3 musulmanes intentan abusar de una menor. La prensa omite la nacionalidad de los agresores
¿Cuánto hubiéramos tardado en conocer que un “presunto” abusador sexual de menores es un Guardia Civil o un militar? ¿Cuántas manifestaciones habría generado? ¿Cuántos tuits lanzarían los políticos, siempre arrimando el ascua a su sardina? ¿Cuántos contertulios, hombres -y sobre todo mujeres- hubieran vuelto con el coñazo de “la cultura del heteroptariarcado” y la “violación unida a vestir un uniforme y al fascismo”?
Pero claro, ¡cuán diferente es todo cuando los agresores sexuales son musulamanes!; ayer mismo mi hermano me decía: “Marcos, es que en tú periódico sólo sacáis las violaciones de los moros” y yo le contestaba: "es que para el resto de violaciones ya están TODOS los demás medios de comunicación". Si durante todo el día, cada vez que se produce un abuso sexual, las femipodemitas nos hacen sentirnos a todos los varones de este país como si fuésemos corresponsables, qué menos que exista un medio como La Tribuna de España que divulgue las violaciones que se cometen a diario “en el nombre de Alá” porque aún se trata de algo mucho más grave: al aberrante hecho en sí de la violación se une el que el violador cree estar haciendo lo correcto, piensa que la mujer lo merece y lo hace porque se lo manda su puñetera y terrorífica religión.
Las cámaras de un bar de Tudela mostraron cómo tres musulmanes realizaban tocamientos, contra su voluntad, a una niña que se encontraba en el local.
Y lo mismo que ocurrió el pasado sábado en La Manga del Mar Menor (Cartagena), los miembros de “La Manada de Alá” fueron rápidamente detenidos, porque la policía sí que funciona: e inmediatamente fueron puestos en libertad porque los jueces de este país son unos “acojonados”, porque en cuanto se encuentran ante un musulmán tienen miedo de ser acusados de racistas y sin pensárselo dos veces decretan su libertad con cargos… un día y otro, en un juzgado y en otro, y así a lo largo y ancho de toda la vieja Piel de Toro.
Así pues, la prensa del sistema dice: “en libertad dos de los tres detenidos por un presunto abuso sexual en Tudela”. Y olvida decir la procedencia musulmana de los violadores porque “alguien” ha decidido que esto no resulta interesante para la opinión pública. Todos menos el periódico Diario de Navarra que –aunque sin prestarle más atención que dos palabras (simplemente indicando la nacionalidad marroquí de estas bestias)- al menos no ofrecen una versión sesgada y, en consecuencia, falsa de los hechos: ¡A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César!
Los musulmanes detenidos esa misma noche fueron puestos en libertad horas después, en la mañana del domingo, a la espera de ser citados por el juez, es decir, ¡a seguir violando cristianas, putas y herejes, que merecen ser penetradas por ellos, los muyahidines de Alá!
Y así seguirá ocurriendo hasta que la menor violada sea la hija de un juez: hasta entonces que nadie espere un cambio de los acontecimientos.
A ver si se enteran de una vez: los musulmanes que violan lo hacen porque están haciendo La Yihad, están cumpliendo con el Corán, creen encontrarse en su Califato, en una especie de "edén de vicio" al que han llegado y donde todo les está permitido por sus satánicos versículos religiosos, ¡incluso premiados por Alá! por someter por la fuerza a mujeres infieles.
Esto es así de claro: lo sabemos todos los que hemos vivido muchos años en países árabes y conocemos perfectamente la psicología y la radicalidad religiosa de estos bastardos, por mucho que nadie se atreva a decirlo, en una sociedad anestesiada y conformista donde lo único importante es ser "políticamente correcto".
Ésta vez, en Tudela, los violadores de “La Manada de Alá” no lograron consumar su objetivo, pero como ya están en la calle lo intentarán hoy mismo, y mañana, y pasado mañana…
Concentración de rechazo a la agresión en Tudela: ni una referencia de las feministas a la religión de los criminales
Cerca de 3000 personas se concentraron el pasado domingo en Tudela para mostrar su repulsa por la agresión sexual.
A mayor abundamiento, representantes del Consejo Municipal de la Igualdad de Tudela (esos que se caracterizan por defender "el derecho a la inmigración de todo ser humano del planeta") se dedicaron a “chupar cámara” y cobrar todo el protagonismo desplegando una pancarta con los colores y símbolos femipodemitas que decía '”Tudela dice no”.
Señores y señoras miembros del Consejo Municipal de la Igualdad ¿a qué dice no Tudela? ¿A las agresiones sexistas así, "en general"? ¿Se dedican “habitualmente” los mozos del lugar a ir agrediendo sexualmente a las niñas tudelanas? ¿Cuántos casos hay de varones -nacidos en Tudela- autores de violación? ¿Se trata porcentualmente de alguna cifra con significación estadística? Por cierto, señores y señoras miembros del Consejo Municipal de la Igualdad, ¿saben ustedes qué carajo quiere decir eso de “significación estadística”?
Porque, si fuera ustedes consecuentes, si tuvieran el mínimo exigible de decencia, deberían ponerle apellido al crimen que se denuncia y decir¡Tudela dice NO a las agresiones sexuales musulmanas!
Con el tono de siempre, que cuando lo emplea una feminista hace que cualquier varón casi nos sintamos culpables por el hecho de compartir idéntico sexo que los criminales, la concejal de Igualdad del Ayuntamiento de Tudela, Marisa Marqués, leyó un comunicado en el que afirmaba que “Tudela no mira hacia otro lado cuando alguna mujer sufre cualquier tipo de agresión".
¡Señora regidora, es usted una embustera!
Cuando se niega la verdad completa, cuando se omite en su discurso la religión y la nacionalidad de los agresores, cuando se intenta esconder al pueblo una parte fundamental de la información por un apretado e injustificable buenismo que “le deja cara de estreñida” no puede afirmar que Tudela no mira hacia otro lado: Tudela, físicamente, no tiene la capacidad de mirar, señora.
Como intuyo que en ese concepto patrimonial de creer que todos los tudelanos son tal y como usted quiere que sean (unos borregos), es precisamente usted (y los políticos como usted) quien no permite que sus convecinos miren hacia dónde deben mirar porque usted, señora concejal, está privándoles del conocimiento de la verdad: vaya usted, padre por padre de niñas, adolescentes y jóvenes y dígales de dónde eran los agresores y verá que reacción se produce en esa Tudela de la que usted cree hablar en su nombre.
"La Manada de Alá vuelve a actuar en Tudela". 3 musulmanes intentan abusar de una menor. La prensa omite la nacionalidad de los agresores - La Tribuna de España
¿Cuánto hubiéramos tardado en conocer que un “presunto” abusador sexual de menores es un Guardia Civil o un militar? ¿Cuántas manifestaciones habría generado? ¿Cuántos tuits lanzarían los políticos, siempre arrimando el ascua a su sardina? ¿Cuántos contertulios, hombres -y sobre todo mujeres- hubieran vuelto con el coñazo de “la cultura del heteroptariarcado” y la “violación unida a vestir un uniforme y al fascismo”?
Pero claro, ¡cuán diferente es todo cuando los agresores sexuales son musulamanes!; ayer mismo mi hermano me decía: “Marcos, es que en tú periódico sólo sacáis las violaciones de los moros” y yo le contestaba: "es que para el resto de violaciones ya están TODOS los demás medios de comunicación". Si durante todo el día, cada vez que se produce un abuso sexual, las femipodemitas nos hacen sentirnos a todos los varones de este país como si fuésemos corresponsables, qué menos que exista un medio como La Tribuna de España que divulgue las violaciones que se cometen a diario “en el nombre de Alá” porque aún se trata de algo mucho más grave: al aberrante hecho en sí de la violación se une el que el violador cree estar haciendo lo correcto, piensa que la mujer lo merece y lo hace porque se lo manda su puñetera y terrorífica religión.
Las cámaras de un bar de Tudela mostraron cómo tres musulmanes realizaban tocamientos, contra su voluntad, a una niña que se encontraba en el local.
Y lo mismo que ocurrió el pasado sábado en La Manga del Mar Menor (Cartagena), los miembros de “La Manada de Alá” fueron rápidamente detenidos, porque la policía sí que funciona: e inmediatamente fueron puestos en libertad porque los jueces de este país son unos “acojonados”, porque en cuanto se encuentran ante un musulmán tienen miedo de ser acusados de racistas y sin pensárselo dos veces decretan su libertad con cargos… un día y otro, en un juzgado y en otro, y así a lo largo y ancho de toda la vieja Piel de Toro.
Así pues, la prensa del sistema dice: “en libertad dos de los tres detenidos por un presunto abuso sexual en Tudela”. Y olvida decir la procedencia musulmana de los violadores porque “alguien” ha decidido que esto no resulta interesante para la opinión pública. Todos menos el periódico Diario de Navarra que –aunque sin prestarle más atención que dos palabras (simplemente indicando la nacionalidad marroquí de estas bestias)- al menos no ofrecen una versión sesgada y, en consecuencia, falsa de los hechos: ¡A Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César!
Los musulmanes detenidos esa misma noche fueron puestos en libertad horas después, en la mañana del domingo, a la espera de ser citados por el juez, es decir, ¡a seguir violando cristianas, putas y herejes, que merecen ser penetradas por ellos, los muyahidines de Alá!
Y así seguirá ocurriendo hasta que la menor violada sea la hija de un juez: hasta entonces que nadie espere un cambio de los acontecimientos.
A ver si se enteran de una vez: los musulmanes que violan lo hacen porque están haciendo La Yihad, están cumpliendo con el Corán, creen encontrarse en su Califato, en una especie de "edén de vicio" al que han llegado y donde todo les está permitido por sus satánicos versículos religiosos, ¡incluso premiados por Alá! por someter por la fuerza a mujeres infieles.
Esto es así de claro: lo sabemos todos los que hemos vivido muchos años en países árabes y conocemos perfectamente la psicología y la radicalidad religiosa de estos bastardos, por mucho que nadie se atreva a decirlo, en una sociedad anestesiada y conformista donde lo único importante es ser "políticamente correcto".
Ésta vez, en Tudela, los violadores de “La Manada de Alá” no lograron consumar su objetivo, pero como ya están en la calle lo intentarán hoy mismo, y mañana, y pasado mañana…
Concentración de rechazo a la agresión en Tudela: ni una referencia de las feministas a la religión de los criminales
Cerca de 3000 personas se concentraron el pasado domingo en Tudela para mostrar su repulsa por la agresión sexual.
A mayor abundamiento, representantes del Consejo Municipal de la Igualdad de Tudela (esos que se caracterizan por defender "el derecho a la inmigración de todo ser humano del planeta") se dedicaron a “chupar cámara” y cobrar todo el protagonismo desplegando una pancarta con los colores y símbolos femipodemitas que decía '”Tudela dice no”.
Señores y señoras miembros del Consejo Municipal de la Igualdad ¿a qué dice no Tudela? ¿A las agresiones sexistas así, "en general"? ¿Se dedican “habitualmente” los mozos del lugar a ir agrediendo sexualmente a las niñas tudelanas? ¿Cuántos casos hay de varones -nacidos en Tudela- autores de violación? ¿Se trata porcentualmente de alguna cifra con significación estadística? Por cierto, señores y señoras miembros del Consejo Municipal de la Igualdad, ¿saben ustedes qué carajo quiere decir eso de “significación estadística”?
Porque, si fuera ustedes consecuentes, si tuvieran el mínimo exigible de decencia, deberían ponerle apellido al crimen que se denuncia y decir¡Tudela dice NO a las agresiones sexuales musulmanas!
Con el tono de siempre, que cuando lo emplea una feminista hace que cualquier varón casi nos sintamos culpables por el hecho de compartir idéntico sexo que los criminales, la concejal de Igualdad del Ayuntamiento de Tudela, Marisa Marqués, leyó un comunicado en el que afirmaba que “Tudela no mira hacia otro lado cuando alguna mujer sufre cualquier tipo de agresión".
¡Señora regidora, es usted una embustera!
Cuando se niega la verdad completa, cuando se omite en su discurso la religión y la nacionalidad de los agresores, cuando se intenta esconder al pueblo una parte fundamental de la información por un apretado e injustificable buenismo que “le deja cara de estreñida” no puede afirmar que Tudela no mira hacia otro lado: Tudela, físicamente, no tiene la capacidad de mirar, señora.
Como intuyo que en ese concepto patrimonial de creer que todos los tudelanos son tal y como usted quiere que sean (unos borregos), es precisamente usted (y los políticos como usted) quien no permite que sus convecinos miren hacia dónde deben mirar porque usted, señora concejal, está privándoles del conocimiento de la verdad: vaya usted, padre por padre de niñas, adolescentes y jóvenes y dígales de dónde eran los agresores y verá que reacción se produce en esa Tudela de la que usted cree hablar en su nombre.
"La Manada de Alá vuelve a actuar en Tudela". 3 musulmanes intentan abusar de una menor. La prensa omite la nacionalidad de los agresores - La Tribuna de España