La despótica y totalitaria porquería de la ONU. Luchar contra la pobreza, vida sana, liberalismo sexual, trabajo digno, educación equitativa, buenas infraestructuras, urbes seguras, consumo razonable, proteger nuestro entorno

El logo de la Agenda 2030, hasta en la sopa. En cualquier papelucho gubernamental. Perico el Trolas, Willy Fog en locoide, nuestro disfuncional e ilegítimo presidente roznando cuando le dejan. Hace un mes en la Asamblea de la corruptísima ONU: «La Agenda 2030 es para España una hoja de ruta de país para afrontar los retos actuales y contribuir a un desarrollo compartido y sostenible a nivel global». Se define semejante demencia como un Plan de Acción para la poner un marcha un diabólico plan de que comprende un ligado de acciones denominadas “políticas palanca” y que contienen la adopción de la Estrategia Nacional de Lucha contra la Pobreza, el Marco Estratégico de Energía y Clima, el Plan Estratégico de Igualdad de Oportunidades para la Igualdad de Género, la Nueva Agenda Urbana Española, el Plan Director por un Trabajo Digno o el Plan Director de Cooperación para el Desarrollo. Insustancial charlatanería velando espantosamente su íntima perversidad.

El nuevo desorden mundial

Agenda 2030, el comienzo de una nueva era. El nuevo desorden mundial. Orwellianamente hablando, cuanto más se desvíe una sociedad de la verdad, más odiará a aquellos que la proclamen. La pregonaremos sobre los aljarafes. El balsámico texto lucano lo confirma. “Nada hay encubierto, que no haya de descubrirse; ni oculto, que no haya de saberse. Por tanto, todo lo que habéis dicho en tinieblas, a la luz se oirá; y lo que habéis hablado en los aposentos, se proclamará en las azoteas.” (Lucas 12, 2-3). Leemos en este desquiciado documento onusino, sin llegar a creerlo, el certificado de nuestra defunción como civilización. Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible y los 169 objetivos de la Agenda 2030 manifiestan la magnitud y la ambición de este memorándum universal. La Agenda 2030 ejecuta los principios y objetivos establecidos previamente en la Agenda 21 en un sentido completamente nuevo. La Agenda 21 se centró, especialmente, en el medio ambiente, en nuestro entorno más deteriorado, pero la Agenda 2030 afronta prácticamente todas las áreas del quehacer humano. Realmente, un modelo para un gobierno global. Un anillo para someter al mundo. Con su implacable hoja de ruta. Modelo esencialmente dictatorial y, a ratos, genocida.

La dictadura perfecta

Resumiendo, grosso modo, la despótica y totalitaria porquería onusina. Luchar contra la pobreza, vida sana, liberalismo sexual, trabajo digno, educación equitativa, buenas infraestructuras, urbes seguras, consumo razonable, proteger nuestro entorno. ¿Quién no sueña con un “mundo de paz y dignidad para todos”, como precisa el trastornado documento? Suena francamente bien. Pero, como predijo Isaías (5, 20), al mal lo llamarían bien. En léxico increyente, bullshit. Caca de toro, todo este demente documento tan solo es un pretexto, un mayúsculo y hitchcockiano mcguffin, vulgo cortina de humo. Los diecisiete clavos de nuestra categórica crucifixión. Desentrañar el eufemismo, pillar el bisturí, sajar la mala literatura de la ONU. Traduzco.

Tomar el control de todos los bancos centrales. FMI, Banco Mundial, FED, para controlar las finanzas, la moneda. Todo ello en un mundo digital, en una sociedad sin dinero físico. Trabajos esclavos, trabajos de mierda: el torturador tripalium, asalariado lo llaman, perfectamente niquelado. Consumiendo, a posteriori, como chanchitos. Pagando todo ello, por ahora, con los móviles. Y posteriormente, con el chip subcutáneo. Bazofia transgénica: clave de bóveda. La vacunación intensiva, control e intoxicación de la población a través del Codex Alimentarius. Más propaganda de la ONU, lavados de meninges a través de la enseñanza obligatoria, de la cuna a la sepultura. Adoctrinamiento y sumisión en las (j)aulas. El Capitalismo de Estado violando los cerebritos de nuestras púberes canéforas que ofrenden el acanto. Fiera dictadura ginocéntrica dentro de la satrapía general. El varón como residuo desechable. Control de la población a través de una forzadísima «planificación familiar» por todos los medios. Aborto a tutiplén. Eso que no falte. La fulgente fragancia de la masacre. La gran bomba demográfica, evaporándose blancos, islamizando y africanizando sin cesar nuestras patrias. Más planificación calculadísima.

Privatizar todas las fuentes de agua, sin olvidar la rúbrica agregada del deletéreo flúor. Zonas de libre, libérrimo, comercio, que favorecerán, aún más, intereses y beneficios y haciendas de las multinacionales más cleptómanas. Endiabladas autopistas, conurbaciones, vidas atomizadas. Ciudades inhabitables. Socializar la pobreza a nivel mundial. Estado de vigilancia absoluta. Big Data inclemente. El Gran Hermano benthamiano más que orwelliano. Impuestos escalofriantes, paguitas para la chusma, oriunda o alógena. Liquidación, en consecuencia, de las clases medias.

Estelas químicas por doquier. Envenenándonos desde el aire. Prohibiciones ambientales, fiscalizar todos los océanos, incluyendo “derechos minerales” de los fondos marinos. Más restricciones ambientales, más recursos de control de los “derechos mineros”. Misiones, dizque turisteo, de la ONU para el mantenimiento de la “paz». El tribunal internacional de injusticia. Falsarias crisis de “refugiados”. Más «paz” de la ONU. Eclipse casi definitivo de la soberanía nacional en todo el mundo. Un gobierno mundial, un sistema económico único y una religión sincrética para todos. Y mientras, desde ciudad del Vaticano, Pancho I de la Pampa, aguardando la llegada de los bárbaros. ¿Vencerán las élites psicópatas? ¿O, tal vez, puedan ser derrotadas?

El irreversible ocaso del sapiens sapiens

Entreveremos más transformaciones en los próximos 11 años que en los postreros tres siglos. Algunas tecnologías están mutando, a cercén y a contrapelo, a la humanidad en general y, también, cambiando a los seres humanos en particular. Cómo no, eterno memento a Jorys- Karl Huysmans. Se iniciará la colonización de Marte, la Inteligencia Artificial prevalecerá sobre la humana y examinaremos alguna forma de inmortalidad. Algunos humanos llegarán a convertirse en transhumanos. Luego llegará la posthumanidad, modificando brutalmente para siempre la vida en la Tierra y en el Universo. Ese día no tan lejano de 2030, la humanidad llorará como mujer lo que no supo defender como hombre. En fin.

 

El cine exige Agenda 2030​

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El proyecto de currículum de primaria de la LOMLOE presentado por el gobierno, ha generado notable revuelo. No es para menos, porque lo de la “enseñanza de las matemáticas con perspectiva de género” es, por lo menos, vistoso.

Las leyes educativas son una parte importante del proyecto de creación del hombre nuevo, pero la educación no es, sin embargo, su único campo de despliegue. Como tampoco el propósito es únicamente objetivo del gobierno de Pedro Sánchez, pues se trata de un fenómeno que recorre todo Occidente.

Los medios de comunicación, y en particular el cine y la televisión -incluidos los anuncios-, son los principales escenarios en los que se inocula la ideología de género, parte sustancial de ese propósito de deconstrucción y nueva creación.

Hace unos meses (8 septiembre 2020), la Academy of Motion Arts and Sciences (Academia Americana del Cine) hizo públicos sus nuevos criterios exigidos para la nominación a los Oscar, dentro de la categoría de Mejor Película. “Los nuevos estándares están diseñados para asegurar una representación equitativa, en la pantalla y fuera de la pantalla, que refleje mejor la diversidad de la audiencia que asiste al cine”, y se inspiran en los Diversity Standards desarrollados por el British Film Institute, el equivalente inglés de la Academia Americana, para acceder a financiación en el Reino Unido, así como para la elegibilidad de las películas para los premios de la BAFTA (los Oscar ingleses).https://www.ahorainformacion.es/blog/la-gran-manipulacion/#_edn1

La Academia Americana declara a través de su presidente, David Rubin, su compromiso con sus nuevas directrices para hacer que este propósito de reflejar la diversidad se convierta en una realidad en la industria del cine. “Creemos que estos estándares de inclusión serán un catalizador para un cambio duradero y esencial en la industria cinematográfica”.

A partir de ahora, para la edición de los Oscar de 2022 y 2023, cada película candidata deberá presentar obligatoriamente un impreso confidencial (“Academy Inclusion Standards Form”). El cumplimiento de los estándares para ser elegida Mejor Película no será obligatorio, no obstante, hasta la edición de los Oscar de 2024. Pero ya para la edición de ese año y subsiguientes, las películas que quieran ser nominables al premio deberán cumplir al menos dos de los cuatros criterios, referidos a:

1-Escenas, tema y guion de la película:

– Los protagonistas o principales secundarios deberán pertenecer a minorías raciales (afroamericanos, hispanos, asiáticos, nativos etc)

– Al menos 30% de los actores secundarios serán mujeres, representantes de minorías raciales, LGTB o personas con discapacidad física o cognitiva.

-El guion o el relato debe centrarse en uno de esos grupos minusrepresentados: mujeres, minorías étnicas, LGTB o personas con discapacidad.

2 – Directores creativos, equipo de producción y distribuidores y agentes de marketing: para poder ser nominada, la película debe cumplir al menos uno de los siguientes criterios:

-Directores: al menos dos de los miembros del equipo de dirección deben ser mujeres, minorías raciales, LGTB o discapacitados.

-Resto del equipo técnico: al menos 6 deben pertenecer a minorías raciales, y al menos 30% ser mujeres, LGTB o discapacitados.

-Marketing y publicidad: representación suficiente de los mencionados colectivos entre los ejecutivos de marketing, publicidad y promoción etc.

3 y 4- Acceso a la industria cinematográfica y oportunidades de formación y promoción: para cumplir este criterio, los productores, estudios o distribuidores cinematográficos deben acreditar financiar becas de aprendizaje para miembros de los colectivos minusrepresentados (mujeres, minorías raciales, LGTB etc), así como demostrar iniciativas de formación y desarrollo destinadas a estos mismos colectivos.

Los criterios británicos son incluso algo más explícitos en lo que se refiere a los criterios exigidos al guion o relato de la película (criterio 1): uno o más de los principales protagonistas deben ser encarnados por miembros de las minorías señaladas. La representación del personaje debe ser compleja y huir de estereotipos, como por ejemplo, haciéndole desempeñar papeles no habituales en una persona perteneciente a ese grupo; o desempeñando tareas no habitualmente relacionadas con él o ella; o desafiando los roles convencionales asociados a ese tipo de personas[ii].

De lo que se trata, en último término, es de romper los estereotipos binarios de hombre y mujer, como también los de familia tradicional, dando entrada a diversidad de género, de modelos de familia, de roles sociales…

En una reciente entrevista en el diario malagueño “Sur”, el director de cine y escritor Manuel Gutiérrez Aragón, de conocida filiación comunista, consideraba los nuevos estándares cinematográficos de la Academia Americana y el Instituto Británico como una forma de censura:

“Las grandes obras están hechas de contradicciones. Si hay racismo, se cuenta, pero no se intenta borrar. Se criticó la censura en época de McCarthy y hay que criticarla ahora. La creatividad a veces es hiriente pero las leyes están para fijar unos límites y aplicarlas cuando se traspasan. Ahora, poner una película poniendo diez gramos de negro, cinco de homosexual y otros tantos de trans es una perversión. Pero pasaremos por esto”.

Lo que le lleva a reconocer:

Para esto último (para hacer cine convencional), ahora hay más problemas que con Franco; hay más censura económica y luego está toda esa gente que le da por ser censor. Antes eso no pasaba. En este momento sería difícil hacer “El verdugo”: no lo prohibiría censura política alguna, pero se diría que es misógina, que no respeta a una víctima que casi ni sale. Habría tantas reservas morales… Desde luego sería más difícil hacer las películas de Saura y las mías”.[iii]

No es el único creador que se atreve a desvelar las presiones de la moderna censura. Sin ir más lejos, en el suplemento XL Semanal del mismo periódico y misma fecha, se recoge una entrevista a los humoristas Pepe Viyuela y José Mota, de la que entresaco frases de uno y otro:

-“…cada vez hay más clima de intolerancia. Son tiempos de pies de plomo para todo. Estamos en una fase de hipersensibilidad…

-“Quizás las redes nos han hecho menos libres porque nos han llevado a la autocensura…nos la estamos cogiendo con papel de fumar porque hay mucho miedo a lo que pueda pasar”.

-“Nos hemos convertido en nuestros propios vigilantes y también en el vigilante del que está al lado. Cuando George Orwell hablaba en su novela 1984 de telepantallas y de ese Gran Hermano que controlaba a todos, lo que yo no podía imaginar es que eso iba a ocurrir ahora. Todo está constantemente sometido a juicio”.


Son muchos los creadores que reconocen que hoy no podrían filmar lo que filmaron, escribir lo que escribieron, representar lo que representaron, cantar lo que cantaron, reírse de lo que se rieron… o, incluso, twitear lo que twitearon. Hasta las películas infantiles de Walt Disney se consideran graves violaciones de los derechos humanos, que merecen la censura eliminándolas de las salas de proyección y los canales de televisión.

Al fin y al cabo, no se se trata de cuestiones de detalle, sino de llevar a cabo un “cambio esencial y duradero” en el cine que verá el mundo en los próximos años, según declaración expresa el CEO de la Academia Americana.

El nuevo totalitarismo blando pretende imponer un hombre nuevo a través de la reeducación de la población, a través de las leyes educativas y de los medios de comunicación, a través de la cultura. Sus fautores no son solo los gobiernos progresistas, sino su complicidad con las élites oligárquicas y grupos de presión que controlan esos medios y ejercen el monopolio de la cultura de masas.

La estrategia es introducir los llamados “sesgos cognitivos” en las percepciones colectivas. La moderna sicología define como sesgos cognitivos los errores sistemáticos de percepción, memoria, pensamiento y juicio que las personas cometen de forma habitual, generalmente sin ser conscientes de ello. Sus tipos y técnicas son usados profusamente en el moderno neuromarketing, y han sido adoptados también para este propósito de reeducación social. El efecto arrastre, el efecto anclaje, el sesgo de confirmación, el efecto halo, el efecto selección o el sesgo de supervivencia son sólo alguno de los nombres de tipos de sesgos cognitivos a través de los que se produce la manipulación.

Invito al lector a que investigue algo al respecto[iv], y descubra parte de los mecanismos por los que la perspectiva de género en el aprendizaje de las matemáticas, y la eliminación de la representación binaria del sexo, ordenada desde Hollywood, se vinculan y forman parte de un mismo propósito y una misma técnica de lavado de cerebro colectivo.

Los que no pasen por el aro, pueden despedirse de la fiesta.

En esta marcha hacia el Mundo Feliz de Huxley caminan juntos los gobiernos feministas/progresistas a lo Pedro Sánchez y los partidos conservadores tipo PP, cuya discrepancia es sólo de tempo, pero no de dirección. Meros lacayos y compañeros de viaje de los nuevos amos del mundo, los anunciantes del megaconsumismo y los proveedores de entretenimiento (incluidas las redes sociales) del nuevo capitalismo global, interesados todos ellos en desembarazarse de la ley natural, respecto al hombre y la sociedad, para hacer posible una nueva humanidad.

En la que el olor a azufre resultará indisimulable.

 

Las universidades de Berlín prescinden de la carne y el pescado por el clima​

Todo por y para el clima. Ese es el espíritu de la nueva normativa para los comedores universitarios de Berlín. Las universidades de la capital alemana se han puesto de acuerdo para que en sus comedores, a partir de este curso, se reduzca el consumo de carne o pescado al 4%. «El nuevo concepto de nutrición se desarrolló en particular porque los estudiantes seguían acercándose a nosotros con el deseo de hacer la comida en las cafeterías aún más amigable con el clima», explica Daniela Kummle de la asociación Studierendenwerk, «hemos dado respuesta a esa inquietud adaptando el menú de la Mensa», que es como popularmente se conoce a estos comedores o cafeterías universitarias alemanas.

Las clases empiezan el 1 de octubre, pero las comidas pueden ya encargarse y recogerse. Enya, usuaria habitual de la Mensa y estudiante de Farmacia, se encuentra con esta novedad cuando acude a por su ensalada César. «Yo ya soy prácticamente vegetariana, por lo que el cambio no me afecta mucho. Me han dicho que ahora la ensalada va sin pollo y que le han añadido a cambio batata y manzana. La probaré cuando llegue a casa, espero que me guste», reacciona lacónica a la noticia. «A mí me descoloca bastante», dice por su parte Jan, estudiante de Química, «porque cuando cocino en casa me hago pasta o arroz, que es más barato, y solía comer en la Mensa mis porciones de proteínas semanales… veré cómo me reorganizo. ¡Quizá para las chicas sea distinto, por su metabolismo, pero yo tengo que comer carne de vez en cuando», añade tras unos minutos escuchando las opiniones de sus compañeros. «En el hipotético caso de que a mí me gustase comerme una buena hamburguesa», bromea uno de sus amigos, «no lo diría en voz alta… imposible ligar si eres un tío-come-hamburguesas».

Comida 'climática'​

Por ahora, cada universidad interpreta la norma, o bien reduciendo al 4% el contenido de carne o pescado en cada comida completa o sirviendo solamente un 4% de comidas que contengan carne o pescado, de manera que solo los primeros estudiantes que demandan ese tipo de comida la consigue. El resto debe conformarse con platos vegetarianos o veganos, según la disponibilidad. Kummle recuerda que durante casi diez años se ha servido en las grandes cafeterías una comida vegana, denominada 'comida climática', elaborada con ingredientes frescos y principales de temporada. «Esto se caracteriza por una huella de CO2 particularmente baja», se felicita, «pero era demandada por menos estudiantes y el objetivo es que ahora prácticamente todos se adapten a este tipo de consumo».

Las directivas de las universidades berlinesas apoyan este tipo de iniciativas y están cada año más implicadas que el anterior en la protección del clima. Elaboran, por ejemplo, amplios conceptos de neutralidad climática para la vida universitaria. La Universidad Técnica (TU) de Berlín se ha fijado el objetivo de convertirse en climáticamente neutra en 2045. Para ello, los edificios han comenzado un proceso de rehabilitación en términos de eficiencia energética. Cientos de empleados han renunciado a los vuelos de corta distancia en viajes de trabajo y han firmado un compromiso voluntario a tal efecto, lo que lleva a los encargados de los trámites a reservar sistemáticamente viajes en tren. «Hemos impulsado significativamente el tema de la protección del clima durante los últimos cuatro años», dice Hans-Ulrich Heiss, vicepresidente de Enseñanza, Digitalización y Sostenibilidad de la TU, que reconoce además que este compromiso se ha hecho particularmente visible desde que los miembros del Presidium, el órgano directivo de la universidad, participan en las manifestaciones de Fridays for Future, inspiradas por Greta Thunberg.

Gerentes de protección climática​

La Universidad Humboldt también quiere volverse climáticamente neutral incluso antes de 2030 y ha contratado a dos gerentes de protección climática para elaborar un concepto ad hoc que, junto con representantes de la universidad, desarrollan medidas para minimizar significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero como consecuencia del funcionamiento de la institución. Están trabajando, por ejemplo, en un programa de ubicación de estudiantes que evite que algunos de ellos utilicen el automóvil como medio de transporte, basándose en un estudio, según el cual el 70% de los alemanes está dispuesto a sufrir cambios en su movilidad cotidiana para favorecer la protección del clima. Los centros de educación superior berlineses están ya inmersos en una carrera por ver cuál de ellos protege más el clima. «En diciembre de 2019, la Universidad Libre fue la primera universidad alemana en declarar una 'emergencia climática', presume un empleado de la secretaría, «y uno de nuestros objetivos es lograr la neutralidad climática antes de 2025».

 

'No tener hijos es la mejor solución para salvar el planeta': según la ciencia​

A estas alturas ya todos deberíamos de comprender que la maternidad es una decisión personal, que nos compete únicamente a las mujeres.

Por eso, si una mujer quiere ser madre está bien o por el contrario si una mujer no desea serlo tampoco tiene nada de malo. Luego entonces dejemos de decirle que "aún es demasiado joven y que ya cambiará de opinión cuando sea grande", "demasiado mayor para querer serlo", o "bastante inmadura porque no está viendo el panorama completo y cuando sea anciana se va a quedar sola".

Incluso si una mujer desea interrumpir su embarazo, por cualquier circunstancia, tampoco debería significar un gran escándalo, al final es su decisión, es su cuerpo y su vida.

Sin embargo, la ciencia cree que sí es oportuno meterse en todo este asunto de natalidad, sobre todo con aquellas mujeres que quieren ser madres, por el bien del planeta.

Resulta que un estudio científico respalda la teoría que afirma que para reducir nuestra huella de carbono en el planeta y aminorar los efectos del cambio climático, lo mejor es NO TENER HIJOS.

Y es que el cambio climático es un problema que tiene preocupados a gobernantes, científicos, activistas y millones de personas en el mundo. Por eso es normal que todo tipo de acciones para revertirlo, o al menos, desacelerarlo sean cada vez más importantes.

Justo como muestra un estudio realizado por Seth Wynes y Kimberly NIcholas, publicado en la revista Environmental Research Letters, en donde se afirma que la respuesta podría estar en dejar de tener hijos.

Esto se debe a que el no tener descendencia reduce casi 57 toneladas de dióxido de carbono al año. Mucho más que si pusiéramos a reciclar a más de 650 adolescentes por el resto de sus vidas.

Y es que no importa si usas la bici, en lugar del automóvil, si no realizas viajes trasatlánticos, si reduces el consumo de tus plásticos o reciclas todo cuanto puedes, el impacto ambiental de traer un hijo al mundo no se compara en nada y es en la actualidad uno de los actos más irresponsables y egoístas que puedes cometer contra el planeta.

 

Salamanca, pionera mundial en cría industrial de insectos para una futura alimentación humana​

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La alimentación sostenible del futuro se impulsa desde Salamanca. La empresa local Tebrio es pionera en la cría industrial de insectos para alimentación animal, de momento. Además, anuncia la creación de un complejo biotecnológico industrial, único a nivel mundial, en la capital salmantina

Salamanca
se ha convertido en pionera mundial en la transformación industrial en clave verde, y empeñada en encontrar alternativas a la producción primaria para la alimentación de la población mundial. Hace siete años, nacía en la provincia de Salamanca, concretamente en Doñinos de Salamanca, una empresa, MealFood Europe, llamada hoy Tebrio, dedicada a la cría y transformación del insecto Tenebrio Molitor. De este inicio, hace pocas fechas, la empresa anunció la creación de un complejo biotecnológico industrial, único a nivel mundial, en la capital salmatina. Esta planta creará 200 empleos con una inversión de 50 millones de euros.

De la mano de Adriana Casillas, CEO de Tebrio, merece la pena descubrir la actividad de esta empresa, ya que propone una alternativa real para solventar varios grandes desafíos a los que se enfrenta la población mundial: la escasez de alimentos, y la contaminación y agotamiento de los recursos naturales, fruto de sistemas productivos intensivos en el sector primario, que atentan contra el medio ambiente y contribuyen al cambio climático.

En resumen, Tebrio se dedica a criar, transformar y diversificar los usos de un insecto muy especial: el Tenebrio Molitor o gusano amarillo de la harina. En sus inicios, la empresa enfocaba esta materia prima para su uso en la alimentación animal, al tratarse de un producto natural, rico en proteínas y también para su uso en la agricultura, al generar fertilizantes con gran cantidad de nutrientes esenciales, así como materia orgánica que mantiene una relación de carbono/nitrógeno óptima y mejora las capacidades del suelo y las interacciones de la planta con el medio.

Líder mundial en la transformación del gusano amarillo de la harina​

Con el tiempo y la experiencia, pronto se hizo evidente una nueva realidad para los responsables de esta empresa salmantina: ¿Y si este alimento que es capaz de nutrir a plantas y animales de forma sostenible, pudiera servir también para consumo humano? A todo ello responde, para EL ESPAÑOL - Noticias de Castilla y León, Adriana Casillas.

¿Cuál es la actividad de Tebrio?

Tebrio es la compañía líder, a nivel mundial, en la producción y transformación del insecto Tenebrio Molitor, o coloquialmente conocido como el gusano amarillo de la harina, en cuatro productos principales: abono orgánico para plantas, alimentación con proteína sostenible para mascotas y ganadería, artículos para su uso en acuicultura, y la quitina obtenida a partir de la cabaña del escarabajo para desarrollar un plástico biodegradable.

Somos los primeros, registrados en el mundo, como productores de materias primas a base del tenebrio molitor, para fabricar piensos para alimentación animal. También los primeros registrados en el mundo para la venta del excremento del Tenebrio Molitor como biofertilizante. Tenemos una tecnología y maquinaria industrial patentada en más de 126 países. Tebrio ha desarrollado con éxito el reto tecnológico de industrialización de la cría masiva de insectos, apoyándose en la Industria 4.0.

En comparación con otro tipo de ganadería, Tebrio necesita 90% menos de agua y 80% menos de tierra cultivable para producir un 500% más de proteína. Tebrio no emite gases de efecto invernadero (incluido el metano y el amoniaco).

¿Qué importancia tiene la alimentación sostenible de futuro?

A día de hoy, existen muchas tendencias en relación a alimentación del futuro, debido a que los sistemas tradicionales de producción de alimentos, junto con el crecimiento de la población mundial, y los efectos catastróficos que va a originar el cambio climático, nos están obligando a reformular las cadenas de valor dentro del sector de la alimentación. Los insectos tienen y tendrán un papel fundamental a la hora de modificar esas cadenas de valor, sobre todo de cara a modificar la manera en la que producimos alimentos en la actualidad.

¿Es rentable la cría industrial de insectos para alimentación animal?

Ese es el gran reto que muchas empresas están teniendo. Conseguir una nueva materia prima, sostenible y de gran valor para el mercado de la alimentación, pero que pueda competir en cantidad y precio con las existentes. En Tebrio siempre hemos tenido muy claras estas premisas, y podemos comunicar que así es, que gracias al trabajo realizado durante años, nos posicionamos como una empresa que sí compite en precios de mercado global.

¿Qué es el nuevo complejo biotecnológico industrial, a crear en Salamanca?

Tebrio es una empresa biotecnológica, usa procesos biológicos para conseguir sus productos, y con una gran base tecnológica. Toda nuestra cadena de producción está automatizada y digitalizada, al abrigo de las tecnologías 4.0, y desarrollos tecnológicos industriales propios, lo que nos va a permitir sacar al mercado más de 100.000tn/año de productos premium y 100% naturales.

¿Por qué Salamanca?

Salamanca es un enclave magnífico para nuestra actividad. Estamos cerca, tanto de proveedores como de clientes, reduciendo nuestra huella de carbono, lo que junto con nuestra propia actividad, y 'manera de hacer' tecnológica, resulta que nuestra empresa se convierte en una empresa con Huella de Carbono Negativa. Además, los socios co-fundadores somos de Salamanca, por lo que se han juntado diversas variables para escoger este emplazamiento.

¿Este tipo de nueva alimentación puede ser una alternativa a la escasez de alimentos, a la superproducción y a la contaminación?

Exactamente. Por poner un ejemplo, las capturas de peces en el mar, con los que se estaba alimentando a otros peces, se ha reducido drásticamente. Ello debido a que los mares necesitan repoblarse. Si además consideramos que la población mundial va en aumento, con unas estimaciones de 10B de personas en el mundo en 2030, los insectos son una materia prima excelente para complementar el déficit previsto, que se considera será de 200M/tn año ya en el año 2025. Además, los insectos se alimentan de subproductos de otras actividades agroalimentarias, convirtiendo esos productos de muy bajo valor en productos premium, gracias a la actividad biológica de nuestro insecto. En temas de contaminación, estamos hablando de que la actividad productiva de Tebrio no emite gases de efecto invernadero, como CO2 ni metano ni amoniaco, por lo que es una actividad muy respetuosa con el medio ambiente.

Los recursos naturales son escasos, y cada día tiene mayor influencia en la supervivencia humana y animal.

Por supuesto. En cuestión de recursos naturales, nuestra actividad consume un 90% menos de agua que otras especies ganaderas, así como reducimos en un 97% la necesidad de tierra cultivable para establecer nuestra actividad. Si además añadimos que nuestros productos, utilizados en sus diferentes sectores, aumentan la productividad de cultivos, animales, etc, nos damos cuenta de que, definitivamente, los insectos han llegado a las cadenas de valor para quedarse.

¿Qué es el gusano Tenebrio Molitor o gusano amarillo de la harina?

Es un coleóptero que comenzó a convivir con el hombre desde que la agricultura se asentó como modelo productivo. Se trata del insecto que se encontraba en forma de larva, o de escarabajo, en los silos de cereales, por eso el nombre común de gusano de la harina.

Ahora se nutre a los animales, ¿y si fuera capaz de nutrir a los humanos?

Existen millones de personas en el mundo que ingieren insectos, como en Asia o en Latinoamérica. No obstante, no forma parte de la cultura europea. Pero... Las cadenas de valor son caprichosas. En Europa estamos alimentando con insectos a animales, que después vamos a ingerir los humanos. Por lo que se podría decir que esta es una de las maneras en las que los insectos entran dentro de la cadena alimentaria humana. Pero también es verdad que ya existe una forma más directa de ingerirlos, aunque actualmente la sociedad europea no esté preparada para hacerlo directamente. Por eso, se incluyen dentro de otros alimentos con carácter funcional, y de esta manera, la cultura europea los acepta.

 

Aragón trabaja en una alimentación del futuro eficiente y sostenible, con tecnología aplicada a granjas de insectos​

La legislación está cambiando y cada vez falta menos para que los insectos sean una alternativa alimentaria para las personas

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) publicó a principios de 2021 la primera evaluación completa de un producto alimenticio derivado de insectos como nuevo alimento. Concretamente, la evaluación está referida al conocido como gusano de la harina, tanto el insecto completo seco como en forma de polvo (larva de Tenebrio Molitor).

En Zaragoza, la empresa Insectopía 2050 S.L, fundada en 2018 por Eva Gavín y Ana de Diego, trabaja desde CEMINEM, en el Campus Río Ebro de la Universidad de Zaragoza, en la cría de este insecto, como fuente de proteína futura para alimentación animal y humana.

“Llevábamos años trabajando vinculadas a la investigación agroalimentaria y detectamos que existía una oportunidad de trabajo en la obtención de fuentes de proteína alternativas para el futuro que garanticen un alimento suficiente y seguro para personas y animales, ante las previsiones de crecimiento poblacional y consumo que se esperan para las próximas décadas. Los insectos tienen un gran potencial como alternativa alimentaria: ya existe tradición de ingesta en otras culturas, son ricos en proteína, minerales, ácidos grasos de interés, y cuentan con un perfil de aminoácidos muy interesante. Su eficiencia productiva es muy alta en comparación con otras proteínas tradicionales, y su producción implica un menor impacto medioambiental. Además, pueden alimentarse de subproductos y desperdicios alimentarios, revalorizándolos en proteína de interesa, y contribuyendo así, al desarrollo de la Bioeconomía”, explica de Diego.

En el año 2019, Insectopía puso en marcha la primera instalación de cría piloto de Tenebrio Molitor de la región, y durante dos años, con el apoyo del Gobierno de Aragón, han trabajado en la optimización del proceso de cría y en la evaluación de diferentes subproductos y desperdicios agroalimentarios aragoneses como sustratos de cría.

“Durante esos dos años de trabajo, hemos generado un gran volumen de datos en todos los ensayos realizados, en los intervienen un gran número de variables. Detectamos una nueva oportunidad de trabajo en la aplicación de herramientas avanzadas de análisis de grandes volúmenes de datos, para seguir optimizando nuestro proceso de cría”.

De esa necesidad surgió el proyecto Smart Insect Farming que, en el año 2020, recibió de nuevo apoyo financiero en la convocatoria de grupos de cooperación en materia de tecnología e innovación en el sector agroalimentario, del Plan de Desarrollo Rural de Aragón, para seguir trabajando, y en el que Insectopía cuenta con la colaboración de varias entidades aragonesas, entre ellas el Instituto Tecnológico de Aragón ITAINNOVA.

“En el marco del proyecto, desde ITAINNOVA estamos aplicando algoritmos estadísticos y de análisis de datos para la obtención de información relevante como, por ejemplo, qué variables influyen más en el proceso de la cría y en el desarrollo larvario, entre otros asuntos”, explica Íñigo Zubizarreta, del equipo de Big Data y Sistemas Cognitivos de ITAINNOVA.

“La colaboración con ITAINNOVA está siendo muy satisfactoria. Estamos identificando oportunidades de mejora para seguir optimizando nuestro proceso y esperamos que nos facilite la toma de decisiones futuras. También estamos trabajando con el Instituto Tecnológico de Aragón en el análisis de oportunidades de automatización y simplificación de procesos”, afirma Gavín.
Explican las emprendedoras que “lo que estamos creando servirá para vender en un futuro cercano insectos o productos derivados de insectos para distintos mercados, entre ellos el de la alimentación animal, y productos específicos para nichos de mercado concretos en alimentación humana”.

Respecto a cómo ven el mercado futuro, Ana de Diego explica que “el mercado se está moviendo muy rápido y se espera que el sector tenga un crecimiento muy relevante en los próximos cinco años”.

Sobre el rechazo cultural que a priori pueden provocar los insectos como alternativa para alimentación humana, tanto Gavín como de Diego aseguran que “se trata de un tema cultural que en un medio plazo se podría superar, como se superaron en su momento las reticencias a comer sushi u otros productos no tradicionales. En cualquier caso- aclaran- no se trata de sustituir un buen plato de jamón por uno de insectos, sino de poder ofrecer al mercado nuevos productos dirigidos a consumidores que aprecien un producto enriquecido en proteína, saludable, sostenible…, entre otros.”

Las evaluaciones de seguridad realizadas por EFSA son un paso necesario en la regulación de nuevos alimentos, ya que el asesoramiento científico respalda la toma de decisiones tanto nacionales como de la Unión Europea que autorizan la comercialización de estos productos.

Tras esta primera evaluación, es necesario que en el seno de la Comisión Europea se publique la norma autorizando su comercialización y se actualice la lista de la Unión sobre nuevos alimentos (Reglamento (UE) 2470/2017).

 

El Gobierno de Aragón del socialista Lambán quiere que comas gusanos como «alternativa sostenible»​

El Gobierno de Aragón encabezado por el socialista Javier Lambán quiere poner a dieta a los aragoneses promoviendo el consumo de insectos y gusanos como «una alternativa alimentaria para las personas». El objetivo es aplicar la controvertida Agenda 2030 con la que se quiere reducir el consumo de carne pese a que Pedro Sánchez defendió en julio pasado que a él, donde le pongan un chuletón al punto, «eso es imbatible» desmarcándose de su ministro de Consumo, Alberto Garzón.

El Gobierno aragonés -un cuatripartito formado por el PSOE, Podemos, Chunta Aragonesista y Partido Aragonés- ha publicado en sus redes sociales que «Aragón trabaja en una alimentación del futuro eficiente y sostenible, con tecnología aplicada a granjas de insectos». Defiende que «la legislación está cambiando y cada vez falta menos para que los insectos sean una alternativa alimentaria para las personas».




El introducir insectos en la alimentación está recogido en la Agenda 2030 de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que el Gobierno socialcomunista de PSOE y Podemos quiere implantar en España. Uno de sus objetivos más criticados es reducir el consumo de carne y suplir esas carencias alimenticias con otra dieta basada, entre otras cosas, en gusanos.

Aragón ha adelantado lo que se quiere implementar en toda España en menos de 10 años y se ha encontrado con el rechazo frontal de los españoles. Las críticas que han recibido los de Lambán son voraces y señalan la hipocresía de los socialistas: en las dietas del Falcon que usa el presidente Pedro Sánchez o en los menús en las Cortes de Aragón no hay ningún insecto. Si quieren implantar este modelo los dirigentes socialistas y podemitas podrían dar ejemplo.

Cientos de comentarios rechazan esta medida de la Agenda 2030. El comentario del Gobierno de Aragón, además, ha vuelto a recordar la polémica que se desató cuando el ministro de Consumo, Alberto Garzón, recomendó reducir el consumo de carne. Ahora el PSOE se suma al boicot promoviendo el consumo de ‘bichos’ para intentar cambiar nuestra dieta a un modelo, supuestamente, más sostenible.

Y las redes sociales, al igual que pasó con el ministro comunista, han cargado contra los socialistas por intentar cambiar nuestro modelo de vida y destruir nuestra dieta mediterránea. ¡Y encima en Aragón! Donde el consumo de carne es uno de sus grandes atractivos y su plato estrella es el ternasco.

 

Agenda 2030: Tarjetas de crédito con “límites de carbono” que controlan el consumo del usuario​

DO Black (Doconomy) es la primera tarjeta de crédito en el mundo que controla el gasto de CO2 de cada usuario limitándolo hasta un alcance máximo de carbono permitido. La misma está respaldada por la ONU (Naciones Unidas), WEF (Foro Económico Mundial) y Mastercard.

Doconomy, es una fintech sueca (financiera digital) creada en 2018 con el supuesto objetivo de “abordar el cambio climático” utilizando dinero desde el ámbito digital. La empresa asegura que por medio de esta tarjeta logrará advertir a sus clientes que gasten de más en función del nivel de emisiones de CO2 generadas por su consumo (compras y pagos) y no les permitirá comprar nada más cuando hayan alcanzado la cuota máxima de carbono. Además, cada transacción realizada por los usuarios será registrada por medio de la “huella de carbono”.

“Muchos banqueros tradicionales dijeron que éramos idiotas al desarrollar un tarjeta de crédito con un límite de carbono, una tarjeta que se ‘congela’ si se cruza ese límite. Queríamos introducir la idea de ‘carbono como moneda’ para que los clientes sepan que hay otro presupuesto que no han tenido en cuenta y es el más importante y que debemos priorizar. Cuando lo piensas de esa manera, un límite de carbono en una tarjeta de crédito no suena tan loco. Es una manera de concienciar, de que seamos conscientes de lo que suponen nuestras decisiones de compra y actuemos en consecuencia“, explican los fundadores de Doconomy, Johan Pihl y Mathias Wikström.

Este sistema de control cuenta con el respaldo de Klaus Schwab, director del globalista Foro de Davos, como parte también del concepto de Gran Reseteo y Cuarta Revolución Industrial, idea esta última que combina los desarrollos de la Inteligencia Artificial y el proyecto transhumanista, es decir, la hibridación de cuerpos humanos con componentes tecnológicos. “Si bien muchos de nosotros somos conscientes de que debemos reducir nuestra huella de carbono, los consejos sobre cómo hacerlo pueden parecer confusos y mantener la cuenta es difícil. DO monitorea y recorta el gasto, cuando alcanzamos nuestro máximo de carbono”, expresó Schwab.

La tarjeta con límites por huella de carbono debe también entenderse dentro de los “Objetivos de Desarrollo Sustentable” (ODS) de la Agenda 2030 de la ONU, que promueve una serie de supuestas buenas intenciones pero en la práctica cambios drásticos en los sistemas de alimentación humana y una reconversión de los aparatos productivos, lo que abre una incógnita con respecto al futuro de la industria y el empleo. Por otra parte, el límite de consumo en base a cuestiones extra económicas, con sanciones con sentido pedagógico sobre la población, recuerda al sistema de “crédito social” de la República Popular China, que elabora un perfil de cada ciudadano y lo habilita o no a determinadas acciones según su comportamiento social de acuerdo a los lineamientos que requiera en cada momento el gobierno.

 

El Gobierno destina más de 2.000 millones a medidas para evitar el uso del coche privado​

Prohibir, o limitar, en la medida de lo posible el uso del coche privado en los entornos urbanos es la guerra que administraciones estatales y municipales están llevando a cabo poco a poco en los últimos años. Miles de turismos apenas pueden circular ya por cientos de calles de ciudades y, sin embargo, se sigue pagando el mismo importe del impuesto de circulación municipal, sin rebaja alguna a pesar de las limitaciones para poder moverse con libertad por esos entornos urbanos.

En un paso más, el Gobierno central tiene previsto destinar casi 2.200 millones de euros el próximo año a un conjunto de medidas dirigidas a una menor utilización aun del vehículo privado en los entornos urbanos o metropolitanos. Con esa partida quiere poner en marcha un "Plan de choque de movilidad sostenible, segura y conectada en entornos urbanos y metropolitanos", según el proyecto de ley de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2022, que se ha entregado hoy en el Congreso de los Diputados.

Esos cerca de 2.200 millones de euros se desglosarán en tres actuaciones principales: más de 1.124 millones para la implantación de zonas de bajas emisiones en los municipios de más de 50.000 habitantes, 445 millones para electromovilidad y más de 615 millones en mejora de la calidad y la fiabilidad del servicio de Cercanías.

Red de recarga​

Los más de 1.124 millones de euros servirán para el diseño e implantación de zonas de bajas emisiones, medidas de transformación sostenible y digital del sistema de transporte público, y otras complementarias "cuyo objetivo final sea una menor utilización del vehículo privado". Por otra parte, 445 millones se dedicarán a incentivar la adquisición del vehículo eléctrico y el de pila de combustible, a fomentar proyectos singulares de innovación relacionados con la cadena de valor de la electromovilidad y la renovación del parque automovilístico "en general, incluida la explotación de la tecnología del hidrógeno verde".

También se llevará a cabo la instalación de puntos de recarga públicos en zonas residenciales, así como en la red nacional de carreteras, según el de los Presupuestos, en el que no se da cifra alguna al respecto. Sin embargo, el desarrollo de esa infraestructuras de puntos de recarga se da de frente con una realidad que, en muchos casos, lleva a que los trámites y autorizaciones para la instalación de esos puntos se demoren casi un año. O en ciudades como Huesca a que una de las principales marcas en cuanto a volúmenes de ventas en España reciba un no por respuesta del Ayuntamiento para instalar un cargador de utilización pública a las puertas del concesionario.

Finalmente, el Gobierno central ha previsto invertir más de 615 millones de euros en actuaciones de mejora de la calidad y fiabilidad en el servicio ferroviario de Cercanías, con el "firme objetivo" de mejorar su "atractivo y accesibilidad" para que éste se convierta en la "columna vertebral de la movilidad en las zonas urbanas y constituya una alternativa real al vehículo privado en las áreas metropolitanas".

 

Las carnicerías vegetales que revolucionarán el consumo de carne​

Hasta hace poco, las personas veganas se veían obligadas a vivir en los límites. Sobre todo, en lo que a alimentación se refiere. Posicionarse en contra de la explotación animal implicaba renunciar a ciertos alimentos, e incluso dejar de acudir a algunos eventos sociales relacionados con la comida, como una cena de empresa o una barbacoa. No había alternativas reales ni, por tanto, inclusión. Más allá de la necesidad (y del placer) de sentarse a la mesa, el veganismo en su conjunto era visto como una anotación al margen del sistema. De un sistema donde la utilización de otros seres para su consumo no dejaba espacio para nada más: capitalización de la vida no humana y rechazo por costumbre a quienes se oponían al pensamiento mayoritario dominaban el discurso.

Como respuesta, dentro del movimiento fue surgiendo un tipo de activismo enfocado a diversificar la cesta de la compra y, de este modo, demostrar que se puede comer de todo sacando a los animales de la ecuación. Hoy, los valores antiespecistas se expanden en los mercados y lugares de disidencia como las carnicerías veganas son texto principal, convivencia y futuro: "Esto no va de inventar la rueda, ni tampoco de crear la mejor rueda del mundo, va de construir una que te lleve a donde antes no habías llegado", reivindica Eduardo González quien, junto a su hermana Elena, su pareja, Scarlett Rojas, y otros cuatro miembros de la familia está detrás del éxito de COMPASIÓN, la nueva carnicería 100 % vegetal situada en el barrio de Malasaña de Madrid.

"Queríamos desarrollar un proyecto con un propósito vital por encima del negocio —continúa—. La ilusión de que con esta iniciativa podamos formar parte del cambio por un mundo más sostenible y justo con los animales está siendo nuestra guía". Entre sus productos más demandados se encuentran el chorizo, el bistec, las costillas, la morcilla, el entrecot, la milanesa de setas, la cinta de lomo y las brochetas. Todos ellos en versión vegetal, por supuesto.

No solo para veganos​

¿Qué tipo de clientela atrae un establecimiento como este? En palabras de Eduardo, "el espíritu de COMPASIÓN es inclusivo aunque, lógicamente, nuestro público principal se identifique como vegano, vegetariano o en proceso de concienciación. Lo más bonito es cuando los clientes nos cuentan que, gracias a nuestras propuestas, han logrado completar su transición hacia una dieta libre de sufrimiento animal. Eso nos devuelve a nuestro propósito inicial".

En Barcelona se encuentra Vegans Badalona, un proyecto pionero en lo que a carnicerías veganas se refiere. David Pallarés, su fundador, afirma que su clientela es "todo el mundo: desde el vegano o el vegetariano, al que hace dieta o desea comer más sano; desde la madre y el padre que quieren alimentar a sus hijos con lo mejor, al deportista que busca proteínas y cero grasas; desde los abuelos que cocinan para su nieto vegetariano, a la persona que tiene colesterol o que busca reducir su consumo de carne; desde el curioso que viene y prueba, al escéptico que pretende criticar pero luego descubre que le gusta. Todos ellos conviven en la tienda respetando las ideas de los demás".

David relata cómo, tras un año pagando impuestos, Vegans Badalona seguía sin poder abrir sus puertas debido a la particularidad de su concepto, motivo por el cual tuvieron que inscribirse como carnicería ordinaria. "Al principio fue muy difícil, sin apenas ganancias —recuerda—. Mis padres me ayudaban económicamente para que aguantara. Además, PayPal me hizo una jugarreta y me devolvió todos los cobros. Luego vino el confinamiento y los clientes de fuera de Badalona no podían venir, por lo que empecé a trabajar con Seur, algo que tampoco fue buena idea. Para sobrevivir, yo iba llevando algunas compras a las casas, como un prófugo. Han sido dos años muy malos hasta lograr lo que buscaba: una vitrina vegetal sin carencias. Empecé muy joven pero con las ideas muy claras". En la actualidad, tiene veintiún años.

De apertura más reciente es Pasen & Vegan, un proyecto postpandemia situado en el mercado del Olivar, en Palma de Mallorca. Sus fundadoras, Graciela Castro y Noelia Barja, describen su puesto como "una no-charcutería y no-carnicería donde se pueden encontrar productos de elaboración propia de km 0, embutidos vegetales y quesos veganos; y que nace de la ausencia de proyectos no cárnicos y ecológicos de cercanía en Baleares". La acogida ha sido mucho mejor de lo que esperaban: "Las vecinas del barrio alucinan. Los más curiosos son los no veganos que se animan a probar o que vienen a comprar para amigos y familiares veganos. Eso sí: en ocasiones, las reacciones de la gente no vegana están llenas de prejuicios. No son tantos, por suerte. Aquellos que, tras una profunda reflexión, no apoyan o como mínimo comprenden este modelo de vida, constituyen una minoría".

Que no lo llamen albóndigas​

La reciente polémica generada por Vox al presentar en el Congreso de los Diputados una proposición de no ley para pedir que se prohíban expresiones como albóndigas veganas porque, según el partido, podrían confundir al consumidor, se suma a la censura a la que el lobby cárnico y lácteo trata de someter a las alternativas veganas a nivel europeo a propósito de conceptos como hamburguesa vegetal o leche de soja. La presión se ha incrementado en los últimos tiempos debido al crecimiento del veganismo y a su reflejo en la oferta alimenticia, cada vez más enfocada a la transición proteica.

"Es bastante irritante y paradójico que se amparen en que algunos términos son exclusivos de `ellos´ porque, de lo contrario, el consumidor podría verse engañado cuando realmente lo único que les importa del consumidor es su dinero —opina Eduardo González de COMPASIÓN—. Y si tienen que manipularle haciéndole creer que las vacas son felices proporcionando leche a un humano y mostrándole todo tipo de imágenes y dibujos sacados de contexto o falsos, lo harán. Solo tratan de hacer daño a un sector creciente por puro interés económico. Cuando matan y trocean a un cerdo no salen salchichas, ni del pollo unos nuggets, ni de la vaca una hamburguesa. ¿Por qué entonces no se les van a poder dar esas formas y nombres a productos creados con ingredientes vegetales especificando su composición?".

Para David Pallarés de Vegans Badalona, el problema reside, precisamente, en esta manipulación: "Competir con la industria de la carne es muy difícil. No tenemos armas para combatir su propaganda. Y, además, debemos poner siempre el no por delante para evitar multas: no-pollo, no-carne". Por su parte, Graciela Castro y Noelia Barja de Pasen & Vegan, aluden a la importancia de renovar la tradición para, así, ir ganando terreno al carnismo puesto que "la gente busca platos tradicionales transformados y llenos de sabor a cocina casera, como el frito mallorquín, las pelotudas en salsa, el seitán con col, el estofado o las croquetas. Uno de nuestros productos estrella, por ejemplo, es el cachopignao: un filete de seitán relleno de embutido vegetal y queso vegano".

Evolución vs miedo al cambio​

Y es que, pese a todo, la sociedad sigue mostrándose especista y en el día a día de estos proyectos veganos no faltan los ataques, tanto por parte de la industria cárnica y de las instituciones que la apoyan, como de un sector de la población que, tal vez por desinformación, tal vez por temor a lo nuevo, se niega a cuestionarse sus hábitos: "Tener que soportar que te pongan en duda, que se generen polémicas, que te obliguen a dar explicaciones y que no se respete la opción sana y determinada de no querer infringir dolor a un animal es profundamente agotador —se lamenta Eduardo González.— Pero, ojo, no podemos caer en victimismos porque nosotros no somos lo importante: lo importante son los animales. Son ellos los que sufren".

David Pallarés se muestra tajante: "La gente no se hace vegana porque la sociedad no se lo permite. Todo gira alrededor de la industria de carne (o del pescado) y eso implica que en nuestro entorno haya maltrato. Ante esto, resulta muy cómodo mirar hacia otro lado y seguir consumiendo sin pensar. Frases del tipo es lo natural o no podemos luchar contra nuestra condición, mira el león se escuchan a diario. Pero el león caza para comer porque no tiene otra opción. El león no cría cervatillos en gavias privándoles de su libertad y maltratándoles. Solo un 3% de la población, camino al 6%, se preocupa por estos animales".

Para que el porcentaje siga creciendo, hay que ofrecer alternativas —prosigue—. "No existe ninguna comida que no se pueda elaborar sin maltrato animal: unas lentejas con chorizo y morcilla, una barbacoa con brochetas de no-pollo y de no-ternera, no-churrasco y no-panceta, un cocido, unas albóndigas, una paella mixta con no-gambas y no-pollo, un tall rodó o unos canelones. Las personas que acuden a mi establecimiento no echan de menos nada".

"No queremos dar un sermón —concluyen Graciela Castro y Noelia Barja—. Simplemente hay que dejar que la población se informe sobre el consumo de carne y sus consecuencias directas e indirectas. Al asesinato de seres vivos hay que sumarle el daño excesivo y brutal para el ser humano y nuestro planeta. El veganismo, ya sea por conciencia proanimalista o por responsabilidad medioambiental o por salud personal, es el futuro. No es una moda: somos el futuro, se quiera ver o no".

 

El Papa aboga por un salario universal y por la reducción de la jornada laboral para repartir el trabajo​

El papa Francisco ha abogado por "un salario universal, para que cada persona en este mundo pueda acceder a los más elementales bienes de la vida" y por "la reducción de la jornada laboral", como medida para un mayor acceso de todos al trabajo.

"Este sistema, con su lógica implacable de la ganancia, está escapando a todo dominio humano. Es hora de frenar la locomotora, una locomotora descontrolada que nos está llevando al abismo. Todavía estamos a tiempo", aseguró el pontífice , en un mensaje con motivo del IV Encuentro Mundial de Movimientos Populares.

En él subrayó la necesidad de cambiar el actual sistema socio-económico y pidió a gobiernos, políticos, empresas y líderes religiosos que ayuden en este objetivo.

De este modo, instó a gobiernos y políticos a que "trabajen por el bien común", se cuiden de "escuchar solo a las élites económicas" y "sean servidores de los pueblos que claman por tierra, techo, trabajo y una vida buena" y a los líderes religiosos que "nunca usemos el nombre de Dios para fomentar guerras ni golpes de Estado".

Reivindicó asimismo "un ingreso básico (el IBU) o salario universal, para que cada persona en este mundo pueda acceder a los más elementales bienes de la vida", así como un análisis serio de la reducción de la jornada laboral como elemento redistributivo de la carga de trabajo entre la población.

"NO AL NEOCOLONIALISMO"​

Al mismo tiempo, el Papa exigió "la liberación de las patentes" de las vacunas, la condonación de la deuda de los países pobres y el cese de la destrucción de "bosques, humedales y montañas", por parte de las grandes corporaciones extractivas; de la contaminación de ríos y mares, y de la intoxicación "de pueblos y alimentos".

Solicitó asimismo que a los países poderosos que cesen las agresiones: "No al neocolonialismo", dijo, y añadió que debe ser la ONU la instancia para resolver los conflictos porque "ya hemos visto cómo terminan las intervenciones, invasiones y ocupaciones unilaterales, aunque se hagan bajo los más nobles motivos o ropajes".

También se refirió a "las protestas por la muerte de George Floyd". "Está claro que este tipo de reacciones contra la injusticia social, racial o machista pueden ser manipuladas o instrumentadas" pero "ese movimiento no pasó de largo cuando vio la herida de la dignidad humana golpeada por semejante abuso de poder".

Mencionó "medidas concretas que tal vez permitan algunos cambios significativos", como "la integración urbana, la agricultura familiar, la economía popular. A estas, que todavía exigen seguir trabajando juntos para concretarlas, me gustaría sumarle dos más: el salario universal y la reducción de la jornada de trabajo".


Traducido: Instauren ya la Agenda 2030.