acuerdo entre la UE y el país africano: "Este es un importante paso en nuestras demandas, pero continuaremos trabajando para que las empresas que importan producto de Marruecos, que en muchas ocasiones cuentan con capital europeo, no nos hagan competencia desleal".

Unos campos cada vez más mermados por la escasez de agua y de mano de obra, unas autoridades tuteladas por la Unión Europea que ponen la zancadilla a los trabajadores en vez de tenderles la mano para ayudar al sector, unas medidas que se centran en el Pacto Verde y no en la realidad del gremio y una promoción del producto nacional que se queda a mitad de camino al comprar constantemente productos a Marruecos, son los principales frentes abiertos de la situación agrícola nacional. Por el momento, las pancartas, las concentraciones y la huelga del sector son las últimas balas que tiene la agricultura para hacer frente al negro futuro que se les avecina.