La Policía apunta que Infancia Libre funcionaba como "una organización criminal"

Infancia Libre funcionaba como una "organización criminal", utilizando informes falsos prácticamente iguales para los distintos casos investigados, y una operativa semejante para alejar a los niños de sus padres por la vía de denunciarles por abusos sexuales sin pruebas.

Es la conclusión sobre la asociación -que asesoró a Podemos sobre abusos intrafamiliares y fue de la mano de la formación morada al Congreso- a la que apunta el informe que la Unidad Adscrita de la Policía Nacional a los juzgados de Plaza de Castilla acaba de enviar al ministerio fiscal, para que se tenga en cuenta en el procedimiento abierto contra cuatro madre vinculadas a la asociación, a las que se acusa de sustracción de menores e incumplimiento del régimen de visitas de los padres a sus hijos.

Para la Unidad Adscrita, que destapó el escándalo al detener el pasado marzo a María Sevilla, presidenta de la asociación, escondida en una finca rural en Cuenca, con su hijo desescolarizado y alejado de su padre por espacio de dos años, la operativa es común en los cuatro casos: por un lado generar informes psiquiátricos falsos producidos por los mismos profesionales, y por otro usar de manera espuria todos los vericuetos legales -denuncias falsas por abusos sexuales a los niños incluidas- para mantener a los padres a la defensiva y alejados de los críos.

De lo primero, apunta el informe, se habrían ocupado psiquitras como Antonio Escudero-Nafs, psiquiatra ubicuo en todos los casos, y que llegó a denunciar él mismo a alguno de los padres por abusos sin prueba ninguna. De lo segundo, de obstruir la acción de la Justicia, retorciéndola a base de recursos y denuncias falsas, se habría encargado según apunta el informe la abogada y ex juez Carmen Simón.

Además, se apunta también a que las madre de Infancia Libre, que alejaron a sus hijos de los padres durante año, utilizaron una suerte de infraestructura común para permanecer escondidas, varias de ellas en busca y captura, mientras la Policía era incapaz de encontrarlas hasta que la Unidad Adscrita lo logró, no sin dificultades puesto que seguían estrategias de grupo criminal para mantenerse en la clandestinidad y fuera del alcance de la Justicia. Todos los padres del caso Infancia Libre fueron denunciados por abusos sobre sus hijos jamás demostrados. El ministerio fiscal deberá valorar ahora el informe de la Unidad Adscrita.

 
Le piden 3,5 años de cárcel por secuestrar a su hijo y la presidenta de Infancia Libre se niega a declarar a Fiscalía

"Como si no hubiera pasado nada, como si no la hubieran detenido después de meses en busca y captura y la hubieran sacado de una finca de Cuenca donde se escondía con el niño".

Así valoran fuentes de la investigación la actitud de María Sevilla, presidenta de Infancia Libre. El juez le imputa el secuestro de S., su hijo, y la Fiscalía le pide tres años y medio de cárcel y la retirada de la patria potestad espacio de cinco años, y Sevilla "se mantiene en la misma estrategia de los años en que huía con su hijo", señalan esas mismas fuentes.

Citada el pasado 8 de noviembre por Fiscalía, en la causa en que se investiga si Infancia Libre era una organización criminal establecida para mantener a niños alejados de sus padres con la producción en serie de informes de falsos abusos sexuales, Sevilla ni siquiera se presentó en la Fiscalía Provincial de Madrid.

Se trataría, creen estas fuentes, de la misma estrategia de obstrucción a la Justicia seguida tanto por ella como por las otras tres madres de Infancia Libre detenidas en la primavera pasada por la Unidad Adscrita de la Policía Judicial a los Juzgados de Plaza de Castilla. Al igual que ella, varias madres más se han negado durante años a responder a las citaciones de los jueces.

UNA INFRAESTRUCTURA PARA DELINQUIR

En las diligencias abiertas por Fiscalía tras el informe de los agentes se investiga de hecho precisamente eso: la existencia de una infraestructura de profesionales del Derecho y la salud que facilitaba a las madres e incluso las empujaba a saltarse la ley, manteniendo a sus hijos en ocasiones incluso desescolarizados, por un mero afán posesivo.

Era en esa causa en la que estaba citada a declarar Sevilla, y a la que no se presentó. Este viernes, no obstante, está de nuevo llamada a explicar a Fiscalía quién la ayudó a mantenerse en busca y captura y qué profesionales le firmaron informes sobre unos abusos sexuales jamás acreditados, y sobre los que nunca se presentó prueba solvente alguna, según han investigado los agentes -también está citado su ex marido, víctima de los hechos-.

LOS JUZGADOS SOLICITAN EL INFORME DE LA UNIDAD ADSCRITA

El informe en el que la Unidad Adscrita mantiene que Infancia Libre era una organización criminal está siendo solicitado a los agentes, de hecho, por parte de la larga veintena de juzgados que investigan cada uno de los casos de padres afectados, para conseguir hacer justicia en todas las sustracciones de menores, y en las actitudes obstruccionistas de las madres vinculadas a la asociación.

La Fiscalía, por su parte, busca sustentar la organización criminal comenzando por el interrogatorio a las madres, y siguiendo posteriormente por los profesionales que dieron amparo a estas, entre los que figura una abogada que operó durante años como juez de cuarto turno, y varios psicólogos y psiquiatras.

En la causa que se instruye contra Sevilla por la sustracción de su hijo S., la Fiscalía le pide preventivamente tres años y medio de prisión, y la retirada de la patria potestad por espacio de cinco años, como ha adelantado la Cadena Ser. Las declaraciones por la presunta organización criminal de las madres y profesionales vinculados a Infancia Libre se extenderán, prevén fuentes de la investigación, durante el invierno.

 
La Fiscalía archiva la causa contra Infancia Libre al no hallar una "conexión directa" con las denuncias falsas

La Fiscalía de Madrid ha archivado la causa contra la asociación Infancia Libre al no apreciar datos objetivos que aseguren que funcionaba como una organización ilícita, como había denunciado la Policía Nacional.

Según ha informado la Fiscalía Provincial, no se ha podido establecer una conexión “directa” de muchas de las mujeres que supuestamente interpusieron denuncias falsas contra los padres de sus hijos con la asociación, y además la mayoría de los supuestos se presentaron en fechas anteriores a la constitución de Infancia Libre o cuando ésta ya había dejado de tener actividad.

En un comunicado, el Ministerio Público señala que solo ha quedado acreditada la comisión de un delito de sustracción de menores, "en base a la acusación formulada por la Fiscalía contra" la expresidenta de la asociación María Sevilla y un delito de desobediencia "por la acusación formulada contra" Ana María Bayo", en ambos casos por hechos cometidos cuando la asociación ya había dejado de tener actividad".

Por tanto, señala que el hecho de que un miembro de una asociación cometa un delito "no conduce necesariamente a considerar que ese fin concreto era el exclusivamente buscado por la asociación a la que pertenecía", ya que la jurisprudencia exige que la finalidad delictiva "ha de ser querida y pretendida por la propia asociación, no por el propósito individual de alguno de sus miembros".

Entramado no acreditado

La investigación se centraba en comprobar la existencia de un entramado del que formarían parte las madres denunciantes, tres profesionales médicos, todos ellos ejerciendo sus funciones dentro del Servicio Público de Salud, dos en Granada y otro en Madrid, y dos abogados que habrían dado cobertura legal a estas actuaciones.

La Fiscalía subraya que dicho entramado "no queda acreditado". Es más, según apunta el fiscal, hace hincapié en que "en todos los casos referenciados no consta dato alguno de que se haya incoado procedimiento judicial, de oficio o por denuncia de particular, por un posible delito de denuncia falsa".

La investigación parte de un oficio que la Policía remitió a la Fiscalía el pasado 19 de julio en el que daba cuenta, entre otras cosas, de que en distintos días habían sido detenidas tres mujeres, todas ellas miembros de Infancia Libre y asesoradas legalmente por los mismos abogados.

Custodia en exclusiva

Según la investigación, se creó "con el único objetivo de dar cobertura a un grupo de mujeres que deseaban obtener la custodia exclusiva de sus hijos e impedir el contacto de los mismos con sus padres, mediante la interposición de denuncias falsas de posibles malos tratos y/o abusos sexuales".

El decreto de archivo subraya que los dos primeros requisitos exigidos por la jurisprudencia para la existencia de una asociación ilícita son "una pluralidad de personas asociadas para llevar a cabo una determinada actividad y la existencia de una organización más o menos compleja en función del tipo de actividad prevista, esto es, que la unión esté presidida por ideas de estructura jerárquica y disciplina".

Los vínculos trazados para vincular a las distintas mujeres supuestamente implicadas no han quedado acreditados

Así las cosas la Fiscalía entiende que no ha quedado acreditado, "más allá de meras hipótesis", que formen parte de la asociación Infancia Libre todas las personas relacionadas en el informe policial.

Y es que los fundadores de la asociación han declarado que la misma sólo desplegó su actividad apenas dos años, que van desde el momento de su constitución (agosto de 2015) hasta mayo de 2017 lo que ha quedado corroborado, además, por los movimientos bancarios.

La Fiscalía afirma que "los vínculos trazados en el oficio policial para vincular a las distintas mujeres supuestamente implicadas en la asociación no han quedado acreditados".

En todo caso el Ministerio Público sostiene que quienes más vínculos pudieran tener con Infancia Libre, además de sus dos fundadoras son, "sin duda", P. A. G. A. y A. M. B. V., "pues la policía relata cómo, en un intento de evitar el contacto de sus hijos con sus progenitores, actuaron en términos parecidos a M. S. S., respecto a la cual se ha formulado escrito de acusación por un presunto delito de sustracción de menores".

A otras mujeres, por ejemplo a A. G. A., se le vincula con Infancia Libre por el hecho de aparecer en una fotografía junto a M. S. S. con una camiseta de la asociación así como por haber realizado actuaciones similares a la presidenta de la asociación en un intento de impedir que su hija se relacionase con su padre.

Sobre este hecho se sigue un procedimiento en un juzgado en virtud de una querella interpuesta por el padre de la menor, en el mes de octubre del año 2017, esto es, "cuando la asociación estaba inactiva, ante la imposibilidad de comunicarse con su hija, habiendo sido detenida por estos hechos en el mes de mayo de 2019".

Lo mismo ocurre con A. M. B. V. En este caso no se sigue procedimiento alguno por un posible delito de sustracción de menores sino por un delito de desobediencia por haber incumplido el régimen de visitas establecido a favor del padre.

Vinculación directa

Por tanto, la Fiscalía "solamente" podría establecer una vinculación directa y acreditada con Infancia Libre de las dos fundadoras de la asociación "si bien, habiendo ambas interpuesto denuncias por supuestos malos tratos a sus hijos menores cometidos por sus progenitores, circunstancia que hizo que entrabaran una relación y que constituyeran una asociación para tratar estos temas, la forma en que afrontaron los procedimientos judiciales cada una fue muy diferente y evidencia que no hubo una estrategia común".

En relación al resto de mujeres implicadas no existe a juicio de la Fiscalía una vinculación "directa" con Infancia Libre, "más allá de aparecer tres de ellas en unas fotografías publicadas en prensa apoyando la asociación, o haber hecho algún comentario apoyando la asociación a través de las redes sociales".

Al no existir esa relación directa con la asociación, "ni tan siquiera con las dos fundadoras", la vinculación se establece por el hecho de haber interpuesto denuncias, "que fueron archivadas en la mayoría, aunque no en todos los casos" contra los padres de sus hijos menores por posibles abusos o malos tratos, habiendo intervenido en alguno de los casos en esos procedimientos los profesionales médicos y los letrados a los que se vincula con la asociación.

"Sobre este punto, debe destacarse que de las diecisiete posibles implicadas en la asociación, incluidas sus dos fundadoras, solo fueron asistidas en los procedimientos penales entablados siete de ellas, debiendo significarse que en la mayoría de los casos intervinieron también otros letrados cuya profesionalidad en ningún caso ha sido cuestionada", señala.


🙄
 
Condenada a dos años y cuatro meses de cárcel la presidenta de Infancia Libre por sustracción de menores

La presidenta de la asociación Infancia Libre, María Sevilla, ha sido condenada a dos años y cuatro meses de prisión y la retirada durante cuatro años de la patria potestad por un delito de sustracción de menores. Además, el juzgado de lo Penal de Madrid le ha retirado la patria potestad durante cuatro años y ha ordenado que indemnice al padre del niño con 5.000 euros en concepto de daños morales.

La condena impuesta es inferior a la que reclamaban la Fiscalía (tres años y medio) y la acusación particular (cuatro años y medio), pero al superar los dos años supone que cuando sea firme implicará el ingreso efectivo en la cárcel. La sentencia es recurrible ante la Audiencia Provincial de Madrid.

La sentencia considera probado que María Sevilla se ocultó con su hijo para eludir el cumplimiento de la resolución judicial que en 2017 le retiraba la custodia de su hijo de 10 años y se la daba al padre. Tras varias maniobras dilatorias de la madre, la resolución fue firme y Sevilla se encontró ante un plazo de dos días para entregar al menor a su padre. No lo hizo. "No entregó al menor a su padre, manteniendo oculto su paradero, tanto a él, como al propio Juzgado, lo que consiguió mudando su residencia y la del menor por diferentes puntos de España", dice el juez. El procedimiento civil pasó a ser penal y la Policía Nacional activó una investigación que un ño más tarde dio con María Sevilla en una finca de la localidad conquense de Villar de Cañas.

"Con la pertinente autorización judicial, los agentes entraron en la finca el día 30 de marzo de 2.019, detuvieron a la acusada e hicieron entrega del menor a su padre en ese mismo momento, dando así cumplimiento a las resoluciones judiciales adoptadas en la vía civil", explica la sentencia.

Durante el juicio, la acusada alegó que se había llevado al menor para evitar los abusos que sufría por parte de su padre. Para demostrarlo presentó diversos informes periciales. El juez desecha esa tesis, puesto que los informes encargados por el juzgado, y por tanto ajenos a alguna de las partes, descartan que haya indicios de abusos.

"No estamos ante una sustracción temporal que trate de evitar un posible peligro al menor mientras los Tribunales se pronuncian sobre los abusos, estamos ante una sustracción que implica un puro desacato al contenido de resoluciones judiciales ya dictadas que valoraron ese peligro", dice el juez, que tampoco ve base para aplicar la eximente de estado de necesidad que propugnaba la defensa.

En la vista oral, la Fiscalía indicó que revisaría algunos de los documentos aportados por Sevilla para valorar la posibilidad de denunciarla por un delito de falsedad documental o estafa procesal.

Otras integrantes de Infancia Libre también han sido detenidas por sustracción de menores. Esta asociación fue denunciada ante la Fiscalía ante la posibilidad de que estuviera respaldando sustracciones de menores como la que acaba ser condenada, apoyadas en denuncias sin base de abusos sexuales que sólo eran un argucia para impedir el acceso de los padres a sus hijos.

El Ministerio Público descartó finalmente actuar contra la asociación como tal y centrarse en acusaciones concretas. Una de ellas se dirige contra Patricia Alicia González Arribas, para la que el Ministerio Público pide tres años de prisión y seis años de retirada de la patria potestad por sustracción de menores. El patrón es el mismo que el del caso de María Sevilla: denuncia de falsos abusos sexuales contra el padre, que han sido descartados por la Justicia, y huida con la menor, alejada así de su padre durante 20 meses.

En su última resolución sobre un caso vinculado a Infancia Libre, la Audiencia de Madrid lamentó el "peregrinaje" al que se había sometido a la menor para intentar sustentar la acusación falsa de abusos.

 

El Gobierno indulta a la presidenta de Infancia Libre aunque no se ha arrepentido de secuestrar a su hijo​

El Gobierno ha indultado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) de este miércoles a María Sevilla, presidenta de la asociación Infancia Libre, condenada a dos años y medio de prisión y cuatro de pérdida de la patria potestad tras haber apartado a su hijo del padre por espacio de dos años, entre 2017 y 2019. Gracias al perdón con el que la pena pasa de dos años y medio a sólo dos, la mujer no deberá volver a prisión y podrá seguir viendo a su vástago.

Sevilla, jaleada aún hoy por cientos de asociaciones feministas que han solicitado su indulto y la tratan como una heroína, fue detenida en abril de 2019 por la Policía cuando retenía al niño, de entonces 11 años, en una finca de Cuenca de la que sólo le dejaba salir al aire media hora al día para evitar ser descubiertos.

Sevilla recibe este indulto sin haberse arrepentido -ha llegado a repetir públicamente que volvería a delinquir "para defender a mi hijo"-, y aún hoy mantiene que secuestró al menor para defenderle de abusos de su padre, aunque todas las denuncias que presentó contra este quedaron archivadas por ausencia de pruebas y pesan contra ella dos procedimientos por denuncia falsa y estafa procesal.

El menor sufrió daños personales y un severo retraso escolar derivado de su apartamento de la vida normal, según se ha atestiguado en los sucesivos procedimientos. Desde la detención de su madre vive con su padre y ha conseguido rehacer su vida con normalidad, y en los últimos meses ha dejado patente repetidamente a educadores y servicios sociales un rechazo a las actitudes de su madre -como ha publicado este periódico- que ahora choca con el perdón concedido por el Ejecutivo: la Justicia le había negado a la mujer la patria potestad por espacio de cuatro años, para proteger a su hijo de ella, pero el indulto cambia esa pena por 180 días de trabajo comunitario.

Sevilla había adoctrinado a su hijo, en su huida, en la fe evangélica , y cuando los policías la detuvieron al niño repetía que su padre era "el diablo" , según explicaron fuentes policiales. Ahora, pese a que ella ha repetido que volvería a hacerlo, podrá seguir teniendo contacto con el menor.

Pese a que las autoridades policiales dieron por seguro que las denuncias de Sevilla contra su ex pareja y padre del niño eran instrumentales, Sevilla llegó a llevar estas al Congreso de los Diputados, adonde acudió, por iniciativa de Podemos , para hablar a los parlamentarios como autoridad en casos de abuso y violencia intrafamiliar en 2017, lo que no le impidió darse cuenta a la fuga meses después con su hijo. Durante su visita al Parlamento, Sevilla y otras madres de Infancia Libre -algunas de ellas posteriormente condenadas- se hicieron una foto con la actual ministra Ione Belarra.

Sevilla se ha mantenido desde entonces que esos abusos se han producido y se siguen produciendo hoy en día, pese a que la monitorización de la evolución del muchacho por parte de servicios sociales y autoridades es constante y todos advierten una notable mejoría en él.

La Fiscalía dirigida por Dolores Delgado ha apoyado el indulto concedido hoy por el Gobierno. Cuando era ministra de Justicia, Delgado intercedió en favor de Juana Rivas, otra de las madres condenadas por hechos similares, ante el Gobierno italiano, en una acción del todo inusual por parte del Ejecutivo. El argumento esgrimido para conceder ahora el indulto parcial es que Sevilla ha entrado en prisión voluntariamente -comenzó a cumplir el marzo pasado-, y que ha abonado la multa de 4.000 euros impuesta, pero el propio expediente de indulto resalta que la mujer ni siquiera se ha arrepentido.

Hace ahora una semana la ministra de Igualdad, Irene Montero, se refirió tanto a Sevilla como a Juana Rivas como "madres protectoras" en una entrevista en Telecinco, e incardinó sus indultos -también el ya concedido a Rivas, recurrido ante el Supremo- en el marco de la "lucha contra la violencia machista". Rafael Marcos, padre del hijo de Sevilla, nunca ha sido condenado por hechos similares, ni siquiera se ha llegado a instruir procedimiento alguno contra él.


Muy propio de los gobiernos comunistas: indultar a criminales
Ya lo dijo la Menestra Ireno Montere hace unos días, que había que proteger a estas madres-escoria, y el Gobierno ha tardado poco en hacer caso a la cornuda de Galapagar