La despótica y totalitaria porquería de la ONU. Luchar contra la pobreza, vida sana, liberalismo sexual, trabajo digno, educación equitativa, buenas infraestructuras, urbes seguras, consumo razonable, proteger nuestro entorno

El logo de la Agenda 2030, hasta en la sopa. En cualquier papelucho gubernamental. Perico el Trolas, Willy Fog en locoide, nuestro disfuncional e ilegítimo presidente roznando cuando le dejan. Hace un mes en la Asamblea de la corruptísima ONU: «La Agenda 2030 es para España una hoja de ruta de país para afrontar los retos actuales y contribuir a un desarrollo compartido y sostenible a nivel global». Se define semejante demencia como un Plan de Acción para la poner un marcha un diabólico plan de que comprende un ligado de acciones denominadas “políticas palanca” y que contienen la adopción de la Estrategia Nacional de Lucha contra la Pobreza, el Marco Estratégico de Energía y Clima, el Plan Estratégico de Igualdad de Oportunidades para la Igualdad de Género, la Nueva Agenda Urbana Española, el Plan Director por un Trabajo Digno o el Plan Director de Cooperación para el Desarrollo. Insustancial charlatanería velando espantosamente su íntima perversidad.

El nuevo desorden mundial

Agenda 2030, el comienzo de una nueva era. El nuevo desorden mundial. Orwellianamente hablando, cuanto más se desvíe una sociedad de la verdad, más odiará a aquellos que la proclamen. La pregonaremos sobre los aljarafes. El balsámico texto lucano lo confirma. “Nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse. Por tanto, todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz se oirá; y lo que habéis hablado en los aposentos, se proclamará en las azoteas.” (Lucas 12, 2-3). Leemos en este desquiciado documento onusino, sin llegar a creerlo, el certificado de nuestra defunción como civilización. Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible y los 169 objetivos de la Agenda 2030 manifiestan la magnitud y la ambición de este memorándum universal. La Agenda 2030 ejecuta los principios y objetivos establecidos previamente en la Agenda 21 en un sentido completamente nuevo. La Agenda 21 se centró, especialmente, en el medio ambiente, en nuestro entorno más deteriorado, pero la Agenda 2030 afronta prácticamente todas las áreas del quehacer humano. Realmente, un modelo para un gobierno global. Un anillo para someter al mundo. Con su implacable hoja de ruta. Modelo esencialmente dictatorial y, a ratos, genocida.

La dictadura perfecta

Resumiendo, grosso modo, la despótica y totalitaria porquería onusina. Luchar contra la pobreza, vida sana, liberalismo sexual, trabajo digno, educación equitativa, buenas infraestructuras, urbes seguras, consumo razonable, proteger nuestro entorno. ¿Quién no sueña con un “mundo de paz y dignidad para todos”, como precisa el trastornado documento? Suena francamente bien. Pero, como predijo Isaías (5, 20), al mal lo llamarían bien. En léxico increyente, bullshit. Caca de toro, todo este demente documento tan solo es un pretexto, un mayúsculo y hitchcockiano mcguffin, vulgo cortina de humo. Los diecisiete clavos de nuestra categórica crucifixión. Desentrañar el eufemismo, pillar el bisturí, sajar la mala literatura de la ONU. Traduzco.

Tomar el control de todos los bancos centrales. FMI, Banco Mundial, FED, para controlar las finanzas, la moneda. Todo ello en un mundo digital, en una sociedad sin dinero físico. Trabajos esclavos, trabajos de mierda: el torturador tripalium, asalariado lo llaman, perfectamente niquelado. Consumiendo, a posteriori, como chanchitos. Pagando todo ello, por ahora, con los móviles. Y posteriormente, con el chip subcutáneo. Bazofia transgénica: clave de bóveda. La vacunación intensiva, control e intoxicación de la población a través del Codex Alimentarius. Más propaganda de la ONU, lavados de meninges a través de la enseñanza obligatoria, de la cuna a la sepultura. Adoctrinamiento y sumisión en las (j)aulas. El Capitalismo de Estado violando los cerebritos de nuestras púberes canéforas que ofrenden el acanto. Fiera dictadura ginocéntrica dentro de la satrapía general. El varón como residuo desechable. Control de la población a través de una forzadísima «planificación familiar» por todos los medios. Aborto a tutiplén. Eso que no falte. La fulgente fragancia de la masacre. La gran bomba demográfica, evaporándose blancos, islamizando y africanizando sin cesar nuestras patrias. Más planificación calculadísima.

Privatizar todas las fuentes de agua, sin olvidar la rúbrica agregada del deletéreo flúor. Zonas de libre, libérrimo, comercio, que favorecerán, aún más, intereses y beneficios y haciendas de las multinacionales más cleptómanas. Endiabladas autopistas, conurbaciones, vidas atomizadas. Ciudades inhabitables. Socializar la pobreza a nivel mundial. Estado de vigilancia absoluta. Big Data inclemente. El Gran Hermano benthamiano más que orwelliano. Impuestos escalofriantes, paguitas para la chusma, oriunda o alógena. Liquidación, en consecuencia, de las clases medias.

Estelas químicas por doquier. Envenenándonos desde el aire. Prohibiciones ambientales, fiscalizar todos los océanos, incluyendo “derechos minerales” de los fondos marinos. Más restricciones ambientales, más recursos de control de los “derechos mineros”. Misiones, dizque turisteo, de la ONU para el mantenimiento de la “paz». El tribunal internacional de injusticia. Falsarias crisis de “refugiados”. Más «paz” de la ONU. Eclipse casi definitivo de la soberanía nacional en todo el mundo. Un gobierno mundial, un sistema económico único y una religión sincrética para todos. Y mientras, desde ciudad del Vaticano, Pancho I de la Pampa, aguardando la llegada de los bárbaros. ¿Vencerán las élites psicópatas? ¿O, tal vez, puedan ser derrotadas?

El irreversible ocaso del sapiens sapiens

Entreveremos más transformaciones en los próximos 11 años que en los postreros tres siglos. Algunas tecnologías están mutando, a cercén y a contrapelo, a la humanidad en general y, también, cambiando a los seres humanos en particular. Cómo no, eterno memento a Jorys- Karl Huysmans. Se iniciará la colonización de Marte, la Inteligencia Artificial prevalecerá sobre la humana y examinaremos alguna forma de inmortalidad. Algunos humanos llegarán a convertirse en transhumanos. Luego llegará la posthumanidad, modificando brutalmente para siempre la vida en la Tierra y en el Universo. Ese día no tan lejano de 2030, la humanidad llorará como mujer lo que no supo defender como hombre. En fin.

 

Polvo de grillo y harina de gusano: las granjas de insectos se multiplican en España​

España tiene ya 37 explotaciones de insectos registradas, pero el secreto de este negocio no es precisamente que comamos bichos.

Las granjas de insectos son un sector en expansión en España. Actualmente hay 37 explotaciones de este tipo en nuestro país, según los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Además, está previsto que Salamanca albergue la mayor granja de insectos del mundo. Hay motivos para sospechar que estamos ante un negocio creciente, no en vano, el lobby animalista Eurogroup for Animals estima que en el año 2030 se criarán unos 50 billones de insectos, lo que convertirá a estos animales en el ganado más numeroso del mundo.

La mayor parte de las explotaciones de insectos de España se dedica a la elaboración de piensos para animales gracias al aporte de proteínas. Sin embargo, esa es solo una parte del negocio, que también incluye la fabricación de cosméticos, el sector textil, los films biodegradables y la producción de frass, un fertilizante de origen natural cada vez más demandado por los agricultores, especialmente teniendo en cuenta que el Pacto Verde de la UE pretende reducir drásticamente el uso de los fertilizantes químicos.

Con respecto al consumo humano de grillos, langostas o larvas de escarabajo, de momento nuestra legislación no permite a las empresas españolas comercializar estos productos en territorio nacional, pero sí permite importarlos de otros países como Portugal. Lo cierto es que a día de hoy ya hay al menos unos 2.000 millones de personas en el mundo que comen insectos, según datos de la ONU, una cifra que posiblemente aumentará gracias al impulso de la Agenda 2030.

La posibilidad de encontrar una fuente alternativa de proteína fue lo que impulsó a Rubén Recamán y a otros cuatro socios para fundar Galinsect en el año 2019. Montaron en Galicia una granja de Tenebrio molitor, más conocido como el gusano de la harina, aunque en realidad es un escarabajo, tal y como especifica Recamán. "En aquel momento no era algo que tiene la repercusión que tiene hoy en día, pero ya se empezaban a oír algunas experiencias, sobre todo en empresas del centro de Europa."

La granja de insectos más grande del mundo estará en Salamanca​

Galinsect es una de las 37 explotaciones de insectos registradas en España, de las cuales 16 están en Andalucía, tres en Castilla y León, tres en Castilla-La Mancha y el resto en otras comunidades, según los datos del Ministerio de Agricultura facilitados a Libertad Digital. También señalan que este número podría ser superior, "ya que cabe la posibilidad de que alguna comunidad autónoma pueda estar registrando alguna de estas instalaciones, en función de su uso, como núcleos zoológicos".

Y el número de explotaciones seguirá creciendo. De hecho, Salamanca albergará en el año 2025 la mayor granja de insectos del mundo. La biotecnológica Tebrio trabaja para abrir en esta provincia unas instalaciones de 90.000 metros cuadrados que darán empleo a 250 personas y producirán unas 100.000 toneladas anuales de gusano de la harina destinados a la alimentación animal y de mascotas, agricultura y aplicaciones bioindustriales en cosmética o textil.

La empresa abrió en 2015 la primera planta de producción de insectos aprobada en la Unión Europea para alimentación animal, y en 2019 se convirtió en la primera biotecnológica del mundo en obtener la autorización para fabricar fertilizantes orgánicos elaborados a base de insectos. Su objetivo es expandirse en América y Asia.

Insectos para piensos animales​

La mayor parte de las granjas de insectos españolas se dedican a la elaboración de alimentos para otros animales debido a que se trata de un producto rico en proteínas de alto valor biológico y bajo en grasas. A veces, los insectos se venden como alimento vivo para sectores como acuicultura, avicultura, criadores de reptiles y otros animales exóticos. Y otras veces, se vende triturado y transformado en harina, para la fabricación de piensos destinados al ganado y las mascotas.

"Hay una demanda creciente de este tipo de producto para la producción de determinados tipos de piensos animales en nichos muy concretos de mercado", explica Recamán de Galinsect. "El problema que presenta ahora mismo es que el precio por kilogramo de la harina de insectos no es competitivo con otro tipo de fuentes de proteína, bien sea animal o vegetal. Son precios de mercado demasiado elevados como para poder incorporarlo a cualquier tipo de pienso", señala Recamán, que a pesar de todo está convencido de que la situación cambiará a medida que la ganadería de gusanos sea más rentable.

Los principales lobbies animalistas ya están poniendo el foco en este negocio emergente para exigir una regulación estricta en materia de bienestar animal a nivel europeo porque, en opinión de Eurogroup for Animals, "la industria de cultivo de insectos consume mucha energía y, en consecuencia, es un contribuyente potencial al cambio climático", todo ello sin pasar por alto que gusanos, saltamontes y grillos, también son "seres sintientes".

Y mientras en tierras gallegas, Galinsect daba sus primeros pasos enfocando su actividad a la alimentación animal, por el camino descubrieron otra fuente de negocio mucho más rentable gracias a los excrementos de los propios gusanos: la fabricación de fertilizantes.

Fertilizantes: el gran negocio​

Desde que comenzó la invasión rusa de Ucrania, los fertilizantes son cada vez más escasos y más caros. Rusia y China, dos de los principales exportadores, han cortado los suministros para desesperación de los agricultores europeos. Por si fuera poco, el Pacto Verde de la Unión Europea pretende obligar al sector a reducir al máximo el uso de fitosanitarios y fertilizantes de origen químico, incluso aunque ellos mismos reconocen que supondrá un descenso de la producción de alimentos. Ante este panorama, los profesionales del campo están recurriendo a los fertilizantes orgánicos y aquí es donde se abre una vía de negocio sumamente rentable para las granjas de Tenebrio molitor.

"Hoy en día diría que nuestro producto más interesante, con mayor rentabilidad y con mejores perspectivas, más allá de la proteína alternativa, es el abono que produce este insecto", asegura Rubén Recamán. Se conoce como guano de Verme ditoso o frass, y además funciona como fitofortificante, antifúngico y antibacteriano.

Insectos para consumo humano​

Un informe de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) alerta de que en el año 2030 el mundo tendrá que alimentar a más de 9.000 millones de personas y a miles de millones de animales de ganado. Por ello, propone reducir el consumo de carne e incorporar una dieta a base de insectos.

En línea con los postulados de la Agenda 2030, la Unión Europea ha aprobado la venta y el consumo humano de polvo de grillo doméstico parcialmente desgrasado, larvas del gusano de la harina, langosta migratoria y larvas de escarabajo del estiércol. Estos alimentos se pueden incorporar a pastas, galletas, salsas, sopas, chocolate, indicándolo claramente en el etiquetado.

El Gobierno de Pedro Sánchez también ha apoyado esta dieta y ha asegurado que los insectos son un "nuevo" alimento seguro, que no tienen mayor riesgo asociado a la salud que cualquier otro alimento y que permite acometer una "transición alimentaria a una dieta más saludable y sostenible" con el medio ambiente. Sin embargo, la legislación no permite la venta de insectos para consumo humano a las empresas, aunque sí su importación por parte de otros países.

"Es por eso que aquí en España estamos viendo en los lineales de las distintas cadenas de supermercados insectos en distintos formatos, muchos de ellos procedentes de empresas portuguesas. Es curioso. Las empresas españolas no podemos comercializarlos, pero sí las empresas de la UE cuyas legislaciones nacionales permiten este tipo de actividad", denuncia Recamán.

 
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Los Países Bajos quieren DECOMISAR 3000 granjas para cumplir los objetivos climáticos.

Irlanda planea sacrificar 200.000 vacas para cumplir los objetivos climáticos.

No se trata de salvar el planeta.

Esto es comunismo climático.
 


Italia produce pasta con insectos.
Se utilizan para reemplazar la harina que llevan los fideos italianos.

AGENDA 2030 A FULL gracias a los imbéciles que aceptan sus objetivos sin resistencia.
 


TENEMOS AL ENEMIGO EN CASA

El estado español pagará a los agricultores que abandonen o arranquen sus cultivos y plantaciones de peras, melocotones, nectarinas, manzanas, plátanos, remolacha o sus viñedos y primará a quienes abandonen sus explotaciones lecheras.
 

Bruselas impulsa el papel higiénico de paja: el último invento subvencionado que la UE quiere que usemos​

La agenda 2030 no tiene fin. Y cuenta con todo el respaldo del Banco Europeo de Inversiones, "el brazo de préstamos de la Unión Europea", como la misma entidad se autodenomina. Y el banco se ha encargado de impulsar y financiar el último invento ecologista: el papel higiénico de paja.

"Somos la institución financiera multilateral más grande del mundo y uno de los mayores proveedores de financiación climática", señala el Banco Europeo de Inversiones. Una de sus ramas, lanzada en 2019, "tiene como objetivo proporcionar financiación a largo plazo para proyectos que aceleren la transición a una economía circular". Para ello se han establecido líneas de financiación multimillonarias "para proyectos de economía circular a finales de 2023 […] en una amplia gama de sectores, incluidos la agricultura, la industria y los servicios, la movilidad, el desarrollo urbano, la gestión de residuos y el agua", destaca el Banco. "Los proyectos abarcan todas las etapas de la cadena de valor y el ciclo de vida de los productos y servicios, desde el diseño hasta la recuperación de valor", explica la entidad.

¿Y cuál es uno de los proyectos que ha recibido el visto bueno del banco? "Un grupo de higiene y salud que produce papel higiénico a partir de paja". Todo ello con el "objetivo de reducir sus emisiones de CO2 en al menos un 35% para 2030".

La UE se une a este tipo de proyectos porque como explican, "la década 2021-2030 es fundamental para abordar la emergencia climática y ambiental de nuestro planeta. Para lograr esto, se requieren miles de millones de inversión". Todo ello, bajo la pauta de "limitar el calentamiento global a 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales para finales de este siglo; adaptarse a los impactos inevitables del cambio climático; combatir la degradación ambiental; detener la pérdida de biodiversidad; y dejar de ampliar las desigualdades", señala.

Y es que "la Unión Europea está a la vanguardia de la lucha mundial contra el cambio climático y la degradación ambiental. Con el Green Deal europeo, la UE tiene como objetivo hacer que la economía europea sea sostenible e inclusiva" y el "BEI es un socio importante en esta nueva estrategia de crecimiento, al tiempo que desempeña un papel de liderazgo en la aplicación del Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible". Y, de todo ello, sale el papel higiénico de paja.

En 2022, la proporción de inversiones del BEI que se destinaban a proyectos de acción climática y sostenibilidad ambiental aumentó a 36.500 millones de euros, o el 58%.

 

Un informe europeo pedido por Pedro Sánchez reclama la "necesidad urgente" de limitar las emisiones de los pesqueros​

El Comité Económico y Social Europeo "hace hincapié en la importancia de lograr la neutralidad climática para 2050".

Parecía que Pedro Sánchez no hacía nada desde la Presidencia Europea. Pero no es así. El sector de la pesca se ha encontrado con que, entre lo poco que ha hecho, ha solicitado un informe sobre el cambio climático y el impacto de los barcos y la pesca. Y entre sus conclusiones figura la "necesidad urgente" de limitar las emisiones del sector.

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) "acoge con satisfacción la estrategia de la Comisión Europea sobre la transición energética del sector de la pesca y la acuicultura de la UE en un dictamen solicitado por la Presidencia española y adoptado en el plenario de julio", recoge la más reciente documentación oficial de la UE. Porque, efectivamente, el avance ha sido motivado por la petición de la Presidencia Europea de Pedro Sánchez. El informe reconoce "la necesidad urgente de reducir las emisiones de carbono y promover alternativas energéticas sostenibles, renovables y comercialmente viables". Y, en base a ello, "el CESE hace hincapié en la importancia de lograr la neutralidad climática para 2050".

El estudio recoge un apartado titulado "Mitigación del cambio climático: el papel de la industria pesquera". Y allí se "hace hincapié en que la industria pesquera desempeña un papel vital en la mitigación de los efectos del cambio climático". El estudio reconoce que "los pescadores proporcionan una de las proteínas animales más saludables con una huella de carbono mínima, y se prevé que las emisiones del sector representen una pequeña fracción del total mundial en 2023, lo que subraya el impacto ambiental relativamente bajo de la industria". Sin embargo, y pese a asumir que no debería ser tan urgente su avance en este sentido debido a su leve impacto, "el CESE insta a continuar los esfuerzos para mejorar la eficiencia energética y reducir aún más las emisiones".

"La descarbonización del sector pesquero requiere un enfoque integral, incentivos financieros y la adopción de fuentes de energía de cero emisiones", señala el ponente, Javier Garat Pérez. "Tenemos que equilibrar el realismo y la ambición. Necesitamos un calendario de descarbonización adecuado y realista que tenga en cuenta los avances tecnológicos, logísticos y legislativos. El costo de la transición no debe cargar a los empleadores y trabajadores de los sectores marítimos ni dejar a nadie atrás. Equilibrar los objetivos de descarbonización con la viabilidad económica es crucial para una transición energética exitosa", explica el estudio. Pero todo bajo la óptica de un avance en la reducción de emisiones y la ampliación de limitaciones.

"El CESE reconoce los desafíos que se plantean en el desarrollo y la disponibilidad mundial de tecnologías verdes alternativas e innovadoras, nuevos combustibles y fuentes de energía neutras en carbono" y "hace hincapié en la importancia de desarrollar estos combustibles y la infraestructura necesaria para lograr la descarbonización de manera efectiva", señala la comunicación de la UE que recoge el informe reclamado por la Presidencia de la UE de Pedro Sánchez.

"El CESE sugiere la hibridación como una solución intermedia, al tiempo que explora opciones más allá de los combustibles fósiles. Además, señala que cualquier cambio en la fuente de energía requerirá que los nuevos buques se diseñen de una manera completamente nueva, con una mayor capacidad a bordo (tonelaje bruto) para dar cabida a la nueva maquinaria. Por lo tanto, el CESE pide a la Comisión Europea que revise la definición de "capacidad de pesca" para poder implementar nuevas tecnologías relacionadas con la transición energética". Todo un mazazo para el sector en forma de nuevos costes.

 

El ecologismo coquetea ahora con volver a los confinamientos con la excusa del clima​

Tales propuestas entroncan con la agenda climática y el discurso a favor del "decrecimiento".

Uno de los efectos colaterales de las medidas de confinamiento adoptadas durante la pandemia del coronavirus fue la caída observada en las emisiones de CO2. En el caso de nuestro país, la producción de dióxido de carbono experimentó un descenso del 32% durante el año 2020, mientras que en la Unión Europea se produjo un recorte del 27%.

Sin embargo, estos datos publicados por la revista Nature ignoran las devastadoras consecuencias que tuvieron las políticas de confinamiento en otros indicadores vitales para el desarrollo, el bienestar y el progreso humano. No en vano, en 2020 se produjo un desplome de la producción económica del 11% que indujo asimismo un fortísimo aumento del paro efectivo y un insostenible repunte de la deuda pública, además de una dramática escalada de la pobreza. Es decir: bajaron las emisiones... pero el precio que tuvimos que pagar fue una verdadera ruina.

No obstante, el ecologismo radical sigue insistiendo en que la caída de las emisiones observada en 2020 mereció la pena y consideran que aquel experimento debería invitarnos a adoptar medidas restrictivas similares a las que se introdujeron durante la pandemia. De hecho, ya se habla incluso de "confinamientos climáticos" para aludir a estas posibles medidas.

Desde portales como Green Matters, un medio de referencia en el ámbito del ecologismo, reconocen que este tipo de propuestas generan rechazo entre amplias capas de la población, pero no descartan este tipo de salidas. "No fue fácil convencer a la gente de que se quedase en sus casas y, si finalmente es preciso adoptar un "confinamiento climático", no está garantizado que toda la población acceda a cumplir las restricciones. Con todo, aunque no toda la gente se adhiera, basta con que parte de la ciudadanía lo haga para que se produzca un descenso de las emisiones", explican.

La italiana Mariana Mazzucato, que se ha convertido en una de las voces más influyentes de la izquierda a nivel global, también ha escrito sobre esta cuestión. En su caso, opina que "solamente hay una forma de evitar un confinamiento climático: introducir un cambio radical en las empresas, las finanzas, la política y el sistema energético". De no darse tales modificaciones, la transalpina piensa que "es probable que el mundo acabe recurriendo nuevamente a los confinamientos, esta vez por motivos climáticos". Mazzucato resume este tipo de solución "como una serie de restricciones que limitarían severamente el uso del vehículo privado, prohibirían el consumo de carne roja, forzarían el cese de la actividad de las empresas que operen en base a combustibles fósiles y obligarían a adoptar distintas políticas de ahorro energético".

Hacer "pinza" con el "decrecimiento"​

De igual modo, hay quienes consideran que la propuesta ecologista de la "ciudad de quince minutos" constituye una forma de "confinamiento climático" suave, en la medida en que millones de personas verían severamente limitada su movilidad dentro de sus propias urbes en línea con restricciones justificadas en base a preocupaciones medioambientales.

Entonces, ¿hasta qué punto tiene sentido pensar que vamos a vivir alguna forma de "confinamiento climático" similar a lo vivido durante la pandemia del coronavirus? Lo cierto es que la impopularidad de las restricciones generalizadas invita a pensar que no se llegarán a adoptar prohibiciones tan intensas y, más bien, el ecologismo tendrá que seguir avanzando su agenda de forma menos explícita y más centrada en limitaciones como las que enumera la propia Mariana Mazzucato en su propuesta. Esta vía sería similar a la que plantea la escuela del "decrecimiento", que pretende superar el capitalismo a golpe de prohibiciones, restricciones y limitaciones.

 
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La hija del fundador del Foro Económico Mundial, Klaus Schwab, se ha jactado de que se avecinan "bloqueos climáticos" permanentes, les guste o no a las personas.

Nicole Schwab hizo la admisión en un video recién descubierto que se grabó durante un panel de discusión del WEF en 2020.

El WEF incluye a Nicole Schwab como "Miembro del Comité Ejecutivo" del WEF, quien también es codirectora de Platform to Accelerate Nature-Based Solutions & 1t.org.

Klaus Schwab’s Daughter: 'Permanent Climate Lockdowns Coming – Whether You Like It or Not' - The People's Voice
 

Los ecologistas ponen ahora en el punto de mira los chalets​

La vivienda está llamada a convertirse en la estrella de las políticas verdes europeas en el futuro: la UE se ha marcado como gran objetivo la rehabilitación de edificios para frenar las emisiones y mientras, otras estrategias empiezan a ganar terreno en algunos países europeos, donde ecologistas están denunciando la "huella" de carbono que supone escoger un tipo de edificaciones frente a otros.

Mientras que España destaca en el continente por su preferencia por los pisos frente a viviendas unifamiliares, la tendencia es la contraria en otros países como Irlanda o Francia. En Alemania, donde una vivienda con jardín es el sueño de muchas familias, los verdes llevan meses lanzando el mensaje de que es mucho más ecológico vivir en un bloque de pisos que construirse una vivienda propia y hay incluso ayuntamientos que están empezando a tomar medidas.

Es el caso, según explica un reportaje de la televisión pública alemana, de ciudades como Frankfurt, Nüremberg o Hamburgo, donde se están planteando poner coto a la construcción de nueva vivienda unifamiliar y frenar así la expansión en extensión de estas ciudades o Münster, donde dos tercios de sus viviendas son unifamiliares y que ya adoptó esta medida en primavera para la vivienda nueva.

"Tenemos que aceptar otras formas de vivir", dice una profesora de la universidad de Darmstadt partidaria de limitar el "consumo de tierra" y la preservación de los "grandes espacios" frente a la creciente urbanización del terreno. Los testimonios citados hacen hincapié también en los crecientes costes para hacer eficientes los nuevos edificios (y que en pocos años se harán obligatorios) y también el mayor impacto ambiental de construir de cero frente a la rehabilitación de vivienda ya existente.

El debate en cualquier caso no es nuevo y, en nombre del cambio climático, las posturas a favor de limitar las casas unifamiliares llevan años encontrando eco en el país en sintonía con las teorías de la "ciudad de los 15 minutos" y la necesidad de ahorrar espacio y recursos a pesar de que sea la opción predilecta para millones de europeos.

 

Preocupación entre los supermercados españoles por la última norma ecologista que prepara Bruselas sobre el gas fluorado​

Muchos negocios se verán obligados a modificar sus instalaciones, lo que repercutirá en el precio de los productos que venden.

Tensión en el sector de los supermercados.
El Consejo, el Parlamento y la Comisión Europea están preparando la nueva normativa F-Gas que afectará directamente a buena parte de los establecimientos de nuestro país que usan cámaras frigoríficas y aires acondicionados. Esta normativa ecologista tiene como objetivo reducir la cuota de gases fluorados permitidos en el mercado de la UE y le puede salir muy cara a los empresarios. El Gobierno de Pedro Sánchez está a favor de su implantación.

Desde hace meses, los burócratas europeos llevan debatiendo el texto definitivo, aunque todavía no han logrado llegar al acuerdo que esperan cerrar este año (el 19 de julio fue la última reunión). En el caso de los supermercados, todos los negocios utilizan algún tipo de refrigeración comercial y/o aire acondicionado para mantener los alimentos a temperatura adecuada o para climatizar las tiendas. Además, no sólo los puntos de venta utilizan refrigeración, sino que también lo hacen gran parte de las plataformas logísticas y el transporte. Por tanto, la expectativa es máxima por el número de agentes a los que afectará.

El pasado mes de marzo, la obsesión europea contra este gas (que emite CO2, pero es eficiente y seguro) llegó hasta el punto de que el Comité de medio ambiente del Parlamento Europeo pretendió eliminar el uso de todos los gases fluorados del continente, independientemente de su PCA (cantidad de emisiones a la atmósfera) para la mayoría de aplicaciones de refrigeración y climatización, tal y como recuerda la presidenta de la Asociación de Empresas de Frío (AEFYT), Susana Rodríguez. Esto hubiese obligado a los locales a cambiar todas sus instalaciones ipso facto, lo que sería insostenible para la mayoría de los negocios.

Sin embargo, esta idea tan drástica no llegó a salir adelante, pero el debate se sigue centrando en la disminución de los niveles de PCA de los gases fluorados para acabar definitivamente con su uso en los próximos años mientras impone ahora nuevas prohibiciones e imposiciones a los sectores que lo usan (alimentación, automoción, pequeños comercios que vendan aparatos refrigerantes...). Su implantación obligará a muchos negocios a modificar sus instalaciones y, por ende, repercutirá en el precio de los productos que venden.

Negativa de los supermercados​

Desde la patronal de los supermercados Asedas muestran su preocupación por el documento que se está debatiendo en el trílogo (Consejo, el Parlamento y la Comisión Europea). Por un lado, porque "los tiempos marcados" para la reducción de los PCA "no son realistas". Además, señalan que "en climatización (aires acondicionados) no existen alternativas razonablemente viables para la variabilidad de tipología comercial y la climatología de España sin el uso de gas fluorado para salas de venta de más de 500 m2". Un problema similar se encontrarán las tiendas pequeñas -menos de 500/400 m2- de pueblos y barrios con sus neveras que "no pueden acceder a tecnología" que se les exige por su alto coste, según Asedas.

También alertan de que "en algunos supermercados grandes se utilizan sistemas que van a quedar prohibidos, como equipos fijos de aire acondicionado partido y bomba de calor". A esto se suma que las nuevas alternativas refigerantes conllevan "obstáculos de mantenimiento y peligrosidad" y un "componente económico importante". Según sus cálculos, de media, el coste de instalación se incrementaría entre un 10 y un 20%.

España, la más verde​

Desde Asedas lamentan que desde el Ejecutivo de Sánchez hayan apoyado las propuestas europeas "o incluso vayan más allá porque quieren ser los más verdes y los primeros de la clase", señalan fuentes de la patronal.

Cabe recordar que el año pasado el Gobierno de PSOE y Podemos modificó el reglamento del Impuesto a los Gases Fluorados para también aumentar de la recaudación de Hacienda gracias a este producto justificándose en que contamina.

Su implantación ha conseguido incrementar los ingresos del fisco, tal y como se constata en el último informe de la Agencia Tributaria. Hacienda confirma que recaudó por ese tributo 49,6 millones de euros de enero a junio de 2023, un 36,8% más que los 36,3 millones de un año antes.

Esta no es la única norma bajo la bandera del ecologismo a la que se tendrán que enfrentar los supermercados en la actualidad. La obligación de reservar un espacio para la venta a granel en los establecimientos o las barreras al uso del plástico son algunas de ellas.


Van a por los medianos empresarios y esto no va a terminar aquí. Pronto van a hacer algo parecido en las viviendas particulares, obligarán a poner determinadas ventanas, prohibir determinado aire acondicionado, etc.....
 


Tecnologia para pagar con la mano sólo.
La gente no tiene ni idea de lo deprisa que va la agenda.

Apocalipsis 13:16 Y hace que todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, reciban una marca en la mano derecha o en la frente,

17 y que ninguno pudiese comprar ni vender, sino el que tuviese la marca, o el nombre de la bestia, o el número de su nombre.