La nueva Ley de Vivienda obligará a los grandes propietarios a bajar los alquileres y congela el precio a los particulares

Tras casi 12 meses de negociaciones y con ocho meses de retraso, PSOE y Unidas Podemos han cerrado este martes el acuerdo para alumbrar la primera Ley de Vivienda en España. Los socialistas han terminado cediendo a la principal reclamación de la formación morada e intervendrán los precios de los alquileres en las zonas que se consideren más tensionadas, tanto a los grandes como a los pequeños propietarios.

En lo que respecta a los grandes propietarios, el acuerdo contempla regular los precios para bajar por ley los alquileres en base al índice de referencia para todos los contratos en las zonas de mercado tensionado. Para los pequeños propietarios, se exigirá la congelación de precios y se establecerán incentivos fiscales para motivar las rebajas.

El proyecto se encuentra aún en fase de redacción y fuentes conocedoras de las negociaciones apuntan que es probable que la norma no hable textualmente de grandes y pequeños propietarios, sino de personas físicas y jurídicas para aplicar una u otra alternativa.

Habrá que esperar aún varias semanas para conocer la literalidad, ya que la aprobación del proyecto de ley está prevista para dentro de varios Consejos de Ministros. Después arrancará el trámite parlamentario del texto.

INTERVENIR LOS PRECIOS​

Preguntado sobre las medidas para regular los alquileres e intervenir en los precios, el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, se ha limitado a decir que "hay todo tipo de medidas y elementos que van a conseguir contener y reducir el precio de alquileres" y entre ellas, ha adelantado que la norma incluye "un paquete muy potente de bonificaciones para incentivar a los propietarios a bajar los precios".

El umbral entre el gran y el pequeño tenedor vendrá marcado por el número de inmuebles. Por primera vez, se establecerá una definición única para distinguir entre unos y otros y en base a eso, se considerará oficialmente gran propietario a quienes tengan 10 o más inmuebles en propiedad.

A los grandes propietarios, Unidas Podemos también exigía la retirada de los "privilegios fiscales", sin que por el momento se conozcan más detalles de lo que esto supone.

Además, se establece la obligación de reservar el 30% de todas las promociones para vivienda protegida y de esa cantidad, la mitad se destinará para alquiler social.

"PARAGUAS ESTATAL"​

UP también ha conseguido sacar adelante otra de sus exigencias y es la que tiene que ver con las viviendas vacías. El equipo liderado por Ione Belarra lleva tiempo presionando para arrancar algún tipo de penalización sobre este tipo de inmuebles y de acuerdo con los puntos del pacto a los que ha tenido acceso EL MUNDO, la futura Ley de Vivienda contemplará un impuesto a la vivienda vacía a través del recargo del IBI de hasta el 150% que podrán aplicar los ayuntamientos.

Ésta es precisamente otra de las claves de la propuesta. Según ha explicado Félix Bolaño en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la última palabra a la hora de materializar buena parte de las medidas, incluida la intervención de los precios, recaerá en las comunidades autónomas y los ayuntamientos, que son los que ostentan la mayor parte de las competencias en materia de vivienda.

La Ley se articulará como un "paraguas estatal", según Bolaños, para que las CCAA puedan poner en práctica otras medidas en materia de vivienda. Esta concepción podría dar amparo a la Ley de Intervención de las Rentas que entró en vigor hace un año en Cataluña y que se encuentra recurrida ante el Tribunal Constitucional por falta de encaje jurídico.

Siguiendo esta estela, serán los gobiernos autonómicos los que tengan que solicitar la declaración de una zona como área tensionada, de manera que si esa solicitud no se realiza, es poco probable que se pueda aplicar ningún tipo de limitación o regulación en los precios.

Y lo mismo sucede a nivel municipal. La futura Ley de Vivienda habilitará a los ayuntamientos para aplicar un recargo en el IBI para las viviendas vacías, lo cual no significa que estén obligados a hacerlo.

 

Las dudas sobre la futura Ley de Vivienda y el bono joven: ¿qué pasa si comparto piso? ¿Cómo controlarán los alquileres?​

Finalmente, el Gobierno de coalición dio este martes, tras un año de negociaciones, luz verde al acuerdo sobre la futura Ley de Vivienda como parte del acuerdo global sobre los próximos Presupuestos.

Aunque la futura regulación de la vivienda tiene aún un largo camino por recorrer (necesita ser aprobada por el Consejo y Ministros, para lo que de momento no hay fecha, y a partir de ahí comenzará su andadura legislativa) el propio presidente de Gobierno, Pedro Sánchez,adelantó varias novedades, como el bono joven y el control de los precios del alquiler.

Sin embargo, el anuncio deja aún varias lagunas, que deberán ser aclaradas cuando el proyecto tome más forma.

¿Cuánto dura la ayuda?​

Una de las medidas estrella de la futura ley es el llamado bono joven de vivienda, una ayuda de 250 euros al mes para personas de entre 18 y 35 años con rentas de trabajo e ingresos anuales inferiores a 23.725 euros brutos anuales.

Sin embargo, tras su última modificación en 2019 la ley establece que la duración de los contratos de arrendamiento son de un mínimo de cinco años para las personas físicas. Las partes pueden pactar libremente una duración menor, pero en ese caso el pacto se prorrogará obligatoriamente en plazos anuales hasta alcanzar los cinco años, si el inquilino no se opone.

De acuerdo con lo anunciado este martes, la ayuda solo cubrirá los dos primeros años del contrato. El mismo presidente Sánchez enfatizó de que se trata de ayuda a la emancipación de los jóvenes.

Sin embargo, ante una pregunta expresa de 20minutos a Félix Bolaños, ministro de la Presidencia, no respondió claramente y señaló que ya los dos años de ayuda implican una inversión importante por parte del Gobierno.

El Ejecutivo también ha resaltado que se trata de un bono compatible con otras ayudas, por lo que está por definirse si los beneficiarios tendrán otro tipo de apoyos directos por parte del Ejecutivo central a partir del tercer año del contrato. Casi todas las Comunidades Autónomas tienen deducciones al alquiler en la declaración de la renta, que oscilan entre el 5% y el 30%, dependiendo de la región.

¿Qué pasa si comparto piso?​

Otra duda que Bolaños no ha resuelto es el caso de jóvenes que, cumpliendo los requisitos, comparten piso. Y es que el bono joven será una ayuda individual, por lo que surge la duda sobre qué pasará si dos personas susceptibles de recibirla se van a vivir juntas, con lo que tendrían a su disposición 500 euros para hacer frente al alquiler.

Tampoco se ha aclarado su la ayuda sirve en el caso de alquileres por habitación. En principio, podría darse el caso de que un propietario hiciera un contrato individual a una persona por el arrendamiento de una pieza del inmueble.

Sin embargo, lo usual en el mercado es que en estos casos el contrato sea verbal o sean pactos no formalizados. O peor, que se trate de arrendatarios que a su vez subarriendan la vivienda por habitaciones, situación que casi nunca se permite en los contratos pero que es común en la práctica.

Si finalmente la ley exige, como es previsible, la presentación del contrato para optar por la ayuda, todos estos casos irregulares quedarían fuera.

¿Subirán el IBI a viviendas vacías?​

El acuerdo sobre la Ley de Vivienda establece un recargo de hasta el 150% en el IBI para casos de viviendas vacías. Al tratarse de un impuesto municipal, aquí han surgido ya las primeras fricciones, pues no todos están por la labor de elevar impuestos.

El portavoz nacional del PP y alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ya ha advertido de que la capital no impondrá ese recargoy que "si obligan", el Consistorio articulará medios para "que no repercuta a los madrileños".

De hecho, el regidor ha recordado que el Ayuntamiento bajará el IBI el año que viene". "No vamos a recargar el IBI de viviendas vacías. Es un ataque a la propiedad privada con pocos precedentes y será inútil porque no va a ayudar a solventar un problema que existe", ha apostillado.

¿Qué es una vivienda vacía?​

El Instituto Nacional de Estadísticaconsidera que una vivienda está vacía o desocupada "cuando no es la residencia habitual de ninguna persona ni es utilizada de forma estacional, periódica o esporádica por nadie. Se trata de viviendas deshabitadas".

Sin embargo, no se trata de una definición legal. Los anteriores intentos del PSOE para penalizar a propietarios de pisos sin ocupar se han topado con el escollo de que primero hay que definir qué es una vivienda vacía.

En su última propuesta conocida al respecto, el PSOE fijaba que un piso está desocupado si lleva al menos dos años sin uso, y siempre y cuando el propietario lo fuera, como mínimo, de cuatro inmuebles, informa Ibon Uría.

El borrador establece que estarán exentos de la penalización aquellos propietarios que lo hayan abandonarlo por un traslado temporal originado en razones laborales o de formación, o quienes hayan cambiado de domicilio por motivos de salud o por hacer obras.

¿Qué es una zona tensionada?​

Una de las medidas clave del proyecto de ley es el control de los alquileres en las llamadas zonas tensionadas, que fueron definidas durante el ejercicio de José Luis Ábalos como ministro del ramo.

Las zonas tensionadas son aquellas áreas (puede ser una provincia o un barrio, no hay un límite marcado) en las que se ha producido un aumento sostenido de los alquileres en los últimos años y donde los hogares sufren una mayor sobrecarga financiera para pagarlos. En concreto, el precio del alquiler debe haber crecido cinco puntos por encima del IPC y en ellas las familias tiene que destinar un porcentaje de su renta superior al 30% para costearlo.

De acuerdo con el proyecto, en estas zonas las autoridades podrán ejercer un control en el precio de los alquileres. Los propietarios tendrán que congelarlos hasta que concluya la vigencia de la declaración de zona tensionada y sólo se podrá revalorizar de acuerdo al IPC.

La cuestión es definir cómo se declara una zona como tensionada. Corre a cargo del Gobierno hacer la declaración, pero Bolaños ha aclarado que tienen que ser las Comunidades Autónomas las que lo soliciten, al estar transferidas las competencias en materia de vivienda.

Aquí ya surge un problema, pues las comunidades gobernadas por el PP ya han mostrado su oposición a ese tipo de controles en lo que consideran materia de propiedad privada. Por lo que al final solo serían las regiones con gobiernos socialistas las que permitirían una congelación en los alquileres. La futura ley deberá definir qué hacer en caso de zonas claramente tensionadas (como Madrid o Barcelona) en las que no exista una solicitud de declaración.

¿Cuándo entrará en vigor?​

De momento, la Ley de Vivienda pactada por el Gobierno de coalición es un proyecto para el que no hay fecha clara de aprobación en el Consejo de Ministros. Al menos, no está en el orden del día del consejo extraordinario de este jueves, en el que sí se aprobará el proyecto de Presupuestos 2022.

La aprobación del Ejecutivo implica ponerlo en audiencia pública, y contar con los informes de órganos asesores como el Consejo de Estado y el Consejo general del Poder Judicial.

Una vez que la nueva ley sea probada por el Ejecutivo, comenzará su trámite parlamentario, en el que contará con la clara oposición del PP y Vox, que pueden tratar de introducir enmiendas que retrasarían su avance.

De hecho, el líder del PP, Pablo casado, ya ha avisado que llevará al Constitucional la futura ley y no la aplicará en las comunidades gobernadas por el PP.

Un camino que puede tardar como mínimo 18 meses, de acuerdo con algunas fuentes, a lo que debe añadirse el periodo de carencia de otros 18 meses que puede prever la propia ley para su aplicación, Con lo que los posibles beneficiarios podrían tener que esperar hasta tres años.

 

El social comunismo pretende meter sus garras en la vivienda, para acabar de cargársela​

Ayer entrevistaban en la Cadena SER a Ione Belarra, la comunista ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, y esta anunciaba que con la nueva Ley del Suelo que el Gobierno social comunista quiere poner en marcha el 30 % de todo tipo de vivienda que se construya en nuestro país ha de dedicarse a vivienda protegida y la mitad de ese 30 % se tendrá que destinar a alquiler social.

Y no quiere decir la ministra comunista que en los planes urbanísticos se destine el 30 % a vivienda protegida o a alquiler social, sino que dentro de las propias promociones se han de incluir estas previsiones de vivienda social.

Es decir, y como le preguntaba el periodista, si un promotor quiere construir una urbanización de súper lujo, estilo La Finca de Madrid, deberá destinar el 30 % de las viviendas que construya en esa elitista urbanización a vivienda protegida y a alquiler social.

Para empezar, ¿quién va a querer vivir en una urbanización -o barrio- con vivienda de alquiler social de vecinos?, y es más, y más serio, si a un empresario se le “quita” un 30 % del suelo para destinarlo a vivienda social, ¿le será rentable construir?

Y es que con esta medida, seguramente unos dejen de comprar y, lo más grave, otros dejen de construir, con el correspondiente aumento del precio de la vivienda; que eso si que se le da muy bien a esta izquierda radical que nos desgobierna. Tiempo al tiempo.

Os dejamos con el vídeo de la intervención de la señora ministra…




 

No te pierdas el vídeo en el que Hugo Chávez presentaba la Ley de Intervención del Alquiler… ¿Os suena?​

Esta semana Pedro Sánchez, Presimiente del Gobierno social comunista que nos desgobierna, ha presentado la Ley de la Vivienda, una ley que pretende regular el precio de los alquileres en nuestro país.

Una ley intervencionista y que solo podría estar redactada por la izquierda más radical; una ley que, a todas luces, será recurrida ante el Tribunal Constitucional por invadir competencias de las comunidades autónomas y por invadir derechos de las personas.

Y el vídeo que os traemos en este artículo nos ha recordado mucho a lo que está pasando en España. Se trata del vídeo en el que el dictador venezolano Hugo Chávez, en el año 2011, presentaba la Ley de Arrendamientos, una ley que solo ha traído más miseria y pobreza al pueblo venezolano.




 
El gobierno aprueba la nueva Ley de Vivienda: las claves que afectarán a inquilinos y propietarios.

El Consejo de Ministros ha aprobado este martes el proyecto de Ley de Vivienda, pese al informe preceptivo en contra del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), y remitirá el texto al Congreso para su tramitación de urgencia.

Entre los puntos más destacados del nuevo texto está el control de precios en las denominadas zonas «tensionadas». Se considerarán así a aquellas que absorban más del 30% de los ingresos o en las que el alquiler haya subido un 5% sobre el IPC en los últimos cinco años.

En dichas zonas tensionadas habrá una bonificación de hasta el 90% en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) para los caseros que bajen la renta un 5% respecto al contrato anterior.

La ley también contempla recargos del IBI de hasta un 150% que se aplicará a viviendas que hayan estado desocupadas durante más de dos años y a aquellos propietarios que posean al menos cuatro casas en el mismo municipio. Por otro lado, también prevé que sean los juzgados los que suspendan de oficio los desahucios por impago de renta de familias vulnerables.


 


El fracaso del control de alquileres en Cataluña

El control de alquileres en Cataluña ha reducido la oferta de vivienda en alquiler y encarecido los precios en las zonas más pobres de la región.