Cw6nj3.jpg


"Mi hijo transgénero de 14 años se quitó la vida después de decirnos que ya no quería ser una niña".
 
CCDBDh.jpg


Un joven, que antes se identificaba como una mujer trans, que fue castrado y se convirtió en un "paciente de por vida" como parte del " cuidado de afirmación de género ", quiere advertir a otros que no sigan sus pasos. Habló de su historia de resiliencia y de aprender a aceptarse a sí mismo por lo que es por primera vez con Fox News Digital.

 
CMamgw.jpg


Indígena trans canadiense denuncia a los médicos por denegarle la eutanasia, diciendo que la muerte sería mejor que el dolor constante de una vagina construida quirúrgicamente.

El mundo moderno convenció a esta cosa de mutilarse a sí mismo. Ahora se niegan a ayudarlo a cumplir la conclusión lógica del camino que han creado para él. Ellos crean el dolor y el sufrimiento y esperan que estas criaturas vivan esa vida. Ahora ya sabe por qué hay una tasa de suicidio del 42% para estas personas.
 
CoMFth.jpg


Mi nombre es Prisha Mosley y soy una mujer de transición de 25 años. Desde la infancia, he luchado con mi salud mental. Como es el caso de muchas chicas, mis años de adolescencia fueron particularmente difíciles. Trágicamente, a los 14 años, sufrí una agresión sexual. A los 15 años, fui hospitalizado por depresión. A los 16 años, me diagnosticaron un trastorno depresivo mayor, un trastorno obsesivo compulsivo y un trastorno alimentario. Me autolesioné cortándome, lo que se volvió tan grave que me llevaron a la sala de emergencias.

Comenzando cuando tenía 16 años y continuando en mi adolescencia y adultez joven, los médicos y consejeros me pusieron en un camino de "transición de género" medicalizada. Me dijeron que cambiar mi cuerpo para que pareciera el cuerpo de un niño curaría mis problemas de salud mental. Me dijeron que inyectarme grandes cantidades de testosterona en mi cuerpo femenino sería bueno para mí. También me animaron a someterme a una cirugía para extirpar mis senos sanos.

 


Este chaval nació varón. Todas sus células son XY. Pero su madre le trata como si fuera una chica y le medica con bloqueadores hormonales para que no tenga apariencia masculina.
Después de escuchar esta conversación es evidente quién toma las decisiones ahí.
 

Un transexual pide la eutanasia por los dolores que sufre tras su operación de cambio de sexo​

En el primer año de la legalización de la eutanasia se contabilizaron 10.064 asesinatos, lo que representó un 3,3 % de todas las muertes en el país

Cada vez salen más casos de hombres que se han cambiado de género y tienen graves problemas. Es el caso de Lois Cardinal, una mujer transgénero –nacido hombre– canadiense que solicitó al país la eutanasia (MAiD) por los fuertes dolores y las complicaciones que ha sufrido desde que un doctor «la presionase para esterilizarla». Sin embargo, a pesar de su insistencia, el sistema sanitario de Canadá rechazó su solicitud.

El hombre de 35 años explicó al Daily Mail que se arrepiente de haberse sometido a una vaginoplastia en 2009. Le prometieron que todo iba a ir bien y que no iba a sufrir complicaciones, pero no fue así. Según reveló, desde el primer momento de la intervención comenzó a sentir «constante incomodidad y dolor». Esta situación le está provocando «una gran carga psicológica», puesto que no puede acceder a «una atención médica adecuada».

Tras la negativa del sistema de salud canadiense, Lois decidió explicar la situación en sus redes sociales, donde declaró que el dolor de la intervención «era tan fuerte» el pasado mes de enero que «solicitó la eutanasia».

El hombre transexual denunció la negativa de los médicos al no realizarle esta controvertida práctica y consideró la situación «una violación a los derechos humanos». Lois sigue queriendo acabar con su vida, por lo que asegura que lo volverá a solicitar «en los próximos meses».



Más de 13.500 muertes por eutanasia​

Las cifras son preocupantes: el primer año de la legalización de la eutanasia se contabilizaron 10.064 asesinatos, lo que representó un 3,3 % de todas las muertes en el país. Pero este número ha ido creciendo cada año hasta alcanzar las 10.064 personas, el 3,3 % de todos los decesos en el país. Sin embargo, la cifra ascendió hasta los 13.500 en 2022, un año después de su entrada en vigor.

Este 2023 Canadá ha vuelto a ser noticia por esta controvertida ley. El Gobierno canadiense quiso reformar la norma para incluir a personas con enfermedades mentales, una medida que ha sido muy criticada por los expertos en salud mental.

El caso español de Sandra Mercado​

Sandra Mercado nació varón, pero desde que tiene uso de razón le han gustado los hombres. Tras haber sufrido bullying en la adolescencia y en la niñez, se dio cuenta de que tenía disforia de género y acudió al psicólogo que al verle tan femenino, y su voz le dio la razón, no indagó en su caso y le «empujó a mutilarse».

Como casi todos los transexuales, comenzó a hormonarse antes de tiempo y, sin tener en cuenta los efectos secundarios, decidió operarse. Cuando se realizó la operación, se dio cuenta de que había perdido muchísima sangre, pero no le dieron importancia. Sin embargo, los dolores cada vez eran mayores.

Años después el dolor no cesaba y le reconstruyeron la vagina, pero nada salió como le dijeron. Le dejaron mal el suelo pélvico durante la intervención. Sandra, al ver todo lo que está pasando con la ley trans en España está aterrorizada: «Veo todo lo que me pasa y pienso que hay madres que se llevan a sus niños a que les den hormonas cruzadas, es una locura», aseguró a este medio en una entrevista.

 

Un sevillano condenado por maltratar a dos exnovias se cambia de sexo y pide el indulto al Gobierno​

Patricia y Victoria son mujeres de Sevilla unidas por un maltratador y una historia «dantesca, aberrante, indignante». Antonio fue novio de las dos, a veces incluso al mismo tiempo. Ambas lo denunciaron por malos tratos y ha sido condenado por dos juzgados de lo Penal de la capital. La Audiencia Provincial confirmó la segunda de ellas, la que le imponía 40 meses de prisión. Pero para evitar su entrada en prisión el condenado ha gastado un «último cartucho».

El pasado mes de julio acudió al Registro Civil para proceder a su cambio registral de sexo, alegando que ahora se siente mujer. Ha pasado a llamarse Milan. Después, ha solicitado al Gobierno de España su indulto total porque ahora «es una persona nueva».

Esta actuación del condenado por maltrato está contemplada en la Ley para la igualdad real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI, conocida como 'Ley Trans', impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez y sus socios de Unidad Podemos. Dicha norma recoge en su artículo 43 que toda persona mayor de 16 años de nacionalidad española podrá solicitar en el Registro Civil el cambio registral de su sexo sin que sea necesario para ello presentar informes médicos o psicológicos ni someterse a un proceso médico de cambio de sexo.

Consejo de Ministros​

Las dos víctimas se sienten «desprotegidas e indefensas» ante una ley que permite esta situación. «No puedes hacer nada», expresa Patricia a este periódico. Desde que su abogada le comunicó que Antonio, ahora Milan, se ha cambiado de sexo y ha pedido el indulto total del Consejo de Ministros no es capaz de «asimilar» la noticia. «Es un varapalo», según Victoria, que confiaba que con la entrada en prisión de su maltratador «por fin pagara» lo que había hecho.

Antonio mantuvo una relación con Victoria desde verano de 2017 hasta diciembre de 2018. En estos últimos meses, de forma paralela, comenzó a verse con Patricia. Victoria vivió «año y medio de maltrato». Él las «chantajeaba» con poner fin a la relación e irse con la otra chica.

Ambas sabían de la existencia de la «otra mujer». Por ello, Victoria logró el teléfono llamó a Patricia y le contó dónde se estaba metiendo, «lo que iba a vivir». «Ella me salvó a mí y yo la salve a ella», manifiesta Patricia. Ahora son amigas. Las dos, defendidas por la abogada María José Atoche, se apoyaron, se hicieron fuertes y presentaron la denuncia contra el Antonio el mismo día, el 31 de enero de 2019. Eran dos denuncias por malos tratos, lesiones, coacciones, vejaciones y otros hechos similares.

Las dos denuncias se llevaron en el mismo juzgado sobre la Violencia de la Mujer de Sevilla, aunque han sido enjuiciados por dos juzgados de lo Penal de la capital. Antonio quebrantó las órdenes de alejamiento que tenía con respecto a ambas en varias ocasiones. Estuvo en prisión ocho meses de forma preventiva. Esto supuso que el caso de Patricia se juzgara antes. Fue condenado a ocho meses de prisión y a trabajos en beneficio de la comunidad. Esto fue en 2019. Antonio, ahora Milan, lleva un dispositivo de geolocalización para que no se acerque a Patricia. Esta medida termina el año que viene.

Las vícimas se sienten desprotegidas por esta ley impulsada por Sánchez y Belarra: «Era machista y homófobo»

El caso de Victoria tuvo que esperar más tiempo. Unas veces por los cambios de abogados del acusado y otras por alegar que tenía coronavirus, la vista oral se suspendió en varias ocasiones. Finalmente se juzgó en marzo de este año. La sentencia estuvo en el mismo mes. Un fallo que fue confirmado por la Audiencia de Sevilla, que apenas le rebajó unos meses de pena. En total, 40 meses de cárcel por varios delitos, ocho mil euros de indemnización de los que ha pagado la mitad.

Intentó recurrir ante el Supremo para evitar la entrada en prisión, pero finalmente desistió. Pidió la suspensión de la pena privativa de libertad pero no se le aceptó. «El último cartucho», según Victoria, del condenado ha sido «una jugada» sorpresa: el pasado mes de julio procedió a su cambio registral de sexo para ser mujer y llamarse Milan y ha solicitado el indulto total del Gobierno de Pedro Sánchez, alegando que ahora «es una persona nueva» que nada tiene que ver con Antonio, y admite que sufría un «trauma, porque se sentía mujer». El objetivo es no pisar la cárcel. Y si lo hace, será en un módulo mixto.

Este giro dejó a ambas víctimas en shock. Definen a Antonio, empleado en una empresa de seguridad privada, como una persona «machista y homófoba». Mide 1.80 aproximadamente pero es corpulento, fruto de su obsesión por el gimnasio. Y añaden «es un psicópata, bien asesorado y muy inteligente». «Ha dejado la figura de la mujer por los suelos», ha insistido Victoria. Antonio, ahora Milan, cuenta con antecedentes.

El maltrato a ambas fue físico, psicológico y verbal. Las sometía a un control de su vestimenta y de sus amistades. En el caso de Victoria fue a más. Le rompió los móviles y le daño su coche o su casa. Las amenazas incluso persistieron tras las denuncias.

Se sienten «indefensas y desamparadas» ante lo que permite la 'Ley Trans'. «Se puede cambiar de género muy fácil», lamenta Victoria. Sin un informe psicológico, sólo con decir que «se siente mujer». «¿Qué hago?», se pregunta Patricia, que durante este proceso ha llegado a sentir «pánico, más que miedo», aunque «muy protegida por su familia como por la Policía Nacional». Victoria califica esta situación de «aberrante» y difícilmente podrá olvidar el daño que le ha hecho.

 

Polémica en Francia por un ginecólogo que se ha negado a examinar a una mujer trans: "Señor, me ocupo de mujeres de verdad"​

"Señor, soy ginecólogo y me ocupo de mujeres de verdad". Esta fue la respuesta de un médico francés a una mujer trans, que le preguntó por un examen ginecológico. El doctor niega que la interesada sea realmente una mujer y su reacción ha desatado la polémica en el país vecino: "No tengo habilidades para cuidar a hombres, incluso si se han afeitado la barba y vienen a decirle a mi secretaria que se han convertido en mujeres".

El doctor argumentó que su tabla de examen era "ginecológica" y que no estaba "adaptada para examinar a los hombres". Acto seguido, le dijo a la mujer que se fuera a otra consulta. "Tiene usted servicios especializados y muy competentes que se ocupan de hombres como usted", continuaba. Por último, encargaba a la mujer que informase "a las personas trans" para que no vayan nunca a su consulta.

Lo hizo de forma pública, en una respuesta a un comentario de Google difundido por SOS homophobie, que ha señalado "los comentarios tránsfobos y discriminatorios" del ginecólogo de Pau, la ciudad francesa donde se sitúa la clínica. "La transfobia es una realidad y tiene serias consecuencias, particularmente en el acceso a la salud", denunciaba la asociación, mencionando a la Ministra de Igualdad entre Mujeres y Hombres y Lucha contra la Discriminación, Bérangère Couillard.



Por su parte, la asociación Stop Homophobie ha declarado que se prepara para interponer una denuncia contra el profesional de la salud, mientras que la mujer implicada se mantiene bajo el anonimato, según el medio francés Le Figaro.

 


Algunos trans ya reconocen que el "cambio de sexo" es una estafa

Los testimonios que nos llegan, sobre todo desde Estados Unidos, de personas que han "transicionado de sexo", nos hablan, precisamente, de las diferencias entre ser hombre y ser mujer, y de cómo la extirpación de los órganos sexuales no modifica la manera de sentir del sexo real que conforma al individuo, emperoando su situación emocional. Atención a los testimonios.
 

El juez rechaza el cambio de sexo de un sargento del Ejército que quería ser mujer para ascender a subteniente​

El Registro Civil de Las Palmas de Gran Canaria notificó en pasados días el auto de 18 de septiembre que deniega la solicitud de un varón para quedar registrado como mujer. Lejos de sentirse mujer, buscaba beneficios laborales al amparo de la discriminación positiva, asegura.

La autoridad judicial al frente del Registro Civil único capitalino ha apreciado en este caso que la intención del solicitante no era acogerse a los supuestos legitimados en la llamada Ley Trans (Ley 4/2023 de 28 de febrero para la igualdad efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos de las personas LGTBI), sino beneficiarse de las consecuencias de ser mujer en lo que se refiere a la discriminación positiva, esto es, optar a un ascenso en su ámbito laboral de manera ventajosa.
El auto denegatorio explica que se trata de un sargento del Ejército del Aire que quería promocionar a subteniente por esta vía.

La clave de la decisión no está en la Ley Trans propiamente dicha, sino en la directriz tercera de la Instrucción que la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública promulgó el 26 de mayo pasado sobre la rectificación registral de la mención relativa al sexo regulada en la norma, en la que se estableció: «dentro de los estrictos términos de la Ley 4/2023, de 28 de febrero, el encargado velará porque no se produzca fraude de ley o abuso de derecho».

Y en el presente caso, la autoridad judicial, tras citar al interesado a la comparecencia que exige la ley para la ratificación de la petición, ha llegado a la conclusión de que, de sus manifestaciones, «no es posible deducir con suficiente certeza que la finalidad perseguida en su solicitud se acomode al objetivo perseguido por la Ley. Antes al contrario, se colige que va dirigida a la obtención de las consecuencias jurídicas que, para promover la igualdad a través de la discriminación positiva, ésta y otras leyes establecen para las mujeres o para las personas trans, sin que en el caso concreto exista una voluntad real de expresión de género como mujer», expone.

Quería ser subteniente​

El magistrado al frente del Registro explica en el auto que de las diligencias llevadas a cabo se pudo constatar que no existía cambio físico en el solicitante, y que tampoco éste pedía el cambio de nombre, refiriendo que el suyo también lo era indistintamente de mujer. «De la misma manera», detalla el auto, «se auto-refiere en masculino, no evidencia ninguna expresión de género en el contexto de las expectativas sociales ni en la relación con el modo de vestir ni en el uso de un u otro nombre o pronombre, ni en el comportamiento, ni en la voz ni en la estética, desconociendo la diferencia entre expresión de género y la identidad de género, exponiendo que se siente mujer, pero no quiere que le traten como tal hasta que no se rectifique su sexo».

La resolución agrega: «Igualmente, indicó no conocer ningún colectivo de apoyo a personas trans, así como no necesitar apoyo psicológico de nadie, y por su profesión de sargento del aire, quiere promocionar a subteniente».

Como recuerda el TSJC, entre otros preceptos, el artículo 11.2 de la Ley orgánica del Poder Judicial establece que los juzgados y tribunales «rechazarán fundadamente las peticiones, incidentes y excepciones que se formulen con manifiesto abuso de derecho o entrañen fraude de ley o procesal».

Añade que no es ocioso recordar que la principal reforma del ordenamiento jurídico que incorpora la llamada Ley Trans es que no se exige una alteración de carácter físico, ni quirúrgica, ni el sometimiento a un tratamiento, ni ningún tipo de diagnóstico de disforia de género, reconociendo así la posibilidad de la persona a adoptar decisiones con eficacia jurídica sobre su identidad, la propia identidad como cualidad principal de la persona humana.

«Por consiguiente», enfatiza, «el uso de la norma jurídica para la obtención de una finalidad diferente a la prevista en la ley, además de resultar fraudulento y contrario al ordenamiento jurídico, incorpora un especial desprecio a la dignidad de la persona que, para el caso de las personas transgénero, ha tardado muchísimo en reconocerse como un derecho humano».

La resolución es susceptible de recurso ante la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública, y la resolución de este órgano administrativo es a su vez susceptible de revisión en la jurisdicción ordinaria.