Está perfectamente claro, para el que sea capaz de ver un poquito más allá, que nuestros gobernantes, se están empleando a fondo, para acabar con los coches que consumen energías fósiles para así, imponer la compra de vehículos eléctricos. El aumento de normas, y todo tipo de dificultades, desaconsejan, cada vez más, tener un vehículo de gasolina. El ejemplo quizás más grafico, es el precio desorbitado que estamos pagando por los derivados del petróleo, a pesar de que el coste base de esos productos, sigue siendo el mismo e incluso más barato, que cuando pagábamos la gasolina, a una tercera parte que en la actualidad.
No se queda ahí la cosa, pasar la I.T.V. se ha convertido en actividad no aconsejable para personas con problemas cardio-vasculares. Es situación de alto riesgo. La inspección técnica de vehículos, ese híper negocio del que se lucran unos cuantos amigos cercanos al poder, está ejerciendo y colaborando, de forma importe. No dejan de inventar para dificultar superar la misma, salir airoso es toda una hazaña. A día de hoy, desconozco si la ley ampara este abuso de exigencias, lo cierto es que parece que los vehículos inspeccionados, tuvieran que viajar a la luna. En la mayoría de los casos, están perfectos para el uso que le damos.
La finalidad, es echar para atrás los coches, por muy buen funcionamiento que pueda observársele y por mucha garantía que le ofrezca al titular del vehículo -Ya saben que Papa Estado vela por nuestra seguridad y ante nuestra carencia de responsabilidad. Vehículo, que además, es en el que pasea a su familia- Apenas rebasa el periodo de gracia que les otorga la salida de la fábrica, incluso tras ser inspeccionado con anterioridad, por el mejor profesional del ramo. Y es por eso, que la ITV, le encuentran infinidad de fallos que nosotros, las personas corrientes, los humanos, los mismos que hacen uso de estos vehículos, los que los conducimos, no los vemos.
Lo peor de todo, es ver como los profesionales que pasan la inspección, gente de clase media, asalariados en general, se ensañan, y digo se enseñan, casi diría que se les ve disfrutar, no todos, sacando defectos que solo ellos ven, y abusando del poder efímero que le otorga esa empresa de inspección. Se parecen cada vez más, a esos médicos que hoy están dando diagnostico de covid, a personas carentes de síntomas.
La finalidad es aburrirnos y obligarnos a cambiar de coche apenas ha pasado los primeros cuatro años en los que están exentos de inspección, y tras haber salido, nuevos de la fábrica. Una vez más, en beneficio de los poderosos de siempre, y en general, contra gente humilde, y por supuesto, con licencia de nuestros gobernantes, que están siempre detrás de cualquier maldad contra el Pueblo.
www.eldiestro.es
No se queda ahí la cosa, pasar la I.T.V. se ha convertido en actividad no aconsejable para personas con problemas cardio-vasculares. Es situación de alto riesgo. La inspección técnica de vehículos, ese híper negocio del que se lucran unos cuantos amigos cercanos al poder, está ejerciendo y colaborando, de forma importe. No dejan de inventar para dificultar superar la misma, salir airoso es toda una hazaña. A día de hoy, desconozco si la ley ampara este abuso de exigencias, lo cierto es que parece que los vehículos inspeccionados, tuvieran que viajar a la luna. En la mayoría de los casos, están perfectos para el uso que le damos.
La finalidad, es echar para atrás los coches, por muy buen funcionamiento que pueda observársele y por mucha garantía que le ofrezca al titular del vehículo -Ya saben que Papa Estado vela por nuestra seguridad y ante nuestra carencia de responsabilidad. Vehículo, que además, es en el que pasea a su familia- Apenas rebasa el periodo de gracia que les otorga la salida de la fábrica, incluso tras ser inspeccionado con anterioridad, por el mejor profesional del ramo. Y es por eso, que la ITV, le encuentran infinidad de fallos que nosotros, las personas corrientes, los humanos, los mismos que hacen uso de estos vehículos, los que los conducimos, no los vemos.
Lo peor de todo, es ver como los profesionales que pasan la inspección, gente de clase media, asalariados en general, se ensañan, y digo se enseñan, casi diría que se les ve disfrutar, no todos, sacando defectos que solo ellos ven, y abusando del poder efímero que le otorga esa empresa de inspección. Se parecen cada vez más, a esos médicos que hoy están dando diagnostico de covid, a personas carentes de síntomas.
La finalidad es aburrirnos y obligarnos a cambiar de coche apenas ha pasado los primeros cuatro años en los que están exentos de inspección, y tras haber salido, nuevos de la fábrica. Una vez más, en beneficio de los poderosos de siempre, y en general, contra gente humilde, y por supuesto, con licencia de nuestros gobernantes, que están siempre detrás de cualquier maldad contra el Pueblo.
La ITV, el precio de la gasolina y los coches eléctricos - El Diestro
"La ITV, el precio de la gasolina y los coches eléctricos", un artículo de Faustino, colabotador habitual de El Diestro...